ES TIEMPO DE
ALABAR Y DE ADORAR A DIOS EN LA FORMA CORRECTA.
LA
ALABANZA A DIOS: PRESENTADA EN LOS
SALMOS Y EN OTROS ESCRITOS BÍBLICOS.
El deseo de
David de alabar a Dios se registra tanto en la historia de su vida como en los
salmos que escribió. Otros salmistas también llaman...Alabanza al Dios Grande y
Maravilloso. Al pueblo
de Dios a vivir la vida alabando a Dios Salmo 33:1-4. Alegraos, oh justos, en Jehová;
En los
íntegros es hermosa la alabanza.
33:2 Aclamad
a Jehová con arpa;
Cantadle con
salterio y decacordio.
33:3
Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo
bien, tañendo con júbilo.
33:4 Porque
recta es la palabra de Jehová,
Y toda su
obra es hecha con fidelidad.
Salmo 47:6-7.
Cantad a Dios, cantad;
Cantad a
nuestro Rey, cantad;
47:7 Porque
Dios es el Rey de toda la tierra;
Cantad con
inteligencia.
Salmo
96:1-4. Cantad a Jehová
cántico nuevo;
Cantad a
Jehová, toda la tierra.
96:2 Cantad
a Jehová, bendecid su nombre;
Anunciad de
día en día su salvación.
96:3
Proclamad entre las naciones su gloria,
En todos los
pueblos sus maravillas.
96:4 Porque
grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;
Temible
sobre todos los dioses.
A menudo las
Escrituras exhortan al pueblo de Dios a que alaben al Señor.
Los
escritores del Antiguo Testamento emplearon tres palabras fundamentales para
llamar a los israelitas a alabar a Dios: la palabra barak (por lo general
traducida como “bendecir” a Dios); la palabra halal (de la cual se deriva
“Aleluya”, que significa “alabad a Jehová”); y la palabra yadah (a veces
traducida como “dar gracias”).
La primera
canción de la Biblia, cantada después que los israelitas habían cruzado el Mar
Rojo, era esencialmente un canto de alabanza y acción de gracias a Dios (Éxodo
15:2). Jehová es mi fortaleza y mi cántico,
Y ha sido mi
salvación.
Este es mi
Dios, y lo alabaré;
Dios de mi
padre, y lo enalteceré.
Moisés les
ordenó a los israelitas que cuando entraran en la tierra prometida debían
alabar a Dios por su bondad al darles la tierra prometida.
El canto de
Débora llamaba específicamente al pueblo a bendecir al Señor Jueces 5:9. Mi
corazón es para vosotros, jefes de Israel,
Para los que
voluntariamente os ofrecisteis entre el pueblo.
Load a
Jehová.
Por último,
los profetas del Antiguo Testamento le ordenan al pueblo de Dios que lo alabe.
Isaías 12:1. En aquel
día dirás: Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu
indignación se apartó, y me has consolado.
Isaías 25:1. Jehová, tú eres mi Dios; te
exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos
son verdad y firmeza.
Isaías 42:10-
12. Cantad a Jehová un
nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al
mar, y cuanto hay en él, las costas y los moradores de ellas.
42:11 Alcen
la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los
moradores de Sela, y desde la cumbre de los montes den voces de júbilo.
42:12 Den
gloria a Jehová, y anuncien sus loores en las costas.
Jeremías 20:13. Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el
alma del pobre de mano de los malignos.
Joel 2:26. Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová
vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi
pueblo avergonzado.
Habacuc 3:3. Dios vendrá de Temán,
Y el Santo
desde el monte de Parán. Selah
Su gloria
cubrió los cielos,
Y la tierra
se llenó de su alabanza.
El llamado a
alabar a Dios repercute a lo largo del Nuevo Testamento. Jesús mismo alabó a su
Padre en el cielo (Mateo 11:25- 27). En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo:
Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas
de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños.
11:26 Sí,
Padre, porque así te agradó.
