EL GRAN DIOS
TODO PODEROSO JEHOVÁ DE LOS EJÉRCITOS.
“Pues así
ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos” (Hageo
1:5).
¿Sabe lo que
significa “Jehová de los ejércitos”? Literalmente significa “Dios
Todopoderoso”, y habla de la grandeza de Dios. Martín Lutero en su himno
“Castillo Fuerte Es Nuestro Dios” usa la palabra griega “Sabaoth” para “Jehová
de los ejércitos” cuando escribe: “El que venció en la cruz, Señor y Salvador,
Y siendo el solo Dios, Él triunfa en la batalla.” Cuando David enfrentó a
Goliat, usó ese nombre para Dios: “Tú vienes a mí con espada y lanza y
jabalina; más yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos” (1 Samuel
17:45). Y aunque Goliat era un gigante, David dijo que no era demasiado grande
para derrotarlo, si Dios estaba a su lado.
Hay más de
230 referencias de “Jehová de los ejércitos” en la Biblia. Dos Salmos que
resplandecen con esta descripción de Dios, son los Salmos 46 y 84. Adore a Dios
hoy leyendo estos Salmos.
EL SALMO 46
DICE: 46:1 Dios es
nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro
pronto auxilio en las tribulaciones.
46:2 Por
tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se
traspasen los montes al corazón del mar;
46:3 Aunque
bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen
los montes a causa de su braveza. Selah.
EL SALMO 84
DICE: 84:1 ¡Cuán amables
son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
JESUCRISTO
ES EL SEÑOR, PARA GLORIA DEL DIOS PADRE.
“Y toda
lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”
(Filipenses 2:11). Los capítulos
4 y 5 de Marcos nos dan una maravillosa ilustración de todas las cosas que Dios
ha puesto bajo la autoridad del Señor Jesucristo. Encontramos a Cristo calmando
la tormenta (Marcos 4:35-41), lo cual nos dice que Jesús es el Señor sobre los
desastres; lo vemos sanando a un hombre endemoniado (Marcos 5:1-20), lo cual
significa que tiene autoridad sobre los demonios. Luego Jesús sana a una mujer
que por doce años había padecido de un flujo de sangre (Marcos 5:24-34), así
que aún las enfermedades están bajo su dominio. La ilustración final en estos
capítulos sobre la autoridad de Jesús, es cuando resucitó a la hija de Jairo
(Marcos 5:38-43). Sobre lo que quiera que sea: desastres, demonios,
enfermedades y aún la muerte, ¡Jesucristo es Señor!
¿Está usted,
o alguien en su familia, sufriendo? Proclame a Jesucristo como Señor sobre ese
problema. Pregunte a Dios qué debe hacer usted, confíe en que Él proveerá, y
por fe, crea que Él le ayudará en todas sus necesidades.
LOS NOMBRES
DEL PASTOR PODEROSO.
Los Nombres
de Tu Pastor: Poder
Por lo cual
Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo
nombre, para que en el
nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la
tierra; -- Fil. 2:9-10
HAY PODER EN
EL NOMBRE DE JESÚS.
Cuando los
primeros discípulos encontraron a un hombre cojo en la puerta del templo, ellos
invocaron el nombre de Jesucristo de Nazaret (Hch. 3:6). ¡El hombre cojo caminó!
Luego Pedro
proclamó valientemente ante los gobernantes y los líderes del templo que en
ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los
hombres, en que podamos ser salvas (Hch. 4:12).
Hay poder en
el nombre de Jesús. Y así es también en
todos los otros nombres de tu Pastor.
Todos sus nombres tienen poder porque los nombres representan a la
persona que vive tras de ellos. Los
nombres de Jesús nos dicen quién es Él.
Nos revelan sus obras. Y nos
indican porqué Él merece nuestra fidelidad y nuestra adoración, por encima de
cualquier otro nombre en el universo.
En las
siguientes semanas y meses examinaremos juntos los nombres de Jesús, dado a
nosotros por Dios el Padre. El Espíritu
Santo los reveló en Su Palabra. Y en la
sección de referencia de La Biblia de Referencia Thompson, en la cadena 3792,
encontrarás una lista completa de los títulos y nombres más significativos de
Jesús, tu Pastor.
Comienza
ahora mismo a revisarlos. Memorízalos y
predícalos. Medita en un nombre
diferente cada día. Y cuando ores por
tus propias necesidades y las de otros, ora usando los nombres de Jesús que
tocan tu petición específica. Los
nombres reflejan el carácter y la capacidad de Cristo. Y en Él, tu Pastor Exaltado, están escondidos
todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento (Col. 2:3).
Algún día
toda rodilla se doblará ante del nombre de Jesús. Hay poder en Sus nombres. ¡Descubre ese poder ahora! Y tu caminar y tu adoración y la efectividad
de tu ministerio nunca serán los mismos.
YO SOY EL
QUE SOY ES NUESTRO DIOS.
Éxodo 3:14:
“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de
Israel: YO SOY me envió a vosotros.”
¿Ha notado
alguna vez que el título con el que Dios escogió describirse es una frase
incompleta? La mayoría de las personas terminarían esa frase: “Yo soy…” Pero no
nuestro Señor. Él adrede no completó la frase. “YO SOY.” Él es. ¿Tiene hambre?
Él es el pan. ¿Está en tinieblas? Él es la luz. ¿Está usted en busca de algo?
Él es la verdad. ¿Está perdido? Él es el camino. ¿Está usted en necesidad? Él
es su Pastor.
¿Qué está
usted dependiendo que Dios le supla hoy? Confíe en Él ahora mismo, Él suplirá
su necesidad.
JESÚS ES EL
CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.
Juan 14.6:
“Jesús le dijo: Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y la VIDA; nadie viene al Padre,
sino por Mí.”
El
materialismo dice: “Compre su éxito.” El político dice: “Legisle.” El ejército
dice: “Pelee.” La industria dice: “Trabaje.” El filósofo dice: “Piense.” Mas
Jesús dice: “No existe ninguna otra salida, sino es a través de Mí.” Jesús le
SALVARÁ por medio de su GRACIA y lo hará Él solo. O usted rotundamente no se
salvará. Cuando usted es SALVO por la GRACIA de Dios, usted se salva
instantáneamente y eternamente. Su propia virtud no es suficiente para
salvarlo, ni su maldad es suficiente para impedírselo. Jesús le AMA tanto, que
murió para SALVARLE.
¿Cree usted
plenamente en la veracidad de las palabras de Jesús y ha seguido la forma en
que Él nos enseña que podemos ser salvos? Quizá usted tiene un amigo que
necesita esta verdad hoy. Compártala, no la borre.
UNA CARTA
DOLOROSA DE ALGUIEN QUE HACE UN RECLAMO A DIOS, ALGUIEN QUE ESTÁ ENOJADO CON
DIOS.
«DIOS NO
TENÍA DERECHO DE LLEVÁRSELO AÚN»
Por Carlos
Rey.
«Mi adorado
hijo de veintinueve años, lleno de vida, amado por todos, tuvo un fatal accidente
y falleció.... No soy ni creyente el ciento por ciento ni practicante, y
después de esto, todavía menos creyente. No lo entiendo. Me rebelo impotente
contra no sé qué. Dios, según me dicen muchos... se lo ha llevado con Él. Yo
pienso que no tenía derecho a llevárselo aún. Yo creo que merecíamos, al menos,
permitirme hacer un pacto y matarme a mí, su padre, en lugar de él.... ¿Dónde
está la infinita “bondad” de Dios?»
Este es el
consejo que le dio mi esposa:
«Estimado
amigo:
»No podemos
ni siquiera imaginarnos lo profunda que es la tristeza que usted siente a causa
de lo que ha perdido. Nadie puede comprender lo mucho que usted está sufriendo,
a no ser que haya perdido a un hijo. Su pena, desesperanza y desesperación son
del todo comprensibles. ¡Lo sentimos muchísimo! ...
»Pero... si
Dios mató al hijo suyo, entonces Dios tuvo que haber causado el accidente. Si
Dios causó el accidente, entonces fue Él quien obligó a todos los involucrados
a que estuvieran en ese lugar específico a esa hora. Si Dios obligó a todos los
involucrados a que estuvieran allí, entonces cada uno de ellos era como un
robot, con la capacidad de hacer únicamente lo que Dios le mandó, y sin la
facultad de escoger por sí mismo. Y si todos eran robots, entonces todos
nosotros también lo somos, y ninguno tiene opción alguna de decidir qué ha de
hacer ni a dónde ha de ir.
»Además, si
todos somos robots sin libre albedrío, entonces los delincuentes también lo
son. Y si eso es cierto, entonces Dios causa todos los delitos. Pero ¿por qué
habría Dios de amarnos a tal grado que sacrificaría a su único Hijo de modo que
muriera en la cruz para salvarnos a algunos de nosotros, y al mismo tiempo
hacer que otros de nosotros cometiéramos delitos horribles y muriéramos con ese
pecado? Eso suena como un monstruo malvado y como la trama de una película
mediocre, y no como nuestro Padre celestial.
»Dios nos
hizo a cada uno un ser con libre albedrío, no un robot. Tenemos la oportunidad
de elegir por nosotros mismos al tomar nuestras propias decisiones, aun cuando
las consecuencias de esas decisiones sean desastrosas. El hijo suyo tomó la
decisión de estar en el lugar donde ocurrió el accidente que le cegó la vida.
Dios no fue la causa de que él estuviera allí ni de que muriera.
»Sin
embargo, a Dios no lo ofenden las dudas que usted tiene ni el enojo que siente.
Él lo ama y comprende su corazón afligido. Pero no lo obliga a que crea en Él o
esté de acuerdo con Él. Usted tiene el privilegio de tomar esas decisiones por
sí mismo.»
DEBEMOS
ESTAR LISTOS Y PREPARADOS PARA LA VENIDA DE JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Velad, pues, porque no sabéis el día
ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (Mateo 25:13).
Cuando el
pastor Adrián Rogers era universitario, se preparaba apuradamente para los
exámenes finales. Esa no era la mejor manera de prepararse, pero era todo lo
que él podía hacer por la ocupada agenda que tenía. Si no se desvelaba, era
imposible ir al día con sus estudios. ¿Alguna vez usted ha hecho eso? Jesús nos
dice que estemos listos para su retorno porque puede ocurrir en cualquier
momento. ¿Está usted listo? Si usted lee los escritos del apóstol Pablo,
aprenderá que él quería siempre estar listo para el regreso de Cristo. Pablo no
fue un ciudadano de la tierra tratando de irse al cielo. Él era un ciudadano
del cielo peregrinando en la tierra. Y él estaba listo para partir en el
instante que Dios le llamara.
En oración
lea Mateo 10:37-39. 10:37
El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o
hija más que a mí, no es digno de mí;
10:38 y el
que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.
10:39 El que
halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.
1 Corintios
7:29-31. 7:29 Pero esto
digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa
sean como si no la tuviesen;
7:30 y los
que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen;
y los que compran, como si no poseyesen;
7:31 y los
que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de
este mundo se pasa.
Y Santiago 4:4.¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis
que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera
ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
¿Está usted
dispuesto (¡y listo!) para ir adondequiera y hacer lo que Dios le pida que
haga? ¿O está usted “atado” a su casa, a sus posesiones, a su posición? Pudiera
ser que Dios no le llame para ir a ningún lado, pero si lo hace, ¿iría? ¿Está
listo para partir?
¿CÓMO ES SU
OJO HOY, CÓMO ESTÁ MIRANDO A SU ALREDEDOR?
“La lámpara
del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno
de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas”
(Lucas 11:34).
El pastor
Rogers tuvo momentos en su vida cuando se sintió que se enfriaba
espiritualmente, sintiendo que el poder se escapaba de su vida y que Jesucristo
no era tan real como solía ser. En momentos así, a solas en su estudio, él
comenzaba a devolverle a Dios las cosas que sutilmente había ido quitando del
altar: “Te entrego mi cuerpo físico y mi derecho a la vida. Te entrego mi
salud, mi fortaleza y mi habilidad de predicar. Te entrego mi reputación y mis
hijos, mis carros, mi ropa, mi casa.” Y cuando honesta, seria y sinceramente lo
entregaba todo a Él, el gozo retorna a su corazón y sentía que su relación con
Dios había sido restablecida.
Pregúntese a
usted mismo: “¿Amo a Dios hoy más de lo que le amaba ayer? ¿Estoy sediento de
su justicia, como un hombre muriéndose de sed? ¿Estoy dispuesto a ir y hacer
cualquier cosa que Él me pida que haga?” Si usted no puede contestar
positivamente a esas preguntas, necesita orar para que, por fe, pueda hacer lo
que Jesús le llama que haga en Mateo 16:24- 27. Entonces Jesús dijo a sus
discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su
cruz, y sígame.
16:25 Porque
todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por
causa de mí, la hallará.
16:26 Porque
¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué
recompensa dará el hombre por su alma?
16:27 Porque
el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces
pagará a cada uno conforme a sus obras.
HACER ALGO
ES OBEDECER A JESÚS.
“Echa sobre
Jehová tu carga, y Él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo” -
(Salmo 55:22).
Fue terrible
el funeral de Simón Pedro. Jesús estuvo allí y dijo: “Es una pena que Pedro
haya muerto tan joven. Él ya estaba aprendiendo cómo caminar sobre las aguas.
Yo no debí haberle dicho que saliera del bote.” Fue un funeral triste. Ahora,
esperamos que usted esté diciendo: “¡Un momento!”, porque todos sabemos que
Pedro no se ahogó cuando Jesús le llamó que saliera del bote (ver Mateo
14:22-23). Y usted tampoco se ahogará o hundirá cuando Jesús le llame a
realizar algo humanamente imposible. Tal vez Pedro no caminó mucho sobre las
aguas, pero nos atrevemos decir que él caminó mucho más de lo que ninguno jamás
ha caminado sobre las aguas, con la excepción de Jesús. No se preocupe si tiene
que salir del bote, si es que eso es lo que Dios le llama hacer. Es más seguro
estar con Jesús en medio de las olas que en el bote sin Él.
¿Dios le ha
llamado para que usted haga algo, y no lo ha hecho porque piensa que no podrá?
Tal vez le ha llamado para que confíe en Él en una situación que parece sin
esperanza. Quizás le ha llamado para que se goce acerca de algo por lo que
usted lo único que siente es tristeza. Posiblemente le ha llamado para que
hable de su fe, sabiendo que al hacerlo experimentará grandes pérdidas o
vergüenza. Pídale a Dios que le dé la fortaleza para confiar en Él. Él le
proveerá de todo lo que usted necesita para hacer lo que Él le ha ordenado
hacer (Proverbios 3:5-6). 3:5. Fíate de
Jehová de todo tu corazón,
Y no te
apoyes en tu propia prudencia.
