EL PROTOCOLO
DIVINO PARA EL REY.
“Más esto
les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me
seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien”
(Jeremías 7:23).
“Si quieres
que te bendiga, no sólo debes obedecer, sino que debes obedecer perfectamente.”
Si usted quiere las bendiciones de Dios sobre su vida, usted no puede sólo
obedecer en parte. Debe obedecer perfectamente.
Salmo 2:6:
“Pero Yo he puesto mi Rey sobre Sion, mi santo monte.”
Los reinos de
este mundo son movidos como peones en un juego de damas, más pronto Dios moverá
a su Hijo a la fila del rey y ordenará: “¡Corónelo Rey de reyes!”
¿Cuántas
veces usted ha orado: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra”? ¿Cree usted que la voluntad de Dios se está haciendo
en la tierra como en el cielo? Dele un vistazo a su alrededor al crimen,
violación, asesinato, abuso de niños, y blasfemia. ¿Cree que eso es la voluntad
de Dios? ¡Claro que no! ¿Cree usted que Jesucristo nos hubiera enseñado a orar
una oración que no sería contestada? Dios va a poner a Jesús a la fila del rey
y demandará: “¡Corónelo Rey!”
Le invito a
leer el Salmo 2. ¿Qué les dice el Salmista a los reyes de este mundo que hagan?
Ore ahora que Dios obre en los corazones de los líderes mundiales.
2:1 ¿Por qué
se amotinan las gentes,
Y los
pueblos piensan cosas vanas?
2:2 Se
levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes
consultarán unidos
Contra
Jehová y contra su ungido, diciendo:
2:3 Rompamos
sus ligaduras,
Y echemos de
nosotros sus cuerdas.
2:4 El que
mora en los cielos se reirá;
El Señor se
burlará de ellos.
2:5 Luego
hablará a ellos en su furor,
Y los
turbará con su ira.
2:6 Pero yo
he puesto mi rey
Sobre Sion,
mi santo monte.
2:7 Yo
publicaré el decreto;
Jehová me ha
dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te
engendré hoy.
2:8 Pídeme,
y te daré por herencia las naciones,
Y como
posesión tuya los confines de la tierra.
2:9 Los
quebrantarás con vara de hierro;
Como vasija
de alfarero los desmenuzarás.
2:10 Ahora,
pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid
amonestación, jueces de la tierra.
2:11 Servid
a Jehová con temor,
Y alegraos
con temblor.
2:12 Honrad
al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se
inflama de pronto su ira.
Bienaventurados
todos los que en él confían.
DIOS NOS VE
COMO:
“En amor habiéndonos predestinado
para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de
su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo
aceptos en el Amado” - (Efesios 1:5-6).
En el
Antiguo Testamento, había tres clases de personas que eran ungidas por Dios: el
profeta, el sacerdote y el rey. Como creyente, usted también es profeta,
sacerdote y rey, porque Dios le ha ungido. Como profeta, debe recibir la
Palabra de Dios y compartir esa Palabra con otros. Como sacerdote, usted tiene
acceso directo a Dios, de tal manera que puede adorarle y ofrecerle sacrificios
espirituales. Y como rey, usted un día reinará con Cristo. ¿No le emociona
profundamente el saberse profeta, sacerdote y rey, ungido por Dios?
Al enfrentar
las actividades de este día, pregúntese: “¿Qué es lo que diría un profeta?
¿Cómo reaccionaría un sacerdote? ¿Haría esto un rey?”
JESUCRISTO
ES UN REY QUE INTERCEDE.
Hebreos
7:25: “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por Él se
acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”
¿Ha sentido
alguna vez que está totalmente solo (a) cuando una dificultad golpea su vida?
Dígase: “Estoy siendo bendecido (a) por sus oraciones.”
Jesús está
velando por usted y Él está orando por usted. El Salvador. El Pastor. El Rey.
El Príncipe. ¡Él está orando por usted!
¿Se siente
animado? ¡Esperamos que sí! Tan sólo saber que el que murió por usted, y vive
“para interceder” por usted es suficiente. Él vive para estar firme en la
brecha por usted.
¡Qué Dios
tan poderoso el que servimos! ¡Qué misericordia inmerecida! ¡Usted está en la
lista de oración de Jesús! Él lo conoce. Y Él está orando cuando usted está
pasando por el ojo de la tormenta.
Romanos 8:15:
“Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en
temor, sino que habéis recibido el ESPÍRITU de ADOPCIÓN, por el cual clamamos:
¡Abba Padre!”
Es trágico,
pero muchos nunca aceptarán su santidad. Hace tiempo, estaba de moda entre los
creyentes hacer comentarios como éste: “Soy salvo, pero no soy cristiano.”
Luego la persona explicaba: “Bueno, no soy digno de llamarme cristiano porque
no estoy viviendo como uno.”
Permítanos
aclararle algo. ¿Ha creído usted en el nombre del Señor Jesucristo y se ha
arrepentido de sus pecados? ¿Ha invocado el nombre del Señor para que le libre
del juicio del infierno? Si es así, usted es pariente cercano de la Trinidad.
¡Usted es un hijo del Rey! Dado que usted es ahora parte de la familia de Dios,
Jesús no es solamente su Señor y Salvador, es también su AMIGO y su HERMANO.
¿Ha sentido
que no puede llamarse a sí mismo cristiano por su pecado? Entonces, arrodíllese
y arrepiéntase del pecado de incredulidad que no le permite conocer que ¡usted
es hijo del Rey!
RECIBIMOS UN
SELLO REAL.
Efesios
1:13: “Fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.”
En el
instante que usted recibe a Jesucristo como su Señor y Salvador, el Espíritu
Santo de Dios le sella en Sí mismo. ¿Qué significa ser sellado? Significa
ponerle el sello del Rey a usted. El sello del Rey no puede ser destruido por
ningún hombre. Significa que usted le pertenece a Él en todo tiempo y por la
eternidad.
Segunda
Timoteo 2:19 dice: “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello:
Conoce el Señor a los que son suyos.”
Usted es
sellado por el Espíritu Santo para tener una comunión con Dios.
REY DE REYES
Y SEÑOR DE SEÑORES.
Apocalipsis
17:14: “[...] y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de
reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles.”
La segunda
venida de Jesús va a ser el mayor evento de todas las edades. Es una de las
grandes verdades teológicas enseñadas en la Biblia desde Génesis hasta
Apocalipsis. El nuevo nacimiento es sumamente importante, pero se menciona sólo
nueve veces en el Nuevo Testamento. El bautismo es sumamente importante, pero
se menciona sólo 20 veces en el Nuevo Testamento. Se menciona el
arrepentimiento sólo 70 veces en la Biblia, siendo tan importante y necesario
como lo es. Más el retorno del Señor Jesucristo se menciona por lo menos 380
veces en la Palabra de Dios. Uno de cada 25 versículos apunta con un ansioso
dedo hacia la segunda venida del Señor Jesucristo.
¿Está usted
preparado (a) para la segunda venida del Señor? ¿Y qué si regresara ahora
mismo?
LA JUSTICIA
YACE SÓLO EN EL SEÑOR JESUCRISTO.
“Porque el
fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4).
El mundo
piensa que pecado es ser malo y que ser justo es ser bueno. Dicen: “Si es que
soy una buena persona, entonces iré al cielo.” Para ellos, Dios es como Papá
Noel, que hace una lista y la revisa dos veces para determinar si hemos sido
buenos o malos. Eso no es así. La justicia yace sólo en el Señor Jesucristo. Él
dejó el cielo, vino a la tierra, vivió una vida justa y perfecta. Luego sufrió,
derramó su sangre y murió en una cruz como expiación o sacrificio por nuestros
pecados: Fue sepultado y resucitó por el poder de Dios, y ascendió a la gloria.
Su sangre fue aplicada al propiciatorio de Dios: eso es justicia. Gálatas 2:21
nos dice: “[...] si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió
Cristo.” ¿Sabe lo que eso significa? Si usted pudiera salvarse siendo bueno,
entonces el Calvario fue un error. Si hubiera habido otra manera de que usted
se salve, Dios no hubiera dejado que su Hijo muriera sobre una cruz.
¿Cómo ve
usted a Dios? ¿Es Él su Papá Noel,
asegurándose si se portó bien o mal? ¿Es Él su mayordomo, cumpliendo cada uno
de sus deseos y caprichos? ¿O es Él el Altísimo y exaltado Rey de reyes, el
Todopoderoso Padre Eterno?
LA CONFIANZA
EN ÉL NOS GARANTIZA LA VICTORIA.
“Porque de
cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el
mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que
diga le será hecho” (Marcos 11:23).
Cuando era
niño, ¿alguna vez jugó al “rey de la montaña”? Cuando lograba llegar a la cima
de un pequeño montículo, usted podía empujar a los otros abajo, porque ellos
trataban de empujarlo a usted, para ser ellos los “reyes de la montaña”.
En Josué 14,
leemos que Caleb enfrentó una ciudad de gigantes, y porque él había seguido
fielmente al Señor, tuvo la fortaleza del Señor y dijo: “Dame, pues, ahora este
monte” (Josué 14:11,12).
Todos
nosotros enfrentamos gigantes cada día: gigantes de la duda, del temor, del
desánimo, de la bancarrota, de la enfermedad, de amistades destruidas. ¿Cree
usted que los gigantes que habitaban en la Tierra Prometida, tomaron a Dios por
sorpresa? Dios sabía que ellos estaban allí, todo el tiempo. Eran parte de Su
propósito para fortalecer la fe de Su gente. Es tiempo de que usted se aferre
firmemente a la Palabra de Dios, y crea que lo que Él dice es verdad.
¿Cuáles son
los gigantes que usted está enfrentando hoy? Pídale a Dios fe para conquistar
esos gigantes, como lo hizo Caleb, pídale a Dios “que le dé esa montaña”.
JESUCRISTO
SIEMPRE ESTÁ PRESENTE CON LOS SUYOS.
“Porque
donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy Yo en medio de
ellos” (Mateo 18:20).
Un día,
varios agentes del Servicio Secreto fueron a chequear una iglesia a la que
quería asistir el Presidente de los Estados Unidos. Por alguna razón, el
Presidente decidió no ir, pero la noticia ya había circulado en la ciudad.
Mucha gente llamó a la iglesia para preguntar si podían asistir. Una señora
llamó para decir que no era miembro de esa congregación, pero que quería ver al
Presidente, y le preguntó al Pastor: “¿Es cierto que el Presidente va a estar
en su iglesia el domingo?” El Pastor le contestó: “No, señora, él no estará
aquí. Pero sí nos acompañará el Rey de reyes, ¡y eso debería ser más que
suficiente para que usted venga a la iglesia!”
El Señor
Jesús se encuentra con su gente, y a Él le tiene sin cuidado las credenciales
de los invitados. Él siempre está en medio de los suyos.
¿Cuáles son
las credenciales que usted tiene cuando se encuentra con Dios? ¿Alguna vez ha
leído las credenciales de Pablo en Filipenses 3:4-6? Aunque yo tengo también de
qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne,
yo más:
3:5
circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín,
hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;
3:6 en
cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la
ley, irreprensible.
