lunes, 26 de marzo de 2018

CLASES DE CORAZÓN EN EL SER HUMANO.


CLASES DE CORAZÓN EN EL SER HUMANO.
TIPOS DE CORAZÓN QUE PODEMOS ENCONTRAR EN EL SER HUMANO.
 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. (Proverbios 4:23)
Salomón habló de al menos seis clases de corazones en sus proverbios. Presentamos tres:
• El corazón engañoso: aquellas personas que buscan hacer, dar  y cubren su rastro engañándose a sí mismas y a otros.
• El corazón abatido: algunas veces las dificultades consumen los pensamientos de una persona y drenan su fuerza emocional.
• El corazón dolorido: personas que se encuentran en un profundo dolor emocional, que sufren gran pérdida o enfrentan circunstancias graves necesitan hacer un gran esfuerzo solo para poder vivir un día más.
El día de hoy examinaremos otros tres tipos de corazones atribulados.
 - Un corazón descarriado (la carnalidad): El descarriado de corazón se harta de sus caminos, pero el hombre de bien estará satisfecho con el suyo (Pr.14:14).
Aquí, la palabra "descarriado" viene de un término hebreo que expresa la idea de alejarse o deteriorarse. El sabio utilizó esta expresión porque comprendía que nosotros, los seres humanos, vivimos bajo dos decisiones: caminamos en pos de Dios sometidos a Su voluntad y a Sus caminos o nos alejamos de Dios y buscamos satisfacer nuestro propio ego. Sabemos que los que se desearían cosecharán lo que siembran. Si no fuera por la gracia de Dios, enfrentarían las consecuencias de su agenda egoísta.
 - Un corazón altivo: Abominación es al Señor todo altivo de corazón; de ninguna manera quedará impune (Pr.16:5).
Otro proverbio dice: Antes del quebrantamiento se enaltece el corazón del hombre,
Y antes de la honra está la humildad (Pr.18:12).
"En el primer versículo, vemos el adjetivo 'altivo', y en el segundo versículo encontramos el verbo reflexivo 'enaltecerse'. En ambos casos, el resultado es una perspectiva exaltada del ego que trae como consecuencia un fracaso moral."
Dios detesta el egocentrismo de un pecador. Para su carácter justo, es repugnante. Piénselo. Es como un cadáver en descomposición tratando de ganar un concurso de belleza.
La humildad, por otro lado, no busca honor para sí misma. Una persona humilde es honesta consigo y gentil con los demás. Cuando elegimos ser humildes, Dios se deleita en honrarnos.
 - Un corazón airado: La insensatez del hombre pervierte su camino y enfurece su corazón contra él Señor (Pr.19:3).
El lenguaje hebreo tiene varias palabras para mencionar la insensatez. En este caso, no se refiere a aquella persona que deliberada y conscientemente busca el mal; más bien esta persona no tiene el sentido común para hacer lo correcto. Sufre las consecuencias por sus malas acciones y luego se pregunta por qué Dios no resuelve sus problemas. Una persona así se ' 'enfurece" contra Dios. Es como si dentro de su corazón se generará una gran ira en contra de Dios. Hay personas que siempre están enojadas y deprimidas porque su propia insensatez las mantiene en una tormenta de tribulación perpetua.
 Reflexión para hoy:
Claramente, estas últimas tres clases de corazones atribulados no son agradables. Sin embargo, son comunes en todos nosotros de una forma u otra. ¿Cuál le ha costado más vencer? ¿Cuáles fueron las circunstancias? ¿Encontró y ha pedido ayuda y consejo para cambiar?
Autor: Pastor C. Swindoll.
Aun cuando el afán diario de un corazón atribulado es algo tan común, con frecuencia pensamos que somos los únicos que estamos pasando por desánimo, ansiedad, duda, y decepción. Pero no es así. Mire a su alrededor. Tal como dije antes, un corazón atribulado late en cada pecho con numerosas clases de problemas. Salomón presenta al menos seis de ellos. Hablaremos de tres el día de hoy y mañana presentaremos y en el devocional de mañana presentaremos los otros tres.
- Un corazón engañoso: “Engaño hay en el corazón de los que traman el mal” (Proverbios 12:20).
El término “engaño” describe a alguien que causa que otra persona actúe sobre la base de una idea falsa. Este engaño puede ser deliberado o simplemente el resultado de una persona insensata guiando a otra. Las personas que “traman el mal” pocas veces aceptan que son deshonestas o corruptas. Su engaño comienza convenciéndose a sí mismas que lo que hacen es algo bueno. Con frecuencia utilizan el argumento que el fin justifica los medios.
Tenga cuidado con esa tendencia a racionalizar o justificar el mal comportamiento cuando las cosas se ponen difíciles, y manténgase alejado de aquellas personas que “tramen el mal”.
- Un corazón abatido: “La congoja abate el corazón del hombre, pero la buena palabra lo alegra” (Proverbios 12:25).
La palabra de “congoja’ viene de un término hebreo que significa temor, pesadumbre y dolor. Describe el torbellino interno de una persona interno de una persona que se preocupa por algo que no puede cambiar. Note cómo la figura ilustra el peso de la congoja sobre el corazón del hombre. Ese abatimiento denota una gravedad externa.
Anteriormente, hablamos de la forma en que el sabio consejo de un “consejero de paz” trae gozo a nuestras vidas. De manera similar, una palabra amable tiene la capacidad de quitar la ansiedad de los hombros de alguien en medio de una crisis seria. Las palabras de ánimo tal vez no puedan resolver el problema, pero ese alivio temporal ayuda al que está desanimado a seguir adelante.
- Un corazón dolorido: “Aún en la risa tendrá dolor el corazón y el final de la alegría es tristeza” (Proverbios 14:13).
Existe un dicho que dice: “Algunas veces hay que reír para no llorar” A veces las pérdidas nos bajan de las nubes. Es allí cuando se necesita un gran esfuerzo para poder pasar el día. Al igual que el brillo de sol a través de las ramas de una densa floresta, la risa ofrece un breve respiro de esos largos días de dolor. Durante esos momentos, necesitamos que alguien nos recuerde que esa situación es pasajera.
Reflexión
Un corazón atribulado puede ser causado por algo crónico o como resultado de las circunstancias temporales. De las tres clases de corazones de las que hablamos hoy, ¿con cuál se identifica más? ¿Por qué? ¿Qué consejo le pediría a un querido amigo sabio durante este momento? ¿Qué porción de la Escritura puede aplicar a ese tipo de corazón?
 Autor: Pastor C Swindoll
¿QUÉ TIENES EN TÚ COFRE?
“Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida” Proverbios 4:23 (NTV).
Podríamos comparar el corazón con un cofre (caja con cerradura que protege objetos valiosos). Cada uno de nosotros tiene la llave y por lo tanto somos responsables de lo que depositamos y guardamos dentro.
Obtener un buen tesoro podría no ser fácil, pues requiere de esfuerzo, trabajo, sacrificio, inclusive ir en contra de lo que “creemos” que está bien pero, finalmente tenerlo vale la pena. Estos tesoros pueden ser la fe, amor, perdón, compasión, paz, gozo, misericordia, justicia, esperanza, etc.
En cambio lo malo, siempre tiende a ser más fácil de obtener, están disponibles alrededor nuestro, prestos a entrar en el cofre sin pedir nada a cambio, sólo espacio; y cuando les damos paso empiezan a opacar y tomar ventaja de lo bueno.
Nuestros actos y palabras son el reflejo de nuestro corazón, lo dice la Palabra en Mateo 15:19 (Porque del corazón provienen malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos, falsos testimonios y calumnias) y Marcos 7:21 (Porque de adentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, fornicaciones, robos, homicidios, adulterios,).
Si ahora nuestra vida refleja lo malo en algunas de nuestras actitudes, ¡tenemos la solución! DARLE PASO A LO BUENO, esto es la PALABRA, ella es la que nos confronta, nos corrige y nos cambia.
Ahí, podemos guardar buenos o malos tesoros, según Mateo 12:35 “El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.”
Salmos 119:11 (NTV) He guardado tu palabra en mi corazón, para no pecar contra ti.
MENTE, CORAZÓN , ESPÍRITU Y VIDA NUEVA.
LA NECESIDAD DE LA REGENERACIÓN- REFORMADO.
2aCorintios 5: 16- 17. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.
5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
RECONCILIACIÓN Y REGENERACIÓN.
Volver a crear un nuevo mundo.
Renovación espiritual de Dios en el hombre. El pecador recibe una nueva vida espiritual.
1ª Corintios 2: 12- 16. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 2:13. Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
2:15 En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.
2:16 Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Más nosotros tenemos la mente de Cristo.
Efesios 4: 17-24. Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente,
4:18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón;
4:19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.
4:20 Más vosotros no habéis aprendido así a Cristo,
4:21 si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús.
4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Efesios 5: 1-5. Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.
5:2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.
5:3 Pero fornicación y toda inmundicia, o avaricia, ni aun se nombre entre vosotros, como conviene a santos;
5:4 ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias.
5:5 Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
RENOVACIÓN MENTAL. Renovación mental, nuevo pensamiento, nuevo andar.
RENACER. El pecado nos lleva a la muerte espiritual. El perdón nos lleva a una nueva vida.
TODO ES PROBLEMA DEL CORAZÓN.
1. DUROS DE ROSTRO Y DE EMPEDERNIDO CORAZÓN. Ezequiel 2: 4. Yo, pues, te envío a hijos de duro rostro y de empedernido corazón; y les dirás: Así ha dicho Jehová el Señor.
2. CORAZÓN DE PIEDRA. Ezequiel 11: 19. Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne,
Ezequiel 36: 26. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.
3. CORAZÓN SIN ENTENDIMIENTO. Deuteronomio 29:4. Pero hasta hoy Jehová no os ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oír.
4. CORAZÓN INCLINADO AL MAL. Génesis 6: 5. Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.
5. CORAZÓN MALVADO. Jeremías 3:17. En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová, y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; ni andarán más tras la dureza de su malvado corazón.
 Jeremías 7: 24. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante,
6. CORAZÓN PERVERSO. Jeremías 17: 9. Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
7. CORAZÓN DE INCREDULIDAD. Hebreos 3: 12. Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad para apartarse del Dios vivo;
DIOS QUIERE QUE TENGAMOS UN CORAZÓN LIMPIO.
Mateo 5:8: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.”
Permítanos decirle cómo conocer a Dios. Purifique su corazón y usted verá a Dios con los ojos de la fe. Jesús no habla de limpiar nuestro cuerpo físico. Si su corazón espiritual está limpio, entonces sus ojos espirituales verán. Hebreos 11:27 dice que Moisés “se sostuvo como viendo al Invisible”. Limpie su corazón y verá al Dios invisible en las circunstancias, en la naturaleza, en el rostro de su esposo (a), su hijo (a), su nieto (a). Lo verá en las Escrituras. Dios será una realidad viviente para usted.
