¿SABE USTED
MI HERMANO CÓMO BUSCAR LA SABIDURÍA?
Hijo mío, si
recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo
estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia,
si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la
plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el
temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la
sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de
sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente. Es el que
guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos. Entonces
entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino. Proverbios 2:1-9.
Si desea de
manera genuina la sabiduría de Dios, no se preocupe, porque Él ha prometido
dársela. Él dice: ' 'Yo amo a los que me aman, y me hallan los que con
diligencia me buscan" (Prov. 8:17). Las siguientes son dos disciplinas
adicionales que le ayudarán a conectarse con Dios, con Su sabiduría y Su
comprensión.
DOS
DISCIPLINAS PARA EL CRISTIANO.
1. La
disciplina de la oración persistente: Si invoca a la inteligencia y al
entendimiento llamas a gritos... (v. 3).
Quizás el
acto más descuidado en la vida cristiana es la oración constante. Una oración
persistente. Una oración continua, sin cesar. No me malentienda. No estoy
sugiriendo que debemos pasar más tiempo en oración.
Aumentar el
tiempo de oración no debería ser nuestro enfoque. A lo que me refiero es a
desarrollar una mentalidad orientada a la oración. Un estilo de vida que
incluya una conversación constante con el Señor a través del día.
¿Está lleno
de preocupaciones? Haga que eso sirva para expresar sus preocupaciones ante
Dios. ¿Le agobia el conflicto? Comparta eso al Señor y pídale Su intervención.
¿Se siente perplejo por un problema? Pídale a Dios comprensión y
discernimiento. No guarde sus problemas ni sus preguntas para una sesión de
oración al final del día. Converse con Dios durante todo el día.
Ore
constantemente, sin hacer a un lado esos momentos de reflexión. Asegúrese de
dedicar unos minutos durante el día, cinco o tantos como sea necesario,
buscando un lugar a solas donde pueda separarse de las distracciones.
2. La
disciplina de la constancia diaria:. . . si la buscas como a la plata, como a
un tesoro escondido,.. (v. 4).
Este proverbio está hablando de diligencia y
esfuerzo. Nos llama a buscar los preceptos de Dios como si estuviéramos
tratando de encontrar un tesoro. Dios nos pide que lo busquemos de la misma
forma en que lo haríamos por un tesoro escondido. Para algunos, esto puede
sonar como un juego superficial, pero no lo es. Es una búsqueda diligente de la
mente de Cristo. Ciertamente no podemos ganarnos su favor y ciertamente no está
reteniendo su sabiduría para hacernos trabajar más, no obstante, es muy
importante que desarrollemos un deseo de obtener Su sabiduría y de que este
deseo sea más intenso que nuestra lujuria natural por la riqueza.
Desarrollar
amor por la sabiduría divina comienza con la decisión de hacer que esta sea una
prioridad en nuestras vidas. Jesús dijo: “Porque donde esté tu tesoro, allí
también estará tu corazón” (Mateo 6:21). Es un principio biológico: uno siempre
valora más lo que busca con intensidad. Salomón declaró que ese deseo de
obtener sabiduría sería recompensado:
. . .
entonces entenderás el temor del SEÑOR y hallarás el conocimiento de Dios
(Proverbios 2:5).
REFLEXIÓN PERSONAL.
¿Qué es
aquello que le hace orar con más frecuencia? ¿Cuáles son aquellas cosas que
pide comúnmente? No hay nada de malo en pedirle a Dios que cambie las
circunstancias, pero la oración tiene también el potencial de cambiarle a
usted, sus perspectivas y sus valores, sus actitudes y sus deseos. Por ahora,
piense en una situación difícil y pídale al Señor que le ayude a pensar o a
comportarse diferente con respecto a ello.
DE DIOS ES
LA SABIDURÍA Y LA GLORIA.
Apocalipsis
7:12: “La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la
honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los
siglos.”
JESUCRISTO
ES HECHO POR DIOS SABIDURÍA Y JUSTIFICACIÓN.
Primera
Corintios 1:30: “Mas por Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha
sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención.”
EN LA
SABIDURÍA DE DIOS, EL MUNDO NO LO CONOCIÓ.
“Pues ya que
en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría,
agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1
Corintios 1:21)
1. La Palabra de Dios es, en primer lugar, indispensable para
la salvación. Somos concebidos por ella. Primera Pedro 1:23 dice: “Siendo renacidos,
no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la Palabra de Dios que
vive y permanece para siempre.”
