miércoles, 11 de abril de 2018

EL PROTOCOLO DIVINO PARA EL REY.


EL PROTOCOLO DIVINO PARA EL REY.
“Más esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien” (Jeremías 7:23).
“Si quieres que te bendiga, no sólo debes obedecer, sino que debes obedecer perfectamente.” Si usted quiere las bendiciones de Dios sobre su vida, usted no puede sólo obedecer en parte. Debe obedecer perfectamente.
Salmo 2:6: “Pero Yo he puesto mi Rey sobre Sion, mi santo monte.”
Los reinos de este mundo son movidos como peones en un juego de damas, más pronto Dios moverá a su Hijo a la fila del rey y ordenará: “¡Corónelo Rey de reyes!”
¿Cuántas veces usted ha orado: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”? ¿Cree usted que la voluntad de Dios se está haciendo en la tierra como en el cielo? Dele un vistazo a su alrededor al crimen, violación, asesinato, abuso de niños, y blasfemia. ¿Cree que eso es la voluntad de Dios? ¡Claro que no! ¿Cree usted que Jesucristo nos hubiera enseñado a orar una oración que no sería contestada? Dios va a poner a Jesús a la fila del rey y demandará: “¡Corónelo Rey!”
Le invito a leer el Salmo 2. ¿Qué les dice el Salmista a los reyes de este mundo que hagan? Ore ahora que Dios obre en los corazones de los líderes mundiales.
2:1 ¿Por qué se amotinan las gentes,
Y los pueblos piensan cosas vanas?
2:2 Se levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido, diciendo:
2:3 Rompamos sus ligaduras,
Y echemos de nosotros sus cuerdas.
2:4 El que mora en los cielos se reirá;
El Señor se burlará de ellos.
2:5 Luego hablará a ellos en su furor,
Y los turbará con su ira.
2:6 Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sion, mi santo monte.
2:7 Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.
2:8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
Y como posesión tuya los confines de la tierra.
2:9 Los quebrantarás con vara de hierro;
Como vasija de alfarero los desmenuzarás.
2:10 Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación, jueces de la tierra.
2:11 Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
2:12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían.
DIOS NOS VE COMO:
 “En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado” - (Efesios 1:5-6).
En el Antiguo Testamento, había tres clases de personas que eran ungidas por Dios: el profeta, el sacerdote y el rey. Como creyente, usted también es profeta, sacerdote y rey, porque Dios le ha ungido. Como profeta, debe recibir la Palabra de Dios y compartir esa Palabra con otros. Como sacerdote, usted tiene acceso directo a Dios, de tal manera que puede adorarle y ofrecerle sacrificios espirituales. Y como rey, usted un día reinará con Cristo. ¿No le emociona profundamente el saberse profeta, sacerdote y rey, ungido por Dios?
Al enfrentar las actividades de este día, pregúntese: “¿Qué es lo que diría un profeta? ¿Cómo reaccionaría un sacerdote? ¿Haría esto un rey?”
JESUCRISTO ES UN REY QUE INTERCEDE.
Hebreos 7:25: “Por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por Él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.”
¿Ha sentido alguna vez que está totalmente solo (a) cuando una dificultad golpea su vida? Dígase: “Estoy siendo bendecido (a) por sus oraciones.”
Jesús está velando por usted y Él está orando por usted. El Salvador. El Pastor. El Rey. El Príncipe. ¡Él está orando por usted!
¿Se siente animado? ¡Esperamos que sí! Tan sólo saber que el que murió por usted, y vive “para interceder” por usted es suficiente. Él vive para estar firme en la brecha por usted.
¡Qué Dios tan poderoso el que servimos! ¡Qué misericordia inmerecida! ¡Usted está en la lista de oración de Jesús! Él lo conoce. Y Él está orando cuando usted está pasando por el ojo de la tormenta.
Romanos 8:15: “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el ESPÍRITU de ADOPCIÓN, por el cual clamamos: ¡Abba Padre!”
Es trágico, pero muchos nunca aceptarán su santidad. Hace tiempo, estaba de moda entre los creyentes hacer comentarios como éste: “Soy salvo, pero no soy cristiano.” Luego la persona explicaba: “Bueno, no soy digno de llamarme cristiano porque no estoy viviendo como uno.”