ESTE ES EL MAYOR ANHELO DE NUESTRO CORAZÓN, ESTAR UNIDOS A JESUCRISTO POR TODA LA ETERNIDAD.
Apocalipsis 22:17: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”
Dios utilizó la analogía de una boda para describir el momento cuando llegamos a ser uno con nuestro Señor Jesucristo. Cuando lleguemos a ser uno con Dios por la eternidad, lo conoceremos en una manera más íntima de la que lo conocemos ahora. Dios lo llama “las bodas del Cordero”.
El pastor Rogers testificó: “Cuando pienso al respecto, no me molesta decirle que la idea de ser arrebatado para encontrarme con el Señor en gloria y conocerle cara a cara, es de tal satisfacción, que la Biblia describa dicho evento como la consumación matrimonial. ¡Eso me emociona!”
Cuando medita acerca de la segunda venida de Cristo, ¿palpita su corazón de emoción? ¿Anhela su retorno y su reino?
Salmos 32:1: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.”
Lo peor que le pudiese pasar a la gente pecadora sería vivir en un medio ambiente perfecto. Si Dios hubiera dejado a Adán en el huerto de Edén, Adán no hubiera sabido que tenía la letal infección del pecado. Y no hubiese buscado el tratamiento para éste, el cual se encuentra en el derramamiento de sangre. Los problemas no son para nuestra destrucción, sino para acercarnos a Jesucristo quien provee el remedio del pecado por medio de su sangre derramada en la cruz. El problema del pecado es real y terrible, pero trae consigo la posibilidad de ser perdonados y ser cubiertos con la justicia de Cristo.
¿Cuándo fue la última vez que le dio gracias a Dios por los problemas en su vida?


viernes, 23 de marzo de 2018

¿ QUÉ HACER CUANDO TENEMOS PROBLEMAS?


 ¿ QUÉ HACER CUANDO TENEMOS PROBLEMAS?
¿Qué es lo que Proverbios 3:5-7 le dice que debe hacer cuando está enfrentando un problema?
3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón,
Y no te apoyes en tu propia prudencia.
3:6 Reconócelo en todos tus caminos,
Y él enderezará tus veredas.
3:7 No seas sabio en tu propia opinión;
Teme a Jehová, y apártate del mal;
“Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios. Pues también nosotros somos débiles en Él, pero viviremos con Él por el poder de Dios para con vosotros” (2 Corintios 13:4).
¿Está enfrentando un problema que necesita resolver? Podemos aprender mucho en cuanto a cómo resolver problemas, leyendo sobre el milagro que Jesús realizó cuando alimentó a 5.000 personas. Cuando Jesús y los discípulos estuvieron con miles de personas hambrientas, Él le preguntó a Felipe: “¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?” (Juan 6:5).Amigo, le diré que Jesús no estaba pidiendo información. Él ya sabía lo que iba a hacer. Más bien estaba tratando de darle a Felipe la revelación que nosotros nunca debemos evaluar nuestros problemas a la luz de nuestros propios recursos o fortaleza. No tenemos ningún derecho de pedirle al mundo que crea nuestro mensaje a menos que haya algo en nosotros que es inexplicable y sobrenatural. Debe haber una dimensión divina en nuestras vidas.
¿QUÉ HACES EN LA CUEVA?
“Y allí se metió en una cueva, donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí, Elías? 1 Reyes 19:9.
Elías, profeta de Dios, había tenido una resonante victoria unos pocos días atrás, había desafiado públicamente a los profetas de Baal para que claramente quedara en evidencia, quien era el verdadero Dios, si Jehová o Baal. Dios le dio un rotundo respaldo y los profetas de Baal, además de ser gravemente avergonzados, terminaron degollados.
En otra oportunidad y luego de tres años de sequía, Elías oró y Dios mandó la lluvia. Pero durante los tiempos de sequía, Dios mismo enviaba sus cuervos para alimentar a Elías.
Pero un día, después de tantas victorias y tanto respaldo de Dios, llegó una notica que lo preocupó, hasta el punto de sumergirlo en una profunda depresión:
“Acab dio a Jezabel la nueva de todo lo que Elías había hecho, y de cómo había matado a espada a todos los profetas. Entonces envió Jezabel a Elías un mensajero, diciendo: Así me hagan los dioses, y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos”. 1a de Reyes 19:2.
Entonces Elías se fue a refugiar en una cueva, donde pasó la noche. Ahora el profeta, que hasta hace poco irradiaba autoridad y poder, ahora se había llena de temor y preocupación a causa de la amenaza de Jezabel, deseando morirse como una manera de frenar su sufrimiento.
Cuantas veces nos pasa algo parecido, en nuestro caminar cristiano... En otras épocas, fuimos usados, llenos de autoridad, pero llega una mala noticia y parece que nuestra fe se pierde por los orificios del temor. Instantáneamente nos asaltan los pensamientos negativos o de muerte, como voy hacer, como lo voy a resolver, como voy a sobrevivir?

Para Elías, la cueva representaba un lugar de aparente seguridad, sin embargo Dios le pregunta, Que haces ahí? Como diciendo, vamos Elías..., ese no es un lugar para ti y le mandó a salir inmediatamente de la cueva y emprender un largo camino.
Estás actualmente en una cueva? Te has aislado para que no te sigan lastimando? Piensas que a nadie le importa lo que te pasa?
No sé cuál puede ser la causa, que te hizo refugiarte en una cueva, tal vez el temor?, el fracaso?, la soledad?. Elías también se sentía solo, decía: solo yo he quedado....lo cual ni siquiera era verdad.
Has recibido noticias que te han llenado de temor e inseguridad? O tal vez sientes que las circunstancias te han acorralado, que no tienes salida?, o quizás hasta has pensado en la muerte como una salida?
No naciste para estar en una cueva, lleno de temor, ocultándote para obtener alguna seguridad...
La Palabra para hoy es, sal de esa cueva de temor y sufrimiento, largo camino te espera, hay metas que alcanzar, planes de Dios para concretarse en tu vida, pero es necesario abandonar la cueva de la auto-conmiseración y salir como el conquistador que eres, para vencer sobre toda circunstancias, ya que todo lo puedes en Cristo quien te fortalece.
Mayor es el que está en nosotros, para vencer sobre cualquier situación.
Autor. Daniel Zangaro
El siguiente crédito, por obligación, es requerido para su uso por otras fuentes: Este artículo fue producido por Radio Cristiana CVCLAVOZ.
DIOS PUEDE SOLUCIONAR TODO PROBLEMA.
“Echa sobre Jehová tu carga, y Él te SUSTENTARÁ; no dejará para siempre caído al justo” (Salmos 55:22).
¿Alguna vez se ha preguntado por qué “Jesús hizo a sus discípulos entrar en la barca e ir delante de Él a la otra rivera” (Mateo 14:22), sabiendo que una tormenta se iba a levantar, poco después de que ellos zarparan? ¿Por qué les envió directamente a la boca de la tormenta? Porque Jesús quería que ellos supieran que Él era SUFICIENTE para ellos. Él quería que le ADORARAN. Amigo, sus tormentas no son más que autopistas para traerle a Jesús. Es el vehículo que lo lleva desde un conocimiento intelectual a una experiencia de entendimiento de que Dios es quien dice ser. Fue Andrés Crouch quien dijo: “Si nunca hubiera tenido un problema, nunca hubiera conocido que Dios puede solucionarlo. Y nunca hubiera sabido lo que la fe en su palabra puede hacer.”
¿Cuándo fue la última vez que usted le agradeció a Dios por los problemas en su vida? Hoy enfoque esos problemas y reajuste sus perspectivas para pensar en ellos como vehículos que lo llevarán al corazón de Dios.
UNO DE LOS PROBLEMAS MÁS GRANDES DEL HOMBRE ES NO PERDONAR.
“Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas” (Mateo 6:14-15).
Un padre llegó a su casa un día, y encontró a sus dos pequeños hijos en medio de una gran pelea. Cuando la niña vio a su padre, supo que estaba en problemas. Así que de inmediato vertió unas lágrimas de cocodrilo, se abrazó al cuello de su papá y le dijo: “Papi, lo siento mucho. No debíamos haber estado peleando. Perdóname. Te amo mucho.” Ella estaba en los brazos de su padre, y él pensaba: “Ella en realidad tiene una buena actitud sobre esto.” Pero entonces, con el rabillo de su ojo, él vio que su hija le estaba mostrando la lengua a su pequeño hermano. El papá le dijo: “No puedes estar abrazándome y mostrándole la lengua a tu hermano, al mismo tiempo.” ¿Tiene usted esa clase de corazón? ¿Está usted jugando a amar a Dios, pero guarda resentimientos contra alguien? ¿Piensa que Dios recibirá su adoración? Amigo, es tiempo de hacer lo correcto. Su espíritu no perdonador le hará más daño a usted que a la persona a la cual usted no quiere perdonar.
Si hay alguien que ha pecado contra usted, perdone. Si hay alguien que tiene algo en contra suya, vaya a esa persona y reconcíliese. Y entonces, invierta tiempo en adoración.
JESUCRISTO SOLUCIONÓ CADA PROBLEMA QUE SE LE PRESENTÓ.
“Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:11).
Los capítulos 4 y 5 de Marcos nos dan una maravillosa ilustración de todas las cosas que Dios ha puesto bajo la autoridad del Señor Jesucristo. Encontramos a Cristo calmando la tormenta (Marcos 4:35-41), lo cual nos dice que Jesús es el Señor sobre los desastres; lo vemos sanando a un hombre endemoniado (Marcos 5:1-20), lo cual significa que tiene autoridad sobre los demonios. Luego Jesús sana a una mujer que por doce años había padecido de un flujo de sangre (Marcos 5:24-34), así que aún las enfermedades están bajo su dominio. La ilustración final en estos capítulos sobre la autoridad de Jesús, es cuando resucitó a la hija de Jairo (Marcos 5:38-43). Sobre lo que quiera que sea: desastres, demonios, enfermedades y aún la muerte, ¡Jesucristo es Señor!
¿Está usted, o alguien en su familia, sufriendo? Proclame a Jesucristo como Señor sobre ese problema. Pregunte a Dios qué debe hacer usted, confíe en que Él proveerá, y por fe, crea que Él le ayudará en todas sus necesidades.
EL MAYOR PROBLEMA DEL HOMBRE EL PECADO.
“¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio” (Mateo 23:26).