¿Cuál fue la respuesta de Pablo en los
versículos del 7 al 14? 3:7
Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor
de Cristo.
3:8 Y
ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del
conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y
lo tengo por basura, para ganar a Cristo,
3:9 y ser
hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que
es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
3:10 a fin
de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus
padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,
3:11 si en
alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.
3:12 No que
lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si
logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
3:13
Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago:
olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está
delante,
3:14 prosigo
a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
¿Cuál debería ser su respuesta personal?
LA BÚSQUEDA
DEL HOMBRE ES EL REINO Y SU REY.
“Más buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas” - (Mateo 6:33).
Muchos
creyentes son tan materialistas que nunca miran más allá del mundo físico al
Cristo excelso en los cielos. Ellos sólo pueden ver lo que pueden racionalizar
con sus cinco sentidos: el tacto, el paladar, el olfato, la vista, el oír.
Cuando un problema aparece, éste apaga toda vela en sus almas, expulsa el sol
de su cielo, y no pueden disfrutar el pan diario de vida que Jesús promete.
Algunos que leen esto, tienen un problema gigantesco pues este mundo se dirige
a la obvia destrucción. Si usted está buscando su justicia, Dios le dará todo
lo que necesita. Usted tiene a Dios de su parte: el Rey de reyes, el Señor de
señores. ¡Y no lo olvide!
ESTAMOS
ESPERANDO CON ALEGRÍA A JESUCRISTO EL
REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
Segunda
Pedro 3:9: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por
tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
¿Alguna vez
se ha puesto a pensar por qué el Señor Jesús aún no ha regresado?
1. Porque
nuestro Señor está esperando que la gente se salve.
2.Él está
esperando a ese pariente, a ese vecino, a ese compañero de trabajo suyo.
3. Quizás lo esté esperando a usted.
Sin embargo, uno de estos días y tal vez muy
pronto, Cristo regresará. Verá, es la misericordia de Dios lo que detiene la
Segunda Venida de Jesucristo.
4. No
obstante, la justicia y juicio de Dios requieren que un día Él retorne.
Incluso, ahora mismo, las tormentosas aguas de la ira de Dios están
furiosamente golpeando la represa de su misericordia. Y uno de estos días,
dicha represa cederá al juicio de Dios y el día del Señor vendrá.
5. ¡Nuestro
Señor regresará!
¿El regreso
del Señor Jesucristo hace que su corazón palpite con anticipación o con terror?
SERÁ UN DÍA
LLENO DE SORPRESAS, IGUAL QUE LES OCURRIÓ A ESTA FAMILIA.
NO PERMITA
QUE LE OCURRA A USTED.
Primera
Tesalonicenses 5:2: “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor
vendrá así como ladrón en la noche.”
Un hombre
que salió de compras dejó las llaves de su auto y las de su casa en el
encendido de su coche. Al regresar, el vehículo había desaparecido. A la mañana
siguiente lo descubre en la entrada de su casa con una nota: “Tuve una
emergencia. Lo siento. Necesitaba su vehículo. ¡Aquí tiene en agradecimiento unos
boletos para el partido de los ‘Cowboys’!”
El hombre
fue y le contó a su esposa: “No me lo vas a creer. Ahí está nuestro carro. ¡Y
tenemos boletos para el partido de los ‘Cowboys’!”
Ellos fueron
al partido y cuando regresaron encontraron que su casa había sido saqueada. Así
es cómo el Señor Jesucristo va a venir: “Como ladrón en la noche.”
¿Qué
cambiaría en su vida si supiera que el Señor va a regresar en las próximas 24
horas? ¿Cómo viviría?
¿POR QUÉ NO
SE ACERCA A JESUCRISTO HOY?
“Y el que
nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios” - (2
Corintios 1:21).
¿Qué es lo
que Dios hará por usted, si se lo permite?
1. Él lo
establecerá. En otras palabras, Él lo hará estable, seguro, confiable e
inamovible para que no sea zarandeado por todo viento de doctrina.
2. Este
verbo está en tiempo presente participio, lo cual significa que su acción es
continua. No significa que es una sola vez y basta.
3. Dios está
en el proceso de establecerlo. Ahora, ¿en dónde lo establece?
4. En
Cristo. Él le está moviendo cerca y más cerca a Cristo, la Roca de su
salvación.
5. Cuando
usted es salvo, Dios lo pone en Cristo y entonces, días tras día, lo acerca más
y más a Él.
Examine su
caminar con Dios. ¿Qué cosas específicas usted ve en su vida que son indicativas
que está más cerca de Dios que lo que estuvo hace un año atrás, o hace un mes,
o hace una semana o hace un día?
CREER Y
CREER CADA DÍA MÁS EN JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Y Yo
[Jesús] también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi
iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” - (Mateo 16:18).
Hay muchas
personas que dicen:
1. “Yo creo
en Jesús, mas no creo en la iglesia.” Eso es como decir: “Yo creo en el fútbol,
pero no creo en los estadios, ni en los uniformes ni en la pelota de fútbol.”
Jesús ama a la iglesia.
2. Él dio su
vida por la iglesia. Si usted desea ser victorioso en las batallas espirituales
de la vida, debe darse cuenta que el cristianismo no es una religión tipo
“Llanero Solitario”. La iglesia existe para unirnos y ganar las batalla juntos.
3. El
compositor Sabine Baring-Gould escribió el famoso himno “Firmes y Adelante”, y
en una de las estrofas dice: “Tronos y coronas pueden perecer; de Jesús la
iglesia siempre habrá de ser; nada en contra suya prevalecerá, porque la
promesa nunca faltará.”
Si usted al
presente no está involucrado en una iglesia, ore al Señor para que le guíe a
una iglesia en donde se enseñe sana doctrina, y en donde Jesucristo sea honrado
y glorificado.
LA GRACIA
INMERECIDA DE JESUCRISTO BASTA PARA ESTAR CON ÉL.
“Como
también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye
justicia sin obras” (Romanos 4:6).
El mismo año
que los Estados Unidos declararon su independencia de Inglaterra, Augustus
Toplady escribió una canción declarando completa dependencia de Dios: Roca de
la eternidad.
1. Una
estrofa declara: “Nada en mi mano traigo, Simplemente a la cruz me arraigo;
Desnudo, a Ti por vestido vengo; Impotente a Ti gracia ruego; Sucio, a la
fuente vuelo; Lávame, Salvador, o muero.”
2. En ocasiones es difícil soltar nuestros
pecados y nuestras obras de justicia para poner completamente nuestra confianza
en Dios para salvación. 3. ¿Sabía que existe algo en la naturaleza humana que
no quiere hacerlo? De alguna forma queremos ayudar a Dios con nuestras obras de
justicia.
4. Mas sin
embargo “todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia” (Isaías 64:6b).
5. Dios es
quien nos hace justos.
Ore así:
“Nada en mi mano traigo, Simplemente a la cruz me arraigo; Desnudo, a Ti por
vestido vengo; Impotente a Ti gracia ruego; Sucio, a la fuente vuelo; Lávame,
Salvador, o muero.”
JEHOVÁ ES MI
REFUGIO Y MI DIOS Y MI ROCA DE SALVACIÓN.
“Más Jehová
me ha sido por refugio, y mi Dios por roca de mi confianza” (Salmos 94:22).
Cuando usted
esté listo para realmente vivir para Dios, tendrá que afrontar tres enemigos.
1. Enfrentará aquellos que están en
desesperación: siempre estarán anunciando calamidades.
2. Aquellos
que le verán con desdén: siempre estarán riéndose de usted.
3. Y
aquellos portadores de desánimo: siempre estarán diciendo “que no se puede
hacer”.
Usted debe
aprender a silenciar sus voces. ¿Cómo hacerlo?
A solas, en la cámara secreta del
Todopoderoso, fije sus ojos en Él. Si usted escucha lo que esas personas dicen,
nunca obtendrá la victoria en lo que Dios le ha llamado a hacer.
Creemos que David derrotó a Goliat porque él
gustaba de estar a solas con Dios. Creemos que José sobrevivió el abandono y la
prisión, porque él tenía comunión íntima con Dios.
Escriba en
una tarjetita los nombres de las personas que se ríen de usted; los que le
dicen que se rinda, y los que le dicen que no se puede hacer. Ahora, ponga esos
nombres delante de Dios, para que Él los silencie, y le dé a usted la fortaleza
para amarlos en Jesús, y traerlos a Sus pies.
ÉL ES LA
ROCA DE LA SALVACIÓN.
“Él es la
Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de
verdad, y sin ninguna iniquidad en Él; es justo y recto” (Deuteronomio 32:4).
El trabajo
de Dios es perfecto. Todas las cosas que Dios hace son perfectas. Su trabajo es
perfecto. Nuestros trabajos tienen fallas y errores. Incluso lo mejor que el
hombre puede hacer, es imperfecto. Tome una aguja de coser, que parece tan
perfecta y brillante. Póngala bajo un microscopio y afine el enfoque hasta que
pueda ver el intrincado detalle de esa aguja. ¿Qué es lo que verá? Usted verá
lo que parece ser la corteza áspera y resquebrajada de un árbol. Ahora, ponga
bajo el microscopio el pétalo de una rosa, y se maravillará al observar un
mundo microscópico de delicado diseño, porque el trabajo de Dios es perfecto.
Él nunca comete un error.
¿Usted se
siente hoy como “una equivocación”?
Pídale a Dios que le otorgue un especial
ungimiento de Su presencia.
Y recuérdese las siguientes cosas:
1. “No soy un error.
2. Soy
creado a Su imagen.
3. Estoy en
las palmas de Su amorosas manos
4. y bajo el amparo de Sus alas. 5. Soy
escogido y amado por el Señor Dios, para cumplir con un propósito especial.”
SIGA LAS
INSTRUCCIONES DE DIOS.
Cualquiera,
pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente,
que edificó su casa sobre la roca. —Mateo 7:24.
Uno de mis
pasatiempos de la niñez era armar modelos de aeroplanos. Cada vez que abría una
caja nueva, lo primero que veía eran las instrucciones, pero creía que no
necesitaba seguirlas. En mi mente, sabía exactamente cómo armarlo. Recién
después de haber pegado algunas piezas, me daba cuenta de que había saltado un
paso importante: colocar al piloto en la cabina de mando.
Es fácil creer
que no necesitamos instrucciones para la vida; sin embargo, al poco tiempo, nos
damos cuenta de que hemos arruinado todo. Exactamente por esta razón, Jesús
aconsejó que seguir Sus instrucciones es la manera que la gente sabía
desarrolle una vida sólida, segura y significativa (Mateo 7:24-29). El Señor
recién acababa de decirles a las multitudes que lo escuchaban que pusieran la
otra mejilla, que continuarán la segunda milla, que perdonaran a los enemigos y
que vendieran los tesoros para poder dar a los pobres (5:39-44). No obstante,
recibir instrucciones no basta. La clave está en seguirlas. «Cualquiera, pues,
que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que
edificó su casa sobre la roca» (7:24).