Permítanos aclararle algo. ¿Ha creído usted en el nombre del Señor Jesucristo y se ha arrepentido de sus pecados? ¿Ha invocado el nombre del Señor para que le libre del juicio del infierno? Si es así, usted es pariente cercano de la Trinidad. ¡Usted es un hijo del Rey! Dado que usted es ahora parte de la familia de Dios, Jesús no es solamente su Señor y Salvador, es también su AMIGO y su HERMANO.
¿Ha sentido que no puede llamarse a sí mismo cristiano por su pecado? Entonces, arrodíllese y arrepiéntase del pecado de incredulidad que no le permite conocer que ¡usted es hijo del Rey!
RECIBIMOS UN SELLO REAL.
Efesios 1:13: “Fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.”
En el instante que usted recibe a Jesucristo como su Señor y Salvador, el Espíritu Santo de Dios le sella en Sí mismo. ¿Qué significa ser sellado? Significa ponerle el sello del Rey a usted. El sello del Rey no puede ser destruido por ningún hombre. Significa que usted le pertenece a Él en todo tiempo y por la eternidad.
Segunda Timoteo 2:19 dice: “Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos.”
Usted es sellado por el Espíritu Santo para tener una comunión con Dios.
REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
Apocalipsis 17:14: “[...] y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles.”
La segunda venida de Jesús va a ser el mayor evento de todas las edades. Es una de las grandes verdades teológicas enseñadas en la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis. El nuevo nacimiento es sumamente importante, pero se menciona sólo nueve veces en el Nuevo Testamento. El bautismo es sumamente importante, pero se menciona sólo 20 veces en el Nuevo Testamento. Se menciona el arrepentimiento sólo 70 veces en la Biblia, siendo tan importante y necesario como lo es. Más el retorno del Señor Jesucristo se menciona por lo menos 380 veces en la Palabra de Dios. Uno de cada 25 versículos apunta con un ansioso dedo hacia la segunda venida del Señor Jesucristo.
¿Está usted preparado (a) para la segunda venida del Señor? ¿Y qué si regresara ahora mismo?
LA JUSTICIA YACE SÓLO EN EL SEÑOR JESUCRISTO.
“Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10:4).
El mundo piensa que pecado es ser malo y que ser justo es ser bueno. Dicen: “Si es que soy una buena persona, entonces iré al cielo.” Para ellos, Dios es como Papá Noel, que hace una lista y la revisa dos veces para determinar si hemos sido buenos o malos. Eso no es así. La justicia yace sólo en el Señor Jesucristo. Él dejó el cielo, vino a la tierra, vivió una vida justa y perfecta. Luego sufrió, derramó su sangre y murió en una cruz como expiación o sacrificio por nuestros pecados: Fue sepultado y resucitó por el poder de Dios, y ascendió a la gloria. Su sangre fue aplicada al propiciatorio de Dios: eso es justicia. Gálatas 2:21 nos dice: “[...] si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.” ¿Sabe lo que eso significa? Si usted pudiera salvarse siendo bueno, entonces el Calvario fue un error. Si hubiera habido otra manera de que usted se salve, Dios no hubiera dejado que su Hijo muriera sobre una cruz.
¿Cómo ve usted  a Dios? ¿Es Él su Papá Noel, asegurándose si se portó bien o mal? ¿Es Él su mayordomo, cumpliendo cada uno de sus deseos y caprichos? ¿O es Él el Altísimo y exaltado Rey de reyes, el Todopoderoso Padre Eterno?
LA CONFIANZA EN ÉL NOS GARANTIZA LA VICTORIA.
“Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho” (Marcos 11:23).
Cuando era niño, ¿alguna vez jugó al “rey de la montaña”? Cuando lograba llegar a la cima de un pequeño montículo, usted podía empujar a los otros abajo, porque ellos trataban de empujarlo a usted, para ser ellos los “reyes de la montaña”.
En Josué 14, leemos que Caleb enfrentó una ciudad de gigantes, y porque él había seguido fielmente al Señor, tuvo la fortaleza del Señor y dijo: “Dame, pues, ahora este monte” (Josué 14:11,12).
Todos nosotros enfrentamos gigantes cada día: gigantes de la duda, del temor, del desánimo, de la bancarrota, de la enfermedad, de amistades destruidas. ¿Cree usted que los gigantes que habitaban en la Tierra Prometida, tomaron a Dios por sorpresa? Dios sabía que ellos estaban allí, todo el tiempo. Eran parte de Su propósito para fortalecer la fe de Su gente. Es tiempo de que usted se aferre firmemente a la Palabra de Dios, y crea que lo que Él dice es verdad.