¿Qué sucede cuando usted trata de ayudar a otros? Siempre comenzamos desde “afuera”. Pensamos que si podemos cambiar el medio ambiente del hombre (su hogar, vestimenta, alimentos, educación, etc.), entonces podemos crear un nuevo hombre. Esto no se puede hacer. No hay que olvidar que fue en el Huerto de Edén en donde el hombre se metió en problemas. El “limpiar” lo exterior, lo de afuera, es sólo reformar. Mas cuando usted limpia lo interior, eso es regenerar. Jesús les dijo a los fariseos que no necesitaban otro baño; necesitaban un nuevo nacimiento. Preste atención, no estamos diciendo que no debemos ayudar a otros. Debemos hacerlo. Pero el ser humano necesita algo más que jabón y jamón. ¡Necesita salvación! Necesita nacer “de arriba”, y no sólo un empujoncito desde abajo.
¿Tiene usted una lista de personas que no son salvas? Ore por ellas hoy. Pídale a Dios que le use en el proceso de guiarles hacia Él, para que Él las regenere pudiendo así ellas nacer de nuevo.
JESUCRISTO NOS INVITA A CONFIAR EN ÉL Y NO TENER MIEDO.
Juan 16:33: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, Yo he vencido al mundo.”
La voluntad de Dios nunca lo llevará donde la gracia de Dios no pueda mantenerlo. Su poder está siempre presente en su vida como hijo de Él.
El pastor Rogers en una ocasión mencionó: “Si yo hubiera podido estar en los días que Jesús estuvo aquí en la carne, hubiera querido verle caminar sobre el mar y calmar las olas. Puedo ver esa silueta real con el viento en su pelo, poniendo sus pisadas sobre el mar, su ropa ondulando hacia atrás. Sonriéndole a la tormenta.
Cuando los discípulos le vieron caminando sobre el agua, ¿cuál era su mayor problema? El agua. Jesús, en síntesis, estaba diciéndoles: “Lo que parece que va a caer sobre su cabeza, ya está bajo mis pies.”
¿Cuáles son algunos problemas que están ahogándole en el miedo, en el desaliento, en la tristeza hoy? Déselos a Jesús. Recuerde lo que está fuera de sus manos ya está bajo los pies de Cristo.
¿POR QUÉ TE ABATES OH ALMA MÍA?
Salmo 42:5: “¿Por qué te abates, oh alma mía... espera en Dios; porque aún he de alabarle.”
Aquí está un ancla para su alma en las tormentas de la vida: Estoy creciendo por medio de Su plan.
¿Cuál es el plan de Dios para usted? Él quiere agrandarle, no consentirle. Dios no está tan interesado en hacerle feliz, ni en que esté saludable. Él está interesado en santificarle. Por ello, Dios permite las tribulaciones para hacerle más como Cristo. Piense acerca de los tiempos cuando usted ha crecido más. Es cuando llega su amigo “Problemas”.
El pastor Rogers afirmó: “Yo he crecido más en mi propia vida, en tiempos de profunda desesperación.”
¿Puede usted mirar los problemas en su vida, no como adversidades, sino como amigos? Obsérvelos de nuevo y adquiera una perspectiva piadosa acerca de éstos. Vea cómo usted puede santificarse a través de las tribulaciones.
DEME SEÑOR ENTENDIMIENTO PARA TENER VIDA PLENA.
“Llegue mi clamor delante de ti, oh Jehová; dame entendimiento conforme a tu palabra” (Sal. 119:169).
Llegamos a la última estrofa del Salmo (vv. 169-176). Un tesoro lleno de enseñanzas para nuestra vida, en cada circunstancia y en cada ocasión. Quiero tomar esta final como el resumen de todo el contenido, cerrando la reflexión como el secreto para una vida plena.
Primeramente, esa vida debe estar comprometida con la oración (vv. 169-170). La oración fue la tónica del Salmo. En ocasiones pidió ayuda sobre los enemigos (v. 153), otras aliento en la prueba (v. 153b), pidiendo ayuda para entender las razones por las que se produce (Stg. 1:5). La oración será en ocasiones un clamor que sube delante de Dios (v. 169a); otras un ruego: “dame entendimiento” (v. 169b); a veces un diálogo con Dios, que es la oración (170a). En esto seguimos el ejemplo del Señor, y obedecemos Su mandamiento que nos insta a “orar sin cesar”. La razón para orar es la promesa de Dios: “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” (Jer. 33:3). En segundo lugar, una vida plena es aquella en que la alabanza se manifiesta (v. 171). En cada momento hay razones para alabar a Dios, Él ha mostrado “su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Ro. 5:8). Sus misericordias son nuevas proveyendo una salvación segura, el aliento en cada circunstancia adversa, la restauración en las caídas y la suprema esperanza de gloria, que es Cristo en nosotros (Col. 1:27). Hoy tenemos razones para alabarle. Ningún problema es mayor que Su gracia.
En tercer lugar, se nos llama a una vida de dependencia (v. 173). Necesitamos sustento y socorro, no hay recursos en nosotros, pero Su mano está siempre pronta para socorrernos. Debo entender que, separado de Él, nada puedo hacer (Jn. 15:5). Debemos oír Su advertencia: “No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zac. 4:6). Es el tiempo para volvernos en dependencia a Dios y decir delante de Él, como el antiguo himno: Por fe yo voy, sintiendo mi flaqueza”. También la vida plena se desarrolla en la santificación (v. 174). Nuestra salvación se desarrolla en la santidad: “como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 P. 1:15.16). La penúltima base es amor por la Palabra. El Salmo nos enseñó que es fuente de orientación (v. 24); de consuelo (v. 77); de esperanza (v. 92); de liberación (v. 143). El secreto no está en conocer la Biblia, sino en vivir conforme a ella. Finalmente, la vida plena es una vida de testimonio (v. 175)
Miro todo esto y me doy cuenta que debo confesar delante del Señor que muchas veces fracaso porque soy “como oveja extraviada” (v. 176). Quiero reconocer que no siempre estoy en el camino correcto que Él me marca. Pero, sé también que es en mi debilidad donde se manifiesta el poder de Dios. Por eso tengo una petición que quiero expresar delante de Él: “busca a tu siervo”, de otro modo “sostén a tu siervo”. Mi mayor bendición no es la de ser restaurado, sino la de ser sostenido. Me doy cuenta, cada vez más, al cabo de mis años, que esta es mi mayor necesidad. Señor, dame un corazón que ore siempre, mientras Tú me sustentas en la gracia.
 Autor: Pastor Samuel Pérez Millos.
JESUCRISTO NOS OFRECE VIDA EN ABUNDANCIA.
Juan 10:10: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”
¿Sabe qué anda mal con muchos de nosotros? Tratamos de salirnos de los problemas en lugar de meternos en la justicia. Estamos tan concentrados en el lado defensivo del cristianismo que nos olvidamos de tomar la ofensiva: un avance positivo.
¿Le gustaría levantarse y permanecer firme? ¿Le gustaría experimentar la vida abundante de la cual nos habla nuestro Señor? Jesús vino a darnos vida eterna. Vino a darnos vida abundante. Necesitamos hacer como lo dice una vieja canción: “Acentúa lo positivo. Elimina lo negativo.”
¿Por qué no decide hoy ponerse en paz con Dios y permanecer en Él? Así podrá dar los pasos que le guiarán a una vida de obediencia.
DIOS NOS OFRECE PAZ ABUNDANTE.
“Mucha paz tienen los que aman tu ley” (Sal. 119:165).
La sociedad en la que estamos padece de desasosiego. Los problemas que se presentan en todos los sentidos, llenan de inquietud. En alguna medida esto alcanza también a los creyentes, que somos llamados a vivir una continua experiencia de paz. Este es el tema de la penúltima estrofa del Salmo (vv. 161-168). Ella presenta tres pasos para la experiencia de tener “mucha paz”.
El primero es el de una elección correcta (vv. 161-164). Somos seres con capacidad para escoger. Una mala elección trajo el pecado y sus consecuencias, una decisión de fe, trae la salvación. La paz perfecta comienza por un modo sabio de elegir, que consiste en respetar reverentemente a Dios (v. 161). Por esa razón podemos ser perseguidos sin causa: calumnian sin causa, persiguen sin causa. Esto ha ocurrido con Jesús: “sin causa me aborrecieron” (Jn. 15:25), por nos dice: “Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán” (Jn. 15:20). En la persecución sin causa hay paz, porque “si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello” (1 P. 4:16). El cristiano deja de ocuparse del acosamiento para ocuparse de la Palabra (v. 162). Muchos se obsesionan con sus problemas, pero el creyente que se centra en la Biblia descubre quién es Dios, cómo actúa y cómo protege. En ella encuentra algo superior a muchos tesoros, lo que determina una valoración correcta de las cosas.
El segundo es limpieza personal (v. 163). Lo que amamos determina lo que aborrecemos. El cristiano no miente. No se trata solo de hacerlo con palabras, sino con apariencias engañosas, que la Biblia llama hipocresía. El salmista hace una elección aborrecer y abominar la mentira. El tercero es ocuparse de la alabanza (v. 164). La alabanza no es una actividad, sino una actitud. Es con la vida personal que se alaba a Dios (Mt. 5:16). La alabanza forma parte de la oración, debemos alabar antes de pedir.
La bendición suprema se alcanza en los pasos anteriores, así lo indica el texto seleccionado: “Mucha paz tienen los que aman tu ley”. Por ella descubrimos una perfecta paz de relación con Dios, sin condenación alguna (Ro. 8:1); porque también nos revela la perfecta paz de comunión en medio de los conflictos de la vida, una paz que Jesús da, imposible de hallar en el mundo (Jn. 14:27); en ella encontramos la paz de la esperanza, en la promesa de Jesús de venir a buscarnos para que estemos siempre con Él (Jn. 14:1-4). Esta paz divina que “sobrepasa todo entendimiento, guardará nuestros corazones y pensamientos en Cristo Jesús” (Fil. 4:7). La mente llena de Dios, permite la paz de comunión con Él, sintiendo que “el Dios de paz, estará con vosotros”. En el conflicto sabemos que nuestra salvación está en Dios, y sabemos que Él tiene Su tiempo para actuar (v. 166). Por eso tenemos paz, porque sabemos que nuestros caminos están delante del Señor, que los conoce (v. 168).
Ciertamente necesito experimentar la paz de Dios en mi vida. Siento mi pequeñez y mi impotencia ante situaciones adversas, grandes conflictos y profundos problemas, mi camino es desconocido para mí, pero, “está delante de Él”. Tengo paz, porque Tú “me guiarás por sendas de justicia, por amor de tu nombre.”
Autor: Samuel Pérez Millos.
MIRANDO CORRECTAMENTE.
1. MIRARSE A SÍ MISMO.
2. MIRAR A OTROS.
3. MIRAR A DIOS.
“Mira, oh Jehová, que amo tus mandamientos; vivifícame conforme a tu misericordia” (Sal. 119:159).
Hace un tiempo dije a un hermano que mantenía con firmeza su posición sobre un determinado asunto: Míralo de esta otra forma. Las cosas cambian notablemente según las consideres. La estrofa del Salmo (vv. 153-160) presenta una progresión en la forma de enfrentar los problemas según tres puntos de vista: Mirarse a sí mismo; mirar a otros; mirar a Dios.