3:6
Reconócelo en todos tus caminos,
Y él
enderezará tus veredas.
DIOS NOS
ESTÁ PIDIENDO QUE CONFIEMOS EN ÉL.
“Fíate de
Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en
todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas” - (Proverbios 3:5-6).
Si
Jesucristo es Señor de su vida, usted va a darle a Él la primacía en toda
decisión que tome. Usted se preguntará: “¿Cuál es la voluntad del Señor? ¿Cuál
es el propósito de Jesús? ¿Qué es lo que glorificará al Padre?” ¿Alguna vez ha
trabajado para una empresa que un día decidió transferirlo? Muchas personas,
debido a sus obligaciones financieras, lo discuten brevemente con sus familias
y amigos, y luego hacen planes para el cambio. En ocasiones el traslado ocurre
tan rápidamente, que la oración es olvidada. Amigo, si Dios quiere que usted
vaya, entonces hágalo. Si Dios no quiere que vaya, entonces debe quedarse. Sin
embargo, usted nunca lo sabrá hasta que esté a solas con Dios, y deje que Él le
diga qué es lo que quiere.
¿Qué
decisión necesita tomar hoy? ¿O esta semana, o este mes, o este año? ¿Ha orado
al respecto? Hoy dedique tiempo para preguntarle a Dios qué es lo que Él quiere
que usted haga, y espere su respuesta. Sea paciente y no encienda su propia fogata.
Le invitamos a leer Isaías 50:10-11. 50:10 ¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la
voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz, confíe en el nombre
de Jehová, y apóyese en su Dios.
50:11 He
aquí que todos vosotros encendéis fuego, y os rodeáis de teas; andad a la luz
de vuestro fuego, y de las teas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en
dolor seréis sepultados.
EL CAMBIO EN
EL HOMBRE ES DESDE ADENTRO.
“¡Fariseo
ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de
fuera sea limpio” - (Mateo 23:26).
¿Qué sucede
cuando usted trata de ayudar a otros? Siempre comenzamos desde “afuera”.
Pensamos que si podemos cambiar el medio ambiente del hombre (su hogar,
vestimenta, alimentos, educación, etc.), entonces podemos crear un nuevo
hombre. Esto no se puede hacer. No hay que olvidar que fue en el Huerto de Edén
en donde el hombre se metió en problemas. El “limpiar” lo exterior, lo de
afuera, es sólo reformar. Más cuando usted limpia lo interior, eso es
regenerar. Jesús les dijo a los fariseos que no necesitaban otro baño;
necesitaban un nuevo nacimiento. Preste atención, no estamos diciendo que no
debemos ayudar a otros. Debemos hacerlo. Pero el ser humano necesita algo más
que jabón y jamón. ¡Necesita salvación! Necesita nacer “de arriba”, y no sólo
un empujoncito desde abajo.
¿Tiene usted
una lista de personas que no son salvas? Ore por ellas hoy. Pídale a Dios que
le use en el proceso de guiarles hacia Él, para que Él las regenere pudiendo
así ellas nacer de nuevo.
¿SABE CUÁL
ES LA BENDICIÓN A LA OBEDIENCIA?
“Ya no os
llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he
llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a
conocer” - (Juan 15:15).
¿Cuál es la
bendición de la obediencia? Intimidad con Dios. Usted conocerá cosas que nunca
podría conocer de otra manera, cuando tiene intimidad con Dios. Con todo, la
gente pregunta: “¿Cómo puedo entender la Biblia?” Amigo, usted tendrá un
conocimiento que sobrepasa todo lo que usted podría aprender en un seminario,
cuando sirve al Señor en obediencia. Jesús dijo que seremos sus amigos cuando
seamos sus siervos. Y un amigo sabe todas las cosas. Amós 3:7 dice: “Porque no
hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los
profetas.” ¿Ha dejado usted de crecer? Tal vez es porque usted ha dejado de
obedecer. La manera de tener una visión íntima del corazón de Dios es por medio
de la obediencia.
Hable con
Dios acerca de su relación con Él. ¿Se siente usted como su siervo (a)? ¿Se
siente como su hijo (a)? ¿Se siente como su amigo (a)? Todas estas son facetas
de una sólida relación con Dios. Pídale a Dios que le enseñe cómo fortalecer su
relación con Él.
NO DEBEMOS
JUZGAR POR LAS APARIENCIAS.
“No juzguéis, y no seréis juzgados;
no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados” - (Lucas
6:37).
En algunas
ocasiones los creyentes miran a personas que han cometido adulterio, o algún
crimen, y se comparan con ellos. Incluso pueden decir: “Ellos están muertos en
sus delitos y transgresiones.” Permítame decirle algo. Ellos están tan muertos
en sus delitos y transgresiones como su preciosa y dulce hija o sus amados
familiares que no han aceptado el regalo de salvación por parte de Jesucristo.
Puede haber grados de corrupción, pero no existen grados en cuanto a la muerte.
Todos los perdidos son muertos que necesitan del Salvador, Jesucristo. Usted
puede pensar que no tiene un testimonio que compartir porque no obtuvo un
doctorado en pecado antes de ser salvo. Tal vez usted se salvó cuando era un
niño. Bueno, se requirió lo mismo de la gracia de Dios para salvarle, que para
salvar a un asesino condenado a pena de muerte. Nunca lo olvide, querido amigo.
La gente muerta debe dejar de compararse con otra gente muerta. El terreno está
nivelado al pie de la cruz.
¿Alguna vez
el Diablo le ha tentado para que juegue a “las comparaciones”? Y si el diablo
comienza a tentarle de esa manera hoy, practique lo que le va a decir, ahora
mismo, para derrotarlo en su propio juego, antes de que comience.
SALVOS SOLO
POR LA GRACIA DE DIOS.
“Porque por
gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de
Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” - (Efesios 2:8-9).
El Diablo es
muy listo cuando se trata de nuestra fe. Le contaremos lo que le hizo al pastor
Rogers en una ocasión, y puede hacerle lo mismo a usted. Él comenzará a estar
de acuerdo con usted, para hacerle tropezar. Le dirá: “Claro, tú eres salvo por
fe en Cristo. Pero, ¿cómo sabes si tu fe es lo suficientemente buena y fuerte
para salvarte? ¿Qué tal si tu fe es débil? ¿Qué tal si no lo logras?” Él trató
de hacer que pusiera su fe en la fe, en vez de poner su fe en Cristo. ¿Ha oído
a alguna persona hablar de “fe salvadora”? Mi amigo, no existe tal cosa. Usted
es salvo porque Dios el Padre le ama de tal manera que envió a su Hijo para que
sufriera el dolor de la ira de Dios, en lugar suyo.
Usted es
salvo porque Dios lo hizo todo. Él le llamó (lea Romanos 8:30); Él le compró
(lea 1 Corintios 6:20), y Él lo guardará (lea Efesios 4:30).
EL PAPEL DE
LA IGLESIA EN LA GRAN COMISIÓN Y EN EL TRABAJO EVANGELÍSTICO.
“No dejando
de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto
más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25).
Exhortar es
confrontar y motivar. Nos necesitamos unos a otros. Debemos exhortarnos los
unos a los otros al decir: “¿No es Dios maravilloso? ¿Dónde estaríamos si no
tuviésemos al Espíritu Santo? ¿No desearía tan sólo ser más como Jesús? ¡Seamos
fieles a Cristo! ”Vivimos en un clima que mantiene nuestros corazones
sensibles. Si nos apartamos de ese clima al dejar de asistir a los cultos y
oportunidades de compañerismo, nos apartamos del pueblo de Dios y nuestros
corazones se endurecerán. Cuando nos exhortamos unos a otros, estamos
compartiendo a Cristo. Existe algo que sucede en nuestros corazones cuando
compartimos con otros acerca de Jesús. Mantiene nuestros corazones compasivos.
Por favor
lea Proverbios 27:17. ¿Es usted este tipo de amigo? ¿Tiene usted este tipo de
amigos? Si no, entonces pídale a Dios que le mande este tipo de amigo hoy.
SOMOS
COMPRADOS POR PRECIO ALTO, POR LA SANGRE PRECIOSA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
“Bendito el
Señor Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo” (Lucas 1:68).
La
compositora Fanny Crosby escribió: “Redimida (o), ¡cómo amo proclamarlo!
Redimida (o), por la sangre del Cordero; Redimida (o), por medio de su infinita
misericordia, su hija (o), por siempre seré.” ¿Ama usted proclamarlo? Oh, cómo oramos
que así sea. Otro compositor Isaac Watts escribió: “Fuese todo el reino de la
naturaleza mío, ese sería un obsequio muy pequeño: Amor tan admirable, tan
divino, demanda mi alma, mi vida, mi todo.” ¿Le ha entregado su alma, su vida y
su todo a este admirable amor? Jesús no bañó este planeta con su sangre para
que usted sirva a este mundo, a su carne, ni al diablo. Él murió para hacerle
santo. Usted no es dueño de sí mismo. Primera Corintios 6:20 dice: “Porque
habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y
en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”
¿Qué piensa
que Isaac Watts quiso decir cuando compuso que el amor admirable de Dios
demanda su alma, su vida y su todo? ¿Cómo piensa que ese tipo de dedicación
influye su vida diaria? ¿Podría escribir algunas metas para ese tipo de
dedicación total?
CREE EN EL
SEÑOR JESUCRISTO, TÚ Y TODA TÚ CASA.
Hechos
16:31: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.”
Un creyente
no es una persona que sencillamente cree que Cristo murió por sus pecados. El
diablo cree eso. Un creyente es una persona que se ha arrepentido de sus
pecados y ha invitado a Cristo a entrar en su corazón como Salvador y Señor.
Usted puede creer intelectualmente que un avión puede volar, pero para poder
volar usted debe probar sus alas. De la misma forma, cuando usted entrega su
corazón al Señor Jesucristo, Él toma el control de su vida y comienza a hacerle
la persona que Él desea que usted sea. Su vida no necesita ser absolutamente
perfecta para que usted pueda ir al cielo. En el momento que recibe a Cristo
como su Salvador personal, usted está eternamente salvo, eternamente seguro y
Dios empieza a trabajar en usted.
¿No es
maravilloso saber que es salvo? Bien, esparza las Buenas Nuevas de esa seguridad
a su vecino hoy.
CORRIENDO
HACIA LA META SEGURA.
Filipenses
3:14: “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo
Jesús.”
Cuando un
corredor corre, él centra sus ojos en la meta. Él no mira a la gradería, ni a
los otros corredores. Ni se examina a sí mismo. Él fija su mirada en la meta.
Él no observa a nada más. La meta final es lo único que ve. Eso es exactamente
lo que debemos hacer. La razón por la cual muchos creyentes fracasan en su
carrera es porque no han aprendido a dejar de mirar las otras cosas. Ellos
están tratando de ver en ambas direcciones a la vez y Santiago 1:8 enseña: “El
hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos.” Y Mateo 6:22
afirma: “La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu
cuerpo estará lleno de luz.”
¿En qué se
ha enfocado hoy? ¿Le ha atraído el mundo a regresar a él y le ha seducido a
alejarse de los mandamientos de nuestro Señor? Sírvase leer Mateo 28:19-20, esa
es una meta.
TODO CON FE
EN JESUCRISTO.
Hebreos 11:1:
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se
ve.”
La gente se
hace miembro de las congregaciones con las expectativas erróneas. Piensan que
la membresía de la iglesia les garantiza bendiciones sin pesares. Algunos creen
que Dios es simplemente como una cafetería celestial. Más cuando no resulta
como ellos desean entonces se quejan: “Bueno, ¡no funciona! Yo pensé que si
entregaba mi corazón a Jesús, Él me supliría todo lo que deseo, sin tener más
preocupaciones.” Las personas se desvían del camino porque sus expectativas no
se realizan. Permítame decirle qué es la fe verdadera. La fe verdadera no es
recibir de Dios las cosas que usted quiere, sino aceptar de Dios lo que Él le
da.
¿Cómo se
encuentran sus lentes espirituales? ¿Está mirando su vida a través de los ojos
del Señor? ¿Está confiando en que Él le proveerá, no necesariamente lo que
usted quiere, sino lo que necesita?
EL AMOR DEL
ESPÍRITU SANTO ES NUESTRA SEGURIDAD.
“En el AMOR
no hay TEMOR, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor
lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor”
(1 Juan 4:18).
¿Le domina
el temor hacia algo? Déjenos decirle algo esperanzador. El AMOR es la respuesta
para sobreponerse a sus miedos, porque el AMOR es el manto de seguridad del
creyente. Cuando usted era un niño, ¿no tenía un osito de peluche o una pequeña
cobija que le daba un sentido de seguridad? ¿Algo que quería tener cerca de
usted o con lo cual pudiera cubrirse? Bueno, mi amigo, el Espíritu Santo es la
cobija cálida y amorosa para el creyente. El versículo: “El perfecto AMOR echa
fuera el temor”, no parece real porque nunca hacemos nada perfecto, excepto
pecar. Pero otra traducción dice: “No tenemos temor de alguien que nos ama
perfectamente.” El AMOR perfecto de Dios puede eliminar todo temor. No es
nuestro amor por Él, sino su perfecto amor por nosotros que echará afuera
nuestros temores. La pregunta no es: ¿Soy lo suficientemente valiente? La
verdadera pregunta es: ¿Confío lo suficiente en el AMOR de Dios?
Esta semana
memorice 2 Timoteo 1:7-9. 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía,
sino de poder, de amor y de dominio propio.
1:8 Por
tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso
suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de
Dios,
1:9 quien
nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según
el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los
tiempos de los siglos,
JESUCRISTO
TIENE UN NOMBRE QUE ES SOBRE TODO NOMBRE.
ÉL ESTUVO
BAJO LA AUTORIDAD DEL PADRE CELESTIAL Y AHORA ÉL ES LA AUTORIDAD DIVINA.
“Y estando
en la condición de hombre, se humilló a Sí mismo, haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y
le dio un nombre que es sobre todo nombre” (Filipenses 2:8-9).
En ocasiones
añadimos más a la humanidad de Jesús para probar que Él es Dios. Pero si usted
piensa que Jesús sólo tenía una máscara de hombre en vez de ser un verdadero
ser humano, entonces ha perdido una bendición. Verá, es la humanidad de Jesús
la que nos enseña cómo debemos vivir como creyentes en este mundo. ¿Y cómo
vivió Jesús? Él mismo dijo: “Porque el que me envió, conmigo está; no me ha
dejado solo el Padre, porque Yo hago siempre lo que le agrada” (Juan 8:29). Él
vivió en sujeción a su Padre. Y porque Él escogió someterse, Dios le dio autoridad.