El ser
humano que no sigue las indicaciones es, como expresa Jesús, «insensato» (v.
26). Para el mundo, perdonar a tus enemigos y dar a los pobres puede parecer
una manera ridícula de construir una vida; sin embargo, el Señor nos dice que
es la forma sabia de hacerlo.
Para
desarrollar una vida sólida, sigue las instrucciones de Jesús.
La
obediencia tiene un sentido doble: el primero: «Cualquiera, pues, que Me oye
estas Palabras», entonces reacciona: «y las hace (estas Palabras)». El sabio y
el necio les dan mucho cuidado y labor a sus actividades — el uno está haciendo
tesoros en el cielo, pero el otro solamente está cumpliendo metas humanas.
Cuando nuestro mayor deseo es agradar a Cristo, Su Palabra será nuestro mando
supremo para esta vida, y nos guiará a evitar el lazo de la obstinación, del
orgullo, y de la avaricia. Por medio de Su Palabra sola, guiados por el
Espíritu Santo, es que podemos estar a cuenta con nuestro Creador.
Es imposible
vivir otra vez los años malgastados, pero es posible dejar de edificar sobre la
arena que se hunde y empezar a edificar sobre la Roca de la eternidad. «Porque
nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es
Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras
preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta
porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada
uno cuál sea, el fuego la probará» (I de Corintios 3:11-13).
El tener la
mente de Cristo purifica nuestros pensamientos (Filipenses 2:5).
DIOS ES NUESTRA
FUERZA.
Génesis
18:14: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”
Un niñito
trataba de mover una roca mientras su padre le observaba de lejos. El pequeño
empujaba agotado, mas no podía darle vuelta a la piedra. Su papá, con una
sonrisa, le preguntó: “¿Estás usando toda tu fuerza?” El niño respondió: “Sí,
papi. Uso toda mi fuerza.” Y el papá le explicó: “No, no la estás usando porque
no me has pedido que te ayude. Mi fuerza es tu fuerza.”
En ocasiones
luchamos con problemas y decimos: “No sé qué hacer.” Nuestro Padre quiere que
digamos: “Yo ya no tengo fuerzas”, y pidamos su ayuda. Él está allí. No hay
ningún problema demasiado grande para Jesús. ¿Cree en eso? Esperamos que sí.
¿Posee algún
problema que se le sale de las manos? Entrégueselo a Jesús. Él puede hacerse
cargo de éste.
CREER EN ÉL
ES SUFICIENTE.
Salmos 18:2:
“Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en
‘El confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.”
¿Sabe qué es
lo mejor que podría hacer para glorificar a Dios?
1. No sería
ofrendar un millón de dólares.
2. Ni sería
ofrecer su cuerpo para ser quemado.
3. Tampoco
sería viajar a un país lejano como misionero.
4. Lo mejor
que usted podría hacer para glorificar a Dios es creer en Él.
5. La fe dice: “Dios, eres digno de toda mi
confianza.” No sólo cante acerca de su fe en un gran Dios. U ore acerca de su
fe en un gran Dios. O lea acerca de su fe en un gran Dios. Usted debe creer en
Él: ¡una fe fuerte glorifica a Dios!
Medite en
los nombres de Dios: Príncipe de Paz, Cordero de Dios, la Estrella
resplandeciente de la mañana, el Buen Pastor, el Mesías, el Alfa y la Omega.
AFLICCIONES
PRESENTES-VS- GLORIA VENIDERA.
Romanos
8:18: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son
comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de m Pues tengo por
cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse.
8:19 Porque
el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos
de Dios.
Dios anhela
edificar en nosotros una fe tan fuerte como el acero y tan sólida como una
roca. Y lo llevará acabo por medio del fuego de la aflicción. ¿Para qué? Para
ponerle a prueba. La fe que no puede ser probada, no es fiable. Los tiempos en
los cuales crecemos más no son cuando todo marchaba bien. Las ocasiones cuando
sufrimos pesares, presiones, y problemas son los tiempos de nuestro crecimiento
en Cristo, ¿verdad?
Alguien
escribió estas palabras: “Caminé una milla con el placer, y me platicó todo el
camino. Mas a pesar de todo lo que dijo no aprendí más sabiduría. Caminé una
milla con el pesar y ni una palabra dijo. Pero cuánto aprendí cuando el pesar
caminó conmigo.”
¿Se
encuentra en el fuego de la aflicción? Crea que Jesús le ayudará a salir
victorioso (a) y le hará más fuerte cuando termine la prueba.
CONFIANZA EN
DIOS, NO OLVIDAR SUS OBRAS Y GUARDAR SUS MANDAMIENTOS, ES LO QUE DIOS NOS PIDE.
Salmos 78:7:
“A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de
Dios; que guarden sus mandamientos.”
El 8 de
junio de 1845, Andrew Jackson dijo:
1. “La
Biblia es la roca sobre la cual descansa nuestra República.”
2. Unos
cuantos años antes en 1820, otro de nuestros estadistas, Daniel Webster
declaró: “Que no olvidamos el carácter religioso de nuestro origen.” 3. En los
días de nuestros antepasados, la gente no contendía con respecto a la
importancia de la Biblia.
4. Nuestros
antepasados proclamaron por todos lados su gran reverencia por el cristianismo,
habiendo viajado en su luz y trabajado en su esperanza. 5. Buscaron incorporar,
escuchar e implantar su influencia en todas las instituciones: civiles,
políticas y literarias.
La herencia
nacional es importante, pero también lo es su herencia espiritual como creyente
y como familia. ¿Por qué no toma un tiempo esta semana y se sienta a escribir
la herencia espiritual de su familia?
8:20 Porque
la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa
del que la sujetó en esperanza;
¿SABE USTED
LO QUE SIGNIFICA EL REINO DE DIOS?
“Más buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas” (Mateo 6:33).
¿Alguna vez
ha notado que junto con el mandamiento de “no preocuparse”, en Mateo 6:34,
viene correspondientemente la promesa de Dios de cuidar de nosotros? Una de las
más frecuentes promesas es que seremos alimentados. Dios suplirá nuestras
necesidades. Entonces, ¿por qué Dios promete que “todas estas cosas os serán
añadidas”? ¿Será para que no pasemos hambre? No. Amigo, mucha gente que no
confía en Dios tiene su mesa llena de alimentos. La persona inconversa promedio
piensa en el dinero, casas, carros, ropa, joyas, etc. Jesús sabe que tenemos
una mente “de un solo carril”, y que no podemos servir a dos señores. Si son
las cosas materiales las que usted está buscando, entonces no está buscando al
Señor.
En Mateo 6:
31-34. La Palabra dice: 6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o
qué beberemos, o qué vestiremos?
6:32 Porque
los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que
tenéis necesidad de todas estas cosas.
6:33 Mas
buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.
6:34 Así
que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su
afán. Basta a cada día su propio
Y Él es quien nos dice: “Confía en Mí. Pon
toda tu atención y confianza en Mí. Haz el bien y Yo cuidaré de ti.”
¿Está usted
buscando primero el reino de Dios? ¿Cómo lo sabe? ¿Cuál es la evidencia en su
vida que testifica que Él es su primera prioridad?
Mateo 5:3:
“Bienaventurados los POBRES en ESPÍRITU, porque de ellos es el reino de los
cielos.”
¿Qué
significa ser pobre en espíritu? Jesús está hablando de ser un mendigo. Él está
diciendo: “Bienaventurados son los mendigos.” Él no está hablando aquí de
finanzas, sino de una persona ESPIRITUALMENTE pobre. Antes de que una persona
pueda entrar en el reino de los cielos debe reconocer primero que NO importa
cuánto tenga en el reino material o en el reino psicológico, está rotunda y
totalmente en quiebra espiritual y es un mendigo ante Dios. Si esa persona no
ve eso, nunca jamás entrará en el reino de los cielos.
El pastor
Rogers solía mencionar a menudo que era simplemente un mendigo mostrándole a
otro mendigo dónde encontrar comida.
¿Se ve usted
a sí mismo como un mendigo en necesidad del Pan del Cielo?
¿ Sabe
cuántas personas más, necesitan de ese Pan del Cielo?
Apocalipsis
12:10: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la
salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo;
porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los
acusaba delante de nuestro Dios día y noche.”
ESCUCHE LA
VOZ DE DIOS Y NO LA VOZ DEL ENEMIGO.
Usted será
un creyente miserable si no aprende la diferencia entre la convicción del
Espíritu Santo y la acusación satánica. Cuando el Espíritu Santo pone en su
corazón la convicción de un pecado, Él no le hará simplemente sentirse mal. Él
pondrá su dedo en la llaga y presionará. Él le dará convicción de algo
específico y lo declarará culpable legítimamente. Ahora bien, si el diablo no
lo declara culpable en general de todos sus pecados, él intentará acusarlo de
un pecado específico del cual usted ya ha sido perdonado. Satanás lucha una
batalla perdida porque si usted depositó su pecado bajo la sangre de Jesucristo
y éste surge de nuevo, no es Dios quien lo sacó a la luz.
¿Está usted
bajo convicción o acusación hoy de un pecado sin confesar? Lea Apocalipsis
12:9-11. Clame que la sangre poderosa de Jesús cubra su pecado. ¡Arrepiéntase y
crea!
RECUERDE QUE
DIOS PUSO SU REY EN SIÓN.
Salmo 2:6:
“Pero Yo he puesto mi Rey sobre Sion, mi santo monte.”
Los reinos
de este mundo son movidos como peones en un juego de damas, más pronto Dios
moverá a su Hijo a la fila del rey y ordenará: “¡Corónelo Rey de reyes!”
ORE Y
DISPONGA SU CORAZÓN PARA HACER LA VOLUNTAD DE DIOS.
¿Cuántas
veces usted ha orado: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra”? ¿Cree usted que la voluntad de Dios se está haciendo
en la tierra como en el cielo? Dele un vistazo a su alrededor al crimen,
violación, asesinato, abuso de niños, y blasfemia. ¿Cree que eso es la voluntad
de Dios? ¡Claro que no! ¿Cree usted que Jesucristo nos hubiera enseñado a orar
una oración que no sería contestada? Dios va a poner a Jesús a la fila del rey
y demandará: “¡Corónelo Rey!”
Le invito a
leer el Salmo 2: 1- 12.
2:1 ¿Por qué
se amotinan las gentes,
Y los
pueblos piensan cosas vanas?
2:2 Se
levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes
consultarán unidos
Contra
Jehová y contra su ungido, diciendo:
2:3 Rompamos
sus ligaduras,
Y echemos de
nosotros sus cuerdas.
2:4 El que
mora en los cielos se reirá;
El Señor se
burlará de ellos.
2:5 Luego
hablará a ellos en su furor,
Y los
turbará con su ira.
2:6 Pero yo
he puesto mi rey
Sobre Sion,
mi santo monte.
2:7 Yo
publicaré el decreto;
Jehová me ha
dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te
engendré hoy.