- La mirada a uno mismo pone al descubierto la aflicción personal (v. 153). No hay duda que el salmista y cada uno de nosotros pasamos por dificultades y aflicciones, éstas llenan nuestra mente. Las presentamos delante de Dios de la misma manera: “Mira mi aflicción”, de otra forma Señor, ocúpate un poco de mí. De ahí el ruego: “Líbrame”. La segunda petición es de amparo: “Defiende mi causa”; así se pone la dificultad en manos de Dios; le llama para que actúe con él como su abogado. Así hizo David con el problema de Saúl, su perseguidor: “Jehová será juez, y Él juzgará entre tú y yo. Él vea y sustente mi causa, y me defienda de tu mano” (1 S. 24:15). Pide también: “redímeme”, habla de liberación, ruega que Dios le saque de aquella situación difícil, librándole del problema. Aún más, ruega también: “vivifícame”, dame una nueva dimensión de vida. Apela a la gracia que vivifica y al poder de la Palabra que consuela el alma (v. 154).
- La segunda mirada es al entorno. Está rodeado de enemigos, de diversos problemas, de diferentes pruebas, pero se mantiene fiel a Dios sin apartarse de Su palabra (156). Sin embargo, cuando vemos a otros, o alrededor nuestro, siempre hay un punto de tristeza: “Veía a los prevaricadores y me disgustaba” (v. 158). Es un disgusto santo, porque no observa lo que pueden hacerle a él, sino lo que hacen a Dios: “no guardan tus palabras”. No importa cuál sea el motivo, la mirada hacia otros descubrirá siempre aspectos negativos, que producirán tristeza. - La tercera mirada es hacia Dios (v. 159). Descubre en ella que Dios es digno de ser amado, y así lo hace: “amo tus mandamientos”. Jesús dijo que quien le ama a Él, obedece Sus mandamientos. No hay amor a Dios, si no es en el camino de la obediencia. Podemos estar desalentados, afligidos, pasando por grandes conflictos, donde el alma desfallece y la angustia inunda. Pero, viendo a Dios, descubrimos que podemos ser renovados: “vivifícame conforme a tu misericordia”. Lo importante no son mis problemas, ni las aflicciones, es amarte con toda el alma. Finalmente, al mirar a Dios encontramos en Él la fuente de la fidelidad y de la justicia (v. 160).
Sé que los hombres fracasan en el amor y en la fidelidad. Un día me encontraré con que alguien en quien confío me ha defraudado. Otras veces buscaré amparo en alguien y será injusto conmigo. Por eso mis ojos se vuelven a Dios, el único que ama sin reservas y es continuamente fiel. Sólo puedo confiar en Él. Debo preguntarme: ¿En dónde está puesta mi vista? Acaso lo esté en mis problemas, o en mi entorno, pero debo ver a Dios. Necesito una visión más clara, tengo que decirle perdona mi estado y se Tú quien me lleve a nueva bendición. Esta es mi oración ahora: Señor, que no me envuelva la luz de los ocasos... oh, rasga pronto el velo, aumenta mi visión.
Autor: Pastor Samuel P. Millos.
DÍGALE SÍ AL SEÑOR Y NO A LAS PREOCUPACIONES.
1 Pedro 5:7: “Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.”
 ¿Qué pasa cuando usted se preocupa? Usted transporta las dificultades del mañana al día de hoy. Dios no le dio gracia para las dificultades de mañana. Él solamente le da gracia para las de hoy. Cuando usted toma prestado los problemas del mañana, sobrecarga el circuito de hoy. La ansiedad no quita el pesar del mañana, sino las fuerzas del día de hoy. Entonces cuando usted enfrenta el mañana, ya está sin aliento porque va sobrecargado en el presente. Por consiguiente, la preocupación no le prepara para el mañana, por el contrario, no estará listo para enfrentarlo. El ayer es cheque cancelado. El mañana es una nota promisoria. El día de hoy posee todo el efectivo que usted puede administrar. ¡Gástelo sabiamente!
¡La preocupación se comerá su almuerzo y también su desayuno y cena! Confiese sus preocupaciones como pecado (porque lo son). Coloque sus ansiedades ante el trono de Dios todopoderoso y confíe en que Él proveerá.
JESUCRISTO NOS INVITA A VIVIR SIN AFANES.
Mateo 6:34: “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán.”
En el crisol de su sabiduría y en la ecología de su gracia, Dios ha diseñado algunos problemas para usted el día de hoy, y todos los días de su vida. Hemos sido bendecidos con dificultades. Así es, leyó lo correcto: ¡bendecidos! Lo peor que puede pasarnos sería no tener dificultades. Si ese fuera el caso, nunca llegaríamos a conocer cuánto necesitamos al Señor. En esencia, Dios nos dice: “Te daré suficientes dificultades para este día.” Dios le da los problemas necesarios para acercarlo a Él, pero también la gracia suficiente para enfrentarlos diariamente.
¿Existe alguna situación difícil en su vida? Si es así, agradézcale a Dios por ponérsela en su camino, puesto que ésta le hace más como Jesús. Ahora, pídale gracia para salir victorioso de esa dificultad.
SI EL MAYOR PROBLEMA ES EL PECADO, ENTONCES LA MEJOR NOTICIA ES QUE AHORA NO HAY CONDENACIÓN PARA LOS QUE ESTÁN EN CRISTO.
Romanos 8:1: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.”
La clave para vivir una vida cristiana victoriosa es descubrir quién es usted en Cristo. Muchos creyentes nunca lo han descubierto. Ellos se parecen a un hombre que tenía un problema de identidad y una crisis de energía al mismo tiempo. Él no sabía quién era y estaba muy cansado para investigarlo. Dios no trabaja de afuera hacia adentro. Él trabaja de adentro hacia fuera. Dios no modifica nuestro comportamiento para cambiarnos. Él nos cambia para modificar nuestro comportamiento. Usted nunca purificaría el agua con pintar el pozo. Eso es legalismo y un camino sin salida para descubrir quién es usted en Cristo.
Tome la Palabra de Dios y encuentre la frase “en Cristo”. Al ir encontrando frases que se apliquen a su vida, escríbalas, frases tales como “ninguna condenación hay” ahora que usted está “en Cristo”.
OTRA BUENA NOTICIA SOMOS ACEPTOS EN EL AMADO.
Efesios 1:6: “Para la alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.”
¿Posee usted una salvación que “se conoce”? Lo que quiero decir es: ¿sabe usted que es salvo y tiene la seguridad de que si usted muere en este momento, pasará a la eternidad con el Señor en el cielo? Muchas personas no tienen esa seguridad. Esto no es un problema espiritual. Es un problema psicológico. No pueden aceptar el hecho que Dios les ha aceptado.
Charlotte Elliot, una compositora, escribió estas palabras que perduran por los años en un himno acerca de la seguridad: “Tal como soy, de pecador, sin más confianza que tu amor, ya que me llamas, vengo a ti; Cordero de Dios, heme aquí.” Usted es aceptado tal como es. Es todo por la gracia de Dios.
Encuentre ese himno, “Tal como soy”, y cánteselo al Señor. Hágalo su canción durante el transcurso del día cuando Satanás trata de hacerle dudar del amor de Dios y del regalo eterno de la salvación.
¿HAY ALGÚN PROBLEMA GRANDE PARA DIOS?
Génesis 18:14a: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”
Un niñito trataba de mover una roca mientras su padre le observaba de lejos. El pequeño empujaba agotado, mas no podía darle vuelta a la piedra. Su papá, con una sonrisa, le preguntó: “¿Estás usando toda tu fuerza?” El niño respondió: “Sí, papi. Uso toda mi fuerza.” Y el papá le explicó: “No, no la estás usando porque no me has pedido que te ayude. Mi fuerza es tu fuerza.”
En ocasiones luchamos con problemas y decimos: “No sé qué hacer.” Nuestro Padre quiere que digamos: “Yo ya no tengo fuerzas”, y pidamos su ayuda. Él está allí. No hay ningún problema demasiado grande para Jesús. ¿Cree en eso? Esperamos que sí.
¿Posee algún problema que se le sale de las manos? Entrégueselo a Jesús. Él puede hacerse cargo de éste.
EL MAYOR PROBLEMA ES NO ENTENDER EL PROBLEMA.
Marcos 16:15: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”
El pastor Rogers en una ocasión afirmó: “Si yo tuviera que identificar la mayor equivocación acerca de los creyentes de hoy, sería que pasan mucho tiempo tratando que Dios les saque de sus problemas, en lugar de sumergirse en la justicia.”
Estamos viviendo a la defensiva en vez de la ofensiva. Necesitamos ir más allá de la línea defensiva del cristianismo y ubicarnos a la ofensiva: Proclamando el Reino de Dios, cumpliendo la Gran Comisión y compartiendo con otros al Señor Jesucristo. Nuestro Pastor nunca nos llevará a donde su fortaleza no pueda sostenernos. Nunca nos llevará por un camino que Él mismo no haya recorrido primero.
¿Está usted compartiendo el amor de Jesucristo y sus palabras de salvación con alguien que esté perdido? Si no lo está haciendo, comience hoy a posicionarse a la ofensiva y verá la mano de Dios moverse.
RECUERDE LO QUE LA PALBRA DICE: MAYOR ES EL QUE ESTÁ EN NOSOTROS.
Primera Corintios 15: 27: “Porque todas las cosas las sujetó debajo de sus pies.”
¡Alabe al Señor! ¡La historia tiene un final feliz! ¡Él ha resucitado! Jesús está sentado a la diestra de Dios en este mismo momento, intercediendo por nosotros (Romanos 8:34). Y sus oraciones son siempre contestadas. Cuando los problemas de su vida estén más allá de su control, recuerde que éstos están bajo los pies de Cristo. ¿Dónde está el Señor? Está en los cielos, intercediendo por usted. ¿Dónde están sus dificultades? Están sujetas debajo de los pies del Señor Jesucristo. ¡Él está vivo y pronto regresará por usted!
¿Conoce a alguien que esté pasando pesares? Escríbale una nota de ánimo y utilice Romanos 8:34 con un versículo de esperanza.
DIOS COMENZÓ EN NOSOTROS UNA OBRA Y LA FINALIZARÁ.
Filipenses 1:6: “Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”
Dios no le ha prometido un viaje tranquilo, pero sí ha prometido un aterrizaje seguro. Él tiene un propósito al permitir cada circunstancia en su vida. Usted puede contar con ello. Él estará con usted en toda tormenta de la vida. Andrew Murray dijo: “Dios está dispuesto a asumir completamente la responsabilidad de la vida que totalmente se entrega a Él.”
