ES TIEMPO DE
CONGREGARNOS COMO HERMANOS Y COMPARTIR NUESTRO GOZO EN EL SEÑOR.
“No dejando
de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto
más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25).
EXHORTÁNDONOS
CON AMOR.
Exhortar es
confrontar y motivar. Nos necesitamos unos a otros. Debemos exhortarnos los
unos a los otros al decir: “¿No es Dios maravilloso? ¿Dónde estaríamos si no
tuviésemos al Espíritu Santo? ¿No desearía tan sólo ser más como Jesús? ¡Seamos
fieles a Cristo!” Vivimos en un clima que mantiene nuestros corazones
sensibles. Si nos apartamos de ese clima al dejar de asistir a los cultos y
oportunidades de compañerismo, nos apartamos del pueblo de Dios y nuestros
corazones se endurecerán. Cuando nos exhortamos unos a otros, estamos
compartiendo a Cristo. Existe algo que sucede en nuestros corazones cuando
compartimos con otros acerca de Jesús. Mantiene nuestros corazones compasivos.
Por favor
lea Proverbios 27:17. Hierro con hierro se aguza;
Y así el
hombre aguza el rostro de su amigo.
¿Es usted
este tipo de amigo? ¿Tiene usted este tipo de amigos? Si no, entonces pídale a
Dios que le mande este tipo de amigo hoy.
HERMANOS
JUNTOS QUE DAN TESTIMONIO DEL AMOR DE DIOS.
“Así que,
hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor
siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano” - (1 Corintios
15:58).
HABLEMOS DEL
SEÑOR JESUCRISTO SIN AVERGONZARNOS.
¿Dónde están
los hijos valientes de Dios que hablarán de parte de su Padre? ¿Que hablen de
su verdad, su misericordia, su amor? El Salmo 119:46 dice: “Hablaré de tus
testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.” En el campo existe un
decir: “Lo que hay en el pozo, sale en el balde.” ¿Qué sucede cuando se
encuentra contra la pared? ¿Permanece callado o niega su fe? ¿O se mantiene
firme a pesar de las agresiones verbales contra sus creencias?
¿CUÁNDO VA A
INICIAR LA EVANGELIZACIÓN PERSONAL?
¿Cuándo fue
la última vez que usted entabló una conversación profunda con alguien acerca de
Dios? ¿Qué le impide tener esa conversación esta semana? Si es porque no conoce
a nadie, entonces pídale a Dios que le envíe a alguien que necesita conocer a
Dios.
HOMBRES COMO
DON ROBERTO, NECESITAN CONOCER DEL SALVADOR, TAL VEZ USTED CONOCE A UN DON
ROBERTO, UN DON CARLOS…
COMPARTA
ESTA HISTORIA.
EL ARADO
ABLANDA.
Por el
Hermano Pablo.
Don Roberto,
hombre muy rico, tenía de todo en abundancia. Podía comprar lo que se le
antojara. Una tarde tomó en sus brazos a Margarita, su pequeña hija de diez
años de edad, y después de juguetear con ella por un momento le preguntó:
—¿Has
pensado en lo afortunada que eres por ser hija del hombre más rico de esta
ciudad?
—Sí, papá,
todos te envidian. ¡Cómo quisieran tener ellos tu felicidad!
Todo le iba
bien a don Roberto. Pero la vida tiene sus giros imprevistos, y a los pocos
meses Margarita murió en un horrible accidente. Esto era más de lo que Roberto
podía sobrellevar, así que se dio a la bebida, al juego y a la vida licenciosa.
Con el tiempo perdió todos sus bienes.
Quebrantado
de espíritu, dejó la ciudad donde había sido tan popular, y se fue peregrinando
en busca de paz y consuelo.
Al pasar por
una población, vio que un hombre revolvía el trigo con una gran pala.
—¿Por qué no
dejas en paz esos granos? —le preguntó.
—Para que no
se pudran —fue la respuesta.
Pasando
luego por un campo, vio a otro que araba la tierra con una reja muy aguda.
—¿Por qué
cortas tan profundo la tierra? —inquirió.
—Para que
sea más blanda, y así se empape bien de lluvia y sol —respondió el campesino.
Mientras
pasaba por un viñedo, observó que un obrero cortaba, con tijeras, los
sarmientos de las matas.
—Amigo
—preguntó Roberto—, ¿por qué atormentas esos sarmientos?
—Para que
den una cosecha buena y abundante —contestó el obrero.
Don Roberto
se quedó muy pensativo. Caminó hacia la soledad de un bosque cercano, cayó de
rodillas, alzó reverentemente los ojos al cielo y exclamó: «¡Señor mío!, yo soy
el trigo que has revuelto para que no me pudra. Soy la tierra que has cortado
para que me vuelva blando. Y soy el sarmiento que has podado para que dé buen
fruto. Ayúdame a someterme a tu mano fuerte para llegar a ser el siervo útil
que Tú quieres que sea.»