Este es el principio para usted y para mí para la vida diaria. Nunca tendremos
autoridad, hasta que no estemos dispuestos a estar bajo autoridad. La autoridad
no se desarrolla por sí misma. Siempre proviene de una fuente más alta de
poder.
Escriba su
propia definición de la palabra “humildad”. ¿Sería eso una descripción de usted
mismo? Pídale a Dios que le ayude a tener la actitud de su Hijo.
LA ADORACIÓN
A NUESTRO DIOS EN SANTIDAD Y AMOR PARA GLORIA A ÉL.
“Porque el
Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad” (2
Corintios 3:17).
Formalismo y
adoración son dos cosas muy distintas. Cuando usted adora al Señor, debe haber
libertad y orden. Adoración no es música suave y todos sentados, muy quietos,
sin sonreír siquiera. Eso no es adoración. Alguna gente dice: “Bueno, ese fue
un servicio dignificado.” Anteriormente lo hemos dicho: “Ellos no saben la
diferencia entre reverencia y ‘rigor mortis’.” Si usted estudia la adoración en
la Biblia, descubrirá que estaba marcada por la vivacidad, espontaneidad y
gozo. Los primeros creyentes tenían algo que el fuego no podía quemar, la
espada no podía matar, el agua no podía ahogar y las cárceles no podían
detener. Ellos conocieron la santidad, el amor y la gloria de Dios en una forma
que transformó sus vidas.
Por favor
lea los Salmos 5:7. 5:7
Más yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa;
Adoraré
hacia tu santo templo en tu temor.
y 29:2. 29:2 Dad a Jehová la gloria debida a su nombre;
Adorad a
Jehová en la hermosura de la santidad.
Y tome un
tiempo hoy para adorar a Dios con gozo y verdad.
EL AGUA QUE
DIOS NOS DA: SU PALABRA, SU ESPÍRITU ES UNA FUENTE QUE PRODUCE AGUA PARA VIDA
ETERNA.
“Respondió
Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; más
el que bebiere del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua
que Yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” -
(Juan 4:13-14).
¿Ha estado
usted alguna vez afuera en el jardín, o paseando en bicicleta o jugando algún
deporte, y se sintió sediento? Entonces se detiene y se sirve una soda. Tiene
un gran sabor y parece que da en el blanco. Luego regresa a la actividad que
estaba realizando. Siente sed otra vez. Se sirve otra soda. Le satisface al
principio, pero parece que no le quita la sed. Finalmente usted se sirve un
gran vaso de agua y queda totalmente satisfecho. ¿Por qué? Si usted lee los
ingredientes que contiene la soda, sabrá que tiene color y sabor artificial, y
que es endulzada artificialmente. No tiene ese toque de autenticidad. Hay
muchos de nosotros tratando de satisfacer nuestra sed con cosas que son
artificiales, y lo que necesitamos es el agua de vida. ¿Cuándo fue la última
vez que usted calmó su sed espiritual con ese burbujeante refresco que es el
tiempo compartido con Dios?
HAGA UNA
CITA CON DIOS DIARIO Y RECIBA DE ESA AGUA VIVA.
¿Está usted casado o saliendo
seriamente con alguien? ¿Recuerda su primera cita y cuán emocionado estaba?
Haga una cita con Dios esta semana, por una hora (el tiempo pasado en la
iglesia no cuenta). Anótelo en su calendario o agenda, y haga de esto la
prioridad número uno.
¿QUIÉN ES
ÉSTE QUE HASTA EL MAR LE OBEDECE?
“En el mar
fue tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron
conocidas” (Salmo 77:19).
El Señor
Jesús caminó sobre el Mar de Galilea, pero no se pueden ver sus huellas. Cuando
una embarcación navega por el océano, no deja ningún rastro. Un vehículo cruza
un terreno, y deja la huella de su paso, pero un barco no. En el pasaje de hoy
en los Salmos, Dios dice que nunca le conoceremos al estudiar la historia, no
le conoceremos con simplemente estudiar lo que Él hizo. Sus caminos son
misteriosos. Usted puede tratar de que lo referente a Dios tenga sentido por
medio de su inteligencia, su ingenuidad y creatividad, mas Dios dice que nunca
le conoceremos de esa manera. Tenemos que dejar nuestro intelecto y
humildemente decirle a Dios: “Muéstrame el camino, y haz que vuelva a sentir
amor por Ti.”
¿Cuándo fue
la última vez que escribió una carta de amor? ¿Cuándo fue la última vez que
recibió una carta de amor? Separe un tiempito hoy, y escriba una carta de amor
para Jesús.
JESÚS DIO SU
VIDA POR LA IGLESIA. ELLA ES MUY IMPORTANTE, POR FAVOR DEBEMOS CONGREGARNOS.
“Y Yo
[Jesús] también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi
iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” - (Mateo 16:18).
Hay muchas
personas que dicen: “Yo creo en Jesús, mas no creo en la iglesia.” Eso es como
decir: “Yo creo en el fútbol, pero no creo en los estadios, ni en los uniformes
ni en la pelota de fútbol.” Jesús ama a la iglesia. Él dio su vida por la
iglesia. Si usted desea ser victorioso en las batallas espirituales de la vida,
debe darse cuenta que el cristianismo no es una religión tipo “Llanero
Solitario”. La iglesia existe para unirnos y ganar las batalla juntos. El
compositor Sabine Baring-Gould escribió el famoso himno “Firmes y Adelante”, y
en una de las estrofas dice: “Tronos y coronas pueden perecer; de Jesús la
iglesia siempre habrá de ser; nada en contra suya prevalecerá, porque la
promesa nunca faltará.”
Si usted al
presente no está involucrado en una iglesia, ore al Señor para que le guíe a
una iglesia en donde se enseñe sana doctrina, y en donde Jesucristo sea honrado
y glorificado.
REGRESEMOS A
NUESTRO PRIMER AMOR QUE ES JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Recuerda,
por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete…” (Apocalipsis 2:5a).
Cuando el
pastor Adrián Rogers y su esposa Joyce, estaban en su luna de miel, viajaban en
su carro desde las playas de Daytona de regreso al oeste de Palm Beach. Él
estaba tan enamorado que sólo tenía ojos para ella, y ni siquiera miraba la
carretera. Un patrullero le detuvo y le dijo que estaba manejando con exceso de
velocidad. Él se sorprendió porque no había visto las señales indicando el
cambio de velocidad, de 55 a 35 millas (90 a 60 kilómetros) por hora. El
policía le dijo: “Bien, jovencito, esto es lo que quiero que haga. De la vuelta
y regrese unas tres cuadras atrás, lea la señal de velocidad, y maneje a esa
velocidad.” Ese fue su castigo. El policía le hizo regresar antes de que
pudiera seguir adelante. Y eso es exactamente lo que el Señor dice cuando nos
pide que “regresemos a nuestros primer amor”.
DIOS PONE
HOY DELANTE DE NOSOTROS PARA ELEGIR: LA BENDICIÓN O LA MALDICIÓN ¿CUÁL ESCOGERÁ
USTED?
“He aquí Yo
pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si
oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que Yo os prescribo hoy, y la
maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os
apartareis del camino que Yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que
no habéis conocido” - (Deuteronomio 11:26-28).
Dios pone delante de usted, este día,
una bendición y una maldición. ¿Qué es lo que determina que usted reciba la
bendición? Si usted obedece. ¿Qué es lo que determina si usted recibe o no una
maldición? Si usted desobedece. Existen seis bendiciones que Dios quiere darle
hoy a cambio de su obediencia: abundancia (Isaías 1:19-20); paz (Jeremías 26:13);
protección (Éxodo 23:22); poder (Hechos 5:32); pureza (1 Pedro 1:22) y
percepción (Salmo 119:100). ¿Quiere que Jesús sea real para usted, y no sea
solamente alguien sobre quien ha leído algo? Quizás usted quisiera algo más que
“orar” a Él. Tal vez quisiera conversar con Él y relacionarse con Él. Bien
puede hacerlo.
Lea Juan
14:23. ¿Qué es lo que Jesús dijo que sería el resultado de su amor por Él? ¿Y
qué es lo que Dios ha prometido hacer, como resultado de su acción? 14:23 Respondió Jesús y le dijo: El
que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y
haremos morada con él.
NO TODO
CONVIENE Y NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO.
“Todas las
cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas,
más yo no me dejaré dominar de ninguna” - (1 Corintios 6:12).
Hay ciertas
cosas que un atleta resuelve dejar de lado. Estas cosas no son malas para otras
personas, pero son muy negativas para el atleta, son una pesada carga. En el
plano espiritual, es lo mismo con los creyentes. Pablo claramente dice que no
todas las cosas convienen. Verá, los creyentes nos dirigimos hacia un lugar, y
si algo NO nos ayuda a ir más rápidamente, entonces eso es exceso de equipaje.
Debemos deshacernos de todo lo que no es conveniente.
Pregúntele a
Dios: “¿Tengo alguna cosa legítima que puede ser usada de mejor manera, y que
me está impidiendo correr una mejor carrera por Ti? Si es así, revélame qué es,
para que pueda vivir una vida completamente entregada a la causa de Cristo.”
Pudiera ser un vehículo, una casita vacacional en la playa, un anillo de
diamantes, arte o colecciones antiguas. Estas cosas no son malas en sí mismas,
pero hable con Dios acerca de ellas. Tal vez Él quiera que usted las venda y
utilice ese dinero para ayudar a las misiones.
LAS OBRAS
DEL SEÑOR SON PERFECTAS, EN ÉL NADA ES IMPROVISADO.
“Más el Dios
de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que
hayáis padecido un poco de tiempo, Él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca
y establezca” (1 Pedro 5:10).
¿No es
maravilloso saber que las obras del Señor son perfectas? ¿Qué los caminos del
Señor son perfectos? ¿Y que su voluntad es perfecta? Ahora, sé que alguien al
leer esto puede pensar: “Pero yo no estoy muy seguro acerca de la voluntad del
Señor. Yo no quiero entregarme totalmente a Él, porque me puede enviar como
misionero a algún remoto desierto.” Permítame aclarar: la voluntad de Dios no
es algo a lo cual usted se somete, sino es algo en lo cual usted participa.
Dios escogerá para usted lo que escogería para sí mismo si tuviera el
suficiente sentido común para escogerlo.
Pregúntese
si ha entregado todo completamente a Dios. ¿Hay algo que todavía está
reteniendo? ¿Realiza aún alguna actividad que no le agrada a Dios? ¿Posee algo
que deshonra a Dios? Es ya tiempo de “limpiar la casa”, tanto literal como
figurativamente.
RECUERDE
ALIMENTARSE DEL PAN DIARIO, QUE NUNCA DEBE FALTAR. LA PALABRA DE DIOS, QUE NOS
AYUDA A CRECER.
“Él
respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda
palabra que sale de la BOCA de DIOS” (Mateo 4:4).
Creemos que
muchas iglesias sufren de hambre porque sus púlpitos no alimentan a sus rebaños
con el pan celestial. Si no se está alimentando diariamente con la Biblia,
usted o no es salvo, o está muriendo de malnutrición espiritual. La única
FUERZA que poseemos se encuentra cuando nos ALIMENTAMOS de la PALABRA de DIOS.
Job dijo: “Guardé las palabras de su boca más que mi comida” (Job 23:12b). En
otras palabras, Job afirmó que si él tuviese que escoger entre comer pan físico
o pan espiritual, él escogería la Palabra de Dios. Oramos que se comprometan a
una rutina diaria de ejercitar sus rodillas en oración y ALIMENTARSE con el
nutritivo PAN de la PALABRA de DIOS.
ENFRENTANDO
LAS LUCHAS DIARIAS.
“Porque las
armas de nuestra milicia no son carnales, sino PODEROSAS en Dios para la
destrucción de fortalezas” - (2 Corintios 10:4).
Creemos que
muchos experimentamos victoria limitada o ninguna porque no hemos aprendido a
encaminar la batalla hasta la victoria. “Un momento ―dirá usted―, yo quiero
victoria. ”¿Verdaderamente la quiere? Entonces, necesita saber esto: Primero,
Dios desea que usted tenga VICTORIA. Segundo, la taza para medir su VICTORIA
está en la palma de su mano. Eso es, usted es tan VICTORIOSO como desee serlo.
El diablo no posee ninguna fortaleza que nosotros no podamos derribar si usamos
las armas de Dios. El problema es que quizás estemos usando las armas
espirituales, pero tratamos de emplearlas en nuestras propias fuerzas.
Efesios 6:17
revela: “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la
PALABRA DE DIOS.”
¿Cuál es su
espada? ¿De quién es la espada? ¿Puede pensar en alguna batalla que le espera?
¿Cómo va a usar esta espada?
LA
CONFIRMACIÓN DEL HIJO DE DIOS.
Declarado
Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de
entre los muertos. Romanos
1:4
Jesucristo
tenía que ser más que hombre; tenía que ser también Dios. Si Jesucristo fuera
solo hombre, aun el mejor de los hombres, no podía haber salvado a los creyentes
de su pecado. Si fuera incluso el hombre justo de la simiente de David, pero no
Dios, no podía haber soportado el castigo de Dios el Padre en la cruz y haber
resucitado de los muertos. No podía haber vencido a Satanás y al mundo, sino
que habría sido vencido como son vencidos todos los hombres. Si hubo alguna duda de que Jesucristo
era el Hijo de Dios, su resurrección de los muertos debiera eliminarla. Tenía
que ser hombre para llegar a nosotros, pero tenía que ser Dios para
resucitarnos. Cuando Dios resucitó a Cristo de los muertos, confirmó que era
verdad lo que Él dijo.
Tan claro
como el horizonte separa la tierra del cielo, así la resurrección separa a
Jesucristo del resto de la humanidad. Jesucristo es Dios encarnado.
PORQUE TUYO
ES EL REINO Y EL PODER Y LA GLORIA.
“Y no nos
metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder,
y la gloria” - (Mateo 6:13).
“Y no nos
metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder,
y la gloria” - (Mateo 6:13).