2:8 Pídeme,
y te daré por herencia las naciones,
Y como
posesión tuya los confines de la tierra.
2:9 Los
quebrantarás con vara de hierro;
Como vasija
de alfarero los desmenuzarás.
2:10 Ahora,
pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación,
jueces de la tierra.
2:11 Servid
a Jehová con temor,
Y alegraos
con temblor.
2:12 Honrad
al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se
inflama de pronto su ira.
Bienaventurados
todos los que en él confían.
¿Qué les dice el Salmista a los reyes de este
mundo que hagan? Ore ahora que Dios obre en los corazones de los líderes
mundiales.
SED
PRUDENTES Y HONRAR AL HIJO.
NOSOTROS
DEBEMOS PROCLAMAR EL REINO DE DIOS.
Marcos
16:15: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda
criatura.”
El pastor
Rogers en una ocasión afirmó: “Si yo tuviera que identificar la mayor
equivocación acerca de los creyentes de hoy, sería que pasan mucho tiempo
tratando que Dios les saque de sus problemas, en lugar de sumergirse en la justicia.”
ES TIEMPO DE
CUMPLIR LA GRAN COMISIÓN.
Estamos
viviendo a la defensiva en vez de la ofensiva. Necesitamos ir más allá de la
línea defensiva del cristianismo y ubicarnos a la ofensiva: Proclamando el
Reino de Dios, cumpliendo la Gran Comisión y compartiendo con otros al Señor
Jesucristo. Nuestro Pastor nunca nos llevará a donde su fortaleza no pueda
sostenernos. Nunca nos llevará por un camino que Él mismo no haya recorrido
primero.
¿Está usted
compartiendo el amor de Jesucristo y sus palabras de salvación con alguien que
esté perdido? Si no lo está haciendo, comience hoy a posicionarse a la ofensiva
y verá la mano de Dios moverse.
OBREROS
APROBADOS POR DIOS.
Segunda
Timoteo 2:15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero
que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
Sorprende lo
poco que toma para que un creyente deje de llevar acabo la tarea que el Padre
le ha encomendado hacer. Este asunto de ser creyente no es un paseo de domingo
por la tarde. Reflejar la luz de Dios en un mundo de tinieblas es un trabajo de
tiempo completo. Debemos orar, llorar y estudiar al respecto de tal manera que
nos presentemos aprobados.
¿CUÁNDO
VAMOS A EMPEZAR A SERVIR?
La mayoría
de nosotros en los Estados Unidos y en otros Países nos levantamos los domingos
por la mañana y vamos a sentarnos a una iglesia con aire acondicionado y
preciosos vitrales, disfrutando de la mayor comodidad. La verdad es que somos
flojos, indisciplinados y faltos de determinación.
Amigo, amiga
Dios desea llevar acabo su obra con los que están genuinamente comprometidos
con Él.
¿Toma usted
en serio su vida cristiana? Entonces comience algo hoy que edifique el Reino de
Dios para la Gloria del Padre.
LA PALABRA
CON DILIGENCIA, ES: YA, RÁPIDO, HOY, NO MAÑANA.
En
contraste, muchas personas hoy en día, no le dan tiempo a la lectura de la
Biblia, aunque el apóstol Pablo nos rogó: «Procura con diligencia presentarte a
Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la
Palabra de verdad» (II de Timoteo 2:15). Sólo pocas personas oran por los
logros espirituales para poder cumplir con el propósito para el cual Dios las
creó. Creyentes que saben discernir ponen sus metas en línea con los propósitos
de Dios y « . . . (buscan) primeramente el reino de Dios y Su justicia» (Mateo
6:33), pues todas las otras metas para esta vida son secundarias. «Más nuestra
ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor
Jesucristo» (Filipenses 3:20).
¿SABE USTED
A QUIÉN LE ESTÁ SIRVIENDO, O A QUIÉN LE VA
A SERVIR?
La decisión
de a quién vamos a servir es de suma importancia, pues afectará todas las áreas
de nuestras vidas. Esa energía tan intensa que a veces se aplica para conseguir
el éxito en esta vida, también se debe aplicar a las ganas del creyente en
cumplir con los valores eternos para el bienestar de otras personas y para la
gloria de Dios.
DIOS NOS
LLAMRÁ A EVALUAR NUESTRO TRABAJO PARA ÉL.
Uno de los
pensamientos más serios de esta vida es: «Porque el Hijo del Hombre vendrá en
la gloria de Su Padre con Sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a
sus obras» (Mateo 16:27)
Mateo 6:10:
“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la
tierra.”
LAS RIQUEZAS
NOS DESVÍA Y NOS DEBILITAN, NOS VUELVEN AVÁROS.
Nada esconde
la voluntad de Dios de la vista del hombre con tanto engaño como el éxito y el
orgullo que anima a la autosuficiencia. Quizás fue por esa razón que nuestro
Salvador dijo: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín
corrompen, y donde ladrones minan y hurtan. . . » (Mateo 6:19). Las riquezas
pueden debilitar la fe, tal y como Santiago nos indica, diciendo: «Hermanos
míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean
ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?»
(Santiago 2:5). Las riquezas también nos llevan a perseguir sin fin más y más
«cosas». Esto, a la vez, muchas veces termina en la avaricia, que es también
idolatría (Colosenses 3:5).
NUESTRA
ESPERANZA ESTÁ EN EL DIOS VIVO.
Nuestro
Señor Jesús nos advierte: «Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida
del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee» (Lucas 12:15).
El Señor mismo tiene el poder para hablarnos a cada uno personalmente y
decirnos cómo es que Él quiere que pasemos el tiempo transformando las vidas de
otras personas y cómo cumplir con Su gran comisión. El apóstol Pablo le
escribió a Timoteo: «A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni
pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios
Vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos» (I de
Timoteo 6:17; Deuteronomio 8:18).
Sed sobrios
y estad siempre preparados para la venida de Jesús.
LA HISTORIA
DEL JOVEN RICO.
¡Cuán
difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Cuando el
joven rico le preguntó a Jesús respecto a la salvación, nuestro Señor probó de
inmediato su disposición a dejarlo todo y a seguir "vende todo lo que
tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme"
(Lc. 18:22). Cuando el joven rico no prestó atención a las palabras de Jesús,
demostró que no estaba dispuesto a someterse al señorío de Cristo.
El que
quiera aceptar la salvación debe rendir el control de su vida al Salvador. Eso
significa estar dispuesto a abandonarlo todo para seguirlo, o estar contento
con todo lo que le ha dado, sabiendo que puede soberanamente darle más cuando
le sirve.
LO QUE YO
SOY, LO CAMBIO POR LO QUE CRISTO ES.
La salvación
es cambiar todo lo que usted es por todo lo que Cristo es. Por lo tanto, la fe
salvadora no es simplemente un acto mental; ella calcula el costo (Lc. 14:28) y
humildemente clama a Dios como hizo el publicano en Lucas 18:13: "Dios, sé
propicio a mí, pecador".
¿Tiene usted
en cuenta el costo hoy y todos los días?
Mateo
6:9-10: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el
cielo, así también en la tierra.”
HACER LA VOLUNTAD
DE DIOS, ES LO MÁS IMPORTANTE.
Cuando usted
ora: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga
tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”,
¿está al tanto que esta oración aún no ha sido contestada, más lo será? Cristo
Jesús literalmente, visiblemente, corporalmente regresará a esta tierra. ¿Lo
cree? ¿Piensa que el Señor Jesús nos hubiera enseñado a orar esta oración si no
fuese a ser contestada? Su reino todavía no ha llegado a la tierra. Su voluntad
no se está llevando a cabo en la tierra, más se la hará, porque nuestro Señor
nos enseñó a pedirlo en oración.
Cuando lea o
vea las noticias hoy, observe cómo la voluntad de Dios no se hace en la tierra.
Pídale al Señor que su voluntad sea hecha en la tierra al orar por las personas
involucradas en los reportajes por su bienestar y salvación.
Juan 3:3:
“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”
Nicodemo
estaba tan asombrado con los milagros que Jesús había hecho, que él quería
saber más. Él le preguntó a Jesús de milagros y Jesús le comenzó a hablar
acerca de nacimientos. Era como si Jesús le estuviera diciendo: “Nicodemo, para
entender qué es un milagro, tú mismo tienes que llegar a ser uno.”
Nicodemo era
un hombre inteligente; era un fariseo, principal entre los judíos y era parte
del Sanedrín, y aun así, con todo ese conocimiento, Jesús le dijo: “Si no
nacieres de nuevo, no podrás ver el reino de Dios.”
Las personas
simplemente no pueden ver las cosas espirituales hasta que el Espíritu Santo
encienda la luz en sus almas.
¿Conoce a
alguien que posee mucha educación, mas no tiene la salvación? Le retamos a
compartir estas mismas nuevas de salvación con él o ella hoy.
En 1ª de
Corintios 2: 14 dice la Palabra: Pero el hombre natural no percibe las cosas
que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede
entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Apocalipsis
22:17: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que
tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”
SOMOS UNO
CON CRISTO Y ALLÍ EN LAS BODAS DEL CORDERO, ESTAREMOS CON ÉL.
Dios utilizó
la analogía de una boda para describir el momento cuando llegamos a ser uno con
nuestro Señor Jesucristo. Cuando lleguemos a ser uno con Dios por la eternidad,
lo conoceremos en una manera más íntima de la que lo conocemos ahora. Dios lo
llama “las bodas del Cordero”.
El pastor
Rogers testificó: “Cuando pienso al respecto, no me molesta decirle que la idea
de ser arrebatado para encontrarme con el Señor en gloria y conocerle cara a
cara, es de tal satisfacción, que la Biblia describa dicho evento como la
consumación matrimonial. ¡Eso me emociona!”
Cuando medita
acerca de la segunda venida de Cristo, ¿palpita su corazón de emoción? ¿Anhela
su retorno y su reino?
Mateo 6:33:
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.”
EL PROBLEMA
ES QUE LE ESTAMOS SIRVIENDO A DOS SEÑORES: AL MUNDO Y CREEMOS QUE TAMBIÉN LE
SERVIMOS A DIOS.
¿Sabe cuál
es el problema con muchos de nosotros? Nuestra fe es algo añadido a nuestras
vidas. Jesús dijo: “Ninguno puede servir a dos señores”(Mateo 6:24). ¿Cree
usted eso? Necesita tener sólo una meta en su vida, y ésa es conocer a
Jesucristo personalmente, poderosamente, apasionadamente, y predominantemente.
Todo lo demás será resultado de su devoción.
Usted dirá:
“Pero espere un minuto. ¡Yo tengo otras cosas que hacer! Poseo un trabajo. Debo
descansar. Necesito recreación, tengo amigos. No puedo simplemente limitar mis
intereses a sólo uno.”
Cuando
disciplina su vida a un solo enfoque, todas estas otras cosas contribuirán a lo
principal.
¿Cuál es el enfoque principal de su vida? ¡Que
sea Jesús y tendrá éxito!
DIGA, MI
ENFOQUE PRINCIPAL ES JESÚS.
