JESUCRISTO
COMO PASTOR: EL ES EL ALFA Y OMEGA.
Los Nombres
de Tu Pastor: EL ALFA Y LA OMEGA
Yo soy el
Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último. – Ap. 22:13
“Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin,
dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso”
(Apocalipsis 1:8).
Un muchacho
estaba leyendo un día una novela de crimen y misterio, y se puso ansioso por
saber si la heroína sobreviviría. Para calmar su ansiedad, leyó el último
capítulo y descubrió que ella sobrevivió. Después, cuando leyó que el villano
estaba planeando algo malvado, se sonrió y pensó: “Si tú supieras lo que yo sé,
no estarías tan seguro y confiado.”
Los
cristianos conocemos lo que dice “el último capítulo”, y eso nos ayuda a
enfrentar el presente. Por cierto, las glorias del futuro pueden ayudar a
diluir las penas del presente. El oscuro destino de Satanás se lo describe en
Génesis, y es ejecutado en Apocalipsis.
MI ETERNO
PASTOR JESÚS.
Mientras más
reflexiono en tus diferentes nombres, más asombrado estoy. Como un diamante de infinito valor, Tu
carácter con muchas facetas muestra Tu belleza y gloria. Me doy cuenta lo poco que Te conozco. Con cada nuevo nombre que me muestras, anhelo
conocerte más.
Me dices que
eres el Alfa y la Omega (la primera y última letra del alfabeto griego). Comenzaste todo (Col. 1:16). Porque en él fueron creadas todas las
cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e
invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo
fue creado por medio de él y para él.
Tu estarás por siembre (He. 7:3). Sin padre, sin madre, sin genealogía;
que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de
Dios, permanece sacerdote para siempre.
Y cada nuevo día Tú me rodeas con Tu
presencia. Siempre trabajando, estás
perfeccionando cada buena obra que alguna vez comenzaste en mi (Fil. 1:6). Estando persuadido de esto, que el que
comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
En Escocia,
algunos hombres estaban sentados, tomando té e intercambiando historias de
pescadores. Un hombre, con un descuidado gesto de su mano, golpeó la mano del
hombre que estaba a su lado y ocasionó que él derramara su té sobre la blanca
pared de yeso, creando una fea mancha café. El hombre quedó asustado, pero él
otro le dijo: “No te preocupes.” Y con lápices de colores, empezó a dibujar
alrededor de la mancha. De pronto, como emergiendo de la mancha, apareció un
hermoso venado, con sus cuernos separados. El artista era Sir Edwin Lancier, el
más famoso pintor inglés de animales. Él supo utilizar es fea mancha para
transformarla en algo hermoso. Jesucristo es esa clase de artista. Él puede
tomar una vida que ha sido manchada por el pecado, y, con su poder transformador,
hacer de esa vida algo realmente hermoso.
¿Tal vez
usted ―o alguien a quien usted conoce―tuvo que soportar una trágica niñez, y
ahora es salvo?. Compártale a Jesucristo y su amor.
Antes de que
hubiera tiempo, Tú existías. Como Tu
Padre, eres el gran Yo Soy (Jn. 8:38). Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis
lo que habéis oído cerca de vuestro padre.
Y aún más sorprendente: Tú fuiste el regalo
del Padre para nosotros, incluso antes de que comenzara el mundo. Eres como un Cordero – inmolado – antes de
que el mundo fuera formado (Ap. 13:8). Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres
no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde
el principio del mundo.
¡Qué increíble es Tu amor sacrificial
anticipando nuestra necesidad de redención!
Hoy Tú estás
edificando Tu Iglesia, una persona a la vez (Mt. 16:18). Y yo también te digo,
que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del
Hades no prevalecerán contra ella.
Les das libertad a los prisioneros, le das
vista al ciego, liberas al oprimido, y proclamas Tu favor sobre nosotros (Lc.
4:18-19). El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto
me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha
enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar
libertad a los cautivos,
Y vista a
los ciegos;
A poner en
libertad a los oprimidos;
4:19 A predicar el año agradable del Señor.
Algún día
toda rodilla se doblará ante Ti (Fil. 2:9-11). Por lo cual Dios también le
exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,
2:10 para
que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos,
y en la tierra, y debajo de la tierra;
2:11 y toda
lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Te llevarás toda tristeza y lamento (Ap.
7:17). Porque el Cordero
que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de
vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ello
Las naciones se regocijarán. Cada parte de Tu creación sabrá que Tú eres
el Rey de gloria. ¡Por siempre!
Así que hoy
mi mente estará llena de Ti – que vives desde la eternidad hasta la
eternidad. Penetraste el tiempo y el
espacio con Vida divina, vida encontrada sólo en Ti. Recuérdame, Pastor Jesús, cada vez que veo
una brizna de hierba, cada vez que tomo otro respiro, cada vez que un bebé
sonríe, que Tú y sólo Tú eres el dador de toda buena dádiva (Stg. 1:17). Toda
buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, del Padre de las luces,
en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
Tú eres el mismo hoy, ayer y por siempre (He.
13:8). Jesucristo es el
mismo ayer, y hoy, y por los siglos.
Tú eres el Autor y el Consumador de mi fe
(He. 12:2). Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual
por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y
se sentó a la diestra del trono de Dios.
Y por siempre Te agradeceré, eterno Pastor del
rebaño. Amén.
Medita
acerca de los nombres de Jesús. Serás
refrescado y renovado.
Ora a los
nombres de Jesús. Hay poder en Sus
nombres.
Predica los
nombres de Jesús. ¡Observa cómo los
demás son transformados!
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