¿Por qué
piensa que repetitivamente acudimos a Dios para que nos perdone? Tal vez es
porque omitimos orar la otra parte del Padre Nuestro: “Y no nos metas en
tentación, mas líbranos del mal.” Nos despertamos en la mañana y al finalizar
el día decimos: “Dios, perdóname. Fallé.” Y Él nos perdona. Sin embargo, ¿sabe
por qué fracasamos? Porque aprendimos a orar: “Señor, perdóname.” Pero, no
estamos clamando: “Señor, protégeme.” Usted no finaliza su día y ora: “El pan
nuestro de cada día, dánoslo hoy.” El día se ha acabado. Esta no es una oración
para finalizar el día, sino es una oración para iniciar su día. Señor,
protégeme.
Por favor
ore: “Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el
reino, y el poder, y la gloria” (Mateo 6:13).
MÁS A DIOS
DAMOS GRACIAS SIEMPRE.
“Más a Dios
gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de
nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento. Porque para Dios
somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden” - (2
Corintios 2:14-15).
“¡Mas a Dios
gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús!” Y cuando
estemos disfrutando esa victoria, emanaremos un perfume dulce e impregnador de
la gloria de Dios. ¿Sabe cómo se produce el incienso? Se produce al cortar o
partir hierbas, triturándolas hasta pulverizarlas. Luego se le añade agua al
polvo para crear una masa en forma de varillas o conos. ¿Cuál es el propósito
del incienso? Es ser quemado para crear un aroma fragante. Cuando usted alaba a
Dios en medio de las tribulaciones, canta canciones de gloria en medio de la
persecución, clamando su victoria cuando surge un problema, entonces emite un
aroma dulce que es inconfundible al olfato de Dios. ¡Este es el dulce olor de
victoria!
Sea lo que
sea que parece una tribulación en su vida hoy… ¡agradézcale a Dios! Dele
gracias siempre que entre en su mente el pensamiento de murmurar o quejarse.
LA MUERTE DE
JESÚS FUE NUESTRA MUERTE Y SU RESURRECCIÓN, LA NUESTRA.
“Porque
somos sepultados juntamente con Él para muerte por el bautismo, a fin de que
como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también
nosotros andemos en vida nueva” - (Romanos 6:4).
Cuando
Jesucristo murió, Él no sólo murió por nosotros, sino que nosotros también
morimos con Él. Quizás usted diga: “Bueno, ¿qué diferencia tiene que Él haya
muerto por mí o que yo haya muerto con Él? Es simplemente un juego de palabras.
”¡De ninguna manera! Cuando usted está muerto, la muerte no tiene dominio sobre
usted. No se puede matar a un hombre que ya está muerto. Supongamos un hombre
es ejecutado por cometer un crimen de pena de muerte, no obstante, de alguna
forma él resucita. ¿Cree que él puede ser arrestado nuevamente por su crimen?
Rotundamente no. Eso sería doble castigo. Él ya pagó la sentencia de su crimen.
Es necesario que usted entienda que cuando Jesús murió, usted murió, y ¡la ley
no posee más poder sobre usted! La sentencia de su pecado fue totalmente pagada
porque Él murió por usted. Usted murió con Él.
Encuentre a
alguien hoy y cuéntele las mejores nuevas que jamás nunca se han contado. Jesús
recibió la ira de Dios. Él murió para que ella o él puedan vivir. ¡Vaya,
compártalo!
DIOS NOS
MANDA UTILIZAR LA ARMADURA.
“Pero
nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza
de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo” - (1
Tesalonicenses 5:8).
Un
predicador se alejaba despidiéndose de un amigo, cuando su amigo le dijo: “¡Nos
vemos! Ama a Dios. Odia el pecado. ¡Y ten cuidado con los camiones!”¿Dijo él:
“¡Ten cuidado con los camiones!”? ¡Sí! ¿Y sabe qué? Es un buen consejo. Usted
puede ser lastimado si un camión choca contra usted, sin importar si es salvo o
no. Ahora, ¿por qué es eso importante? Porque como el hombre dijo, todos
necesitamos amar a Dios y todos necesitamos odiar el pecado, pero todos somos
humanos y necesitamos estar alerta de aquellas cosas en la vida que nos pueden
hacer daño. Dios nos ha dado la mente de Cristo y necesitamos usar esa mente.
Primero
Corintios 2:16 revela: “Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le
instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.”
¿Anda
distraído hoy? ¿Está atento a las cosas de este mundo que pueden hacerle daño?
Sea sobrio, esté alerta, y tenga cuidado de los camiones.
EL AMOR ES
UNA BUENA SEÑAL QUE NOS DISTINGUE COMO CRISTIANOS AUTÉNTICOS.
“Porque
vosotros, hermanos, a LIBERTAD fuisteis LLAMADOS; solamente que no uséis la
libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los
otros” - (Gálatas 5:13).
Una de las
señales que le indica que usted ha dejado de CONFIAR en Dios es que deja de
funcionar. Usted simplemente deja las actividades de la vida. Usted empieza a
tener temor de esto y aquello; se agobia por una pérdida; es oprimido por el
diablo. ¿Y qué hace usted? Renuncia a todo, cierra las cortinas, se acuesta a
dormir, se levanta tarde. ¿Ha estado alguna vez así? Así afecta la
preocupación. Cuando usted se preocupa, es porque no está CONFIANDO en DIOS.
Usted quizás diga: “Perdí mi trabajo.” Bueno, ¿qué está haciendo? “Me la paso
sentado en la casa.” ¡Levántese! Usted tiene más oportunidad de servir a Dios.
Haga el bien porque está CONFIANDO en el SEÑOR.
¿Está sin
trabajo? Haga lo que tenga que hacer para encontrar un trabajo y cuando lo
logre… ¡haga el bien! Vaya a su iglesia y pídales que le pongan a trabajar.
Vaya a su misión local de voluntario. Corte el pasto de un vecino. Lleve comida
a una persona incapacitada. Escriba una carta a un prisionero.
JUSTIFICADOS
POR EL GRANDE Y PODEROSO DIOS.
AHORA
SIRVIENDO POR AGRADECIMIENTO EN AMOR.
“Concluimos,
pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” - (Romanos
3:28).
Si Dios el
Padre nos eligió y el Espíritu Santo nos separa para su santo propósito,
entonces, ¿qué parte tenemos usted y yo? Existe la soberanía divina y la
responsabilidad humana. Usted ha sido santificado para obedecer. La salvación
es gratis, pero usted debe obedecer. La soberanía divina de Dios en elegirnos
no nulifica nuestra responsabilidad a su llamado. Usted ha sido salvado de este
mundo, enviado de regreso al mundo a testificar al mundo, y esa es la única
labor que usted tiene en este mundo. Recuerde, usted no trabaja para lograr la
salvación, sino trabaja o sirve porque es salvo. Alguien bien dijo: “Yo no trabajaré
para salvar mi alma, esa labor la ha hecho mi Señor. Sin embargo, trabajaré
como un esclavo por amor al Hijo amado de Dios.”
Existen 24
horas entre este instante y mañana a la misma hora. Ahora mismo, comprométase a
usar una de esas horas en oración por otros. Ruéguele a Dios que salve a
aquellos familiares que están perdidos, su vecindario, sus compañeros de
estudio o trabajo. Ore país por país, pidiéndole a Él que envíe misioneros y
los capacite para discipular a quienes Él salva.
TODO NOS HA
SIDO DADO Y SOMOS PARTÍCIPES DE LA NATURALEZA DIVINA.
1:3 Como
todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por
su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria
y excelencia,
1:4 por
medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por
ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de
la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia; 2 Pedro 1:3- 4.
EN NOSOTROS
DEBE HABER UN DESEO GENUINO DE SER SANTOS.
Algunos
destruyen la doctrina que cuando una persona es salva siempre es salva. Ellos
piensan que si eso fuese verídico, entonces podría pecar todo lo que quisieran.
Como decía el pastor Rogers: “Yo peco todo lo que quiero. ¡Yo no quiero pecar!”
Si lo único que evita que usted peque es el temor de perder su salvación, nos
preguntamos si verdaderamente se ha entregado totalmente a Dios y le ha pedido
que le salve. Pedro nos enseña que hemos llegado “a ser participantes de la
naturaleza divina”. ¿Significa eso que usted no pecará más ?No. Sin embargo,
antes de ser salvos, corremos al pecado, una vez salvos nos alejamos corriendo
del pecado. Podemos resbalar, pero somos salvos. El deseo del creyente es vivir
pura y limpiamente para la gloria de Dios.
¿Y qué de
usted? ¿Posee el deseo de ser santo? ¿O trata la doctrina de la seguridad de la
salvación como una licencia para llevar un estilo de vida pecadora?
PARA QUE
REPOSE SOBRE MI EL PODER DE CRISTO, ME GLORIARÉ EN MIS DEBILIDADES.
“Y me ha
dicho: Bástate mi GRACIA; porque mi poder se PERFECCIONA en la DEBILIDAD. Por
tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose
sobre mí el poder de Cristo” - (2 Corintios 12:9).
Cuando está
en angustia existen tres posibles formas de orar. Primero, puede orar que Dios
le dé un escape del dolor. Eso es normal, de hecho, así es como se mantienen
abiertas las farmacias. Segundo, puede orar que Dios le dé la energía para
sobrellevar el dolor. Y esa, asimismo, es una respuesta natural. Si no podemos
escapar el dolor, oramos poder sobrellevarlo. La tercera y última forma de orar
es pedirle a Dios que emplee nuestro dolor en nuestras vidas para nuestro bien
y su gloria. Si oramos escapar nuestro dolor, entonces vemos el dolor como nuestro
enemigo. Si oramos energía para sobrellevar el dolor, entonces el dolor parece
ser un amo. Pero si oramos que nuestro dolor sea empleado o utilizado, lo vemos
como nuestro siervo. Somos capaces de encontrar la gracia de Dios para
gloriarnos en nuestras debilidades, para que el poder de Dios sea manifestado
en nuestras vidas.
¿Está
sufriendo por algo que le sucedió? Órele a Dios que le dé fortaleza para
escoger emplear ese dolor para su bien y la gloria de Dios.
SI
JESUCRISTO LO ES TODO Y PARA TODOS DESDE TODOS LOS TIEMPOS Y POR SIEMPRE.
UNA VERDAD
QUE NADA, NI NADIE LA IGUALA.
“Y Él es
antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten” - (Colosenses
1:17).
Hay críticos
del cristianismo que dicen que Jesús en realidad no fue el Mesías. Que todo lo
que hizo fue arreglar su vida para cumplir las profecías. ¡Y es cierto! Él lo
hizo, solamente que lo hizo siglos antes de nacer. Él coordinó nacer en Belén
(Miqueas 5:2) Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de
Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde
los días de la eternidad.
Ordenó su
trasfondo humilde y la humillación que sufriría (lea Isaías 53:3)
Despreciado
y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y
como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Él preparó el ser traicionado y vendido por
treinta piezas de plata (vea Zacarías 11:12-13) Y les dije: Si os parece bien,
dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de
plata.
11:13 Y me
dijo Jehová: Echarlo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y
tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová al tesoro.
Él arregló
su crucifixión incluyendo que sus manos y sus pies serían perforados con clavos
(Salmo 22:16) Porque perros me han rodeado;
Me ha
cercado cuadrilla de malignos;
Horadaron
mis manos y mis pies.
Él reguló el ser sepultado en la tumba de un
hombre rico (Isaías 53:9) Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los
ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.
Jesús acordó que sería seguido por millones
quienes, sin esperanza de ninguna ganancia material y a costa de sus propias
vidas, emprendieron la tarea de convencer a otros acerca de Cristo. ¡Oh, sí, Él
lo arregló todo! ¡Gloria a Dios!
Alabe a Dios
que ha creado todas las cosas. Que ha arreglado todas las cosas, y que Él es la
consumación de todas las cosas para su gloria.
DESDE EL
PRINCIPIO ÉL ES DIOS Y SIEMPRE LO SERÁ. Juan 1: 1- 4.
En el
principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
1:2 Este era
en el principio con Dios.
1:3 Todas
las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue
hecho.
1:4 En él
estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
En Hebreos
1: 8- 12.
Más del Hijo
dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo;
Cetro de
equidad es el cetro de tu reino.
1:9 Has
amado la justicia, y aborrecido la maldad,
Por lo cual
te ungió Dios, el Dios tuyo,
Con óleo de
alegría más que a tus compañeros.
1:10 Y:
Tú, oh
Señor, en el principio fundaste la tierra,
Y los cielos
son obra de tus manos.
1:11 Ellos
perecerán, mas tú permaneces;
Y todos
ellos se envejecerán como una vestidura,
1:12 Y como
un vestido los envolverás, y serán mudados;
Pero tú eres
el mismo,
Y tus años
no acabarán.
En Hebreos
2: 11-13. Hebreos 4: 14- 15.
Porque
convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las
cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase
por aflicciones al autor de la salvación de ellos.
2:11 Porque
el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no
se avergüenza de llamarlos hermanos,
2:12
diciendo:
Anunciaré a
mis hermanos tu nombre,
En medio de
la congregación te alabaré.
2:13 Y otra
vez:
Yo confiaré
en él.
Y de nuevo:
He aquí, yo
y los hijos que Dios me dio.
Por tanto,
teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios,
retengamos nuestra profesión.
4:15 Porque
no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
TODO LO QUE
DIOS HACE POR NOSOTROS.
“Y el que
nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios” - (2
Corintios 1:21).
¿Qué es lo
que Dios hará por usted, si se lo permite? Él lo establecerá. En otras
palabras, Él lo hará estable, seguro, confiable e inamovible para que no sea
zarandeado por todo viento de doctrina. Este verbo está en tiempo presente
participio, lo cual significa que su acción es continua. No significa que es
una sola vez y basta. Dios está en el proceso de establecerlo. Ahora, ¿en dónde
lo establece? En Cristo. Él le está moviendo cerca y más cerca a Cristo, la
Roca de su salvación. Cuando usted es salvo, Dios lo pone en Cristo y entonces,
días tras día, lo acerca más y más a Él.
Examine su
caminar con Dios. ¿Qué cosas específicas usted ve en su vida que son indicativas
que está más cerca de Dios que lo que estuvo hace un año atrás, o hace un mes,
o hace una semana o hace un día?
JESUCRISTO
FUE TENTADO EN TODO Y POR ESO TAMBIÉN PUEDE SOCORRER A LOS QUE SON TENTADOS.
“Pues en
cuanto Él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son
tentados” (Hebreos 2:18).