Salmos
126:6: “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; más volverá a
venir con REGOCIJO, trayendo sus gavillas.”
¿Sabe lo que
hace en la mañana cuando tiene un tiempo a solas con el Señor? Está desyerbando
su jardín. Está limpiando de malezas el jardín de su mente para que la BUENA
SEMILLA de la Palabra de Dios pueda multiplicarse. Ahora, el próximo paso es
plantar la semilla y cultivar la cosecha de Dios. Y cuando vaya a ganar almas,
riegue los cultivos con sus lágrimas. Lea en Juan 17, y vea cómo el corazón del
Señor se quebrantó por las personas que Él anhelaba abrazar y amar. Aprenda
este tipo de compasión en el jardín que Dios le ha dado a cultivar para su
Reino.
Pídale a
Dios que le ponga en sus campos de servicio. Ruéguele que le haga firme, pero
compasivo y sabio para compartir sus Buenas Nuevas.
EL REINO DE
DIOS Y AHORA TAMBIÉN DEBE TENER EN CUENTA SU JUSTICIA.
Malaquías
4:2: “Más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en
sus alas traerá salvación.”
JESUCRISTO
ES EL SOL DE TODA JUSTICIA.
Si Jesús es
el Hijo de Dios, Él es también el Sol de justicia. Permítanos decirle algo
acerca del alba. La salida del sol nunca se adelanta, ni se atrasa. ¿No es cierto?
El amanecer opera de acuerdo al poder y la autoridad de Dios. Usted no puede
apresurarlo, ni tampoco detenerlo. Así también es la segunda venida del Señor
Jesucristo. Él regresará en el momento conocido exclusivamente por Dios. Usted
no puede adelantarlo, ni detenerlo.
Un día el
Señor Jesucristo vendrá, al sonar de la trompeta. Él abrirá las cortinas de las
noches, sujetándolas con una estrella. Luego abrirá la puerta de la mañana
gloriosa de su reino milenario e inundará al mundo con su luz.
Mañana por
la mañana, levántese en la madrugada y dele gracias a Dios porque su tiempo es
perfecto y porque Él volverá.
SOMOS
PEREGRINOS EN LA TIERRA.
Lo cierto es
que sólo estamos de paso en esta tierra. Vamos rumbo a nuestro destino final.
La muerte no es un cese de actividades sino una transición. Ni constituye el
fin de la vida sino sólo un traslado a otra esfera. Si durante esta vida hemos
pensado únicamente en lo terrenal y no nos hemos reconciliado con Dios por el
único medio que Él ha provisto, que es su Hijo Jesucristo, entonces, cuando
pasemos a la otra vida, Cristo tendrá que decirnos: «Yo di mi vida por ti en la
lucha que libré por tu alma, pero tú no me reconociste. Por eso ahora no puedo
reconocerte a ti ante mi Padre aquí en el cielo.»2
En cambio,
si hemos reconocido a Cristo como nuestro único Salvador y hemos vivido como
peregrinos que anhelan una patria mejor, entonces Cristo nos reconocerá ante su
Padre y nos dará la bienvenida a la patria celestial que nos ha preparado.3
1 Mt 6:19-21,33. No os hagáis tesoros en
la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y
hurtan;
6:20 sino
haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde
ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque
donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 6:33.Más buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas.
2 Mt 10:32‑33. A
cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
10:33 Y a
cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante
de mi Padre que está en los cielos.
3 He 11:13‑16.
Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran
extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
11:14 Porque
los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria;
11:15 pues
si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían
tiempo de volver.
11:16 Pero
anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de
llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.
SEÑOR, SOY
UN POBRE DE ESPÍRITU, CLAMO POR MISERICORDIA.
“Bienaventurados
los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” - (Mateo
5:3).
¿Qué
significa ser pobre en espíritu? ¿Significa calificar como el director del
crucero Titanic? No. Jesús está hablando de alguien que reconoce que ante Dios
su posición espiritual está en bancarrota. Literalmente significa que llegamos
al final de la dependencia en nosotros mismos. Usted nunca descubrirá las
verdaderas riquezas de la vida cristiana, hasta que primero admita su condición
destituida ante el cielo. Y algunos de nosotros no queremos admitirlo. Pero,
permítame recordarle algo: Dios creó el mundo de la nada. Esa es su naturaleza.
Él no hará nada de usted, hasta que usted llegue a ser nada. ¿Ha admitido que
es un pecador perdido ante Dios? ¿Qué no posee nada que ofrecerle? Amigo, si
piensa que puede llegar al cielo de alguna otra forma, está enormemente
equivocado. Usted no sabe cuán santo es Dios y cuán pecador es usted.
¿Cómo
describirían sus vecinos, compañeros laborales o amigos su caminar con el
Señor? ¿Sería pobre en espíritu parte de su descripción? ¿Por qué o por qué no?
EL CIELO,
DEBE SER LO PRIMERO QUE MIRA UN VERDADERO CRISTIANO.
“Más buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas” - (Mateo 6:33).
Muchos
creyentes son tan materialistas que nunca miran más allá del mundo físico al
Cristo excelso en los cielos. Ellos sólo pueden ver lo que pueden racionalizar
con sus cinco sentidos: el tacto, el paladar, el olfato, la vista, el oír.
Cuando un problema aparece, éste apaga toda vela en sus almas, expulsa el sol
de su cielo, y no pueden disfrutar el pan diario de vida que Jesús promete.
Algunos que leen esto, tienen un problema gigantesco pues este mundo se dirige
a la obvia destrucción. Si usted está buscando su justicia, Dios le dará todo
lo que necesita. Usted tiene a Dios de su parte: el Rey de reyes, el Señor de
señores. ¡Y no lo olvide!
Lea todo el
contexto de donde Mateo 6:33 es tomado: Mateo 6:19-34. Ahora, escriba Mateo
6:33 en un papel. Póngalo en su billetera como recordatorio de dónde debe estar
su tesoro y que usted debe buscar primeramente la justicia de Dios.
DIOS NOS DA
LAS LLAVES, OREMOS PARA QUE LAS LLAVES, ABRAN LOS CORAZONES.
“Y a ti te
daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será
atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los
cielos” - (Mateo 16:19).
Muchos de
nosotros que estamos orando por nuestros familiares, amigos y vecinos no
salvos, estamos pidiendo en nuestras oraciones en la forma equivocada. Estamos
diciendo: “Oh, Dios, ayúdales para que vean”. Pero ellos están ciegos y no
pueden ver.
Segunda
Corintios 4:3 y 4 dice: “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre
los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el
entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del
evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
HAY UN
ENEMIGO QUE DEBE SER ATADO.
Debemos
primero atar al “cegador”. No estamos en guerra contra carne y sangre. Estamos
en guerra contra Satanás mismo y nunca penetraremos en su casa, sino hasta que
primero lo atemos.
Pídale a
Dios que ponga a los cautivos libres. Que ocasione que ellos se arrepientan y
crean en su Hijo Jesucristo. Pídale que le dé a usted un espíritu de oración, y
que le otorgue Su valentía y pasión para testificar a los perdidos.
SENTADOS CON
CRISTO EN EL CIELO.
¿SABE USTED
LO QUE SIGNIFICA EL REINO DE DIOS?
“Más buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas” (Mateo 6:33).
¿Alguna vez
ha notado que junto con el mandamiento de “no preocuparse”, en Mateo 6:34,
viene correspondientemente la promesa de Dios de cuidar de nosotros? Una de las
más frecuentes promesas es que seremos alimentados. Dios suplirá nuestras
necesidades. Entonces, ¿por qué Dios promete que “todas estas cosas os serán
añadidas”? ¿Será para que no pasemos hambre? No. Amigo, mucha gente que no
confía en Dios tiene su mesa llena de alimentos. La persona inconversa promedio
piensa en el dinero, casas, carros, ropa, joyas, etc. Jesús sabe que tenemos
una mente “de un solo carril”, y que no podemos servir a dos señores. Si son
las cosas materiales las que usted está buscando, entonces no está buscando al
Señor.
En Mateo 6:
31-34. La Palabra dice: 6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o
qué beberemos, o qué vestiremos?
6:32 Porque
los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que
tenéis necesidad de todas estas cosas.
6:33 Mas
buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.
6:34 Así
que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su
afán. Basta a cada día su propio
Y Él es quien nos dice: “Confía en Mí. Pon
toda tu atención y confianza en Mí. Haz el bien y Yo cuidaré de ti.”
¿Está usted
buscando primero el reino de Dios? ¿Cómo lo sabe? ¿Cuál es la evidencia en su
vida que testifica que Él es su primera prioridad?
Mateo 5:3:
“Bienaventurados los POBRES en ESPÍRITU, porque de ellos es el reino de los
cielos.”
¿Qué
significa ser pobre en espíritu? Jesús está hablando de ser un mendigo. Él está
diciendo: “Bienaventurados son los mendigos.” Él no está hablando aquí de
finanzas, sino de una persona ESPIRITUALMENTE pobre. Antes de que una persona
pueda entrar en el reino de los cielos debe reconocer primero que NO importa
cuánto tenga en el reino material o en el reino psicológico, está rotunda y
totalmente en quiebra espiritual y es un mendigo ante Dios. Si esa persona no
ve eso, nunca jamás entrará en el reino de los cielos.
El pastor
Rogers solía mencionar a menudo que era simplemente un mendigo mostrándole a
otro mendigo dónde encontrar comida.
¿Se ve usted
a sí mismo como un mendigo en necesidad del Pan del Cielo?
¿ Sabe
cuántas personas más, necesitan de ese Pan del Cielo?
Apocalipsis
12:10: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la
salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo;
porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los
acusaba delante de nuestro Dios día y noche.”
ESCUCHE LA
VOZ DE DIOS Y NO LA VOZ DEL ENEMIGO.
Usted será
un creyente miserable si no aprende la diferencia entre la convicción del
Espíritu Santo y la acusación satánica. Cuando el Espíritu Santo pone en su
corazón la convicción de un pecado, Él no le hará simplemente sentirse mal. Él
pondrá su dedo en la llaga y presionará. Él le dará convicción de algo
específico y lo declarará culpable legítimamente. Ahora bien, si el diablo no
lo declara culpable en general de todos sus pecados, él intentará acusarlo de
un pecado específico del cual usted ya ha sido perdonado. Satanás lucha una
batalla perdida porque si usted depositó su pecado bajo la sangre de Jesucristo
y éste surge de nuevo, no es Dios quien lo sacó a la luz.
¿Está usted
bajo convicción o acusación hoy de un pecado sin confesar? Lea Apocalipsis
12:9-11. Clame que la sangre poderosa de Jesús cubra su pecado. ¡Arrepiéntase y
crea!
RECUERDE QUE
DIOS PUSO SU REY EN SIÓN.
Salmo 2:6:
“Pero Yo he puesto mi Rey sobre Sion, mi santo monte.”
Los reinos
de este mundo son movidos como peones en un juego de damas, más pronto Dios
moverá a su Hijo a la fila del rey y ordenará: “¡Corónelo Rey de reyes!”