11:27 Todas
las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el
Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo
quiera revelar.
Pablo espera
que todas las naciones alaben a Dios (Romanos 15: 7-12). Por tanto, recibíos
los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.
15:8 Pues os
digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la
verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres,
15:9 y para
que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito:
Por tanto,
yo te confesaré entre los gentiles,
Y cantaré a
tu nombre.
15:10 Y otra
vez dice:
Alegraos,
gentiles, con su pueblo.
15:11 Y otra
vez:
Alabad al
Señor todos los gentiles,
Y
magnificadle todos los pueblos.
15:12 Y otra
vez dice Isaías:
Estará la
raíz de Isaí, Y el que se levantará a regir los gentiles; Los gentiles
esperarán en él.
Y Santiago exhorta a los creyentes a alabar al
Señor Santiago 3:8-9. Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que
no puede ser refrenado, llena de veneno mortal.
3:9 Con ella
bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están
hechos a la semejanza de Dios.
Santiago
5:13. ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre?
Cante alabanzas.
Al final de
la descripción presentada en Apocalipsis es de una inmensa multitud de santos y
ángeles que alaban a Dios constantemente. También sus obras y nosotros.
Alabar a Dios es una de las
principales funciones de los ángeles (Salmos 103:20- 22). Bendecid a Jehová, vosotros sus
ángeles,
Poderosos en
fortaleza, que ejecutáis su palabra,
Obedeciendo
a la voz de su precepto.
103:21
Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos,
Ministros
suyos, que hacéis su voluntad.
103:22 Bendecid
a Jehová, vosotras todas sus obras,
En todos los
lugares de su señorío.
Bendice,
alma mía, a Jehová.
Y es el privilegio del pueblo de Dios, tanto
de los niños (Mateo 21:16)
Como de los adultos (Salmo 30:4). Cantad a
Jehová, vosotros sus santos,
Y celebrad
la memoria de su santidad.
Además, Dios
llama a todas las naciones a alabarlo Salmo 67: 3-5. Te alaben los pueblos, oh Dios;
Todos los
pueblos te alaben.
67:4
Alégrense y gócense las naciones,
Porque
juzgarás los pueblos con equidad,
Y pastorearás
las naciones en la tierra. Selah
67:5 Te
alaben los pueblos, oh Dios;
Todos los
pueblos te alaben.
En otras
palabras, a todo ser humano que respira se le llama a que exprese vigorosamente
la alabanza de Dios (Salmo 150:1-6). Alabad a Dios en su santuario;
Alabadle en
la magnificencia de su firmamento.
150:2
Alabadle por sus proezas;
Alabadle
conforme a la muchedumbre de su grandeza.
150:3
Alabadle a son de bocina;
Alabadle con
salterio y arpa.
150:4
Alabadle con pandero y danza;
Alabadle con
cuerdas y flautas.
150:5
Alabadle con címbalos resonantes;
Alabadle con
címbalos de júbilo.
150:6 Todo
lo que respira alabe a JAH.
Aleluya.
Como si eso
no fuera suficiente, Dios también manda que lo alabe la naturaleza inanimada,
como el sol, la luna y las estrellas Salmo 148: 9- 14. Los montes y todos los
collados,
El árbol de
fruto y todos los cedros;
148:10 La
bestia y todo animal,
Reptiles y
volátiles;
148:11 Los
reyes de la tierra y todos los pueblos,
Los
príncipes y todos los jueces de la tierra;
148:12 Los
jóvenes y también las doncellas,
Los ancianos
y los niños.
148:13
Alaben el nombre de Jehová,
Porque sólo
su nombre es enaltecido.
Su gloria es
sobre tierra y cielos.
148:14 Él ha
exaltado el poderío de su pueblo;
Alábenle
todos sus santos, los hijos de Israel,
El pueblo a
él cercano.
Aleluya.