Después que
Jesús fue bautizado por Juan el Bautista, “entonces fue llevado por el Espíritu
al desierto, para ser tentado por el diablo” (Mateo 4:1). Él no derrotó a
Satanás como Dios, sino como un hombre ungido por el poder de Dios. Él pudo
haber dicho: “Satanás, quiero que sepas que porque Yo soy Dios, voy a
aniquilarte en este momento.” Si Él hubiera ejercitado su poder como Dios,
entonces cuando nos pide que resistamos al diablo, bien podríamos decirle:
“¡Claro! Es fácil para Usted decirlo. Usted es Dios. No espere que yo haga lo
que Usted hizo.” Jesús no impone su rango sobre nosotros. Más bien, Dios ungió
a Jesús como hombre para hacer lo que nosotros –seres humanos- también podamos
hacer con su unción. Usted y yo tenemos lo que se necesita para enfrentar toda
tentación. Porque estamos en Cristo, y Cristo está en nosotros.
LA HUMANIDAD
DE JESÚS ES REAL.
Descubra más
acerca de la humanidad de Jesucristo leyendo:
Hebreos 2:10-18. 2:10 Porque convenía a aquel
por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que
habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al
autor de la salvación de ellos.
2:11 Porque
el que santifica y los que son santificados, de uno son todos; por lo cual no
se avergüenza de llamarlos hermanos,
2:12
diciendo:
Anunciaré a
mis hermanos tu nombre,
En medio de
la congregación te alabaré.
2:13 Y otra
vez:
Yo confiaré
en él.
Y de nuevo:
He aquí, yo
y los hijos que Dios me dio.
2:14 Así
que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó
de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la
muerte, esto es, al diablo,
2:15 y
librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida
sujetos a servidumbre.
2:16 Porque
ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de
Abraham.
2:17 Por lo
cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso
y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del
pueblo.
2:18 Pues en
cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son
tentados.
y 4:14 -
5:10. 4:15 Porque no
tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades,
sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar
misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
He 5:
5:6 Como también dice en otro
lugar:
Tú eres
sacerdote para siempre,
Según el
orden de Melquisedec.
5:7 Y
Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y
lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor
reverente.
5:8 Y aunque
era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;
5:9 y
habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos
los que le obedecen;
5:10 y fue
declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.
LAS COSAS DE
DIOS, SOLO LAS SABE EL ESPÍRITU DE DIOS.
“Porque
¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre
que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu
de Dios” (1 Corintios 2:11).
LA SALVACIÓN
FUE ASEGURADA POR LA SANGRE EXPIATORIA DE JESUCRISTO.
Sidlow
Baxter una vez dijo: “Sus emociones son la parte más superficial de su
naturaleza. La salvación es el trabajo profundo de Dios. Y Él no va a hacer su
trabajo más profundo en la parte superficial.” El Pastor Rogers solía decir:
“Usted puede pensar que me conoce porque escucha mi voz o lee mis palabras,
pero usted no puede mirar a lo profundo de mi espíritu. Desde el momento que le
di mi corazón a Jesucristo, hay un sello de autenticidad en mi corazón que
afirma: ‘Adrián, tú me perteneces’. No es un sentimiento emocional, porque las
emociones nada tienen que ver con mi salvación.” La salvación tampoco es algo
intelectual porque la salvación no puede razonarse. Ésta es un asunto de Dios.
Su salvación
fue asegurada por la sangre expiatoria de Jesucristo. Alabe a Dios por esta
verdad que permanece firme, independiente de sus sentimientos. Lea Colosenses
2:12-15 y agradezca a Dios por su Espíritu que le dio la vida en Cristo.
2:12 sepultados
con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante
la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
2:13 Y a
vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne,
os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,
2:14
anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era
contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
2:15 y
despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando
sobre ellos en la cruz.
EL AMOR DE
CRISTO ES PERDURABLE Y NUNCA CAMBIA.
VISIÓN
PERDURABLE.
Por el
Hermano Pablo.
El tiempo
había transcurrido de noviembre a julio. En nueve meses pasan muchas cosas: un
bebé es concebido y avanza a su madurez en el vientre materno; tres estaciones
del año pasan siguiendo su ritmo inevitable; la política, la economía y el
deporte experimentan grandes cambios.
Pero esos
nueve meses no trajeron ningún cambio en la vida de Carmela Salas, de 65 años,
mexicana residente de Texas. Los pasó, según el periódico «Los Ángeles Times»,
contemplando el cadáver de su esposo, Enrique Salas, acostado en la cama
matrimonial.
Cuando el
esposo murió, ella, negándose a reconocer la realidad, hizo de cuenta que la
desgracia no había pasado, y el tiempo se detuvo para ella.
LA
DIFERENCIA ENTRE EL AMOR Y EL ODIO.
El odio
jamás hará una cosa semejante. El odio tiende a destruir, destrozar, masacrar y
a hacer desaparecer todo de la vista. El amor construye, y cuando no puede
construir, hace perdurar. Porque el amor es muy diferente al odio.
El amor de
Dios es el amor más fuerte que existe. Es una fuerza que tiende siempre a
reparar, a curar, a construir, a conservar lo bueno, a hermosear más lo que ya
es lindo, a regenerar, a purificar y a santificar. El amor de Dios tiende
siempre a perdonar y, más que perdonar, a olvidar. Incluso olvida el pecado, el
mal, la falta, la derrota, el fracaso humano.
Y como
Carmela Salas, Dios también contempla perdurablemente a sus seres amados. Él
nunca deja de mirarlos. «El Señor recorre con su mirada toda la tierra —dice la
Biblia—, y está listo para ayudar a quienes le son fieles» (2 Crónicas 16:9).
No hay nada
más perdurable, poderoso, fiel y comprensivo en la humanidad que el amor de
Cristo. Es un amor que nunca falla, una sabiduría que nunca yerra. Tener un
corazón entregado a Él es asegurarse la bendición de la vida eterna. Tomemos
hoy la más grande decisión moral posible: Elijamos a Cristo como nuestro
Salvador y nuestro Señor.
ÉL NOS AMÓ
PRIMERO Y SIEMPRE NOS SEGUIRÁ AMANDO.
En esto
consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos
amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados,
si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.
LAS
CARACTERÍSTICA DEL AMOR DE DIOS CON NOSOTROS SUS HIJOS.
CARACTERÍSTICAS
DEL AMOR DE DIOS.
NOSOTROS
TAMBIÉN DEBEMOS AMAR.
Y esto pido
en oración, que vuestro amor abunde aún más y más.
QUE ABUNDE Y
ALCANCE PARA TODOS. Filipenses 1:9
HAGA SUYA CADA
CARACTERÍSTICA.
El verdadero
amor a Dios tiene muchas características. He aquí una lista de las más
importantes:
REFLEXIONE Y
APLÍQUELAS A SU VIDA.
• Desea la comunión personal con Dios
(Sal. 42:1-2; 73:25).
• Confía en que el poder de Dios
proteja a los suyos (Sal. 31:23).
• Se caracteriza por la paz que solo
Dios puede dar (Sal. 119:165; Jn. 14:27).
• Es sensible a la voluntad de Dios y
a su honra (Sal. 69:9).
• Ama a las personas que Dios ama (1 Jn.
4:7-8, 20-21).
• Aborrece lo que Dios aborrece (1 Jn.
2:15).
• Espera la segunda venida de Cristo
(2 Ti. 4:8).
ENSÉÑELES A
SUS AMIGOS Y HERMANOS.
Por último,
y lo más importante, se caracteriza por la obediencia a Dios (Jn. 14:21; 1 Jn.
5:1-2).
EN DIOS HAY
MUCHO AMOR, AHORA TAMBIÉN LO HAY EN NOSOTROS.
Podemos amar
a Dios y manifestar esas características solo porque Él primero nos amó a
nosotros (1 Jn. 4:7, 10, 19). ¿Ama usted a Dios?
1. ¿QUIÉN TIENE MAYOR AMOR Y QUE DICE LA
ESCRITURA? Juan 15: 10- 13.
15:10 Si
guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado
los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor.
15:11 Estas
cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.
15:12 Este
es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.
15:13 Nadie
tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.
2. ¿AMAR A TODOS, INCLUYENDO NUESTROS
ENEMIGOS? Lucas 6: 35- 36.
6:35 Amad,
pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando de ello nada;
y será vuestro galardón grande, y seréis hijos del Altísimo; porque él es
benigno para con los ingratos y malos.
6:36 Sed,
pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
3. ¿DEBE SER EL AMOR SOLO INDIVIDUAL? 1ª
Corintios 16: 22- 24.
16:22 El que
no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.
16:23 La
gracia del Señor Jesucristo esté con vosotros.
16:24 Mi
amor en Cristo Jesús esté con todos vosotros. Amén.
4. ¿CÓMO HACE USTED LAS COSAS PARA CON LOS
HERMANOS? 1ª Corintios 16: 14.
16:14 Todas
vuestras cosas sean hechas con amor.
5. ¿CÓMO PUEDES DEFINIR EL AMOR? 1ª
Corintios 13: 4- 7.
13:4 El amor
es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no
se envanece;
13:5 no hace
nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;
13:6 no se
goza de la injusticia, más se goza de la verdad.
13:7 Todo lo
sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
6. ¿CUÁL ES LA MAYOR DE LAS VIRTUDES? 1ª
Corintios 13: 13.
13:13 Y
ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de
ellos es el amor.
7. ¿CÓMO DEBE SER EL AMOR? Romanos 12: 9-
10.
12:9 El amor
sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.
12:10 Amaos
los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los
unos a los otros.
8. ¿QUÉ PIDE DIOS ACERCA DEL AMOR? Efesios
5: 1- 2.
5:1 Sed,
pues, imitadores de Dios como hijos amados.
5:2 Y andad
en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros,
ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
9. ¿QUÉ TIPO DE ESPÍRITU NOS HA DADO DIOS?
2ª Timoteo 1: 7.
1:7 Porque
no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio
propio.
10. ¿CUÁL ES EL AMOR MALO? 1ª Timoteo 6: 10-
11.
6:10 porque
raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se
extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
6:11 Mas tú,
oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe,
el amor, la paciencia, la mansedumbre.
11. ¿QUIÉN NOS ENSEÑA A AMAR? 1ª
Tesalonicenses 4: 9.
4:9 Pero
acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque
vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros;
12. ¿EN QUÉ CONSISTE EL VERDADERO AMOR? 1ª
Juan3: 16.
3:16 En esto
hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros
debemos poner nuestras vidas por los hermanos.
1ª Juan 4: 9.
4:9 En esto
se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo
unigénito al mundo, para que vivamos por él.
EN LA
SABIDURÍA DE DIOS, EL HOMBRE NO CONOCIÓ A DIOS, ENTONCES DIOS SE DIO A CONOCER
POR MEDIO DE LA PREDICACIÓN.
“Pues ya que
en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría,
agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1
Corintios 1:21).
LA
IMPORTANCIA DE LA PALABRA DE DIOS.
La Palabra
de Dios es, en primer lugar, indispensable para la salvación. Somos concebidos
por ella. Primera Pedro 1:23 dice: “Siendo renacidos, no de simiente
corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que vive y permanece
para siempre. ”En segundo lugar, la Palabra de Dios es indispensable para la
santificación. Somos limpiados por ella. Primera Pedro 1:22 dice: “Habiendo
purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu,
para el amor fraternal no fingido…” En tercer lugar, la Palabra de Dios es
indispensable para el sustento. Somos nutridos por ella. “Jesús les dijo: Yo
soy el pan de vida; el que a Mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en Mí
cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:35). ¿Quiere usted crecer? Entonces es mejor
que estudie, que se alimente de la Palabra de Dios.
¿CUÁNTO
TIEMPO DEDICA A ESTUDIAR LA PALABRA DE DIOS?
¿Cuánto
tiempo gastó mirando televisión, enviando correos electrónicos o navegando en
Internet la semana pasada? ¿Cuánto tiempo invirtió cuidando su apariencia, o
arreglando algo en casa o trabajando en el jardín? ¿Cuánto tiempo pasó leyendo
la Palabra de Dios? ¿Hay algo que está fuera de balance que necesita ser
corregido?
LOS JUSTOS
SE ALEGRAN Y ALABAN A JEHOVÁ.
“Alegraos,
justos, en Jehová, y alabad la memoria de su santidad” - (Salmo 97:12).
Años atrás,
la revista Selecciones publicó un artículo en el que se decía que para que una
persona sea feliz y tenga satisfacción, tres cosas eran necesarias. Primero,
necesitaban algo en qué creer. Segundo, necesitaban alguien a quien amar y,
tercero, necesitaban algo que valga la pena realizar. Eso es verdad, no porque
la revista lo haya mencionado, sino porque la Palabra de Dios lo afirma. Debe
haber algo más en la vida que el siguiente aliento o el próximo paso. Y su
nombre es Jesucristo. Él es, por cierto, el cumplimiento de esas tres
necesidades. Jesús es el único en quien creer, Él es a quien debemos amar, y a
quien vale la pena servir. ¿Usted anhela la felicidad? Jesucristo satisface
toda necesidad en su vida.
¿CÓMO BUSCA
USTED LA FELICIDAD?
¿En qué
gastó sus energías la semana pasada, tratando de ser feliz? ¿En los centros
comerciales? ¿En el estadio de fútbol? ¿En la playa o en las montañas? No hay
nada de malo en estas cosas si están balanceadas por una vida de oración, de
estudio de la Palabra de Dios y de servicio a otros menos afortunados que
usted, o evangelizando a los perdidos. Haga un compromiso hoy de re-dedicar su
vida a Dios.
LO MÁS
INCREÍBLE ES QUE DIOS NOS DICE QUE SOMOS SACERDOTES SANTOS ¿LO CREES TU?
“Vosotros
también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio
santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo” - (1 Pedro 2:5).
Jesús no
sólo es la piedra angular de la iglesia, sino también es quien edifica cada
bloque individual por medio de cada creyente. ¿Ha escuchado alguna vez la
expresión: “De tal palo, tal astilla”? Significa el compartir la naturaleza del
progenitor. En un sentido, cada hijo de Dios es una “astilla” del árbol. Por
nosotros mismos no somos mucho que digamos. ¿Cuántos edificios ha visto usted,
construidos con un solo ladrillo? Una piedra puede fácilmente ser lanzada de un
lado al otro, pero si usted junta muchas de ellas, habrá fortaleza. Nuestro
Señor nos construye juntos para que ganemos fuerza el uno del otro. Es
increíble lo que puede suceder cuando el cuerpo de Cristo está unificado.
Salga de su
“zona de seguridad” en sacrificio al trabajo del Señor. Vaya más allá de las
fronteras culturales, socioeconómicas o raciales para traer unidad al cuerpo de
Cristo. ¿Cómo hará eso? Ore, y Dios le mostrará cómo hacerlo.