Uno de estos días, su destino será alcanzado. Y pronto, muy pronto, Él bajará de la montaña de su gloria y la trompeta sonará. Y nuestra pequeña embarcación zarpará de las aguas del tiempo y llegará inmediatamente a las orillas de la eternidad. Cuando Él venga, ¡Él vendrá por usted! ¡Él viene por nosotros!
Primera Tesalonicenses 4:16-18 nos dice que nos alentemos unos a otros con las palabras acerca del regreso de Cristo. ¿Tiene un amigo que está pasando por un problema? Llévele consuelo con estas palabras.
CUANDO ESTÉ PASADO POR MUCHOS PROBLEMAS, BUSQUE LA SABIDURÍA DE DIOS.
Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia, si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios. Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino. Proverbios 2:1-9.
Si desea de manera genuina la sabiduría de Dios, no se preocupe, porque Él ha prometido dársela. Él dice: ' 'Yo amo a los que me aman, y me hallan los que con diligencia me buscan" (Prov. 8:17). Las siguientes son dos disciplinas adicionales que le ayudarán a conectarse con Dios, con Su sabiduría y Su comprensión.
La disciplina de la oración persistente: Si invoca a la inteligencia y al entendimiento llamas a gritos... (v. 3).
Quizás el acto más descuidado en la vida cristiana es la oración constante. Una oración persistente. Una oración continua, sin cesar. No me malentienda. No estoy sugiriendo que debemos pasar más tiempo en oración.
Aumentar el tiempo de oración no debería ser nuestro enfoque. A lo que me refiero es a desarrollar una mentalidad orientada a la oración. Un estilo de vida que incluya una conversación constante con el Señor a través del día.
¿Está lleno de preocupaciones? Haga que eso sirva para expresar sus preocupaciones ante Dios. ¿Le agobia el conflicto? Comparta eso al Señor y pídale Su intervención. ¿Se siente perplejo por un problema? Pídale a Dios comprensión y discernimiento. No guarde sus problemas ni sus preguntas para una sesión de oración al final del día. Converse con Dios durante todo el día.
Ore constantemente, sin hacer a un lado esos momentos de reflexión. Asegúrese de dedicar unos minutos durante el día, cinco o tantos como sea necesario, buscando un lugar a solas donde pueda separarse de las distracciones.
La disciplina de la constancia diaria:. . . si la buscas como a la plata, como a un tesoro escondido,.. (v. 4).
 Este proverbio está hablando de diligencia y esfuerzo. Nos llama a buscar los preceptos de Dios como si estuviéramos tratando de encontrar un tesoro. Dios nos pide que lo busquemos de la misma forma en que lo haríamos por un tesoro escondido. Para algunos, esto puede sonar como un juego superficial, pero no lo es. Es una búsqueda diligente de la mente de Cristo. Ciertamente no podemos ganarnos su favor y ciertamente no está reteniendo su sabiduría para hacernos trabajar más, no obstante, es muy importante que desarrollemos un deseo de obtener Su sabiduría y de que este deseo sea más intenso que nuestra lujuria natural por la riqueza.
Desarrollar amor por la sabiduría divina comienza con la decisión de hacer que esta sea una prioridad en nuestras vidas. Jesús dijo: “Porque donde esté tu tesoro, allí también estará tu corazón” (Mateo 6:21). Es un principio biológico: uno siempre valora más lo que busca con intensidad. Salomón declaró que ese deseo de obtener sabiduría sería recompensado:
. . . entonces entenderás el temor del SEÑOR y hallarás el conocimiento de Dios (Proverbios 2:5).
 Reflexión
¿Qué es aquello que le hace orar con más frecuencia? ¿Cuáles son aquellas cosas que pide comúnmente? No hay nada de malo en pedirle a Dios que cambie las circunstancias, pero la oración tiene también el potencial de cambiarle a usted, sus perspectivas y sus valores, sus actitudes y sus deseos. Por ahora, piense en una situación difícil y pídale al Señor que le ayude a pensar o a comportarse diferente con respecto a ello.
BIENAVENTURADO SI ES PERDONADO.
Salmos 32:1: “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado.”
Lo peor que le pudiese pasar a la gente pecadora sería vivir en un medio ambiente perfecto. Si Dios hubiera dejado a Adán en el huerto de Edén, Adán no hubiera sabido que tenía la letal infección del pecado. Y no hubiese buscado el tratamiento para éste, el cual se encuentra en el derramamiento de sangre. Los problemas no son para nuestra destrucción, sino para acercarnos a Jesucristo quien provee el remedio del pecado por medio de su sangre derramada en la cruz. El problema del pecado es real y terrible, pero trae consigo la posibilidad de ser perdonados y ser cubiertos con la justicia de Cristo.
¿Cuándo fue la última vez que le dio gracias a Dios por los problemas en su vida? Véalos como si fueran vehículos que lo transportan al corazón de su Señor.
PROBLEMAS, PROBLEMAS; ESTO ES LO MÁS COMÚN HOY EN DÍA.
Nehemías 2:20: “El Dios de los cielos, Él nos PROSPERARÁ, y nosotros sus siervos nos levantaremos y edificaremos [...].”
¿Tiene algún PROBLEMA el día de hoy? ¿Lo tiene? Entonces, tenemos una sola palabra para usted: “¡Felicidades!” No queremos sonar frívolos al hacer ese comentario, pero lo decimos con mucha seriedad. Verá, un PROBLEMA es una OPORTUNIDAD disfrazada. Y usted debe aprender que Dios desea que vea los problemas como posibilidades y a sus enemigos como oportunidades. Un creyente no es alguien que ve dificultad en toda oportunidad, sino por el contrario, es una persona que ve OPORTUNIDAD en toda DIFICULTAD.
Piense en un problema con el que usted está batallando el día de hoy. Ahora, arrodíllese. Pídale a Dios que le demuestre la oportunidad escondida en su dificultad, oportunidad que le dará la gloria a Él.
LA PALBRA DICE QUE SOMOS LIBRES Y SIERVOS DE DIOS.
Romanos 6:22: “Más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.”
Cuando Jesucristo entra en su vida, Él le cambia. Quizás usted tiene problemas con las drogas o el alcohol. Tal vez lucha contra la lujuria, el miedo, la duda o autocompasión. Quizás es esclavo de la opinión pública o del perfeccionismo. Con todo, el mismo Jesucristo que liberó al pastor Adrián Rogers, es el mismo JESUCRISTO que le LIBERARÁ a usted. Aunque la libertad en Jesucristo no significa el privilegio de hacer lo que nosotros queramos, sí es el poder glorioso, abundante y sobrenatural para llevar acabo lo que debemos hacer. Es la gracia salvadora la que nos libera. Es la gracia sustentadora la que nos mantiene libres.
Póstrese ante el Señor y agradézcale la libertad que se le ha dado a través del enorme precio pagado en el Calvario.
EN CRISTO SOMOS MÁS QUE VICTORIOSOS.
“Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino PODEROSAS en Dios para la destrucción de fortalezas” - (2 Corintios 10:4).
Creemos que muchos experimentamos victoria limitada o ninguna porque no hemos aprendido a encaminar la batalla hasta la victoria. “Un momento ―dirá usted―, yo quiero victoria.” ¿Verdaderamente la quiere? Entonces, necesita saber esto: Primero, Dios desea que usted tenga VICTORIA. Segundo, la taza para medir su VICTORIA está en la palma de su mano. Eso es, usted es tan VICTORIOSO como desee serlo. El diablo no posee ninguna fortaleza que nosotros no podamos derribar si usamos las armas de Dios. El problema es que quizás estemos usando las armas espirituales, pero tratamos de emplearlas en nuestras propias fuerzas.
Efesios 6:17 revela: “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la PALABRA DE DIOS.”
¿Cuál es su espada? ¿De quién es la espada? ¿Puede pensar en alguna batalla que le espera? ¿Cómo va a usar esta espada?
SOLO AMANDO CONOCEMOS A DIOS Y ESTAMOS SEGUROS EN ÉL.
NUESTRO PADRE CELESTIAL ES GRANDE Y NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO ES PODEROSO Y EL ESPÍRITU SANTO ES FIEL.
“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor” (1 Juan 4:8).
No se gana sabiduría viendo las obras de Dios. Se la gana al conocer los caminos de Dios. Cuando los israelitas marchaban por el desierto, sólo podían ver las obras de Dios, pero Dios le permitió a Moisés ver sus caminos. AL principio, los israelitas estaban infatuados con Dios, más cuando llegaron los problemas, su aventura de amor con Dios murió rápidamente. Comenzaron a murmurar y a quejarse. Sin embargo, Moisés vio el desierto desde la perspectiva de Dios, y se acercó a Dios con humildad y honor. Como resultado, Dios le enseñó a guiar a su pueblo desde la oscuridad hacia la luz. ¿Conoce usted los caminos de Dios? ¿Ha aprendido a ver la vida desde el punto de vista de Dios? ¿O todavía está confiando en cómo ve usted la vida,  para enfrentar los tiempos difíciles?
Humíllese delante de Dios y pídale que encienda en usted una visión de su gloria, que le dé un atrevido deseo de guiar a los perdidos hacia Él, y una pasión incondicional para amarle.

miércoles, 21 de marzo de 2018

¿QUÉ SIGNIFICA PARA USTED LA VIDA ETERNA?


¿QUÉ SIGNIFICA PARA USTED LA VIDA ETERNA?
“Más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna” (Romanos 6:22).
¿Hay alguna verdad en la Palabra de Dios que no entiende? Pídale a Él que le dé entendimiento. ¿Hay alguna verdad a la cual usted no se ha rendido en obediencia? Pida que Dios le perdone, y que le derrita y le moldee como su siervo, para su gloria.
Debemos obedecerlo sea que lo entendamos o no, sea que estemos de acuerdo o no. O es la Palabra de Dios que debe obedecer o no lo es.
“El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará” (Juan 12:25).
Romanos 6:22: “Más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.”
Cuando Jesucristo entra en su vida, Él le cambia. Quizás usted tiene problemas con las drogas o el alcohol. Tal vez lucha contra la lujuria, el miedo, la duda o autocompasión. Quizás es esclavo de la opinión pública o del perfeccionismo. Con todo, el mismo Jesucristo que liberó al pastor Adrián Rogers, es el mismo JESUCRISTO que le LIBERARÁ a usted. Aunque la libertad en Jesucristo no significa el privilegio de hacer lo que nosotros queramos, sí es el poder glorioso, abundante y sobrenatural para llevar acabo lo que debemos hacer. Es la gracia salvadora la que nos libera. Es la gracia sustentadora la que nos mantiene libres.
Póstrese ante el Señor y agradézcale la libertad que se le ha dado a través del enorme precio pagado en el Calvario.
Juan 8:36: “Así que, si el Hijo os liberare, seréis verdaderamente libres.”