ORE Y
DISPONGA SU CORAZÓN PARA HACER LA VOLUNTAD DE DIOS.
¿Cuántas
veces usted ha orado: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo,
así también en la tierra”? ¿Cree usted que la voluntad de Dios se está haciendo
en la tierra como en el cielo? Dele un vistazo a su alrededor al crimen,
violación, asesinato, abuso de niños, y blasfemia. ¿Cree que eso es la voluntad
de Dios? ¡Claro que no! ¿Cree usted que Jesucristo nos hubiera enseñado a orar
una oración que no sería contestada? Dios va a poner a Jesús a la fila del rey
y demandará: “¡Corónelo Rey!”
Le invito a
leer el Salmo 2: 1- 12.
2:1 ¿Por qué
se amotinan las gentes,
Y los
pueblos piensan cosas vanas?
2:2 Se
levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes
consultarán unidos
Contra
Jehová y contra su ungido, diciendo:
2:3 Rompamos
sus ligaduras,
Y echemos de
nosotros sus cuerdas.
2:4 El que
mora en los cielos se reirá;
El Señor se
burlará de ellos.
2:5 Luego
hablará a ellos en su furor,
Y los
turbará con su ira.
2:6 Pero yo
he puesto mi rey
Sobre Sion,
mi santo monte.
2:7 Yo
publicaré el decreto;
Jehová me ha
dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te
engendré hoy.
2:8 Pídeme,
y te daré por herencia las naciones,
Y como
posesión tuya los confines de la tierra.
2:9 Los
quebrantarás con vara de hierro;
Como vasija
de alfarero los desmenuzarás.
2:10 Ahora,
pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación,
jueces de la tierra.
2:11 Servid
a Jehová con temor,
Y alegraos
con temblor.
2:12 Honrad
al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se
inflama de pronto su ira.
Bienaventurados
todos los que en él confían.
¿Qué les dice el Salmista a los reyes de este
mundo que hagan? Ore ahora que Dios obre en los corazones de los líderes
mundiales.
SED
PRUDENTES Y HONRAR AL HIJO.
NOSOTROS
DEBEMOS PROCLAMAR EL REINO DE DIOS.
Marcos
16:15: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda
criatura.”
El pastor
Rogers en una ocasión afirmó: “Si yo tuviera que identificar la mayor
equivocación acerca de los creyentes de hoy, sería que pasan mucho tiempo
tratando que Dios les saque de sus problemas, en lugar de sumergirse en la justicia.”
ES TIEMPO DE
CUMPLIR LA GRAN COMISIÓN.
Estamos
viviendo a la defensiva en vez de la ofensiva. Necesitamos ir más allá de la
línea defensiva del cristianismo y ubicarnos a la ofensiva: Proclamando el
Reino de Dios, cumpliendo la Gran Comisión y compartiendo con otros al Señor
Jesucristo. Nuestro Pastor nunca nos llevará a donde su fortaleza no pueda
sostenernos. Nunca nos llevará por un camino que Él mismo no haya recorrido
primero.
¿Está usted
compartiendo el amor de Jesucristo y sus palabras de salvación con alguien que
esté perdido? Si no lo está haciendo, comience hoy a posicionarse a la ofensiva
y verá la mano de Dios moverse.
OBREROS
APROBADOS POR DIOS.
Segunda
Timoteo 2:15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero
que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
Sorprende lo
poco que toma para que un creyente deje de llevar acabo la tarea que el Padre
le ha encomendado hacer. Este asunto de ser creyente no es un paseo de domingo
por la tarde. Reflejar la luz de Dios en un mundo de tinieblas es un trabajo de
tiempo completo. Debemos orar, llorar y estudiar al respecto de tal manera que
nos presentemos aprobados.
¿CUÁNDO
VAMOS A EMPEZAR A SERVIR?
La mayoría
de nosotros en los Estados Unidos y en otros Países nos levantamos los domingos
por la mañana y vamos a sentarnos a una iglesia con aire acondicionado y
preciosos vitrales, disfrutando de la mayor comodidad. La verdad es que somos
flojos, indisciplinados y faltos de determinación.
Amigo, amiga
Dios desea llevar acabo su obra con los que están genuinamente comprometidos
con Él.
¿Toma usted
en serio su vida cristiana? Entonces comience algo hoy que edifique el Reino de
Dios para la Gloria del Padre.
LA PALABRA
CON DILIGENCIA, ES : YA, RÁPIDO, HOY, NO MAÑANA.
En
contraste, muchas personas hoy en día, no le dan tiempo a la lectura de la
Biblia, aunque el apóstol Pablo nos rogó: «Procura con diligencia presentarte a
Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la
Palabra de verdad» (II de Timoteo 2:15). Sólo pocas personas oran por los
logros espirituales para poder cumplir con el propósito para el cual Dios las
creó. Creyentes que saben discernir ponen sus metas en línea con los propósitos
de Dios y « . . . (buscan) primeramente el reino de Dios y Su justicia» (Mateo
6:33), pues todas las otras metas para esta vida son secundarias. «Más nuestra
ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor
Jesucristo» (Filipenses 3:20).
¿SABE USTED
A QUIÉN LE ESTÁ SIRVIENDO, O A QUIÉN LE VA
A SERVIR?
La decisión
de a quién vamos a servir es de suma importancia, pues afectará todas las áreas
de nuestras vidas. Esa energía tan intensa que a veces se aplica para conseguir
el éxito en esta vida, también se debe aplicar a las ganas del creyente en
cumplir con los valores eternos para el bienestar de otras personas y para la
gloria de Dios.
DIOS NOS
LLAMRÁ A EVALUAR NUESTRO TRABAJO PARA ÉL.
Uno de los
pensamientos más serios de esta vida es: «Porque el Hijo del Hombre vendrá en
la gloria de Su Padre con Sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a
sus obras» (Mateo 16:27)
Mateo 6:10:
“Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la
tierra.”
LAS RIQUEZAS
NOS DESVÍA Y NOS DEBILITAN, NOS VUELVEN AVÁROS.
Nada esconde
la voluntad de Dios de la vista del hombre con tanto engaño como el éxito y el
orgullo que anima a la autosuficiencia. Quizás fue por esa razón que nuestro
Salvador dijo: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín
corrompen, y donde ladrones minan y hurtan. . . » (Mateo 6:19). Las riquezas
pueden debilitar la fe, tal y como Santiago nos indica, diciendo: «Hermanos
míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean
ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?»
(Santiago 2:5). Las riquezas también nos llevan a perseguir sin fin más y más
«cosas». Esto, a la vez, muchas veces termina en la avaricia, que es también
idolatría (Colosenses 3:5).
NUESTRA
ESPERANZA ESTÁ EN EL DIOS VIVO.
Nuestro
Señor Jesús nos advierte: «Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida
del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee» (Lucas 12:15).
El Señor mismo tiene el poder para hablarnos a cada uno personalmente y
decirnos cómo es que Él quiere que pasemos el tiempo transformando las vidas de
otras personas y cómo cumplir con Su gran comisión. El apóstol Pablo le
escribió a Timoteo: «A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni
pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios
Vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos» (I de
Timoteo 6:17; Deuteronomio 8:18).
Sed sobrios
y estad siempre preparados para la venida de Jesús.
LA HISTORIA
DEL JOVEN RICO.
¡Cuán
difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Cuando el
joven rico le preguntó a Jesús respecto a la salvación, nuestro Señor probó de
inmediato su disposición a dejarlo todo y a seguir "vende todo lo que
tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme"
(Lc. 18:22). Cuando el joven rico no prestó atención a las palabras de Jesús,
demostró que no estaba dispuesto a someterse al señorío de Cristo.
El que
quiera aceptar la salvación debe rendir el control de su vida al Salvador. Eso
significa estar dispuesto a abandonarlo todo para seguirlo, o estar contento
con todo lo que le ha dado, sabiendo que puede soberanamente darle más cuando
le sirve.
LO QUE YO
SOY, LO CAMBIO POR LO QUE CRISTO ES.
La salvación
es cambiar todo lo que usted es por todo lo que Cristo es. Por lo tanto, la fe
salvadora no es simplemente un acto mental; ella calcula el costo (Lc. 14:28) y
humildemente clama a Dios como hizo el publicano en Lucas 18:13: "Dios, sé
propicio a mí, pecador".
¿Tiene usted
en cuenta el costo hoy y todos los días?
Mateo
6:9-10: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el
cielo, así también en la tierra.”
HACER LA
VOLUNTAD DE DIOS, ES LO MÁS IMPORTANTE.
Cuando usted
ora: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga
tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”,
¿está al tanto que esta oración aún no ha sido contestada, más lo será? Cristo
Jesús literalmente, visiblemente, corporalmente regresará a esta tierra. ¿Lo
cree? ¿Piensa que el Señor Jesús nos hubiera enseñado a orar esta oración si no
fuese a ser contestada? Su reino todavía no ha llegado a la tierra. Su voluntad
no se está llevando a cabo en la tierra, más se la hará, porque nuestro Señor
nos enseñó a pedirlo en oración.
Cuando lea o
vea las noticias hoy, observe cómo la voluntad de Dios no se hace en la tierra.
Pídale al Señor que su voluntad sea hecha en la tierra al orar por las personas
involucradas en los reportajes por su bienestar y salvación.
Juan 3:3:
“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere
de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”
Nicodemo
estaba tan asombrado con los milagros que Jesús había hecho, que él quería
saber más. Él le preguntó a Jesús de milagros y Jesús le comenzó a hablar
acerca de nacimientos. Era como si Jesús le estuviera diciendo: “Nicodemo, para
entender qué es un milagro, tú mismo tienes que llegar a ser uno.”
Nicodemo era
un hombre inteligente; era un fariseo, principal entre los judíos y era parte
del Sanedrín, y aun así, con todo ese conocimiento, Jesús le dijo: “Si no
nacieres de nuevo, no podrás ver el reino de Dios.”
Las personas
simplemente no pueden ver las cosas espirituales hasta que el Espíritu Santo
encienda la luz en sus almas.
¿Conoce a
alguien que posee mucha educación, mas no tiene la salvación? Le retamos a
compartir estas mismas nuevas de salvación con él o ella hoy.
En 1ª de
Corintios 2: 14 dice la Palabra: Pero el hombre natural no percibe las cosas
que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede
entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Apocalipsis
22:17: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que
tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”
SOMOS UNO
CON CRISTO Y ALLÍ EN LAS BODAS DEL CORDERO, ESTAREMOS CON ÉL.
Dios utilizó
la analogía de una boda para describir el momento cuando llegamos a ser uno con
nuestro Señor Jesucristo. Cuando lleguemos a ser uno con Dios por la eternidad,
lo conoceremos en una manera más íntima de la que lo conocemos ahora. Dios lo
llama “las bodas del Cordero”.
El pastor
Rogers testificó: “Cuando pienso al respecto, no me molesta decirle que la idea
de ser arrebatado para encontrarme con el Señor en gloria y conocerle cara a
cara, es de tal satisfacción, que la Biblia describa dicho evento como la
consumación matrimonial. ¡Eso me emociona!”
