jueves, 14 de abril de 2016

UTILIZANDO BIEN EL TIEMPO Y UTILIZANDO BIEN LOS TALENTOS Y LOS DONES ESPIRITUALES. Mateo 6: 19- 21.

UTILIZANDO BIEN EL TIEMPO Y UTILIZANDO BIEN LOS TALENTOS Y LOS DONES ESPIRITUALES. Mateo 6: 19- 21.
6:19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;
6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Imagínese un banco que todos los días por la mañana le acredita a su cuenta personal $86,400 dólares pero el saldo no se transfiere al día siguiente.  En otras palabras, al final del día se le termina ese dinero. Cualquier cantidad de los $86,400 dólares que no gastó durante el día; los perdió. ¿Usted qué haría? Yo estoy seguro que la mayoría de nosotros gastaríamos cada centavo todos los días. Por lo menos transferiríamos el saldo a otra cuenta.
La realidad de las cosas es que sí hay un banco así y se llama el banco del tiempo. Todas las mañanas, usted y yo somos acreditados con 86,400 segundos y todas las noches el banco del tiempo cancela todo lo que no logró gastar, invertir o transferir. No le ofrece protección de ningún tipo, y su cuenta puede cerrarse en cualquier momento y sin previo aviso. Si usted falla en usar el deposito del día; la pérdida es suya.
En Planet Hollywood (una cadena de restaurantes) de Fort Lauderdale en Florida. Hay una nota escrita a mano por Bruce Lee que se llama.
Mi Objetivo Principal Definido. La nota dice lo siguiente:
"Yo, Bruce Lee, seré la primera superestrella oriental mejor pagada de los Estados Unidos. A cambio daré las actuaciones más excitantes y rendiré al máximo de calidad en la capacidad de actor. Comenzando en 1970, alcanzaré fama mundial y desde ahí en adelante hasta el final de 1980, tendré en mi posesión Dólares 10, 000,000. Luego viviré de la forma que deseo y alcanzaré armonía y felicidad interior".
--Firmado, Bruce Lee (Enero 1969).
Cuatro años y medio más tarde Bruce Lee estaba muerto. Bruce Lee estaba radicalmente comprometido a una causa sin trascendencia y sin importancia. Yo le garantizo que hoy está eternamente arrepentido. La pregunta para todos nosotros el día de hoy es la siguiente: ¿Estaremos algún día eternamente arrepentidos?
Cuando usted esté delante de su Creador, estará avergonzado por su "Objetivo Principal"  y por todo aquello que consumió su tiempo, su talento y su tesoro. Espero que no.
De manera que yo lo desafío a que busque un lugar donde pueda impactar a la eternidad. Un lugar donde pueda decir: "Sabes, valió la pena mi existencia".
¿Cómo lo encuentra? Haciéndose cuatro preguntas…
1. ¿Qué sé hacer bien?
2. ¿Qué me gusta hacer tanto, que lo haría gratis?
3. ¿Qué puedo hacer que aún no está hecho?
4. ¿Qué puedo hacer que tendrá ramificaciones eternas?
Cuando encuentre una cosa que conteste esas cuatro preguntas estará listo para trascender. 
Como puede ver, "Lo que hacemos en esta vida, tiene su eco en la eternidad".
“Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que anuncie tu poder a la posteridad, y tu potencia a todos los que han de venir” (Salmo 71:18).
Los primeros cristianos “pusieron al mundo de cabeza”. Su responsabilidad y la nuestra actualmente es la misma: rescatar a los que perecen, cuidar de los moribundos, ir a los desamparados y decirles que Jesús salva.
 Una anécdota cuenta de una pequeña niña que le dijo a su madre: “Mamá, ¿te acuerdas de ese valioso jarrón que apreciamos mucho y que llegó a nuestra familia, pasando de generación en generación?” La madre respondió: “Sí, claro que lo recuerdo.” Entonces, la niña tímidamente confesó: “Bueno, esta generación lo dejó caer.”
Apreciado (a) creyente, esta generación no puede dejar caer la fe. La fe de la cual gozamos debe ser transmitida de generación en generación. NO debemos dejar caer esta invalorable herencia que Dios ha puesto en nuestras manos.
¿Qué es más valioso para usted: sus posesiones o los más de dos billones de almas que no conocen a Jesucristo? ¿En qué está usted invirtiendo sus talentos, riquezas y tiempo? Pídale a Dios que le ayude a “morir para usted mismo” para que Él pueda usarlo totalmente para su gloria.