Don Roberto
comprendió que los golpes de la vida producen madurez, fuerza y gracia, y una
verdadera paz inundó todo su ser. A pesar de haberlo perdido todo, llegó a
comprender que podía ser un hombre verdaderamente feliz.
Feliz es la
persona que en medio de la disciplina aprende su lección. La Biblia declara que
todas las cosas les ayudan a bien a los que a Dios aman. Pidamos de Dios esa
clase de fe, y veremos que cuanto más oscura es la noche, más glorioso es el
amanecer. Cristo quiere ser nuestro compañero de viaje en nuestro peregrinaje
por este mundo.
NO TENGA
MIEDO A LAS MALAS NOTICIAS.
Salmo 112:7
No tendrá temor de malas noticias;
Su corazón
está firme, confiado en Jehová.
Salmo 91:14
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en
alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
91:15 Me
invocará, y yo le responderé;
Con él
estaré yo en la angustia;
Lo libraré y
le glorificaré.
91:16 Lo
saciaré de larga vida,
Y le
mostraré mi salvación.
DIOS OBRA
PODEROSAMENTE EN MEDIO DE NUESTRAS DIFICULTADES.
1 Pedro 5:7:
“Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.”.
¿Qué pasa
cuando usted se preocupa? Usted transporta las dificultades del mañana al día
de hoy. Dios no le dio gracia para las dificultades de mañana. Él solamente le
da gracia para las de hoy. Cuando usted toma prestado los problemas del mañana,
sobrecarga el circuito de hoy. La ansiedad no quita el pesar del mañana, sino
las fuerzas del día de hoy. Entonces cuando usted enfrenta el mañana, ya está
sin aliento porque va sobrecargado en el presente. Por consiguiente, la
preocupación no le prepara para el mañana, por el contrario, no estará listo
para enfrentarlo. El ayer es cheque cancelado. El mañana es una nota
promisoria. El día de hoy posee todo el efectivo que usted puede administrar.
¡Gástelo sabiamente!
¡La
preocupación se comerá su almuerzo y también su desayuno y cena! Confiese sus
preocupaciones como pecado (porque lo son). Coloque sus ansiedades ante el
trono de Dios todopoderoso y confíe en que Él proveerá.
Mateo 6:34:
“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su
afán.”
En el crisol
de su sabiduría y en la ecología de su gracia, Dios ha diseñado algunos
problemas para usted el día de hoy, y todos los días de su vida. Hemos sido
bendecidos con dificultades. Así es, leyó lo correcto: ¡bendecidos! Lo peor que
puede pasarnos sería no tener dificultades. Si ese fuera el caso, nunca
llegaríamos a conocer cuánto necesitamos al Señor. En esencia, Dios nos dice:
“Te daré suficientes dificultades para este día.” Dios le da los problemas
necesarios para acercarlo a Él, pero también la gracia suficiente para
enfrentarlos diariamente.
¿Existe
alguna situación difícil en su vida? Si es así, agradézcale a Dios por
ponérsela en su camino, puesto que ésta le hace más como Jesús. Ahora, pídale
gracia para salir victorioso de esa dificultad.
¿Está
viviendo alguna situación que no puede entender? Lea Proverbios 3:5-7 y confíe
en la promesa de que Él guiará su camino.
Proverbios
3: 5- 7.
3:5 Fíate de
Jehová de todo tu corazón,
Y no te
apoyes en tu propia prudencia.
3:6
Reconócelo en todos tus caminos,
Y él
enderezará tus veredas.
3:7 No seas
sabio en tu propia opinión;
Teme a
Jehová, y apártate del mal;
Romanos
8:28: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien,
esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
Note que el
versículo no dice que todas las cosas son buenas. No todas las cosas son
buenas, existen cosas en este mundo que son extremadamente malas. Lo importante
es que solamente ¡Dios es bueno!.
DIOS TIENE
PALABRAS DE ALIENTO EN MEDIO LOS PROBLEMAS.
TOME TODAS
ESTAS PROMESAS.
Salmos
84:11: “Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en
integridad.”
Romanos
8:38-39: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni
lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios,
que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
EXPRESE SU
AMOR A DIOS CON SUS PROPIAS PALABRAS.
Salmos
139:14: “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy
maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.”
Isaías 41:
10. 10 No temas, porque
yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre
te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.
ORACIÓN:
Padre Celestial, en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo, le damos Gracias por
sus Promesa, por el cuidado, por el Amor incondicional y por el Perdón que nos
da.
No hay comentarios:
Publicar un comentario