Cuando medita
acerca de la segunda venida de Cristo, ¿palpita su corazón de emoción? ¿Anhela
su retorno y su reino?
Mateo 6:33:
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os
serán añadidas.”
EL PROBLEMA
ES QUE LE ESTAMOS SIRVIENDO A DOS SEÑORES: AL MUNDO Y CREEMOS QUE TAMBIÉN LE
SERVIMOS A DIOS.
¿Sabe cuál
es el problema con muchos de nosotros? Nuestra fe es algo añadido a nuestras
vidas. Jesús dijo: “Ninguno puede servir a dos señores”(Mateo 6:24). ¿Cree
usted eso? Necesita tener sólo una meta en su vida, y ésa es conocer a
Jesucristo personalmente, poderosamente, apasionadamente, y predominantemente.
Todo lo demás será resultado de su devoción.
Usted dirá:
“Pero espere un minuto. ¡Yo tengo otras cosas que hacer! Poseo un trabajo. Debo
descansar. Necesito recreación, tengo amigos. No puedo simplemente limitar mis
intereses a sólo uno.”
Cuando
disciplina su vida a un solo enfoque, todas estas otras cosas contribuirán a lo
principal.
¿Cuál es el enfoque principal de su vida? ¡Que
sea Jesús y tendrá éxito!
DIGA, MI
ENFOQUE PRINCIPAL ES JESÚS.
Salmos
126:6: “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; más volverá a
venir con REGOCIJO, trayendo sus gavillas.”
¿Sabe lo que
hace en la mañana cuando tiene un tiempo a solas con el Señor? Está desyerbando
su jardín. Está limpiando de malezas el jardín de su mente para que la BUENA
SEMILLA de la Palabra de Dios pueda multiplicarse. Ahora, el próximo paso es
plantar la semilla y cultivar la cosecha de Dios. Y cuando vaya a ganar almas,
riegue los cultivos con sus lágrimas. Lea en Juan 17, y vea cómo el corazón del
Señor se quebrantó por las personas que Él anhelaba abrazar y amar. Aprenda
este tipo de compasión en el jardín que Dios le ha dado a cultivar para su
Reino.
Pídale a
Dios que le ponga en sus campos de servicio. Ruéguele que le haga firme, pero
compasivo y sabio para compartir sus Buenas Nuevas.
EL REINO DE
DIOS Y AHORA TAMBIÉN DEBE TENER EN CUENTA SU JUSTICIA.
Malaquías
4:2: “Más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en
sus alas traerá salvación.”
JESUCRISTO
ES EL SOL DE TODA JUSTICIA.
Si Jesús es
el Hijo de Dios, Él es también el Sol de justicia. Permítanos decirle algo
acerca del alba. La salida del sol nunca se adelanta, ni se atrasa. ¿No es cierto?
El amanecer opera de acuerdo al poder y la autoridad de Dios. Usted no puede
apresurarlo, ni tampoco detenerlo. Así también es la segunda venida del Señor
Jesucristo. Él regresará en el momento conocido exclusivamente por Dios. Usted
no puede adelantarlo, ni detenerlo.
Un día el
Señor Jesucristo vendrá, al sonar de la trompeta. Él abrirá las cortinas de las
noches, sujetándolas con una estrella. Luego abrirá la puerta de la mañana
gloriosa de su reino milenario e inundará al mundo con su luz.
Mañana por
la mañana, levántese en la madrugada y dele gracias a Dios porque su tiempo es
perfecto y porque Él volverá.
SOMOS
PEREGRINOS EN LA TIERRA.
Lo cierto es
que sólo estamos de paso en esta tierra. Vamos rumbo a nuestro destino final.
La muerte no es un cese de actividades sino una transición. Ni constituye el
fin de la vida sino sólo un traslado a otra esfera. Si durante esta vida hemos
pensado únicamente en lo terrenal y no nos hemos reconciliado con Dios por el
único medio que Él ha provisto, que es su Hijo Jesucristo, entonces, cuando
pasemos a la otra vida, Cristo tendrá que decirnos: «Yo di mi vida por ti en la
lucha que libré por tu alma, pero tú no me reconociste. Por eso ahora no puedo
reconocerte a ti ante mi Padre aquí en el cielo.»2
En cambio,
si hemos reconocido a Cristo como nuestro único Salvador y hemos vivido como
peregrinos que anhelan una patria mejor, entonces Cristo nos reconocerá ante su
Padre y nos dará la bienvenida a la patria celestial que nos ha preparado.3
1 Mt 6:19-21,33. No os hagáis tesoros en
la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y
hurtan;
6:20 sino
haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde
ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque
donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 6:33.Más buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas.
2 Mt 10:32‑33. A
cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le
confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
10:33 Y a
cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante
de mi Padre que está en los cielos.
3 He 11:13‑16.
Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran
extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
11:14 Porque
los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria;
11:15 pues
si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían
tiempo de volver.
11:16 Pero
anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de
llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.
SEÑOR, SOY
UN POBRE DE ESPÍRITU, CLAMO POR MISERICORDIA.
“Bienaventurados
los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” - (Mateo
5:3).
¿Qué
significa ser pobre en espíritu? ¿Significa calificar como el director del
crucero Titanic? No. Jesús está hablando de alguien que reconoce que ante Dios
su posición espiritual está en bancarrota. Literalmente significa que llegamos
al final de la dependencia en nosotros mismos. Usted nunca descubrirá las
verdaderas riquezas de la vida cristiana, hasta que primero admita su condición
destituida ante el cielo. Y algunos de nosotros no queremos admitirlo. Pero,
permítame recordarle algo: Dios creó el mundo de la nada. Esa es su naturaleza.
Él no hará nada de usted, hasta que usted llegue a ser nada. ¿Ha admitido que
es un pecador perdido ante Dios? ¿Qué no posee nada que ofrecerle? Amigo, si
piensa que puede llegar al cielo de alguna otra forma, está enormemente
equivocado. Usted no sabe cuán santo es Dios y cuán pecador es usted.
¿Cómo
describirían sus vecinos, compañeros laborales o amigos su caminar con el
Señor? ¿Sería pobre en espíritu parte de su descripción? ¿Por qué o por qué no?
EL CIELO,
DEBE SER LO PRIMERO QUE MIRA UN VERDADERO CRISTIANO.
“Más buscad
primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas” - (Mateo 6:33).
Muchos
creyentes son tan materialistas que nunca miran más allá del mundo físico al
Cristo excelso en los cielos. Ellos sólo pueden ver lo que pueden racionalizar
con sus cinco sentidos: el tacto, el paladar, el olfato, la vista, el oír.
Cuando un problema aparece, éste apaga toda vela en sus almas, expulsa el sol
de su cielo, y no pueden disfrutar el pan diario de vida que Jesús promete.
Algunos que leen esto, tienen un problema gigantesco pues este mundo se dirige
a la obvia destrucción. Si usted está buscando su justicia, Dios le dará todo
lo que necesita. Usted tiene a Dios de su parte: el Rey de reyes, el Señor de
señores. ¡Y no lo olvide!
Lea todo el
contexto de donde Mateo 6:33 es tomado: Mateo 6:19-34. Ahora, escriba Mateo
6:33 en un papel. Póngalo en su billetera como recordatorio de dónde debe estar
su tesoro y que usted debe buscar primeramente la justicia de Dios.
DIOS NOS DA
LAS LLAVES, OREMOS PARA QUE LAS LLAVES, ABRAN LOS CORAZONES.
“Y a ti te
daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será
atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los
cielos” - (Mateo 16:19).
Muchos de
nosotros que estamos orando por nuestros familiares, amigos y vecinos no
salvos, estamos pidiendo en nuestras oraciones en la forma equivocada. Estamos
diciendo: “Oh, Dios, ayúdales para que vean”. Pero ellos están ciegos y no
pueden ver.
Segunda
Corintios 4:3 y 4 dice: “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre
los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el
entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del
evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
HAY UN
ENEMIGO QUE DEBE SER ATADO.
Debemos
primero atar al “cegador”. No estamos en guerra contra carne y sangre. Estamos
en guerra contra Satanás mismo y nunca penetraremos en su casa, sino hasta que
primero lo atemos.
Pídale a
Dios que ponga a los cautivos libres. Que ocasione que ellos se arrepientan y
crean en su Hijo Jesucristo. Pídale que le dé a usted un espíritu de oración, y
que le otorgue Su valentía y pasión para testificar a los perdidos.
¿Por qué la
tumba vacía es tan gloriosa? Porque significa mucho más que sólo el hecho de
que Dios levantó a Jesús de entre los muertos. Él lo ha levantado a usted
también, para que camine “en novedad de vida” (ver Romanos 6:4). Yo he salido
de esa tumba. He ascendido. Y usted también, si es que es salvo. ¿Dónde está
Cristo hoy? “SENTADO EN LAS LUGARES CELESTIALES.” ¿Dónde está usted sentado? En
el mismo lugar. Usted no tiene que morir para ir al cielo. En Cristo usted
“está sentado en lugares celestiales “¡ahora mismo! ”Animamos a nuestros
hermanos y hermanas a que se mantengan “mirando hacia arriba”, cuando
deberíamos estar diciéndoles que “miren hacia abajo”. Usted ya está sentado en
los lugares celestiales, y puede mirar sus problemas allá abajo. Usted, mi
querido amigo, ¡tiene una nueva y gloriosa vida!
Aquiétese
por un momento y pídale a Dios que le dé una vida completamente nueva, o
agradézcale por la vida nueva que ya la ha dado.
TRABAJANDO
EN EL MINISTERIO QUE DIOS NOS DIO.
"Pero
de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal
que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para
dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24).
¿Alguna vez
ha visto una competencia de triatlón? Un programa televisivo presentó una que
involucraba 2.4 millas de natación, 112 millas de ciclismo y 26.2 millas
corriendo. Una joven mujer lideraba el grupo, pero de pronto, sólo a unos pocos
metros de la línea de llegada, ella se cayó. Sus piernas parecían fideos. Esta
atleta trató de ponerse de pie y caminar, pero cayó otra vez. Ella terminó la
carrera en agonía; literalmente se arrastró hasta la línea de llegada, pero no
llegó en primer lugar. Si estos hombres y mujeres se entregan a esta agotadora
y dura prueba atlética para ganar una corona corruptible, Dios no quiere que
nosotros seamos menos que los fuertes y espirituales atletas que Dios nos llamó
a ser. Estamos hablando de muerte y vida, cielo e infierno, y la gloria de
Dios.
¿Cómo le va
en la carrera? ¿Es usted lo suficientemente fiel para correr, aunque las cosas
se pongan difíciles? ¿Se unirá a Pablo diciendo Filipenses 3:13-14? Pida a Dios
que le haga fuerte y fiel hasta el fin.
UN NUEVO
HOMBRE QUE TESTIFICA DE JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Sabiendo
esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, para que el
cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado” -
(Romanos 6:6).