“Y cualquiera que os diere un vaso de agua en mi nombre, porque sois de Cristo, de cierto os digo que no perderá su recompensa” - (Marcos 9:41).
Alguna vez ha observado a otro creyente y ha dicho: “Quisiera poder orar tan elocuentemente como él (o ella).” “¡Cómo me gustaría poder cantar como tal o cual persona!” “Desearía poder compartir mi fe tan valientemente como lo hacen ellos.” Mi amigo (a), pudiera ser que usted sienta que no tiene mucho talento, pero comprenda que Dios mira su corazón. Él conoce sus deseos, y Él ve cada pequeña cosa que hace, aunque usted piense que es algo muy trivial. Pudiera ser que usted no pueda dar tanto como otras personas lo hacen, o que no tenga la inteligencia que otros poseen, ni tenga los talentos y habilidades que otros tienen. Preste atención: Dios no quiere sus talentos. De hecho, Él no necesita sus talentos. Lo que Él quiere, por sobre todas las cosas, es su amor.
¿Ha notado que usted se compara con otros, más de lo que le gustaría hacerlo? ¿Qué ha aprendido en el devocional de hoy que puede utilizar la próxima vez que se encuentre arrastrado hacia el juego de las comparaciones?
“Porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37).
El autor y orador creyente S. D. Gordon, dijo: “En la vida de todo hombre existe un trono. Y cuando el yo  o uno mismo está en el trono, Cristo está en la cruz. Pero cuando Cristo está en el trono, el yo o uno mismo está en la cruz.” Existe algo que usted acepta como lo mejor, que cautiva su atención, y que controla su vida. Sus decisiones son tomadas en base a eso. El plan de Dios no es que Cristo posea un lugar en su vida o que Él tenga prominencia en su vida. Jesucristo merece e incluso demanda, preeminencia en su vida. Sin refutación, sin rechazo, sin rival.
¿Qué ocupa el trono de su vida: usted mismo-? ¿Su familia? ¿Su posición? ¿Su hogar? ¿Sus posesiones? ¿Su apariencia física? ¿Sus talentos? Pídale a Dios que le perdone por tener algo o alguien en el trono que no sea Él. Pídale que le dé fortaleza para arrepentirse y “re-entronarlo” a Él como Señor.
“Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego” - (1 Corintios 3:15).
En mil años, algunas de las cosas que usted piensa que son muy importantes ahora no serán tan importantes: su césped meticulosamente cortado, quién ganó el campeonato del Súper Bowl, la fecha del baile de graduación, la marca y modelo de su coche. Ahora bien, estas cosas no tienen nada de malo, pero deseo preguntarle: ¿Qué existe en su vida que permanecerá cuando las montañas se derrumben? ¿Cuándo las estrellas caigan de su órbita? ¡La madera, heno, hojarasca se consumirán en las llamas! Sin embargo, “si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa” (1 Corintios 3:14). Las cosas se verán muy diferentes a la luz de la eternidad.
¿Es usted un inversionista ―no en acciones, bonos o bienes raíces― sino en las almas de los hombres? Si no, permítame motivarle, o mucho mejor, permítame exhortarle a invertir su tiempo, sus talentos y sus tesoros en aquellas cosas que le importan más a Dios.
“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la Palabra de verdad” - (2 Timoteo 2:15).
Cuando los hombres construyeron el Templo en el Antiguo Testamento, la Biblia nos dice que Dios les dio un espíritu de sabiduría. Algunos traductores lo han llamado un espíritu de “destreza o talento” porque estas palabras están fuertemente entrelazadas. ¿Sabe lo que es vivir sabiamente? Es vivir diestramente aprovechando su vida a lo máximo. Sea cual sea su trabajo ―un artista, un médico, un carpintero, un contador, un maestro o una madre― viva su vida con destreza. ¿Está pensando ir a un colegio vocacional o a una universidad a cursar una carrera? Entonces, no falle en estudiar y ganar conocimiento, pero recuerde esto: Todo nuestro conocimiento apartado de la sabiduría de Dios es sólo ignorancia espléndida.
¿Cuándo fue la última vez que estudió la historia del trasfondo de la Palabra de Dios? Vaya a una librería o a la biblioteca de su iglesia y estudie cómo las traducciones fueron descubiertas y pasadas a otras generaciones.