Isaías 55:12. Porque con alegría saldréis, y
con paz seréis vueltos; los montes y los collados levantarán canción delante de
vosotros, y todos los árboles del campo darán palmadas de aplauso.
Y toda clase de seres vivientes Salmo 69:34.
Alábenle los cielos y la
tierra,
Los mares, y
todo lo que se mueve en ellos.
MÉTODOS DE
ALABANZA:
La alabanza
a Dios puede tener lugar de diversas maneras.
La alabanza
es un principio fundamental, en la adoración colectiva del pueblo de Dios
(Salmo 100: 1, 4)1. Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
4 Entrad por sus puertas con
acción de gracias,
Por sus
atrios con alabanza;
Alabadle,
bendecid su nombre.
Tanto en el
ambiente colectivo de adoración como en otras circunstancias, el cantar salmos,
himnos y cánticos espirituales es una manera de expresar alabanza a Dios Salmo
96:1-4. Cantad a Jehová cántico nuevo;
Cantad a
Jehová, toda la tierra.
96:2 Cantad
a Jehová, bendecid su nombre;
Anunciad de
día en día su salvación.
96:3
Proclamad entre las naciones su gloria,
En todos los
pueblos sus maravillas.
96:4 Porque
grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;
Temible
sobre todos los dioses.
Efesios 5:18-20. No os embriaguéis con vino,
en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
5:19
hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales,
cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;
5:20 dando
siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor
Jesucristo.
La alabanza puede entonarse con la mente o con
el Espíritu (es decir, en lenguas espirituales).
La alabanza
musical a Dios puede expresarse mediante diversos instrumentos cuernos en forma
de bocinas y trompetas (1 Crónicas 15:28), instrumentos de viento como la
zampoña y la flauta (1 Samuel 10:5; Salmo 150:4), instrumentos de cuerdas como
el arpa y el salterio (1 Crónicas 13:8; Salmo 150:3), e instrumentos de
percusión como los címbalos y panderos (Éxodo 15:20; Salmo 150:5), pero esto no
quiere decir que aunque se usen instrumentos que sirven incluso para adorar lo
que no es Dios, se usen los mismos ritmos que motivan la carne y mueven al ser
humano a hacer cosas indebidas.
También se
puede comunicar la alabanza a Dios al contarles a los demás las obras
maravillosas de Dios. David, por ejemplo, habiendo experimentado el perdón de
Dios, anhela contarles a los demás lo que el Señor había hecho por él (Salmo
51:12). Otros escritores bíblicos exhortan a declarar la gloria y la alabanza
de Dios en la congregación del pueblo de Dios (Salmo 22:22; Hebreos 2:12) y
entre las naciones “las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su
luz admirable” (1 Pedro 2:9). La obra misionera, en otras palabras, es un modo
de alabar a Dios, así que si eres una persona que Dios ha llamado para
ministrar su evangelio en un lugar lejano a tu casa, ¡TEN ANIMO, COBRA FUERZA!,
porque si lo haces de corazón, tu alabanza a Dios subirá y moverá el trono de
la gracia y “muchos creerán por tu palabra”.
Por último,
una vida que se vive para la gloria de Dios es una manera de alabar al Señor.
Jesús recuerda que si el creyente deja que brille su luz, la gente verá sus
buenas obras y dará gloria y alabanza a Dios (Mateo 5:16; Juan 15:8). Asimismo,
Pablo indica que alaba a Dios una vida llena de los frutos de justicia
(Filipenses 1:11).
RAZONES PARA
LA ALABANZA:
¿Por qué las
personas alaban a Dios?
Una de las
razones evidentes es a causa del esplendor, de la gloria y de la majestad de
Dios, el que creó los cielos y la tierra (Salmo 96:4-6), el único a quien se
debe exaltar en su santidad (Salmo 99:3; Isaías 6:3).
La
experiencia de los actos poderosos de Dios, particularmente sus actos de
salvación y redención, es una razón clave para alabar su nombre (Salmo 96:1-3).