“Si existe un Dios, y si Dios es un Dios bueno; ¿por qué hay sufrimiento?” “¿Qué tipo de Dios creó la maldad?”¿Alguna vez ha escuchado esos comentarios? ¿O los ha hecho usted mismo? No es el único. Muchas personas han pensado lo mismo. No obstante, eso no es pensar claramente. Permítanos mostrarle lo correcto. Dios no creó la maldad. Él creó la perfección. Dios hizo al hombre completamente libre y esa libertad dio lugar a la maldad. Para poder amar, debemos ser libres para poder escoger amar. Luego, para poder escoger amar, debemos ser capaces de poder escoger no amar.
¿Qué tipo de amor desea de parte de otros? ¿Un amor forzado o un amor libre? ¿Qué suena mejor: “Te tengo que amar” o “Te amo”?
EL PLAN DE DIOS ES PERFECTO.
“Más el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, Él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca” (1 Pedro 5:10).
¿No es maravilloso saber que las obras del Señor son perfectas? ¿Qué los caminos del Señor son perfectos? ¿Y que su voluntad es perfecta? Ahora, sé que alguien al leer esto puede pensar: “Pero yo no estoy muy seguro acerca de la voluntad del Señor. Yo no quiero entregarme totalmente a Él, porque me puede enviar como misionero a algún remoto desierto.” Permítame aclarar: la voluntad de Dios no es algo a lo cual usted se somete, sino es algo en lo cual usted participa. Dios escogerá para usted lo que escogería para sí mismo si tuviera el suficiente sentido común para escogerlo.
Pregúntese si ha entregado todo completamente a Dios. ¿Hay algo que todavía está reteniendo? ¿Realiza aún alguna actividad que no le agrada a Dios? ¿Posee algo que deshonra a Dios? Es ya tiempo de “limpiar la casa”, tanto literal como figurativamente.
 “Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que Yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que Yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna” (Juan 4:13-14).
¿Ha estado usted alguna vez afuera en el jardín, o paseando en bicicleta o jugando algún deporte, y se sintió sediento? Entonces se detiene y se sirve una soda. Tiene un gran sabor y parece que da en el blanco. Luego regresa a la actividad que estaba realizando. Siente sed otra vez. Se sirve otra soda. Le satisface al principio, pero parece que no le quita la sed. Finalmente usted se sirve un gran vaso de agua y queda totalmente satisfecho. ¿Por qué? Si usted lee los ingredientes que contiene la soda, sabrá que tiene color y sabor artificial, y que es endulzada artificialmente. No tiene ese toque de autenticidad. Hay muchos de nosotros tratando de satisfacer nuestra sed con cosas que son artificiales, y lo que necesitamos es el agua de vida. ¿Cuándo fue la última vez que usted calmó su sed espiritual con ese burbujeante refresco que es el tiempo compartido con Dios?
¿SABE USTED QUÉ ES ESO QUE QUITA TODA LA SED?
¿ES LA PALABRA DE DIOS?
Juan 3:16: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
La Navidad se deletrea A-M-O-R. ¿Cuál es el mensaje de Navidad? Juan 3:16, Dios nos obsequió el regalo de amor en la primera Navidad. Correctamente se dice: “Lo que el mundo necesita es amor.” Yo lo necesito. Usted lo necesita. Su cónyuge lo necesita. Su hijo (a) lo necesita. Un anciano o anciana sentada sola en un asilo lo necesita. Un niño abandonado y solo en un orfanato lo necesita también. Dios envió a su único Hijo como el Salvador. Él sabía que no podíamos salvarnos a nosotros mismos. Así que mandó a su Hijo a nacer en un pesebre, a morir en la cruz, a resucitar en gloria, y a regresar otra vez a redimir su iglesia.
 Primera Juan 3:1: “Mirad cuál AMOR nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él.”
¡Usted es rico (a)! El Señor Jesucristo llegó a ser el hijo del hombre para que nosotros podamos llegar a ser hijos de Dios. Somos SALVOS debido a la GRACIA de Navidad. Esto no es oratoria: ¡Es realidad!
Un niño hablaba de la seguridad eterna y expresó: “Dios me sostiene en sus manos.” Un cínico respondió: “¿Y qué si te resbalas de sus manos?” “Oh, se me olvidó decirle ―contestó el niño―, yo soy uno de sus dedos.” Usted es opulento (a), mi amigo (a).
Salmo 71:5: “Porque Tú, oh Señor Jehová, eres mi ESPERANZA, seguridad mía desde mi juventud.”
¿Qué significa la palabra “ESPERANZA” en la Biblia? No significa ‘quizás’. Podemos usarla de esa forma en español, mas no es lo que ésta significa en la Biblia. “ESPERANZA” significa ‘CERTEZA’, pero no cualquier tipo de certeza. Es convicción y firme SEGURIDAD acompañada de anticipación basada en la Palabra de Dios.
Cuando el pastor Rogers era niño, su papá los llevaba a dar un paseo por la tarde los domingos. Los niños se sentaban en el asiento trasero y se peleaban. Si el asunto se ponía demasiado acalorado, su papá se daba vuelta y les decía: “Cuando lleguemos a casa, muchachos, les voy a dar una paliza.” ¡Con su papá, sabían que ésta era una verdad firme y segura! Nuestra ESPERANZA, por el contrario, ¡es una anticipación de gozo!
Comparta la ESPERANZA de la vida eterna en Jesucristo con alguien hoy. Tal vez alguien esté en el hospital y necesita una palabra de ESPERANZA. ¡Quizá sea un miembro de su familia!
Juan 10:10: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.”
¿Sabe qué anda mal con muchos de nosotros? Tratamos de salirnos de los problemas en lugar de meternos en la justicia. Estamos tan concentrados en el lado defensivo del cristianismo que nos olvidamos de tomar la ofensiva: un avance positivo.
¿Le gustaría levantarse y permanecer firme? ¿Le gustaría experimentar la vida abundante de la cual nos habla nuestro Señor? Jesús vino a darnos vida eterna. Vino a darnos vida abundante. Necesitamos hacer como lo dice una vieja canción: “Acentúa lo positivo. Elimina lo negativo.”
¿Por qué no decide hoy ponerse en paz con Dios y permanecer en Él? Así podrá dar los pasos que le guiarán a una vida de obediencia.
EL TRABAJO DEL ESPÍRITU SANTO.
Juan 16:8-9: “Y cuando Él venga, CONVENCERÁ al mundo de pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen en Mí.”
¿Qué pensaría de alguien que le diera el SECRETO de la VIDA? ¿Cree que inmediatamente podría llamarlo su MEJOR AMIGO? ¡Seguro que sí! Eso es lo que el Espíritu Santo hizo por usted. El Espíritu le ha dado no solamente el SECRETO para la VIDA, sino para ¡LA VIDA ETERNA! Él le convenció de sus pecados. Él le trajo al Señor Jesucristo (Juan 6:44). No crea que cualquiera puede venir a Cristo por su propia voluntad o porque “escogió” hacerlo. Nadie puede hacerlo. Nadie puede venir si no es por el Espíritu Santo. El Espíritu Santo le ha dado el secreto de la vida y Él mismo le ha llevado allí.
Sí que es un buen amigo, ¿no lo cree?
No mantenga en secreto a su mejor amigo. Él desea que se le dé a CONOCER y le ha dado el privilegio de ser su MENSAJERO. Compártalo hoy con aquellos a su alrededor.

Romanos 8:38-39: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada NOS PODRÁ SEPARAR DEL AMOR de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
¿Qué pasaría si usted tuviese una cita con el doctor y él le notifica que tiene cáncer? Tal vez usted ya haya escuchado dicho diagnóstico, sea para su persona o para un ser querido.
Deseamos compartirle algunas cosas que el cáncer no puede hacer. El cáncer no puede destruir la ESPERANZA, ni corroer la FE. El cáncer no puede robarle la PAZ, ni ponerle límite a la VIDA ETERNA. El cáncer no puede apagar el ESPÍRITU de Dios, ni minimizar el PODER de la RESURRECCIÓN. ¡Así de restringido es el cáncer!
¿Conoce a alguien que esté sufriendo de cáncer? Compártale las buenas nuevas que ha leído hoy y ore para que conozcan al Salvador.
Juan 3:15: “Para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Su alma, hecha a la imagen de Dios, existirá para siempre. Creemos que Billy Sunday, el evangelista, lo dijo de esta forma: “Imagínese a un pajarito que toma un grano de arena y vuela a un planeta distante. Le tomaría millones de años llegar a dicho planeta. Entonces, deja el grano de arena y vuela de regreso a la tierra, tomándole otro millón de años. Recoge otro grano de arena y nuevamente vuela al planeta distante. Viene y va, viene y va. Cuando haya terminado de trasladar toda partícula de la Tierra al planeta lejano, tan sólo será la hora del desayuno en la eternidad.” Su alma vivirá y vivirá.
¿Dónde piensa pasar la eternidad? ¿En dónde la pasarán sus seres queridos? Si usted no lo sabe, pregúnteles, y guíelos a los pies de Cristo para que lleguen a estar en el lugar correcto en la eternidad.
Salmos 23:1: “Jehová es mi Pastor; nada me faltará.”
John Muir, naturalista escocés y fundador del Club Sierra, sostuvo una conversación con el magnate ferrocarrilero E. H. Harriman.
*Soy más rico que tú -le afirmó Muir a Harriman.
*¿Y cómo puede ser eso cierto? -le preguntó Harriman.
*Bueno -le explicó Muir-, porque no tienes todo lo que quieres y yo sí, por eso es que soy más rico que tú.
Tal vez estos dos hombres tenían un juego de palabras entre ellos. No sabemos si alguno de ellos estaba verdaderamente satisfecho con su vida, más de una cosa estamos seguros: nuestra búsqueda por la SATISFACCIÓN no terminará cuando encontremos la olla de oro al final del arco iris. Solamente puede ser HALLADA en JESÚS.
¿Qué le satisface a usted? ¿Acaso son sus posesiones? ¿Sus amistades? ¿Su trabajo? Pídale al Señor que le llene con la única fuente de satisfacción eterna: Él mismo.
Hebreos 12:14: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.”
La amargura es un cáncer que consume la primavera eterna que en un tiempo florecía en el corazón de muchos. ¿De dónde proviene? Usualmente germina cuando somos heridos. Tal vez usted fue abusado en su niñez, rechazado por alguien, despedido de un trabajo, o incluso ignorado en la iglesia. La amargura toma residencia cuando el agravio no se resuelve. Existe una solución. Si usted ha sido lastimado y la amargura ha tomado tanta raíz en su vida que hasta puede saborearla, es tiempo de acorralarla con una venganza santa. Tome la espada del Espíritu y extráigala. Dibuje un círculo que incluya a todos aquellos que le han hecho daño. ¡Perdónelos en el nombre de Cristo!