“Pero cuando venga el Consolador, a quien Yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, Él dará testimonio acerca de Mí” (Juan 15:26).
El Espíritu Santo tiene un deber: testificar del Señor Jesucristo.Eso es todo lo que tiene en mente. Él no está interesado en hacer diez cosas por Dios, sino sólo una. Hay muchos que se concentran en el Espíritu Santo, enfocándose en lo que Él hace por medio de milagros, sanidades, lenguas y otras cosas más. Amigo, cuídese de aquellos que hacen del Espíritu Santo la figura central de su fe.  El distintivo de un hombre o mujer llenos del Espíritu Santo es que siempre estarán hablando acerca de Jesucristo. No pueden hacer nada más. No pueden hacer nada menos.
Haga esta promesa delante de Dios: “Entrego todo lo que soy y tengo (esto quiere decir: talentos, negocios, educación, tiempo, recursos, hogar) por la causa de Cristo. Tan sólo una cosa hago ―viva o muera― Jesús será glorificado en mi vida hoy y cada día de mi existencia.”
Apocalipsis 4:8: “Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.”
Nunca ha existido un hombre como el Señor Jesús. John Phillips escribió estas palabras acerca de Jesús que impactan profundamente. Él dijo: “Él nunca pronunció una palabra impulsiva, cruel, falsa, o trivial. Nunca contempló un pensamiento impuro. Nunca degradó sus talentos con fines egoístas. Su influencia, nunca fue mala. Su juicio, nunca equivocado. Él nunca tuvo que pedir perdón por algo que hizo o retractarse de ninguna palabra que pronunció. Nunca llegó demasiado tarde, ni temprano, nunca acongojado, ni insípido, ni superficial, ni temeroso... Él tuvo victoria absoluta desde el momento que tomó su primer aliento en aquel establo de Belén hasta el momento que cerró sus ojos al morir en la cruz del Calvario.”
Si usted está buscando un héroe, permítame sugerirle el nuestro, si no tiene uno. Su nombre es Jesús.
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” - (Mateo 5:3).
¿Qué significa ser pobre en espíritu? ¿Significa calificar como el director del crucero Titanic? No. Jesús está hablando de alguien que reconoce que ante Dios su posición espiritual está en bancarrota. Literalmente significa que llegamos al final de la dependencia en nosotros mismos. Usted nunca descubrirá las verdaderas riquezas de la vida cristiana, hasta que primero admita su condición destituida ante el cielo. Y algunos de nosotros no queremos admitirlo. Pero, permítame recordarle algo: Dios creó el mundo de la nada. Esa es su naturaleza. Él no hará nada de usted, hasta que usted llegue a ser nada. ¿Ha admitido que es un pecador perdido ante Dios? ¿Qué no posee nada que ofrecerle? Amigo, si piensa que puede llegar al cielo de alguna otra forma, está enormemente equivocado. Usted no sabe cuán santo es Dios y cuán pecador es usted.
¿Cómo describirían sus vecinos, compañeros laborales o amigos su caminar con el Señor? ¿Sería pobre en espíritu parte de su descripción? ¿Por qué o por qué no?
“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” - (Mateo 5:4).
Jesús reveló las Bienaventuranzas en secuencia a propósito porque es la forma en que crecemos en santificación. Primero, vemos nuestra condición espiritual en bancarrota en Mateo 5:3, lo que quebranta nuestro corazón. Aquí en el versículo cuatro la palabra “lloran” habla de una forma fuerte de lamentación, no una lágrima sentimental. Lo que necesitamos hoy son hombres y mujeres quebrantados por su pecado. Proverbios 14:9: “Los necios se mofan del pecado; más entre los rectos hay buena voluntad.” Jesús habla de esta buena voluntad, cuando Él dice que recibirán consolación. El Espíritu Santo es nuestro Consolador cuando estamos quebrantados a causa de los pecados que cometimos. ¿Sabe dónde deberíamos estar? Postrados ante Dios llorando amargamente por la esterilidad de nuestras vidas, la frialdad de nuestros corazones y la iniquidad de nuestras actitudes. ¿Y cuál sería el resultado? Seremos consolados.
Escriba la (s) forma (s) en que Dios le ha quebrantado en este año pasado y la sanidad que Él trajo. Use este testimonio de la gracia de Dios para motivar a un hermano o hermana, o a un alma perdida.