Al hacerlo, se alaba a Dios por su misericordia, gracia y amor indefectibles
(Salmo 57:9-10; Efesios 1:6).
También es
natural que los hijos de Dios lo alaben por cualquier acción específica de
liberación en su propia vida, tales como el ser librado de los enemigos o
sanado de las enfermedades (Salmo 9:1-5; Jeremías 20:13; Lucas 13:13, Hechos
3:7-9).
Por último,
el continuo cuidado providencial y las provisiones de Dios para el creyente
cada día, tanto física como espiritualmente, son razones poderosas para alabar
y bendecir su nombre (Salmo 68:19; Isaías 63:7).
Como puede
verse en todo lo anterior, Dios demanda y se goza en la alabanza de su pueblo,
pero no la alabanza reciclada del mundo, cuando simplemente se cambia la letra
a algunas canciones que fueron éxito y se le coloca letra cristiana; la
Escritura nos enseña que debemos ofrecer “cántico nuevo” (Salmo 33:3), ¿acaso
no tendrá el Espíritu de gracia mejores y más espirituales melodías que
inspirar a aquellos que se dispongan?.
Recordemos
que la alabanza es para exaltar el nombre del Señor y no para recrear nuestros
sentidos.
LA ADORACIÓN
A JESUCRISTO EL SEÑOR.
Los dos estudios próximos: el de hoy, sobre la
adoración, y el de mañana, sobre la oración— fueron escritos por Wendy Beckett,
quien ha sido mi amada esposa durante más de cuarenta y cinco años.
Wendy ha
desarrollado una maravillosa vida de adoración y de oración, y creo que sus ideas
le van a ser de gran utilidad.
UNA
ADORACIÓN SINCERA Y DE CORAZÓN.
¿Por qué
tiene tanta importancia para mí que alabe y adore a Jesús?
DIOS SE
DELEITA EN NUESTRA ADORACIÓN.
Cuando los
que creen en Jesús lo alaban y le cantan, ¿es porque Dios, el Rey del universo,
necesita que los seres humanos le adoren? En realidad, no, aunque podemos estar
seguros de que Él se deleita en nuestra adoración.
ALABANZA Y
ADORACIÓN EN MI RELACIÓN PERSONAL.
En realidad,
lo que yo he hallado es que la alabanza y la adoración tienen una importancia
vital para mi relación con Él. La adoración me permite levantar mis
pensamientos desde mi persona hasta mi Salvador, Amigo y Señor, y llevarlos así
a un ámbito totalmente nuevo. Aparta mi enfoque de mis circunstancias para
llevarlo a sus planes.
ALABANZA POR
GRATITUD A DIOS, ÉL LO HIZO TODO POR MÍ.
Cuando
meditamos en su bondad, su asombroso amor, el sacrificio que hizo por nosotros,
y su gran poder en nuestra vida, nuestra reacción natural consiste en alabarlo
y adorarlo. Brota espontáneamente la gratitud en nuestro interior.
DAVID ALABA
Y ADORA A DIOS.
David era un
gran adorador, y se convirtió en el rey más destacado de Israel. Encontramos el
relato sobre su vida en los dos libros de Samuel, en el Antiguo Testamento.
Desde sus primeros años, vemos la adoración en su corazón. Siendo un joven
pastor dedicado a guardar los rebaños de su padre en las colinas que rodean a
Belén, David le expresaba al Señor su amor y su gratitud. Cantaba acerca de la
belleza de su creación. Oraba cuando estaba en peligro, y cuando el Señor le
respondía y lo protegía, expresaba su gratitud y su alabanza con cantos y
poesías.
EL REY DAVID
Y SUS SALMOS DE ADORACIÓN.
Los Salmos,
muchos de los cuales fueron escritos por David, nos entregan el rico legado de
su adoración a Dios y su profundo amor por Él.
* Jehová es
mi pastor; nada me faltará (Salmo 23:1).