USTED ES UN
SACERDOTE DE DIOS Y DEBE CREERLO HOY.
“Así que,
hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo”
(Hebreos 10:19).
Alguien una
vez le preguntó al Pastor Rogers: “Dr. Rogers, los católicos y episcopales
tiene sacerdotes. ¿Por qué los bautistas no los tienen?” El pastor Rogers
respondió: “¡Los tenemos! Usted está hablando con uno. Cada creyente es un
sacerdote.” Así lo afirma la Palabra de Dios en Apocalipsis 5:10: “Y nos has
hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes.” Es una extraordinaria verdad que
tenemos acceso directo al Padre. No tenemos que hablar con alguien más para
confesar nuestros pecados. Los podemos confesar directamente a Dios. ¿Sabe lo
que usted y yo debemos estar haciendo como sacerdotes? Debemos estar dando a
conocer a Dios a otros para que aprendan, crean y se arrepientan.
Lea 1 Pedro
2:1-12 para que aprenda lo que Dios quiere de usted como miembro de su
sacerdocio real.
2:1
Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las
detracciones,
2:2 desead,
como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella
crezcáis para salvación,
2:3 si es
que habéis gustado la benignidad del Señor.
2:4
Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para
Dios escogida y preciosa,
2:5 vosotros
también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio
santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo.
2:6 Por lo
cual también contiene la Escritura:
He aquí,
pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;
Y el que
creyere en él, no será avergonzado.
2:7 Para
vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La
piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;
2:8 y:
Piedra de
tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo
desobedientes; a lo cual fueron también destinados.
2:9 Más
vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las
tinieblas a su luz admirable;
2:10 vosotros
que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en
otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado
misericordia.
2:11 Amados,
yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos
carnales que batallan contra el alma,
2:12
manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo
que murmuren de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de
la visitación, al considerar vuestras buenas obras.
SU PAPEL
COMO SACERDOTE ES HASTA EL FINAL DE SUS DÍAS, HASTA LA MUERTE.
“Aun en la
vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que ANUNCIE tu PODER a la
posteridad, y tu POTENCIA a todos los que han de venir” (Salmo 71:18).
Los primeros
cristianos “pusieron al mundo de cabeza”. Su RESPONSABILIDAD y la nuestra
actualmente es la misma: rescatar a los que perecen, cuidar de los moribundos,
ir a los desamparados y DECIRLES que JESÚS SALVA.
Una anécdota
cuenta de una pequeña niña que le dijo a su madre: “Mamá, ¿te acuerdas de ese
valioso jarrón que apreciamos mucho y que llegó a nuestra familia, pasando de
generación en generación?” La madre respondió: “Sí, claro que lo recuerdo.”
Entonces, la niña tímidamente confesó: “Bueno, esta generación lo dejó caer.”
Apreciado
(a) creyente, esta generación no puede dejar caer la fe. La FE de la cual
gozamos debe ser TRANSMITIDA de generación en generación. NO debemos dejar caer
esta invalorable herencia que Dios ha puesto en nuestras manos.
¿Qué es más
valioso para usted: sus posesiones o los más de dos billones de almas que no
conocen a Jesucristo? ¿En qué está usted invirtiendo sus talentos, riquezas y
tiempo? Pídale a Dios que le ayude a “morir para usted mismo” para que Él pueda
usarlo totalmente para su gloria.
COMO
SACERDOTES, DEBEMOS SER DE UN MISMO SENTIR.
“Finalmente,
sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente,
misericordiosos, amigables” - (1 Pedro 3:8).
Existen
cinco cualidades en la amistad: 1. Armonía. Debemos ser de una mente, no
necesariamente cantando la misma nota, pero complementándonos unos a otros. 2.
Empatía. Tener la capacidad de “sentir” el dolor de los amigos; el mundo busca
amigos así. 3. Fraternidad. Debemos amarnos unos a otros como hermanos. No hay
hermandad como la hermandad en Jesucristo. 4. Compasión. Si usted quiere ser un
verdadero amigo, va a tener que sentir profundamente. Necesitará ponerse en el
lugar de la otra persona. 5. Humildad. La cortesía genuina es pensar en las
necesidades de las otras personas antes que en las necesidades propias.
Preocuparse menos por sus derechos, y más por sus relaciones. Comience a
desarrollar estas características de amistad en su vida, y verá como Dios cambia
su mundo. ¿Se siente
solitario y necesita un amigo? Pídale a Dios que le ayude a desarrollar estas
características en su vida, y que le guíe hacia alguien con quien pueda tener
amistad y sea un amigo (a). En sus debilidades, Jesús se manifestará en su vida
con fortaleza.
DIOS NOS
ESCOGIÓ PARA QUE FUÉSEMOS SACERDOTES SANTOS, SIN MANCHA.
“Según nos
escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin
mancha delante de Él” (Efesios 1:4).
La Santa
Trinidad trabajó unida para nuestra salvación. Dios el Padre la pensó, Dios el
Espíritu Santo la formó, y Dios el Hijo la compró. Los creyentes cristianos son
los escogidos especiales de Dios. ¿Es usted un creyente? Entonces, ustedes un
hijo deseado. Su salvación no es algo que solo sucedió. En Efesios 1:4 se nos
dice que “nos escogió en Él antes de la fundación del mundo”. Antes de que Él
suspendiera las estrellas en el espacio, antes de que sembrara las semillas,
antes de que edificara las montañas, antes de todo eso, nosotros estuvimos en
el corazón y la mente de Dios. ¡Cuán especial es usted para Dios! Dios el Padre
envió su Espíritu al mundo para seleccionar y santificar a sus hijos para su
santo propósito. Somos totalmente dependientes de su Espíritu para nuestra
salvación. Y nosotros le buscamos ¡porque Él nos buscó primero!
Lea el Salmo
33. ¡Alabe a Dios por haberle llamado! ¡Alabe a Dios por haberle escogido!
¡Alabe a Dios por haberle santificado!
33:1
Alegraos, oh justos, en Jehová;
En los
íntegros es hermosa la alabanza.
33:2 Aclamad
a Jehová con arpa;
Cantadle con
salterio y decacordio.
33:3 Cantadle
cántico nuevo;
Hacedlo
bien, tañendo con júbilo.
33:4 Porque
recta es la palabra de Jehová,
Y toda su
obra es hecha con fidelidad.
33:5 El ama
justicia y juicio;
De la
misericordia de Jehová está llena la tierra.
EL JUSTO QUE
SE MANTIENE CONFIADO COMO UN LEÓN, NO SE QUEDA CALLADO Y HABLA DE SU SEÑOR
JESUCRISTO Y SE MUESTRA COMO UN VERDADERO CRISTIANO. ES ENTONCES UN BUEN
SACERDOTE.
“Huye el
impío sin que nadie lo persiga; más el justo está confiado como un león” -
(Proverbios 28:1).
Nuestros
gobiernos han tratado, jurídicamente, de sacar a Dios de las escuelas públicas.
¿Pero sabe que eso nunca podrá lograrse? Porque usted no puede sacar el
cristianismo de las escuelas, a menos que mantenga a los cristianos afuera. Si
usted es un estudiante, le desafío a que hable valiente y confiadamente acerca
de Jesucristo. Usted es su especial mensajero de amor ante los profesores,
compañeros estudiantes, personal administrativo, personal de limpieza y muchos
más. Algunas de estas personas pueden haber ido a la iglesia el domingo, pero
lo único que encontraron fue una religión fría y muerta. No encontraron a
Jesús. ¿Será usted Jesús para ellos, esta semana? Otros nunca han entrado en
una iglesia. ¿Les invitará usted a que vayan a su congregación?
Invite a un
compañero de estudio o trabajo a comer juntos. Vea si hay alguna necesidad en
la vida de él o ella por lo cual usted puede orar. Comparta cómo Dios le ha
ayudado a usted en, tal vez, las mismas circunstancias. Ofrezca orar por él o
ella antes de regresar a clases o al trabajo.
EL EVANGELIO
DE DIOS ES UN EVANGELIO DE GRACIA.
Efesios 2:8:
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues
es don de Dios.”
¿Cómo puede
usted decir si tiene o no el verdadero evangelio? El apóstol Pablo nos da tres
pruebas. La primera es el origen del evangelio. ¿De dónde proviene éste? Dios
lo dio. Es revelación directa y divina. El evangelio es legitimado por su
origen. La segunda es por su salvación. Todo evangelio que no sea el evangelio
de gracia no es el verdadero evangelio. Usted no lo puede comprar, ni lo puede
pedir prestado, ni lo puede robar, ni se lo puede ganar. Éste fue comprado por
Cristo en la cruz. Es la obra sobrenatural de Dios. La tercera prueba es el
tema. Éste debe ser la gracia de Cristo. Jesús es el tema. Desde Génesis hasta
Apocalipsis, toda la Biblia es acerca de Jesús.
Dedique una
o dos horas esta semana y busque las profecías acerca de Jesús en el libro de
Isaías. Encuentre consuelo en saber que ¡Jesús es el que era, es, y ha de
venir!
SOMOS
SACERDOTES QUE ORAN A DIOS POR LAS NECESIDADES.
“Sabed,
pues, que Jehová ha escogido al piadoso para Sí; Jehová oirá cuando yo a Él
clamare” - (Salmo 4:3).
Si alguna
vez ha habido una buena razón para usted y para mí de orar, sería cuando Jesús
dijo que debemos orar (vea Lucas 18:1b). Sin embargo usted se pregunta por qué
hablar con Dios sobre sus necesidades, siendo que “vuestro Padre sabe de qué
cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis” (Mateo 6:8). Orar es
tener comunión con Dios. Es parte del gran plan de Dios que se nos ha dado el
privilegio de cooperar con Dios en oración. En Efesios 6:18 se nos dice que
debemos “orar en el Espíritu”. Toda oración que el Espíritu Santo ponga en su
corazón será contestada, porque la oración que llega al cielo es la oración que
comienza en el cielo. Nosotros sólo cerramos el circuito.
¿De qué
habla con Dios? ¿Le está solicitando algo? ¿O sencillamente da gracias por el
privilegio de tener comunión con Él? Invierta tiempo hoy en oración, sin
pedirle absolutamente nada, sino simplemente alabándole y agradeciéndole por
permitirle tener esa clase de relación con Él.
Invite a un
compañero de estudio o trabajo a comer juntos. Vea si hay alguna necesidad en
la vida de él o ella por lo cual usted puede orar. Comparta cómo Dios le ha
ayudado a usted en, tal vez, las mismas circunstancias. Ofrezca orar por él o
ella antes de regresar a clases o al trabajo.
UNA ORACIÓN
DE ALABANZA, DE AGRADECIMIENTO.
“Alegraos,
justos, en Jehová, y alabad la memoria de su santidad” - (Salmo 97:12).
TRES COSAS
QUE JESÚS SATISFACE EN NOSOTROS.
Años atrás,
la revista Selecciones publicó un artículo en el que se decía que para que una
persona sea feliz y tenga satisfacción, tres cosas eran necesarias. Primero,
necesitaban algo en qué creer. Segundo, necesitaban alguien a quien amar y,
tercero, necesitaban algo que valga la pena realizar. Eso es verdad, no porque
la revista lo haya mencionado, sino porque la Palabra de Dios lo afirma. Debe
haber algo más en la vida que el siguiente aliento o el próximo paso. Y su
nombre es Jesucristo. Él es, por cierto, el cumplimiento de esas tres
necesidades. Jesús es el único en quien creer, Él es a quien debemos amar, y a
quien vale la pena servir. ¿Usted anhela la felicidad? Jesucristo satisface
toda necesidad en su vida.
EVALUE SU
TIEMPO DE ORACIÓN.
¿En qué
gastó sus energías la semana pasada, tratando de ser feliz? ¿En los centros
comerciales? ¿En el estadio de fútbol? ¿En la playa o en las montañas? No hay
nada de malo en estas cosas si están balanceadas por una vida de oración, de
estudio de la Palabra de Dios y de servicio a otros menos afortunados que
usted, o evangelizando a los perdidos. Haga un compromiso hoy de re-dedicar su
vida a Dios.
LAS TRES
FORMAS O MANERAS DE ORAR Y EL PODER DE CRISTO SE HARÁ PRESENTE.
“Y me ha
dicho: Bástate mi GRACIA; porque mi poder se PERFECCIONA en la DEBILIDAD. Por
tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose
sobre mí el poder de Cristo” - (2 Corintios 12:9).
¿ESTÁ USTED ANGUSTIADO? ENTONCES ORE ASÍ:
Cuando está
en angustia existen tres posibles formas de orar. Primero, puede orar que Dios
le dé un escape del dolor. Eso es normal, de hecho, así es como se mantienen
abiertas las farmacias. Segundo, puede orar que Dios le dé la energía para
sobrellevar el dolor. Y esa, asimismo, es una respuesta natural. Si no podemos
escapar el dolor, oramos poder sobrellevarlo. La tercera y última forma de orar
es pedirle a Dios que emplee nuestro dolor en nuestras vidas para nuestro bien
y su gloria. Si oramos escapar nuestro dolor, entonces vemos el dolor como
nuestro enemigo. Si oramos energía para sobrellevar el dolor, entonces el dolor
parece ser un amo. Pero si oramos que nuestro dolor sea empleado o utilizado,
lo vemos como nuestro siervo. Somos capaces de encontrar la gracia de Dios para
gloriarnos en nuestras debilidades, para que el poder de Dios sea manifestado
en nuestras vidas.
¿NECESITA
FORTALEZA? AQUÍ ESTÁ LA RESPUESTA.
¿Está
sufriendo por algo que le sucedió? Órele a Dios que le dé fortaleza para
escoger emplear ese dolor para su bien y la gloria de Dios.
ESTA ES SU
LABOR O SU ROL COMO SACERDOTE.
“Concluimos,
pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley” - (Romanos
3:28).
LA TRINIDAD
LO HA HECHO TODO.
Si Dios el
Padre nos eligió y Jesucristo nos redimió y el Espíritu Santo nos separa para
su santo propósito, entonces, ¿qué parte tenemos usted y yo? Existe la
soberanía divina y la responsabilidad humana. Usted ha sido santificado para
obedecer. La salvación es gratis, pero usted debe obedecer. La soberanía divina
de Dios en elegirnos no nulifica nuestra responsabilidad a su llamado. Usted ha
sido salvado de este mundo, enviado de regreso al mundo a testificar al mundo,
y esa es la única labor que usted tiene en este mundo. Recuerde, usted no
trabaja para lograr la salvación, sino trabaja o sirve porque es salvo. Alguien
bien dijo: “Yo no trabajaré para salvar mi alma, esa labor la ha hecho mi
Señor. Sin embargo, trabajaré como un esclavo por amor al Hijo amado de Dios.”