LOS CRISTIANOS SOMOS ADMINISTRADORES DE LA MULTIFORME GRACIA DE DIOS.
LOS CRISTIANOS SOMOS ADMINISTRADORES DE LA MULTIFORME GRACIA DE DIOS.
“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10).
LOS DIFERENTES TIPOS DE GRACIA:
La Biblia habla de “la multiforme gracia de Dios”. ¿Qué significa eso? Significa que podemos experimentar la gracia de Dios en muchas formas.
1.        Por ejemplo, existe “la gracia que canta”. Cuando Pablo y Silas estuvieron en prisión, Dios les dio la gracia para cantar (vea Hechos 16:25).
2.        Existe también “gracia al hablar”. Colosenses 4:6 dice: “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.” Dios le dará la habilidad de hablar de sus problemas con su gracia.
3.        Dios da también “gracia fortalecedora”. Timoteo era enfermizo. Pablo le dijo: “Esfuérzate en la gracia que es en Cristo Jesús” (2 Timoteo 2:1). Cuando usted invierte tiempo en la Palabra de Dios, puede tomar de la “multiforme gracia de Dios”.

Lea acerca de otros “multiformes” caminos que Dios ha provisto para sus hijos:
4.        Nehemías 9:19. Tú, con todo, por tus muchas misericordias no los abandonaste en el desierto. La columna de nube no se apartó de ellos de día, para guiarlos por el camino, ni de noche la columna de fuego, para alumbrarles el camino por el cual habían de ir. La Gracia protectora de Dios, estuvo con ellos siempre.
5.        Salmo 104:24. ¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová!
Hiciste todas ellas con sabiduría;
La tierra está llena de tus beneficios. La Gracia proveedora de Dios, con toda su Creación, nos beneficia todos los días.
6.        Lucas 18:29-30. Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios,
18:30 que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna. La Gracia  salvadora recibida del Señor Jesucristo para vida Eterna, el mayor Regalo de Dios para el hombre.
Y Efesios 3:8-12. A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,
3:9 y de aclarar a todos cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios, que creó todas las cosas;
3:10 para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales,
3:11 conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,
3:12 en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él. La Gracia de Dios al Hacernos sus hijos, al hacernos su Llamado Santo para participar de su Obra, al hacernos Reconciliadores y al Enviarnos a Predicar su Mensaje de Salvación y Gracia a todo el mundo.
UTILIZANDO LA MULTIFORME GRACIA DE DIOS Y SIRVIENDO EN SU OBRA.
UTILIZANDO LA MULTIFORME GRACIA DE DIOS Y SIRVIENDO EN SU OBRA.
PRESO VOLUNTARIO.
Por el Hermano Pablo.
—Puede salir en libertad —dictaminó el juez de La Paz, Baja California, México—. A causa de su buena conducta en la cárcel, he decidido abreviar su condena. Está usted libre para volver a su familia y comenzar una nueva vida.
Para sorpresa del juez, el preso rechazó el indulto.
—Señor juez —explicó—, me metieron aquí por narcotraficante, y la sentencia era justa; pero aquí en esta cárcel he tenido una experiencia espiritual que ha cambiado mi vida. He conocido a Cristo, y quiero finalizar mi condena aquí, para darlo a conocer a mis compañeros de prisión.
Esas fueron las palabras del preso, Ignacio Mancida.
Esta notable historia la cuenta Alejandro Tapia, arquitecto de la ciudad de La Paz, Baja California, que llegó a ser un denodado seguidor de Cristo. El señor Tapia comenzó a contar acerca de su experiencia con Cristo en la cárcel de su ciudad, y al poco tiempo hubo más de cuarenta presos que hicieron profesión de fe en Cristo como su Salvador. Entre ellos se encontraba Ignacio Mancida, que optó por quedarse en la cárcel para, a su vez, contarles a otros acerca de su conversión.
EL DETERIORO DE LA HUMANIDAD.
1.  Hay en este mundo, como prueba irrefutable del deterioro de la humanidad, muchísimas cárceles, penitenciarías, reformatorios y prisiones.
2.  Hay también muchas clases de presos.
3.  Presos injustamente encarcelados.
 4. Presos que muerden de rabia los barrotes de su celda.
 5. Presos por asaltos y homicidios.
6.  Presos políticos.
7.  Y presos para toda la vida.
8.  Pero presos voluntarios, que se quedan en la cárcel sólo para contarles a otros acerca de Cristo, hay pocos, muy pocos.