* Jehová es
mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? (Salmo 27:1).
* Dad a
Jehová la gloria debida a su nombre; adorad a Jehová en la hermosura de la
santidad (29:2).
* Grande es
Jehová, y digno en gran manera de ser alabado (48:1).
* Bendice,
alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre (103:1)
* Alabad a
Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia (107:1)
UNA ORACIÓN DE
ALABANZA Y ADORACIÓN.
Le explico
un enfoque de la adoración que se basa en mi experiencia, y que tal vez le sea
útil. Por la mañana temprano, y por la noche, antes de irse a dormir, exprésele
su amor al Señor. “Padre, te saludo en esta mañana y te doy gracias por este
nuevo día.” “Señor, ha sido un día difícil, pero te doy las gracias por tu
fidelidad.”
EN MI
TRABAJO DIARIO ALABO Y ADORO AL SEÑOR.
Cuando esté
realizando sus actividades diarias, tenga siempre presente que le debe dar
gracias, alabarlo por ser quien Él es, y decirle que lo ama. (Por supuesto,
algunos días se va a sentir con más deseos de hacer esto, que otros). Comprenda
que usted se halla realizando un viaje. Mientras más lo alabe a lo largo del
día, más sentirá su gozo, y más verá las cosas desde la perspectiva de Él. Su
vida diaria va a adquirir un sentido totalmente nuevo.
Texto
bíblico clave Alabad a JAH, porque es bueno cantar salmos a nuestro Dios (Salmo
147:1).
El Pensamiento
clave. No hay nada que me acerque más al Señor que darle Gracias, Alabarlo y Adorarlo.
ESTE ES EL
MOMENTO PARA ADORAR A DIOS.
“Más la hora viene, y ahora es,
cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad;
porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren” - (Juan 4:23).
El Padre
desea tener comunión con usted en adoración.
Él no busca ni su dinero, ni su gloria, ni su
fortaleza. Él busca su corazón. C.S.Lewis dijo: “Es en el proceso de ser
adorado que Dios comunica su presencia a los hombres.
” Si usted
no adora a Dios, pero le está sirviendo (o por lo menos así lo cree), usted
está cometiendo un gran error.
1. El orar sin adorar es una burla.
2. El cantar
sin adorar es como metal que resuena.
3. El
trabajar sin adorar es un insulto a Dios.
4. El
enseñar sin adorar es ignorancia.
5. El servir
sin adorar es hipocresía.
6. El
testificar sin adorar es perjurio.
7. Dios
quiere su genuina adoración.
PREPARE SU
CORAZÓN PARA ADORAR A DIOS COMO LOS SALMOS LO PRESENTAN:
SALMO 95:
95:1 Venid, aclamemos alegremente a Jehová;
Cantemos con
júbilo a la roca de nuestra salvación.
95:2
Lleguemos ante su presencia con alabanza;
Aclamémosle
con cánticos.
SALMO 96:
96:1 Cantad a Jehová cántico nuevo;
Cantad a
Jehová, toda la tierra.
SALMO 97: 12
Alegraos, justos, en Jehová,
Y alabad la
memoria de su santidad.
SALMO 98: 1
Cantad a Jehová cántico nuevo,
Porque ha
hecho maravillas;
SALMO 99: 3
Alaben tu nombre grande y temible;
Él es santo.
SALMO 100: 1
Misericordia y juicio cantaré;
A ti cantaré
yo, oh Jehová.
SALMO 101: 1
Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.
100:2 Servid
a Jehová con alegría;
Venid ante
su presencia con regocijo.
UNA
REFLEXIÓN Y MEDITACIÓN ES NECESARIA PARA COMPRENDER A DIOS Y PARA ADORARLO EN
ESPÍRITU Y EN VERDAD.
“Pues así ha
dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos” (Hageo
1:5).