Póstrese ante del Señor hoy y suplique gracia y poder para desarraigar esa amargura que ha esclavizado su corazón y le roba el gozo que usted anhela.
Judas 1:21: “Conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.
La culpa persigue los pasos de la humanidad. Ésta muerde y gruñe. Devora todo el gozo que Dios diseñó para nosotros. ¿Acaso no existe la liberación de los sentimientos de culpa? ¿Nos asechará siempre el fantasma de nuestra culpa? ¡No bajo la convicción del Espíritu Santo y con el poder sanador de nuestro Señor en nosotros! El diablo es el abogado acusador que apunta hacia usted con su dedo esquelético. Mas el Espíritu Santo no es el acusador. Él es quien da la convicción de pecado. Con amor, Él pone convicción en nosotros para guiarnos a la confesión. Así posteriormente podemos venir confiados a Dios y pedirle que nos limpie. Ningún psicólogo o siquiatra puede remover la culpa. Solamente el Señor Jesucristo puede hacerlo.
Lea la historia acerca de la mujer adúltera en Juan 8:1-11. ¡Gloria a Dios por su inefable amor e inagotable misericordia!
Lea Colosenses 3:11. ¿Qué significa que Cristo sea su “todo”?




jueves, 15 de marzo de 2018

LA CREACIÓN DEL TODOPODEROSO DIOS PADRE, DIOS HIJO Y DIOS ESPÍRITU SANTO.


LA CREACIÓN DEL TODOPODEROSO DIOS PADRE DIOS HIJO Y DIOS ESPÍRITU SANTO.
TE SORPRENDERÁ.
“Después Dios dijo: «Que de la tierra brote vegetación: toda clase de plantas con semillas y árboles que den frutos con semillas. Estas semillas producirán, a su vez, las mismas clases de plantas y árboles de los que provinieron»; y eso fue lo que sucedió.” Entonces Dios dijo: «Que las aguas se colmen de peces y de otras formas de vida. Que los cielos se llenen de aves de toda clase». Entonces Dios dijo: «Que la tierra produzca toda clase de animales, que cada uno produzca crías de la misma especie: animales domésticos, animales pequeños que corran por el suelo y animales salvajes»; y eso fue lo que sucedió. -  Génesis 1:11, 14, 24 NTV.
La diversidad biológica en el mundo siempre llamó mi atención y según la BBC Mundo se calculan 8,7 millones el número de especies del planeta, de las cuales solo se conocen 1.3 millones según el autor del estudio.
Saber que solo se conoce una pequeña porción, hace pensar ¿Qué especies más podrían existir, si ya hay tanta diversidad? A lo mejor el hombre no podrá descubrir totalmente lo que tiene alrededor del mundo, pero sí al quien lo creó; eso me parece formidable y único.
Es justamente la diversidad de Dios que opera en cuanto a las respuestas que da a quienes le buscan, sin perder su esencia u objetivo, por ejemplo: la mayoría ha llegado a tener una relación con él en diferentes circunstancias, parecidas en algunos detalles pero nunca iguales. También cuando uno escucha diferentes testimonios de cómo conocieron a sus conyugues y como Dios les confirmó la decisión para llegar a ser un matrimonio, uno se sorprende.
Pero pasa, que muchas veces al escuchar un testimonio o un relato similar a la circunstancias de uno, creemos que será igual la respuesta que Dios nos dará, y al ver que no sucede nos sentimos frustrados, y muchas veces pensamos que Dios no nos quiere.
 Sin duda, como indiqué anteriormente el objetivo o su esencia es la misma pero la manera de proceder de Dios no, porque somos seres únicos, con diferentes reacciones, pasado, carácter y con diferentes tareas para cumplir los planes de Dios.
Ten por seguro que Dios quien nos conoce perfectamente, dará respuesta a tu necesidad de manera sorprendente, solo sigue manteniendo tu fe, confianza y sobre todo sigue mantente fiel a él. Haz lo que la Palabra dice Mateo 6:33  “Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás y lleven una vida justa, y él les dará todo lo que necesiten.”  Pon en práctica Su Palabra y lo demás deja que Dios lo acomode.
¡Estamos en las mejores manos, en manos creativas y confiables!
Autora. Soraida Fuentes.
DIOS EN LA CREACIÓN. Génesis 1: 1-13.
1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
1:3 Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
1:4 Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
1:5 Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.
1:6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
1:7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así.
1:8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.
1:9 Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.
1:10 Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.
1:11 Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así.
1:12 Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.
1:13 Y fue la tarde y la mañana el día tercero.
JESUCRISTO EN LA CREACIÓN. Colosense 1: 15-20.
1:15 Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
1:16 Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.
1:17 Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten;
1:18 y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia;
1:19 por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud,
1:20 y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.
Juan 1: 1-4:1 En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
1:2 Este era en el principio con Dios.
1:3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
1:4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
EL ESPÍRITU SANTO EN LA CREACIÓN. Génesis 1: 1-2.
1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
LA CREACIÓN DE DIOS, TODA UNA MARAVILLA.
“Por cuanto agradó al Padre que en Él habitase toda plenitud” (Colosenses 1:19).
¿Sabe usted por qué suceden todas las cosas? Es para traer gloria a Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo. De hecho, la Palabra de Dios nos dice que Jesucristo debe tener preeminencia en toda la historia. El todo de la historia culmina exclusivamente en eso. ¿Sabe la razón por qué el mundo fue creado? ¡Jesús! ¿Sabe por qué ministra el Espíritu Santo? ¡Jesús! ¿Sabe para qué habrá un día de juicio final? Para que “toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre” (Filipenses 2:11). Hitler y Hemingway lo confesarán. Buda y Mahoma lo confesarán. Ningún ser humano puede cambiar ese certísimo futuro: toda la creación reconocerá que Jesús es el Señor.
La próxima vez que alguien le pegunte por qué suceden ciertas cosas, dígales: “¡Para la gloria de Dios!”
“Y Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, Él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia” - (Colosenses 1:18).
Hay dos comienzos en la creación: el primero ocurrió cuando Dios creó los cielos y la tierra. Cuando Dios creó el primer comienzo, Él habló, y sin más esfuerzo, de sus dedos salió este vasto e inconmensurable universo. ¡Qué sencillo fue para Dios crear este universo! El segundo comienzo es cuando su criatura, el hombre, se vuelve una nueva creación en Cristo (vea 2 Corintios 5:17). Cuando Dios nos reconcilió por medio de su Hijo, se requirió cada gota de su sangre. No había ninguna otra manera de ser salvo, aparte de la muerte de Jesús, el sacrificio perfecto.
¿Qué significa que Dios tenga preeminencia en su vida? Si usted le preguntara a su vecino si Dios tiene preeminencia en su vida, ¿qué cree usted que diría? Más aún: ¿saben ellos que Él es el Señor de su vida? Si no lo saben, ¿por qué no?
“Desde el principio Tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos” - (Salmos 102:25).
El pastor Adrián Rogers en una ocasión dijo: “He predicado el Evangelio del Señor Jesucristo por más de 50 años, pero siento que sólo estoy en el umbral de descubrir a Jesús. Quiero acercarme más y más a Él y aprender más y más de Él.”
¿Sabe usted lo que Pablo dijo al final de su ministerio? “Que pudiera conocer a Dios”(vea Filipenses 3:10). ¿Conoció él a Dios? Sí, pero sabía tan poco acerca de Él. Permítame hacerle una pregunta: ¿Descubrió Cristóbal Colón América? Bueno, él desembarcó en las playas de América. Con todo, aún hoy en día hay miles de lagos sin nombres, bosques y muchos sitios que todavía no han sido completamente explorados. Existe tantísimo en Cristo. Usted puede haber “tocado” a Cristo, pero el plan de Dios es que usted le conozca a Él cada día más y más.
Conozca a Dios hoy. ¿Cómo hacerlo? Usted puede salir y descubrir a Dios afuera, en su creación. Usted puede profundizar en su Palabra leyendo tal vez uno de los profetas menores en el Antiguo Testamento. Usted puede sentarse ante Él, en silencio reverente, mientras medita en su santidad.
JESUCRISTO ES EL SEÑOR.
“Pues si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia” - (Romanos 5:17).
¿Por qué Dios vino, en medio de una noche en Judea, a través del portal del vientre de una virgen, para nacer como un hombre? ¿Por qué Él cambió su gloria por carne y sangre? Una de las razones fue para restaurar para nosotros el dominio que habíamos perdido como pueblo de Dios. Tal vez no se da cuenta que Dios lo hizo a usted para reinar. Dios nos creó para ser reyes y reinas (vea Génesis 1:26). Pero, ¿cuánta gente está consciente hoy de su dominio dado por Dios? Jesús justamente recuperó nuestro dominio, y derrumbó los principados y los poderes de este mundo cuando, inclinando su cabeza, dijo: “¡Consumado es!” (Juan 19:30).
Lea la historia de la creación en el primer capítulo de Génesis. ¿Qué distinciones puede hacer entre las creaciones de Dios, y el Creador llamado Dios? Realice una caminata en la naturaleza y agradezca a Dios que Él gobierna sobre la creación y que le ha dado a usted dominio.
“Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él” (Colosenses 1:16).
Jesucristo es el poder de la creación. El pequeño bebé que nació en un pesebre, es el gran creador del cual se habla en Génesis, capítulo uno. De hecho, ese pequeño bebé creó a su madre María. Cuando Él nació, era tan viejo como su Padre, y mucho mayor que su madre. Si miramos el versículo de hoy, la palabra “porque” tiene el significado de “acción o movimiento hacia alguna cosa”. La razón de todo fue Jesús. No sólo todo fue hecho por Él, sino que también fue hecho para Él. Y todas las cosas retornarán hacia Él. El todo de la vida encontrará su clímax en Jesucristo. Él es el poder de la creación, el preservador de la creación y el propósito de la creación.
Elohim, significa el Dios Creador. Invierta tiempo y lea: Génesis 1:1-3, 27-28; 3:3; Isaías 40:28, 54:5; Salmos 19:1-6, 95:6; Nehemías 9:17; Hebreos 1:8, 11:3.
DIOS HA HECHO GRANDES COSAS.
“Él hace grandes cosas, que nosotros no entendemos” (Job. 37:5).
Dios es grande y su obrar es también grande. El versículo afirma esta verdad. Cuando actúa manifiesta Su grandeza, de manera que lo que hace escapa generalmente de la comprensión del hombre, al ser infinita. Pero, además, las cosas que Dios hace son también incomprensibles. La Biblia nos enseña a alabarle porque” su  grandeza es inescrutable” (Sal. 145:2).
El versículo nos invita a considerar primeramente la grandeza de Dios a la luz de las grandes cosas que hace. La primera mirada tiene que ser a la grandeza de la creación. El impacto que el universo produce en quien lo observa es asombroso.