La palabra
“sobrio” ha venido a ser, en nuestros días, una palabra que significa el ser
libre del alcohol. Pero en la Biblia, “sobrio” significa el pensar seriamente
en las cosas de Dios. El tiempo final se acerca, y Satanás lo sabe. Usted
necesita saberlo también. ¿Piensa que mientras más nos acercamos al regreso de
Cristo, Satanás pretenderá hacerse el muerto? ¡Rotundamente no! Apocalipsis
12:12 dice que Satanás vendrá “con gran ira, sabiendo que tiene poco
tiempo”.Usted va a ver toda la artillería del infierno desatada sobre los
creyentes, al Cristo preparase para su regreso. Es tiempo de despertar. El
tiempo pasa rápidamente. Mire hacia el cielo. Jesús regresa. Y sea sobrio,
porque Satanás está trabajando.
Lea 1
Tesalonicenses 5:6-8 y 1 Pedro 1:13-16, y 5:8-11.
HIJOS QUE
HABLAN CON DIOS TODO EL DÍA.
“Sabed,
pues, que Jehová ha escogido al piadoso para Sí; Jehová oirá cuando yo a Él
clamare” (Salmo 4:3).
Si alguna
vez ha habido una buena razón para usted y para mí de orar, sería cuando Jesús
dijo que debemos orar (vea Lucas 18:1b). Sin embargo usted se pregunta por qué
hablar con Dios sobre sus necesidades, siendo que “vuestro Padre sabe de qué
cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis” (Mateo 6:8). Orar es
tener comunión con Dios. Es parte del gran plan de Dios que se nos ha dado el
privilegio de cooperar con Dios en oración. En Efesios 6:18 se nos dice que
debemos “orar en el Espíritu”. Toda oración que el Espíritu Santo ponga en su
corazón será contestada, porque la oración que llega al cielo es la oración que
comienza en el cielo. Nosotros sólo cerramos el circuito.
¿De qué
habla con Dios? ¿Le está solicitando algo? ¿O sencillamente da gracias por el
privilegio de tener comunión con Él? Invierta tiempo hoy en oración, sin
pedirle absolutamente nada, sino simplemente alabándole y agradeciéndole por
permitirle tener esa clase de relación con Él.
DEBEMOS
ESTAR LISTOS PARA SU VENIDA.
“Velad,
pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir”
(Mateo 25:13).
Cuando el
pastor Adrián Rogers era universitario, se preparaba apuradamente para los
exámenes finales. Esa no era la mejor manera de prepararse, pero era todo lo
que él podía hacer por la ocupada agenda que tenía. Si no se desvelaba, era
imposible ir al día con sus estudios. ¿Alguna vez usted ha hecho eso? Jesús nos
dice que estemos listos para su retorno porque puede ocurrir en cualquier
momento. ¿Está usted listo? Si usted lee los escritos del apóstol Pablo,
aprenderá que él quería siempre estar listo para el regreso de Cristo. Pablo no
fue un ciudadano de la tierra tratando de irse al cielo. Él era un ciudadano
del cielo peregrinando en la tierra. Y él estaba listo para partir en el
instante que Dios le llamara.
En oración
lea Mateo 10:37-39; 1 Corintios 7:29-31 y Santiago 4:4. ¿Está usted dispuesto
(¡y listo!) para ir adondequiera y hacer lo que Dios le pida que haga? ¿O está
usted “atado” a su casa, a sus posesiones, a su posición? Pudiera ser que Dios
no le llame para ir a ningún lado, pero si lo hace, ¿iría? ¿Está listo para
partir?
RECUERDE SU
PALABRA ES LA VERDAD.
Mateo 5:18:
“Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota
ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.”
EL PLAN DE
DIOS SERÁ EJECUTADO EN SU TOTALIDAD.
¿Cómo
sucedió? ¿Cómo se escribió la Biblia separada de la inspiración divina?
SU PALABRA
ES LA INSPIRACIÓN DIVINA DE DIOS.
Suponga que
decidimos construir un monumento a los 50 estados de los Estados Unidos en
Washington utilizando piedras oriundas de cada estado. Martillaríamos hasta
sacar las piedras de las canteras individuales en todos los estados. Luego las
empacaríamos y las enviaríamos a Washington. Después al encajar las piedras
unas con otras, descubrimos que no hay ni una piedra demás, ni una piedra de
menos. Al culminar la tarea, terminamos con un monumento simétricamente
magnífico. La única respuesta a esta perfección es que existe un arquitecto
maestro que lo diseñó todo. De la misma manera, usted no puede explicar la
unidad de la Biblia independiente de la inspiración divina.
Alabado sea
Dios por su diseño maestro del universo, su diseño de las estrellas, los
planetas, los cielos, los mares... ¡y usted!
Termine
leyendo Colosenses 1:24-29 y Colosenses 2:1-19.
EL CORDERO
ES JESÚS Y ÉL ES EL SEÑOR Y ÉL ES DIOS.
Apocalipsis
5:12: “El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la
sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.”
Hay una
interesante historia de cómo el dotado violinista Fritz Chrysler adquirió un
violín Stradivarius. Chrysler escuchó acerca de un violín que poseía un anciano
inglés y ofreció comprárselo, mas el anciano le dijo que no estaba a la venta.
Un día Chrysler fue a la casa del anciano y le rogó: “Si no lo puedo comprar,
¿lo puedo tocar?” El inglés lo invitó a pasar e incluso le permitió que
comenzara a tocar música con el violín. Grandes lágrimas se le formaron en los
ojos al inglés y dijo: “No está a la venta, mas es suyo. Usted es el maestro y
sólo usted es digno del violín.”
De eso se
trata la alabanza. Dios es el Maestro y el único digno.
Empezando
con la letra “A”, y usando cada letra del alfabeto, alabe al Señor por todo lo
que ¡Él es, ha sido y será!
¡VEN SEÑOR,
POR FAVOR, VEN!
Apocalipsis
22:17: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que
tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”
Dios utilizó
la analogía de una boda para describir el momento cuando llegamos a ser uno con
nuestro Señor Jesucristo. Cuando lleguemos a ser uno con Dios por la eternidad,
lo conoceremos en una manera más íntima de la que lo conocemos ahora. Dios lo
llama “las bodas del Cordero”.
El pastor
Rogers testificó: “Cuando pienso al respecto, no me molesta decirle que la idea
de ser arrebatado para encontrarme con el Señor en gloria y conocerle cara a
cara, es de tal satisfacción, que la Biblia describa dicho evento como la
consumación matrimonial. ¡Eso me emociona!”
Cuando
medita acerca de la segunda venida de Cristo, ¿palpita su corazón de emoción?
¿Anhela su retorno y su reino?
DIOS EN SU
TRONO.
“Porque en
Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en
la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados,
sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él” (Colosenses 1:16).
Jesucristo
es el poder de la creación. El pequeño bebé que nació en un pesebre, es el gran
creador del cual se habla en Génesis, capítulo uno. De hecho, ese pequeño bebé
creó a su madre María. Cuando Él nació, era tan viejo como su Padre, y mucho
mayor que su madre. Si miramos el versículo de hoy, la palabra “porque” tiene
el significado de “acción o movimiento hacia alguna cosa”. La razón de todo fue
Jesús. No sólo todo fue hecho por Él, sino que también fue hecho para Él. Y
todas las cosas retornarán hacia Él. El todo de la vida encontrará su clímax en
Jesucristo. Él es el poder de la creación, el preservador de la creación y el
propósito de la creación.
Elohim,
significa el Dios Creador. Invierta tiempo y lea: Génesis 1:1-3, 27-28; 3:3;
Isaías 40:28, 54:5; Salmos 19:1-6, 95:6; Nehemías 9:17; Juan 1:1-27. Hebreos
1:8, 11:3.
NUESTRA FE
ES EN JESÚS.
Hebreos
12:2: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por
el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se
sentó a la diestra del trono de Dios.”
¿Cómo
obtiene usted fe? Poniendo sus ojos en Jesús. La fe se produce en el corazón.
Usted no tiene que forzar la fe. Suponga que una persona necesita cruzar un
gran río y no está seguro si el puente puede soportar su peso. Entonces, puede
hacer una de dos cosas: Una, ponerse de pie a orillas del río y tratar de
adquirir suficiente valor para hacerse creer que dicho puente puede soportarle;
luego lo cruzara tímidamente. O dos, podría observar cómo los camiones de carga
cruzan ese poderoso puente de hierro y concreto y ¡creer! Fe es el resultado de
ver la resistencia del mencionado puente. De la misma manera, no es una fe
grande en Dios lo que usted necesita, sino fe en un Dios grande.
Intente
hacer algo tan grande en su vida hoy, que de seguro fracasará a menos que Dios
esté en ello.
¿Qué
significa poner sus ojos en Jesús para que Él supla todas sus necesidades?
Bueno, supongamos que José, le presta dinero a un amigo y luego éste se da
cuenta que no puede pagárselo. José, quien anda detrás de él, le informa: “Si
no puedes pagarme me veré forzado a quitarte tu propiedad.” Entonces, el
endeudado va a donde otro amigo, Víctor, y le cuenta su apremiante situación y
le suplica ayuda. Víctor le afirma: “Yo me encargo de todo.” En otras palabras:
“No te preocupes, déjamelo a mí.” De igual forma cuando la Biblia nos exhorta a
poner nuestros ojos en Cristo Jesús, significa que debemos recurrir a Él
cualquiera sea su necesidad.
¿Está
alguien dependiendo de usted para suplir sus necesidades? ¿Está usted, por lo
tanto, poniendo sus ojos en Dios para poder hacerlo o lo está tratando de
llevar acabo solo?
DIOS QUIERE
QUE SEAMOS INSTRUMENTOS DE JUSTICIA.
“Ni tampoco
presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino
presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros
miembros a Dios como instrumentos de justicia” - (Romanos 6:13).
¿Sabe que si
el diablo hace lo que hace en su vida, es porque usted mismo se lo ha
permitido? Antes de ser salvo, no tenía opción. Usted era esclavo del pecado
(lea Juan 8:34). Y mucho más que eso, usted estaba muerto en sus delitos y
pecados (vea Efesios 2:1-3). ¿Puede un hombre muerto escoger ser justo? Por
supuesto que no. Pero si usted es salvo, Dios le ha dado vida en Cristo (vea
Efesios 1:4-5). Ahora, usted no tiene que dejar que el pecado tenga autoridad
en su vida. No hay absolutamente ningún poder que diga que usted debe pecar.
Cuando Dios le salvó, le dio poder para vencer al pecado. Cuando Jesús es
Señor, usted quita del trono al pecado y pone en el trono a Jesús. Necesitamos
ser como el hombre que oraba: “Señor, ayúdame a cooperar contigo; así no
tendrás que operarme.”
Pídale a
Dios que le revele si usted consciente o inconscientemente ha cedido para ser
un instrumento de injusticia. Pídale a Dios que le dé convicción de pecado y lo
traiga al arrepentimiento. Pida Su perdón y Su poder para poder ser un
vencedor.
¡Alabe a
Dios porque Él hace nuevas todas las cosas!