USTED AHORA
ES SALVO Y ¿SU FAMILIA, AMIGOS, Y LOS ENEMIGOS?
Existen 24
horas entre este instante y mañana a la misma hora. Ahora mismo, comprométase a
usar una de esas horas en oración por otros. Ruéguele a Dios que salve a
aquellos familiares que están perdidos, su vecindario, sus compañeros de
estudio o trabajo. Ore país por país, pidiéndole a Él que envíe misioneros y
los capacite para discipular a quienes Él salva.
USTED ES UN
SACERDOTE QUE ORA POR PROTECCIÓN.
“Y no nos
metas en tentación, más líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder,
y la gloria” - (Mateo 6:13).
¿Por qué
piensa que repetitivamente acudimos a Dios para que nos perdone? Tal vez es
porque omitimos orar la otra parte del Padre Nuestro: “Y no nos metas en
tentación, más líbranos del mal.” Nos despertamos en la mañana y al finalizar
el día decimos: “Dios, perdóname. Fallé.” Y Él nos perdona. Sin embargo, ¿sabe
por qué fracasamos? Porque aprendimos a orar: “Señor, perdóname.” Pero, no
estamos clamando: “Señor, protégeme.” Usted no finaliza su día y ora: “El pan
nuestro de cada día, dánoslo hoy.” El día se ha acabado. Esta no es una oración
para finalizar el día, sino es una oración para iniciar su día. Señor,
protégeme.
Por favor
ore: “Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal; porque tuyo es el
reino, y el poder, y la gloria” (Mateo 6:13).
UN SACERDOTE
NO OLVIDA SU ALIMENTO DIARIO.
“Él
respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda
palabra que sale de la BOCA de DIOS” (Mateo 4:4).
Creemos que
muchas iglesias sufren de hambre porque sus púlpitos no alimentan a sus rebaños
con el pan celestial. Si no se está alimentando diariamente con la Biblia,
usted o no es salvo, o está muriendo de malnutrición espiritual. La única
FUERZA que poseemos se encuentra cuando nos ALIMENTAMOS de la PALABRA de DIOS.
Job dijo: “Guardé las palabras de su boca más que mi comida” (Job 23:12b). En
otras palabras, Job afirmó que si él tuviese que escoger entre comer pan físico
o pan espiritual, él escogería la Palabra de Dios. Oramos que se comprometan a
una rutina diaria de ejercitar sus rodillas en oración y ALIMENTARSE con el
nutritivo PAN de la PALABRA de DIOS.
DIOS COLOCA
EN SU PRESENCIA HOY: LA BENDICIÓN Y LA MALDICIÓN, A ¿CUÁL ELEGIRÍA USTED?
“He aquí Yo
pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si
oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que Yo os prescribo hoy, y la
maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os
apartareis del camino que Yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que
no habéis conocido” - (Deuteronomio 11:26-28).
Dios pone
delante de usted, este día, una bendición y una maldición. ¿Qué es lo que
determina que usted reciba la bendición? Si usted obedece. ¿Qué es lo que
determina si usted recibe o no una maldición? Si usted desobedece. Existen seis
bendiciones que Dios quiere darle hoy a cambio de su obediencia: abundancia
(Isaías 1:19-20); paz (Jeremías 26:13); protección (Éxodo 23:22); poder (Hechos
5:32); pureza (1 Pedro 1:22) y percepción (Salmo 119:100). ¿Quiere que Jesús
sea real para usted, y no sea solamente alguien sobre quien ha leído algo?
Quizás usted quisiera algo más que “orar” a Él. Tal vez quisiera conversar con
Él y relacionarse con Él. Bien puede hacerlo.
Lea Juan
14:21-27. ¿Qué es lo que Jesús dijo que sería el resultado de su amor por Él?
¿Y qué es lo que Dios ha prometido hacer, como resultado de su acción? 14:21 El que tiene mis mandamientos,
y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y
yo le amaré, y me manifestaré a él.
14:22 Le
dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y
no al mundo?
14:23
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le
amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.
14:24 El que
no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino
del Padre que me envió.
14:25 Os he
dicho estas cosas estando con vosotros.
14:26 Más el
Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os
enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
14:27 La paz
os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe
vuestro corazón, ni tenga miedo.
SIGA
PIDIENDO A DIOS QUE GUARDE SU ALMA.
“Guarda mi
alma, y líbrame; no sea yo avergonzado, porque en Ti confié” - (Salmo 25:20).
Pudiera ser
que usted sea salvo, pero se siente increíblemente solo. Permítame darle un
consejo práctico para sobreponerse a la soledad. No viva en ella. Busque y
trate de AYUDAR a alguna persona solitaria. Lucas 6:38 nos promete que cuando
damos, nos será dado a nosotros. Hay una promesa segura cuando damos. Es la ley
de la cosecha. Si usted quiere AMISTAD, usted debe mostrarse AMIGABLE (ver
Proverbios 18:24). ¿Por qué no tiene a la mano unas cuántas tarjetitas para
escribir pequeñas notas de ánimo a quienes están confinados en sus casas? Tenga
una lista de oración e interceda por otros. Viaje alrededor del mundo por medio
de la oración. Jack Hyles, que fue un predicador, dijo: “No hay vida tan vacía
como la vida centrada en uno mismo, y no hay vida más centrada como una vida
vacía de uno mismo”. En la medida en que usted se da a otros, el Espíritu Santo
se derramará Él mismo en usted.
Esta semana
haga diariamente una de estas sugerencias: 1) Escriba una nota de ánimo para
alguien; 2) Haga algo bueno por uno de sus vecinos o compañeros de trabajo; 3)
Ore por cinco personas perdidas, para que Dios las salve; 4) Envíe una tarjeta
a una persona amada; 5) Llame a un amigo nuevo y pregúntele cómo puede orar por
él o ella; 6) Dele un fuerte abrazo a un amigo y 7), Dígale a una persona
extraña que le desea un bendecido día.
ORAR EXIGE
MUCHA DISCIPLINA.
“Tú, pues,
sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo” (2 Timoteo 2:3).
Muchos de
nosotros sabemos hablar muy bien religiosamente. Somos como el jovencito que
llamó a su enamorada para decirle: “Cariño, tú eres preciosa para mí. Te amo
tanto que pelearía con bestias salvajes con tal de estar a tu lado. Caminaría
sobre vidrios rotos con tal de sostener tu mano…Y si es que no llueve, te iré a
ver mañana por la noche.” Muchos creyentes son intensamente sentimentales, pero
pobres en cuanto a sacrificio. No sabemos lo que es luchar por el Señor
Jesucristo. Si usted está buscando una manera fácil de servir al Señor,
¡olvídelo! Somos llamados a soportar penalidades como buenos soldados de la
cruz. ¿Cuántas penalidades soportaría usted?
He aquí una
pequeña prueba: ¿Cuándo fue la última vez que usted ayunó? ¿Cuándo fue la
última vez que usted pasó una hora en oración? ¿Cuándo fue la última vez que
usted pasó sus vacaciones en un corto viaje misionero? ¿Cuándo fue la última
vez que usted fue perseguido por su fe? ¿Cuándo fue la última vez que pasó una
noche encarcelado por haber compartido su fe?
UN
SACERDOTE, UN VERDADERO CRISTIANO Y UN SOLDADO DE JESUCRISTO ORAN SIEMPRE.
“Velad, pues, porque no sabéis el día
ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (Mateo 25:13).
Cuando el
pastor Adrián Rogers era universitario, se preparaba apuradamente para los
exámenes finales. Esa no era la mejor manera de prepararse, pero era todo lo
que él podía hacer por la ocupada agenda que tenía. Si no se desvelaba, era
imposible ir al día con sus estudios. ¿Alguna vez usted ha hecho eso? Jesús nos
dice que estemos listos para su retorno porque puede ocurrir en cualquier
momento. ¿Está usted listo? Si usted lee los escritos del apóstol Pablo,
aprenderá que él quería siempre estar listo para el regreso de Cristo. Pablo no
fue un ciudadano de la tierra tratando de irse al cielo. Él era un ciudadano
del cielo peregrinando en la tierra. Y él estaba listo para partir en el
instante que Dios le llamara.
En oración
lea Mateo 10:37-39; 1 Corintios 7:29-31 y Santiago 4:4. ¿Está usted dispuesto
(¡y listo!) para ir adondequiera y hacer lo que Dios le pida que haga? ¿O está
usted “atado” a su casa, a sus posesiones, a su posición? Pudiera ser que Dios
no le llame para ir a ningún lado, pero si lo hace, ¿iría? ¿Está listo para
partir?
REVISA
TUS OJOS Y MIRA CÓMO ESTÁN.
“La lámpara
del cuerpo es el ojo; cuando tu ojo es bueno, también todo tu cuerpo está lleno
de luz; pero cuando tu ojo es maligno, también tu cuerpo está en tinieblas”
(Lucas 11:34).
El pastor
Rogers tuvo momentos en su vida cuando se sintió que se enfriaba
espiritualmente, sintiendo que el poder se escapaba de su vida y que Jesucristo
no era tan real como solía ser. En momentos así, a solas en su estudio, él
comenzaba a devolverle a Dios las cosas que sutilmente había ido quitando del
altar: “Te entrego mi cuerpo físico y mi derecho a la vida. Te entrego mi
salud, mi fortaleza y mi habilidad de predicar. Te entrego mi reputación y mis
hijos, mis carros, mi ropa, mi casa.” Y cuando honesta, seria y sinceramente lo
entregaba todo a Él, el gozo retorna a su corazón y sentía que su relación con
Dios había sido restablecida.
Pregúntese a
usted mismo: “¿Amo a Dios hoy más de lo que le amaba ayer? ¿Estoy sediento de
su justicia, como un hombre muriéndose de sed? ¿Estoy dispuesto a ir y hacer
cualquier cosa que Él me pida que haga?” Si usted no puede contestar
positivamente a esas preguntas, necesita orar para que, por fe, pueda hacer lo
que Jesús le llama que haga en Mateo 16:24-2-5.
EL
SACERDOTE, EL CRISTIANO Y EL SOLDADO DEPENDE DE LA DIRECCIÓN DE DIOS.
“Fíate de
Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en
todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas” - (Proverbios 3:5-6).
Si
Jesucristo es Señor de su vida, usted va a darle a Él la primacía en toda
decisión que tome. Usted se preguntará: “¿Cuál es la voluntad del Señor? ¿Cuál
es el propósito de Jesús? ¿Qué es lo que glorificará al Padre?” ¿Alguna vez ha
trabajado para una empresa que un día decidió transferirlo? Muchas personas, debido
a sus obligaciones financieras, lo discuten brevemente con sus familias y
amigos, y luego hacen planes para el cambio. En ocasiones el traslado ocurre
tan rápidamente, que la oración es olvidada. Amigo, si Dios quiere que usted
vaya, entonces hágalo. Si Dios no quiere que vaya, entonces debe quedarse. Sin
embargo, usted nunca lo sabrá hasta que esté a solas con Dios, y deje que Él le
diga qué es lo que quiere.
¿Qué
decisión necesita tomar hoy? ¿O esta semana, o este mes, o este año? ¿Ha orado
al respecto? Hoy dedique tiempo para preguntarle a Dios qué es lo que Él quiere
que usted haga, y espere su respuesta. Sea paciente y no encienda su propia
fogata. Le invitamos a leer Isaías 50:10-11.
DIOS NOS
ENSEÑA A ORAR ASÍ:
Mateo 6:6:
“Más tú, cuando ORES, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ORA a tu Padre
que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en
público.”
¿Qué quiso
decir el Señor cuando dijo: “Entra en tu aposento”? La palabra “aposento”
simplemente significa un lugar donde usted puede cerrarle la puerta al mundo y
abrirle las ventanas al cielo. Al usted estudiar la vida de Jesús, descubrirá
que Él buscaba tiempo para estar a solas. A veces Él subía a una montaña, a
veces iba al desierto, y a veces a un huerto. El lugar SECRETO es el lugar
SAGRADO. La evidencia de su vida de ORACIÓN no es cuán bien usted ORA en
público, sino en privado.
Cuando usted
entre en su aposento para ORAR, pase algún tiempo en silencio. Aclare su mente.
Luego, preste atención para ESCUCHAR las palabras de edificación, ánimo y
exhortación del Señor.
¿CÓMO ES SU
ORACIÓN?
Salmos
139:14: “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy
maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.”
El pastor
Rogers en una ocasión preguntó: “¿Alguna vez se ha sentido como esa niñita que
se esforzaba en orar el Padre Nuestro y decía: ‘Padre nuestro que estás en los
cielos, ¿cómo sabes mi nombre?’ Yo me he sentido así, pero amiga, amigo, Él
sabe nuestros nombres. Él me conoce a mí y le conoce a usted. Más usted se
preguntará: ‘¿Cómo puede Dios estar interesado en mí? El gran Dios que creó el
universo, ¿cómo puede estar interesado en mí que soy como una neblina en un
océano de existencia?’”
Amiga,
amigo, Él está interesado en usted. Usted no es un accidente. Dios le conoce
íntimamente.
“Pues aun
vuestros cabellos están todos contados” (Mateo 10:30).
¿Qué le
enseña este pasaje acerca de Dios? ¿Qué le dice de sí mismo?
Mateo 6:5:
“Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie
en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los
hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa.”
Un joven
profesional estaba esperando para entrar a una reunión, cuando escuchó unos
pasos en el pasillo. Pensando que podía ser un cliente potencial, levantó el
teléfono y pretendió estar atendiendo una llamada muy importante. Para
entonces, la persona se había acercado al escritorio y el joven le preguntó:
“¿En qué le puedo ayudar?” El hombre respondió: “Soy de la compañía telefónica y
he venido a conectar su teléfono.”
La oración
es similar a esto. Las oraciones que captan la atención de nuestro Salvador son
aquellas que emanan del corazón y no de la cabeza para que los hombres las
escuchen. Las oraciones que se hacen para impresionar a otros son una
conversación individual, sin valor delante de Dios.
Encuentre un
lugar tranquilo en su hogar en donde pueda tener un momento de comunión diaria
con el Señor. Él le esperará ahí.
¿SABE USTED
LO QUÉ SIGNIFICA LA ORACIÓN?
Salmos
119:162: “Me regocijo en tu palabra.”