Hubo un tiempo célebre en la historia humana cuando los cristianos de Moravia que abrazaron la reforma religiosa del siglo dieciséis llegaron hasta a venderse como esclavos para proclamar la buena noticia de Jesucristo a otros esclavos. Tal era el amor que sentían por sus compañeros.
9.  El apóstol Pablo padeció varios años de cárcel. Estuvo preso en Jerusalén, en Cesarea y en Roma por predicar el evangelio, y siempre aprovechó su estancia en la cárcel para predicar la libertad espiritual a los cautivos.
10.  Porque todos los seres humanos somos cautivos de lo mismo: del pecado.
Cristo todavía está redimiendo, tanto a hombres como a mujeres, de la cárcel opresora del pecado.
11.  Todos somos prisioneros, o del pecado, o de Cristo. Los que no han hecho de Jesucristo el Señor de su vida están en la cárcel del pecado.
12.  Fue por la urgencia del mensaje de libertad que Cristo les dijo a sus discípulos: «Vayan por todo el mundo y anuncien las buenas nuevas a toda criatura» (Marcos 16:15).
13. Usted hace parte de la Gran Comisión; ¿cuándo empezará su misión?
“Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia” - (Romanos 5:17).
¿Por qué Dios vino, en medio de una noche en Judea, a través del portal del vientre de una virgen, para nacer como un hombre? ¿Por qué Él cambió su gloria por carne y sangre? Una de las razones fue para restaurar para nosotros el dominio que habíamos perdido como pueblo de Dios. Tal vez no se da cuenta que Dios lo hizo a usted para reinar. Dios nos creó para ser reyes y reinas (vea Génesis 1:26). Pero, ¿cuánta gente está consciente hoy de su dominio dado por Dios? Jesús justamente recuperó nuestro dominio, y derrumbó los principados y los poderes de este mundo cuando, inclinando su cabeza, dijo: “¡Consumado es!” (Juan 19:30).
Lea la historia de la creación en el primer capítulo de Génesis. ¿Qué distinciones puede hacer entre las creaciones de Dios, y el Creador llamado Dios? Realice una caminata en la naturaleza y agradezca a Dios que Él gobierne sobre la creación y que le haya dado a usted dominio.
DIOS NOS DIO EL DON DE LA GRACIA.
“Quien nos SALVÓ y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos” - (2 Timoteo 1:9).
Usted conocerá la gloria y el honor que Dios ha preparado para usted, sólo cuando conozca a Jesús como su Salvador y Señor personal. El hombre fue coronado con gloria y cargado con culpa, pero puede ser cambiado por GRACIA. Cuando usted es SALVO, Dios no lo pone únicamente de regreso a lo que era antes de ser perdido. Usted ha ganado mucho más en Jesús que lo que perdió en Adán (su vieja naturaleza). Adán fue inocente. Ustedes positivamente justo. Adán podía perder su relación con Dios. Usted nunca podrá perder su relación con Dios. Ni siquiera los ángeles comprenden el extraordinario gozo de un PECADOR SALVADO por GRACIA. ¡Y lo mejor está aún por venir!
Separe un tiempo, ahora mismo, para meditar en por qué Dios le ha salvado. ¿Ha puesto Él en su corazón algún ministerio especial? ¿Le ha dado algunas amistades que necesitan conocer a Jesucristo? ¿Es usted creativo y puede utilizar sus dones testificando, evangelizando, o ministrando? Él le ha salvado para traer gloria para sí mismo.
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” - (Efesios 2:8-9).
El Diablo es muy listo cuando se trata de nuestra fe. Le contaremos lo que le hizo al pastor Rogers en una ocasión, y puede hacerle lo mismo a usted. Él comenzará a estar de acuerdo con usted, para hacerle tropezar. Le dirá: “Claro, tú eres salvo por fe en Cristo. Pero, ¿cómo sabes si tu fe es lo suficientemente buena y fuerte para salvarte? ¿Qué tal si tu fe es débil? ¿Qué tal si no lo logras?” Él trató de hacer que pusiera su fe en la fe, en vez de poner su fe en Cristo. ¿Ha oído a alguna persona hablar de “fe salvadora”? Mi amigo, no existe tal cosa. Usted es salvo porque Dios el Padre le ama de tal manera que envió a su Hijo para que sufriera el dolor de la ira de Dios, en lugar suyo.
