viernes, 13 de febrero de 2015

APLICANDO" LA REGLA DE ORO" LO QUE QUIERO PARA MI, LO HAGO CON EL OTRO, SIEMPRE CON AMOR.

El reto es:¿ qué podemos hacer nosotros por los demás? y no estar esperando que nos atiendan; El Señor nos enseñó que el vino para Servir y no para ser Servido.
La consigna es hacerlo todo los unos por los otros en Amor.
Una característica de cada Cristiano es tratar a los otros, como queremos ser tratados y todos queremos recibir el mejor trato.
Gálatas 6:1: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurarle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.”
Cuando el pastor Rogers era joven, le gustaba bajar los cocos y venderlos. Un día subió a una palma y arrancaba un coco con su mano derecha cuando la rama de la cual se sostenía se rompió y se vino al suelo. Cayó sobre el pasto, pero su brazo izquierdo cayó sobre el pavimento. Era una mala situación. Su hermano estaba ahí y miró lo que le sucedió. Al estar ahí postrado, habiéndose caído, ¿qué necesitaba? No necesitaba una regañada. Ni necesitaba que mi hermano fuera por toda la comunidad publicando: “¿Sabe lo que le pasó a Adrián?” Ni necesitaba que él me diera un balazo para terminar con mi miseria. Lo que necesitaba era restauración.
¿Tiene un hermano o una hermana en Cristo que ha caído en una falta? Si es así, entonces vaya y restaurarlo (a).

No hay comentarios:

Publicar un comentario