Job dijo:
“Guardé las palabras de su boca más que mi comida” (Job 23:12). Cuando la
Palabra de Dios llega a ser tan importante para usted como lo es su alimento
diario, entonces usted comenzará a crecer en su vida espiritual. A veces nos
preguntamos si el polvo acumulado sobre nuestra Biblia servirá de testimonio en
contra nuestro. El siguiente verso es de un libro escrito por Richard Greene
que hace reflexionar: “Ha estos dos Dios los ha casado y ningún hombre los
separará, polvo sobre la Biblia, sequía en el corazón.” ¡OH, que tuviésemos
hambre por la Palabra de Dios!
Ayune una de
sus comidas el día de hoy, así podrá sentir una milésima del hambre que debemos
tener por alimentarnos de la Palabra de Dios. Y recuerde orar por aquellos que
necesitan la leche pura de la Palabra de Dios.
NECESITAMOS
UN ALIMENTO DIARIO.
Mateo 6:11:
“El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.”
Un filósofo
dijo: “Al que poco no le es suficiente, nada le es suficiente.” El pastor
Rogers admitió: “Yo sé lo que quiero y sé lo que usted quiere. Yo deseo tener
dinero en el banco para que cuando llegue el mañana, no tenga que preocuparme.
¿Es lo que usted desea? A eso lo llamamos seguridad. La pregunta es: ¿es eso
verdaderamente seguridad? ¿Quién está más seguro: la persona que tiene una
bodega llena de pan añejo que puede ser consumido por las ratas o ser robado, o
la que posee un padre que es un panadero muy, muy rico?”
Comience su
tiempo de oración hoy con El Padre Nuestro y pídale al Señor que le ayude a
estar contento con lo que tiene. Póstrese ante Él en humilde adoración por las
provisiones que le ha dado. Luego, comparta el pan de vida con alguien que
tiene hambre.
ORAR,
ESPERAR Y AGRADECER.
Santiago
2:26: “Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin
obras está muerta.”
Cuando le
pide algo a Dios, ¿se cruza de brazos y se dice: “Voy a mostrar mi fe al no
hacer nada.”? Al contrario, mostrará su fe al hacer algo. Porque la fe sin
obras ¿está qué? ¡Muerta! Sírvase leer Santiago 2:20.
¿Quiere una
casa? Pídala en oración. Luego diga “Amen” con martillo y serrucho en mano.
¿Anhela una esposa? Pídala en oración. Entonces, vaya aféitese, póngase
colonia, aprenda algunos modales y a ser atento y cariñoso.
¿Qué ha
pedido ésta semana fervientemente en oración? ¿Cuál es el deseo de su corazón?
Ruéguele al Espíritu Santo que le muestre cómo poner su oración en acción.
Después, camine por fe.
SEGUIR
ORANDO CON FE Y SEGURIDAD.
Mateo
6:9-10: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el
cielo, así también en la tierra.”
Cuando usted
ora: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga
tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”, ¿está
al tanto que esta oración aún no ha sido contestada, más lo será? Cristo Jesús
literalmente, visiblemente, corporalmente regresará a esta tierra. ¿Lo cree?
¿Piensa que el Señor Jesús nos hubiera enseñado a orar esta oración si no fuese
a ser contestada? Su reino todavía no ha llegado a la tierra. Su voluntad no se
está llevando a cabo en la tierra, más se la hará, porque nuestro Señor nos
enseñó a pedirlo en oración.
Cuando lea o
vea las noticias hoy, observe cómo la voluntad de Dios no se hace en la tierra.
Pídale al Señor que su voluntad sea hecha en la tierra al orar por las personas
involucradas en los reportajes por su bienestar y salvación.
USTED LE
ESTÁ DICIENDO A DIOS: 1. QUE VENGA SU REINO Y 2. QUE USTED VA A HACER SU
VOLUNTAD.
Mateo 6:10:
“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la
tierra.”
Hace tiempo
se le invitó al pastor Rogers a ir y predicar en otro estado, pero su agenda no
lo permitía. Cuando ofrecieron mandar un avión privado, aceptó. Al volar sobre
Arkansas, el piloto le preguntó si quería tratar de volar el avión. Él
respondió: “Sí.” Por supuesto él estaba sentado a su lado. El piloto podría
volar el avión sin él, pero el pastor no podría volar el avión sin su ayuda. El
piloto tenía sus manos sobre los controles al mismo tiempo que él y le permitió
participar. Así es la oración. Dios lo puede hacer sin usted, pero Dios permite
que usted tenga comunión con Él y le enseña a depender de Él.
Arrodíllese
ante Él. Medite en 1 Crónicas 16:23-36. Gloríese en su presencia.
ORAR NO ES
REPETIR OTRA VEZ CADA PALABRA.
Mateo 6:7:
“Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por
su palabrería serán oídos.”
Fue un día
largo y cansado. Él había predicado tres sermones y dictado una cantidad de
cartas. Y al pie de cada una finalizaba: “En el nombre de Jesús, Adrián
Rogers.” Luego al terminar un culto, un hombre se acercó y le dijo: “Debo
verlo, tengo un problema muy serio.” Él estaba fatigado pero le dijo: “Muy
bien, venga y platicaremos.” Él habló y el pastor lo escuchó. Su corazón se
llenó de compasión y le pidió: “Permítame orar por usted.” Cuando terminó dijo:
“En el nombre de Jesús, Adrián Rogers.” Inmediatamente pensó: “Oh no, ¿dije
eso? ¿Me escuchó él decirlo?”
¡Qué fácil
es caer en las repeticiones y orar sin pensar lo que decimos!
¿Se ha dado
cuenta que utiliza frases repetitivas en sus oraciones? Hoy, simplemente hable
con Dios. No piense mucho en las palabras que utiliza. Ore de corazón.
¿UTILIZA LA
PALABRA, EL ALIMENTO ESPIRITUAL, DE LA
FORMA ADECUADA QUE DIOS QUIERE?
Segunda
Timoteo 2:15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero
que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
Sorprende lo
poco que toma para que un creyente deje de llevar acabo la tarea que el Padre
le ha encomendado hacer. Este asunto de ser creyente no es un paseo de domingo
por la tarde. Reflejar la luz de Dios en un mundo de tinieblas es un trabajo de
tiempo completo. Debemos orar, llorar y estudiar al respecto de tal manera que
nos presentemos aprobados.
La mayoría
de nosotros en los Estados Unidos nos levantamos los domingos por la mañana y
vamos a sentarnos a una iglesia con aire acondicionado y preciosos vitrales,
disfrutando de la mayor comodidad. La verdad es que somos flojos,
indisciplinados y faltos de determinación.
Amigo, amiga
Dios desea llevar acabo su obra con los que están genuinamente comprometidos
con Él.
JESUCRISTO
ESTÁ ORANDO POR NOSOTROS TODOS LOS DÍAS.
Primera
Corintios 15: 27: “Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies.”
¡Alabe al
Señor! ¡La historia tiene un final feliz! ¡Él ha resucitado! Jesús está sentado
a la diestra de Dios en este mismo momento, intercediendo por nosotros (Romanos
8:34-35). Y sus oraciones son siempre contestadas. Cuando los problemas de su
vida estén más allá de su control, recuerde que éstos están bajo los pies de
Cristo. ¿Dónde está el Señor? Está en los cielos, intercediendo por usted.
¿Dónde están sus dificultades? Están sujetas debajo de los pies del Señor
Jesucristo. ¡Él está vivo y pronto regresará por usted!
¿Conoce a
alguien que esté pasando pesares? Escríbale una nota de ánimo y utilice Romanos
8:34 con un versículo de esperanza.
8:34 ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó,
el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
8:35 ¿Quién
nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o
hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
¿SABE USTED
QUÉ ES HACER LA VOLUNTAD DE DIOS?
Salmo 2:6:
“Pero Yo he puesto mi Rey sobre Sion, mi santo monte.”
Los reinos
de este mundo son movidos como peones en un juego de damas, más pronto Dios
moverá a su Hijo a la fila del rey y ordenará: “¡Corónelo Rey de reyes!”
¿Cuántas
veces usted ha orado: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra”? ¿Cree usted que la voluntad de Dios se está haciendo
en la tierra como en el cielo? Dele un vistazo a su alrededor al crimen,
violación, asesinato, abuso de niños, y blasfemia. ¿Cree que eso es la voluntad
de Dios? ¡Claro que no! ¿Cree usted que Jesucristo nos hubiera enseñado a orar
una oración que no sería contestada? Dios va a poner a Jesús a la fila del rey
y demandará: “¡Corónelo Rey!”
Le invito a leer el Salmo 2. ¿Qué les
dice el Salmista a los reyes de este mundo que hagan? Ore ahora que Dios obre
en los corazones de los líderes mundiales.
EL ESPÍRITU
DE DIOS NOS AYUDA A ORAR.
Romanos
8:26: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué
hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede
por nosotros con gemidos indecibles.”
Hay una
antigua canción cuyo coro dice: “Solamente continúa orando, hasta que
vislumbres la luz.” Cuando no tiene deseos de orar, es cuando verdaderamente lo
necesita. Necesita orar hasta que sienta deseos de orar. Verá, usted no está
orando solo. El Espíritu está orando a través de usted y por usted, ayudándole
a presentar sus peticiones al Padre: peticiones que tal vez usted ni siquiera
puede expresar. No se acerque a Dios con sus manos llenas de desplante
emocional. Por el contrario, acérquese con sus manos y corazón llenos del
incienso dulce del valor de Dios. Solamente continúe orando.
¿Cuán
importante es la oración en su vida? ¿Bendice sus alimentos o hace una oración
corta antes de dormirse cada noche? Tome un tiempo hoy para hablar con el
Señor.
LA ORACIÓN
EN EL HOGAR ES MUY IMPORTANTE.
Génesis
2:15: “Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para
que lo labrara y lo guardase.”
Dios le dio
a la mujer el instinto para criar hijos, pero Dios le dio al hombre un don
diferente: labrar y cuidar el jardín. Dios diseñó al hombre con un exterior
fuerte para ser el proveedor y protector. Por ello, los hombres quieren ser
admirados por las mujeres. A un esposo le bendice enormemente que su esposa le
admire y le diga: “Eres maravilloso.” Y ella recibe una bendición cuando el
esposo es romántico, amoroso, y tierno con ella.
Primera
Pedro 3:7 dice: “Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente,
dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la
gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.”
ORE EN TODO
LUGAR, DE GLORIA A DIOS Y NO SE
AVERGUENCE.
Salmos 25:2:
“Dios mío, en Ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis
enemigos.”
¿Ha notado
que ciertas personas se avergüenzan en los restaurantes si inclina su rostro y
menciona a Jesucristo al dar gracias por la comida? Ellos se frotan la frente o
acomodan sus cejas. ¿Alguna vez se ha preguntado por qué se avergüenzan?
Creemos que es porque no saben lo que se están perdiendo al no conocer a
Jesucristo. Verá, la salvación es un regalo grandioso. Dios mandó a su Hijo a
morir por nosotros. Él resucitó de entre los muertos por nosotros. Él ascendió
al cielo por nosotros. ¡Él regresará por nosotros! ¿Cómo podemos avergonzarnos
de esto?
La próxima
vez que vaya a un restaurante, permita que su oración por los alimentos sea una
oportunidad para evangelizar a su amigo no creyente.
NUNCA POR
FAVOR, SE ALEJE DEL PRIMER AMOR QUE ES JESUCRISTO EL SEÑOR.
Apocalipsis
2:4: “Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.”
En
Apocalipsis 2:1-7, leemos que el Señor acusa a la iglesia de Éfeso de haber abandonado
su primer amor. No era que no amaban al Señor Jesús, sino que no lo amaban como
antes. Si ha existido alguna ocasión cuando usted ha amado a Jesús más de lo
que lo ama en este momento, usted se está descarriando. G. Campbell Morgan dijo
que ser tibio en cuanto al Señor es la peor blasfemia. Creemos que está en lo
correcto. Ser tibio es una manera de decir: “Dios, creo en Ti, pero simplemente
no me emocionas.” ¡Oh, cuánto deberíamos permanecer enamorados del Señor
Jesucristo!
¿Ha dejado
usted su primer amor? ¿Está tibio su amor por Jesús? Lea el Salmo 26:2, haga
una oración basada en éste y busque a Jesús.
JESUCRISTO
SIGUE SIENDO EL MISMO HOY Y SIEMPRE.
Apocalipsis
1:18: “Y el que vivo, y estuve muerto; más he aquí que vivo por los siglos de
los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.”
Cuando el
pastor Rogers estuvo en Moscú visitó la tumba de Lenin. Él está en una caja de
cristal sellada. Usted puede observar su cara maquillada y su barba bien
recortada. Y sobre esa tumba está escrito lo siguiente: “Él fue el mayor líder
de todos los pueblos, de todas las naciones, de todos los tiempos. Él fue el
señor de la nueva humanidad. Él fue el salvador del mundo.” ¿Notó que todo está
en pretérito? Él fue. En cambio, Jesús está vivo. Él es el gran YO SOY. Lo que
hace la diferencia en nuestras vidas es un encuentro con el Cristo viviente.
Servimos a un Salvador que está vivo y está escuchando todas nuestras
oraciones. Él está embotellando toda lágrima y regocijándose con toda victoria.
Dele gracias
a Dios por su plan de salvación al enviar a su Hijo a morir por usted. ¡Alabe a
Dios porque Jesús vive para siempre!
UN
SACERDOTE, UN VERDADERO CRISTIANO, UN SOLDADO DE CRISTO, DEBE TENER UNA
CONCIENCIA LIMPIA.
“Y por esto
procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres”
(Hechos 24:16).
¿Qué
significa el tener una “conciencia limpia”? En lo que a usted respecta, no hay
nada incorrecto entre usted y Dios; ni nada malo entre usted y alguna otra
persona. ¿Se sobresalta cada vez que el teléfono suena? ¿Se pone nervioso
cuando ve que un policía se le acerca? En el Salmo 51:3, David supo del
tormento de una mala conciencia cuando dijo: “Mi pecado está siempre delante de
mí.” Ninguna tortura que los poetas puedan mencionar se puede comparar con ese
tremendo e inexplicable dolor de una mala conciencia. Usted sabe que ha pecado,
y sin embargo no ha hecho nada al respecto. Las pruebas de la vida son más
fáciles de enfrentar cuando se tiene una conciencia limpia, porque cuando algo
malo sucede, usted puede saber que no ha hecho nada indebido.
Ore al Salmo
139:23-24. Espere en Dios para que le revele sus pecados escondidos,
confiéselos y arrepiéntase. ¡Y regocíjese en su sangre limpiadora!
139:23
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y
conoce mis pensamientos;
139:24 Y ve
si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en
el camino eterno.