Millones de estrellas formando enormes galaxias que se sustentan y funcionan con una precisión matemática, es la manifestación de la grandeza de Dios. Todo esto vino a la existencia por Su palabra. Tan sólo fue suficiente que la omnipotencia se hiciera oír en un mandato: Sea, para que la creación fluyese como un juego de los dedos divinos. Pero, no solo hace grandes cosas en la dimensión cósmica del universo, sino en el pequeño mundo del hombre. La tierra es una exhibición de la grandeza divina. Nosotros mismos somos una admirable referencia de la infinita sabiduría de Dios. Los miembros de nuestro cuerpo, la compleja estructura de la mente, la admirable grandeza de nuestros ojos, la actividad del corazón y de cada órgano sorprende por su precisión. De ahí que no podamos por menos que decir “Él hace grandes cosas”. Pero la grandeza de Dios tiene que ver también con cada situación de la vida del creyente. En ocasiones el permiso divino trae a nuestra experiencia, las dificultades de una prueba, la tristeza de una situación, los dolores de una enfermedad, el abandono de alguien a quien amamos, o la crítica y murmuración que lastiman profundamente. Cualquier circunstancia, por compleja que nos parezca, no escapa al conocimiento de Dios. En aquello que a nosotros nos parece incomprensible y nos cuesta entender que sea permitido, Él está haciendo grandes cosas, que no entendemos. Está consolidando nuestra fe, animándonos para que nos acerquemos más a Él, enseñándonos el camino conforme a Su propósito, y despertando en nosotros una nueva visión orientada, no hacia lo que estamos pasando, sino al glorioso futuro que prepara para nosotros.
El versículo que nos hace ver a Dios, nos lleva a conocer que muchas de las cosas que Él hace nosotros no las entendemos. Su pensamiento es grande, infinitamente más grande que el nuestro. Sus caminos nos parecen estrechos, dificultosos, resbaladizos y complejos, pero son mucho más altos que nos nuestros. Todo lo que permite es bueno, porque Él es bueno. En ocasiones procuramos hacer lo que nos parece mejor, pero es Dios quien hace aquello que no entendemos y que sin embargo es lo mejor para nosotros.
Quiero conocer esta verdad: “Él hace grandes cosas que yo no entiendo”. No quiero resistirme a la admirable experiencia de sentir que está conduciendo mi camino. Quiero mirar el futuro como una etapa llena de Su gracia, porque sé que “Dios cumplirá siempre su propósito en mí”.
Autor: Samuel Pérez Millos.
Salmo 36:9: “Porque contigo está el manantial de la vida; en tu luz veremos la luz.”
Jesús tiene una vida que la tumba no pudo retener. Aun cuando Él llevó sus pecados al sepulcro y los dejó allí, ¡Jesús salió de aquella tumba vivo, resucitado y victorioso! Cuando Jesús resucitó, usted resucitó con Él. Los creyentes no son simplemente buenas personas, son nuevas criaturas. Tenemos el mismo poder que resucitó a Jesucristo de entre los muertos. Hemos salido del sepulcro de la vieja vida. Nuestro viejo amo NO tiene ya ningún poder sobre nosotros. La vieja deuda NO tiene ninguna otra multa que nosotros tengamos que pagar.
Cuando Jesús salió de aquella tumba, nosotros salimos con Él y hemos sido resucitados para andar en vida nueva.
¿Anda usted con la ropa fúnebre de su vieja vida? ¡Quíteselas, mi amigo (a)! ¡Jesús vino a darle nueva vida! ¡Crea que usted es ahora una nueva creación en Cristo!
Segunda Pedro 1:4: ”[...] para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina.”
¿Alguna vez ha escuchado la frase: “La paternidad universal de Dios y la hermandad universal del hombre?” Suena tierna y sentimental, mas es fría y estéril de verdad. Dios no es el Padre de todos, Dios es Padre de aquellos que han nacido en su familia. Quizás usted dirá: “Pero, ¿no creó Dios a todo ser viviente?” Sí. “¿Y si Dios creó a todo ser viviente, no lo hace eso el Padre de todos?” No, lo hace el Creador de todo ser viviente. Existe una diferencia entre la paternidad y la creación. Dios creó a las ratas, las cucarachas, los zopilotes y a las víboras cascabel. Él no es su padre.
Dios se convierte en nuestro Padre no por creación, sino por concepción cuando nacemos en su familia.
Romanos 1:20: “Porque las cosas invisibles de Él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.”
¿Pueden los intelectuales creer en Dios? ¡Por supuesto! Muchos intelectuales creen en Dios. De hecho, su intelecto tiene muy poco que ver con su creencia en Dios. De todos los grupos profesionales seculares, ¿sabe cuál posee el mayor número de creyentes en Dios? Los astrónomos. Más del 90% de los astrónomos más brillantes de la tierra creen en Dios. ¿Por qué? Porque ellos han estudiado los cielos. No es señal de inteligencia el no creer en Dios. Si usted es inteligente, tendrá que reconocer que alguien creó todo esto.
Salga a caminar en la noche con su familia bajo el manto de estrellas. Alabe a Dios por su poder reflejado en los cielos.
Mateo 4:16: “El pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció.”
Existen dos testimonios dados a todos acerca de la existencia de Dios. El primero es el testimonio objetivo de la creación. El segundo es el testimonio subjetivo de la conciencia. Dios habla al hombre y éste le responde: “Dios, yo anhelo conocerte y necesito conocerte. Verdaderamente creo que existes.” Eso es fe. Y él (o ella) pasa de fe en fe al entrar a la luz hasta llegar al Señor Jesucristo. Creemos de corazón, que nunca ha vivido sobre la faz de la tierra un hombre o una mujer que haya muerto sin haber tenido la oportunidad de recibir a Cristo, si tan sólo hubiese respondido a la luz que Dios le dio.
¿Conoce a alguien que dice ser agnóstico o ateo? Esta semana, trate de entablar con esa persona un dialogo acerca de la creación.
Salmos 46:1: “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”
¿Sabía usted que es imposible geográficamente tener un valle sin tener una montaña? Ambos son hermosos complementos de la magna creación de Dios. El valle es el lugar de visión. Es el lugar para reflexión y reposo. La montaña es el lugar de descubrimiento y adquisición de fuerzas. Si usted se encuentra en el valle, es porque ha descendido de la montaña. Si usted se encuentra en la montaña, llegó a ella al cruzar por el valle.
¿Está usted en el valle o en la cima de la montaña? Por favor lea el Salmo 46 que nos habla de la fortaleza del Señor. Descanse y regocíjese en la fortaleza de Dios doquiera Él lo tenga actualmente.
Colosenses 1:16: “Todo fue creado por medio de Él y para Él.”
¿Quiere saber el significado de “todo”? El significado de todo es únicamente Jesús. Usted puede pensar que esto es una exageración. Vivimos en un grandioso universo, billones de años luz en expansión. Y la Biblia nos dice que “todo fue creado por medio de Él y para Él”. No existe nada que el Señor Jesucristo no haya hecho. La respuesta a la creación es solamente Jesús. La gente dice que el mundo necesita ser salvado. Sin embargo, lo que el mundo realmente necesita es redención. ¿Y de dónde vendrá esa redención? No vendrá de ningún credo, ningún sistema, ninguna causa, sino exclusivamente de Jesús. Todo el universo, los planes de Dios, y la conclusión de los siglos son el resultado de dos palabras: ¡SÓLO JESÚS!
¿Cuándo fue la última vez que compartió su fe? Tal vez hoy usted pueda iniciar una conversación con alguien acerca de la expansión del universo. Quién sabe a dónde le guiará ese destello de verdad.
Primera Pedro 5:6-7: “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros.”
Cuando Dios nos creó, Él no nos hizo para abandonarnos. Cuando Dios terminó su primera creación, dio un paso hacia atrás y exclamó: “¡Es bueno!” Con todo, luego el pecado entró al mundo, y rompimos la comunión con nuestro creador. No obstante, por su gran amor y misericordia hacia nosotros, Dios envió a su único hijo para reconciliarnos nuevamente con Él. Cuando recibimos el regalo de la salvación llegamos a ser una nueva criatura y Dios afirma: “¡Es bueno!” Cuando el pecado enlodó su propia ropa, Dios mandó las vestiduras de Jesús para que usted se las pusiera. Ahora, usted está lavado en su sangre, limpio ante sus ojos, y por siempre en su corazón.
Véase en el espejo. ¿Lleva las vestiduras de un ser humano o las del Rey? Humíllese ante la diestra del Todopoderoso Dios para que Él le exalte.
Salmos 104:33: “A Jehová cantaré en mi vida; a mi Dios cantaré salmos mientras viva.”
Tenemos un Dios que está presente en toda la creación, por ello debemos reconocerlo. Tenemos un Dios que es poderoso y soberano, por ello debemos respetarlo. Tenemos un Dios con firme propósito, por ello debemos reverenciarlo. Tenemos un Dios que es nuestro salvador personal, por ello debemos recibirlo. Todo esto lo encontramos en Génesis 1:1 donde revela: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” Tenemos una obligación para con Dios. Le pertenecemos a Él doblemente. Primero, somos suyos por la creación y segundo, somos suyos por la redención. Él nos hizo y Él nos compró.
¿Alguna vez ha tenido algo muy preciado que se le perdió? ¿Mas, afortunadamente, luego lo recuperó? Ese es sólo un indicio del tesoro que usted es para Dios.
Salmos 148:5: “Alaben el nombre de Jehová; porque Él mandó, y fueron creados.”
En Génesis 1:11-12, leemos: “Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.”
Si la teoría de la evolución es verdadera, entonces una especie tendría que evolucionar a otra especie, y si esto fuese verdad, uno podría esperar encontrar formas transitorias de vida. Usted escucha hablar acerca del eslabón perdido. ¡Permítanos decirle que toda la cadena está perdida!
¿Cuál es su creencia acerca del origen de la creación?
Salmos 71: 17: “Oh, Dios, me enseñaste desde mi juventud, y hasta ahora he manifestado tus maravillas.”
Satanás está en medio de una matanza: él quiere asesinar nuestra memoria y sumergirnos en el mar del olvido sin recolección de la herencia cristiana que poseemos como nación. Trágicamente está dirigiendo su artillería a nuestros hijos y particularmente en el lugar donde en tiempos pasados crecían en el conocimiento de lo bueno: las escuelas públicas. En éstas se sacó la oración, mas entró la policía. Se sacó la Biblia, pero entró el programa de aclaración de valores. Se sacaron los Diez Mandamientos, mas entró la ingeniería social. Se sacó la creación, pero entró la evolución. Se sacó la historia correcta, mas entró el revisionismo. Dios dice que debemos recordar la generación por venir.
Usted tiene una labor importante: influenciar las vidas de los que vendrán después de usted. Enséñeles a andar en los caminos del Señor e ir contra la marea del mundo.