¿Sabe lo que
significa “Jehová de los ejércitos”? Literalmente significa “Dios
Todopoderoso”, y habla de la grandeza de Dios. Martín Lutero en su himno
“Castillo Fuerte Es Nuestro Dios” usa la palabra griega “Sabaoth”para “Jehová
de los ejércitos” cuando escribe: “El que venció en la cruz, Señor y Salvador,
Y siendo el solo Dios, Él triunfa en la batalla.” Cuando David enfrentó a
Goliat, usó ese nombre para Dios: “Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina;
mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos” (1 Samuel 17:45). Y
aunque Goliat era un gigante, David dijo que no era demasiado grande para
derrotarlo, si Dios estaba a su lado.
Hay más de
230 referencias de “Jehová de los ejércitos” en la Biblia. Dos Salmos que
resplandecen con esta descripción de Dios, son los Salmos 46 y 84. Adore a Dios
hoy leyendo estos Salmos.
SALMO 46: 1
Dios es nuestro amparo y fortaleza,
Nuestro
pronto auxilio en las tribulaciones.
46:2 Por
tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,
Y se
traspasen los montes al corazón del mar;
46:3 Aunque
bramen y se turben sus aguas,
Y tiemblen
los montes a causa de su braveza. Selah
SALMO 84:
84:1 ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos!
84:2 Anhela
mi alma y aun ardientemente desea los atrios de Jehová;
Mi corazón y
mi carne cantan al Dios vivo.
EL AGUA,
FUENTE DE SABIDURÍA Y VIDA ETERNA QUE QUITA LA SED.
EL ENCUENTRO
DE JESÚS Y LA SAMARITANA.
“Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que
bebiere de esta agua, volverá a tener sed; más el que bebiere del agua que Yo
le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que Yo le daré será en él una
fuente de agua que salte para vida eterna” - (Juan 4:13-14).
¿Ha estado
usted alguna vez afuera en el jardín, o paseando en bicicleta o jugando algún
deporte, y se sintió sediento? Entonces se detiene y se sirve una soda. Tiene
un gran sabor y parece que da en el blanco. Luego regresa a la actividad que
estaba realizando. Siente sed otra vez. Se sirve otra soda. Le satisface al
principio, pero parece que no le quita la sed. Finalmente usted se sirve un
gran vaso de agua y queda totalmente satisfecho. ¿Por qué? Si usted lee los
ingredientes que contiene la soda, sabrá que tiene color y sabor artificial, y
que es endulzada artificialmente. No tiene ese toque de autenticidad. Hay
muchos de nosotros tratando de satisfacer nuestra sed con cosas que son
artificiales, y lo que necesitamos es el agua de vida. ¿Cuándo fue la última
vez que usted calmó su sed espiritual con ese burbujeante refresco que es la
Palabra y el tiempo compartido con Dios?
¿Recuerda el
día que usted inició una relación amorosa con alguien? Recuerda su primera cita
y cuán emocionado( a ) estaba?
Haga una cita con Dios esta semana y empiece a
vivir los momentos más Extraordinarios y Significativos de su vida.
El Salmo 26:
3-8, 11-12. Declara que con mis hechos
también te Adoro Señor.
Sal 26:3‑8. Porque tu misericordia está delante de mis ojos,
Y ando en tu
verdad.
26:4 No me
he sentado con hombres hipócritas,
Ni entré con
los que andan simuladamente.
26:5
Aborrecí la reunión de los malignos,
Y con los
impíos nunca me senté.
26:6 Lavaré
en inocencia mis manos,
Y así andaré
alrededor de tu altar, oh Jehová,
26:7 Para
exclamar con voz de acción de gracias,
Y para
contar todas tus maravillas.
26:8 Jehová,
la habitación de tu casa he amado,
Y el lugar
de la morada de tu gloria.
26:11 Más yo
andaré en mi integridad;
Redímeme, y
ten misericordia de mí.
26:12 Mi pie
ha estado en rectitud;
En las
congregaciones bendeciré a Jehová.
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