USTED ES SALVO PORQUE DIOS LO HIZO TODO.
 Él le llamó.
(Lea Romanos 8:30). Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
Él le compró.
 (Lea 1 Corintios 6:20). Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
 Y Él lo guardará.
(Lea Efesios 4:30). Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
DEBEMOS UTILIZAR LOS MEJORES DONES.
Primera Corintios 12:31: “Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aún más excelente.”
Satanás siempre da lo mejor de primero y lo peor de último. Por ejemplo, Proverbios capítulo 20, versículo 17 dice: “Sabroso es al hombre el pan de la mentira; pero después su boca será llena de cascajo.”  Con Satanás las cosas siempre empiezan dulcemente, mas no terminan de esa manera. Satanás es un falsificador y un engañador. Él es culpable de propaganda falsa. Él no muestra al borracho tirado en la zanja cubierto de moscas, ni al adicto temblando incontrolablemente después de otra noche de desintoxicación, ni las vidas destrozadas por las enfermedades transmitidas sexualmente. Él siempre da lo mejor primero y lo peor de último. Por el contrario, Jesús da lo mejor de último.
¿Tiene a un adolescente en su casa? Entonces, llame a un asilo de desamparados o a una prisión y averigüe si puede llevarle de visita.
LA VIDA ETERNA TAMBIÉN ES UN DON DE DIOS.
TAMBIÉN VEMOS UNA CONCLUSIÓN DEL SERMÓN DEL MONTE.
Jesús nos amonesta: «Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces» (Mateo 7:15). Sin duda, la vida eterna es el don de Dios «no por obras, para que nadie se gloríe» (Efesios 2:9). Pero, también es verdad que «la fe sin obras es muerta» (Santiago 2:20). La enseñanza es falsa cuando ofrece la vida eterna para llegar al cielo sin mencionar la vida del discipulado. Para clarificar la diferencia entre los verdaderos profetas y los falsos profetas, nuestro Señor dijo: «No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos» (Mateo 7:21). Sin embargo, la evidencia de ser un verdadero creyente es mucho más que hacer grandes obras; es el ser obediente al Señor Jesucristo.
Nuestro Señor nos dejó esta parábola: «Cualquiera, pues, que Me oye estas Palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que Me oye estas Palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina» (7:24-27).
La obediencia tiene un sentido doble: el primero: «Cualquiera, pues, que Me oye estas Palabras», entonces reacciona: «y las hace (estas Palabras)». El sabio y el necio les dan mucho cuidado y labor a sus actividades — el uno está haciendo tesoros en el cielo, pero el otro solamente está cumpliendo metas humanas. Cuando nuestro mayor deseo es agradar a Cristo, Su Palabra será nuestro mando supremo para esta vida, y nos guiará a evitar el lazo de la obstinación, del orgullo, y de la avaricia. Por medio de Su Palabra sola, guiados por el Espíritu Santo, es que podemos estar a cuenta con nuestro Creador.
Es imposible vivir otra vez los años malgastados, pero es posible dejar de edificar sobre la arena que se hunde y empezar a edificar sobre la Roca de la eternidad. «Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará» (I de Corintios 3:11-13).
LA GRACIA TAMBIÉN ES UN DON DE DIOS.
Efesios 2:8: “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios.”
¿Cómo puede usted decir si tiene o no el verdadero evangelio? El apóstol Pablo nos da tres pruebas. La primera es el origen del evangelio. ¿De dónde proviene éste? Dios lo dio. Es revelación directa y divina. El evangelio es legitimado por su origen. La segunda es por su salvación. Todo evangelio que no sea el evangelio de gracia no es el verdadero evangelio. Usted no lo puede comprar, ni lo puede pedir prestado, ni lo puede robar, ni se lo puede ganar. Éste fue comprado por Cristo en la cruz. Es la obra sobrenatural de Dios. La tercera prueba es el tema. Éste debe ser la gracia de Cristo. Jesús es el tema. Desde Génesis hasta Apocalipsis, toda la Biblia es acerca de Jesús.
Dedique una o dos horas esta semana y busque las profecías acerca de Jesús en el libro de Isaías. Encuentre consuelo en saber que ¡Jesús es el que era, es, y ha de venir!




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