2. En segundo lugar, la Palabra de Dios es indispensable para
la santificación. Somos limpiados por ella. Primera Pedro 1:22 dice: “Habiendo
purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu,
para el amor fraternal no fingido...”
3. En tercer lugar, la Palabra de Dios es indispensable para
el sustento. Somos nutridos por ella. “Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida;
el que a Mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en Mí cree, no tendrá sed
jamás” (Juan 6:35). ¿Quiere usted crecer? Entonces es mejor que estudie, que se
alimente de la Palabra de Dios.
¿Cuánto tiempo gastó mirando televisión, enviando correos
electrónicos o navegando en Internet la semana pasada? ¿Cuánto tiempo invirtió
cuidando su apariencia, o arreglando algo en casa o trabajando en el jardín?
¿Cuánto tiempo pasó leyendo la Palabra de Dios? ¿Hay algo que está fuera de
balance que necesita ser corregido?
SE GANA SABIDURÍA CONOCIENDO LOS CAMINOS DE DIOS.
“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor”
(1 Juan 4:8).
No se gana sabiduría viendo las obras de Dios. Se la gana al
conocer los caminos de Dios. Cuando los israelitas marchaban por el desierto,
sólo podían ver las obras de Dios, pero Dios le permitió a Moisés ver sus
caminos. AL principio, los israelitas estaban infatuados con Dios, mas cuando
llegaron los problemas, su aventura de amor con Dios murió rápidamente.
Comenzaron a murmurar y a quejarse. Sin embargo, Moisés vio el desierto desde
la perspectiva de Dios, y se acercó a Dios con humildad y honor. Como resultado,
Dios le enseñó a guiar a su pueblo desde la oscuridad hacia la luz. ¿Conoce
usted los caminos de Dios? ¿Ha aprendido a ver la vida desde el punto de vista
de Dios? ¿O todavía está confiando en cómo ve usted la vida, para enfrentar los tiempos difíciles?
Humíllese delante de Dios y pídale que encienda en usted una
visión de su gloria, que le dé un atrevido deseo de guiar a los perdidos hacia
Él, y una pasión incondicional para amarle.
EN LA PALABRA DE DIOS ESTÁ SU SABIDURÍA.
“Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales Yo te
mando hoy, para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues
tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre” (Deuteronomio
4:40).
¿Qué sucede cuando dejamos que los niños sean niños? Tenga
Dios misericordia de nosotros cuando sólo observamos, mientras niños y niñas de
diez años ya tienen citas románticas; a los trece años ya son novios; se casan
a los diecisiete años, y se divorcian antes de tener la edad suficiente para
votar. ¡Que Dios nos dé sabiduría para ayudar a la gente joven que está en
medio de hierba seca, con fósforos en sus manos!
¿Es usted padre de familia? Le desafío a que retorne a la
Palabra de Dios. A que esté firme enfrente la presión de la sociedad. Proteja a
sus hijos, en su hogar, con genuino amor. Organice un grupo de oración de
padres y adolescentes. Haga lo que tenga que hacer para rescatar a sus hijos,
antes de que sea demasiado tarde.
EL REGALO DE DIOS ES VIDA ETERNA, ESTO ES VERDADERA
SABIDURÍA.
“Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios
es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23).
“En Cristo” es una pequeña frase, pero es la llave que abre
la puerta del más grande tesoro jamás conocido. Verá, todo lo que le sucedió a
Cristo, le sucedió a usted también.
Cuando Él fue crucificado, usted fue crucificado; cuando lo enterraron,
usted asimismo fue enterrado, y cuando Él resucitó, usted igualmente resucitó,
porque Cristo actuó por usted. “Más por
Él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios
sabiduría, justificación, santificación y redención” (1 Corintios 1:30).
Un hombre nunca estará totalmente seguro, hasta que esté en
Cristo. Alguien pregunta: “¿Qué, si pierde la salvación?” Eso no le puede pasar
a alguien que está en Cristo. No sólo Él nos sostiene, sino que “estamos en
Él.” La seguridad no está en lugar llamado “cielo”, sino en una persona llamada
“Jesús.”
Hoy deseo que usted comparta Romanos 6:23 con cinco personas.
Comience orando ahora mismo para que Dios le muestre quiénes son esas personas,
y pídale que le dé la valentía para compartir. Puede escribir romanos 6:23 en
una pequeña tarjeta y antes de dárselas, usted podría decirles: “Me gustaría
darle un regalo.”
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