¿Cuáles son los gigantes que usted está enfrentando hoy? Pídale a Dios fe para conquistar esos gigantes, como lo hizo Caleb, pídale a Dios “que le dé esa montaña”.
JESUCRISTO SIEMPRE ESTÁ PRESENTE CON LOS SUYOS.
“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy Yo en medio de ellos” (Mateo 18:20).
Un día, varios agentes del Servicio Secreto fueron a chequear una iglesia a la que quería asistir el Presidente de los Estados Unidos. Por alguna razón, el Presidente decidió no ir, pero la noticia ya había circulado en la ciudad. Mucha gente llamó a la iglesia para preguntar si podían asistir. Una señora llamó para decir que no era miembro de esa congregación, pero que quería ver al Presidente, y le preguntó al Pastor: “¿Es cierto que el Presidente va a estar en su iglesia el domingo?” El Pastor le contestó: “No, señora, él no estará aquí. Pero sí nos acompañará el Rey de reyes, ¡y eso debería ser más que suficiente para que usted venga a la iglesia!”
El Señor Jesús se encuentra con su gente, y a Él le tiene sin cuidado las credenciales de los invitados. Él siempre está en medio de los suyos.
¿Cuáles son las credenciales que usted tiene cuando se encuentra con Dios? ¿Alguna vez ha leído las credenciales de Pablo en Filipenses 3:4-6? Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más:
3:5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;
3:6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
 ¿Cuál fue la respuesta de Pablo en los versículos del 7 al 14? 3:7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.
3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,
3:9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
3:10 a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,
3:11 si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos.
3:12 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
3:13 Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
3:14 prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
 ¿Cuál debería ser su respuesta personal?
LA BÚSQUEDA DEL HOMBRE ES EL REINO Y SU REY.
“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” - (Mateo 6:33).
Muchos creyentes son tan materialistas que nunca miran más allá del mundo físico al Cristo excelso en los cielos. Ellos sólo pueden ver lo que pueden racionalizar con sus cinco sentidos: el tacto, el paladar, el olfato, la vista, el oír. Cuando un problema aparece, éste apaga toda vela en sus almas, expulsa el sol de su cielo, y no pueden disfrutar el pan diario de vida que Jesús promete. Algunos que leen esto, tienen un problema gigantesco pues este mundo se dirige a la obvia destrucción. Si usted está buscando su justicia, Dios le dará todo lo que necesita. Usted tiene a Dios de su parte: el Rey de reyes, el Señor de señores. ¡Y no lo olvide!
ESTAMOS ESPERANDO CON ALEGRÍA  A JESUCRISTO EL REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.
Segunda Pedro 3:9: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”
¿Alguna vez se ha puesto a pensar por qué el Señor Jesús aún no ha regresado?
1. Porque nuestro Señor está esperando que la gente se salve.
2.Él está esperando a ese pariente, a ese vecino, a ese compañero de trabajo suyo.
 3. Quizás lo esté esperando a usted.
 Sin embargo, uno de estos días y tal vez muy pronto, Cristo regresará. Verá, es la misericordia de Dios lo que detiene la Segunda Venida de Jesucristo.
4. No obstante, la justicia y juicio de Dios requieren que un día Él retorne. Incluso, ahora mismo, las tormentosas aguas de la ira de Dios están furiosamente golpeando la represa de su misericordia. Y uno de estos días, dicha represa cederá al juicio de Dios y el día del Señor vendrá.
5. ¡Nuestro Señor regresará!
¿El regreso del Señor Jesucristo hace que su corazón palpite con anticipación o con terror?
SERÁ UN DÍA LLENO DE SORPRESAS, IGUAL QUE LES OCURRIÓ A ESTA FAMILIA.
NO PERMITA QUE LE OCURRA A USTED.
Primera Tesalonicenses 5:2: “Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche.”
Un hombre que salió de compras dejó las llaves de su auto y las de su casa en el encendido de su coche. Al regresar, el vehículo había desaparecido. A la mañana siguiente lo descubre en la entrada de su casa con una nota: “Tuve una emergencia. Lo siento. Necesitaba su vehículo. ¡Aquí tiene en agradecimiento unos boletos para el partido de los ‘Cowboys’!”
El hombre fue y le contó a su esposa: “No me lo vas a creer. Ahí está nuestro carro. ¡Y tenemos boletos para el partido de los ‘Cowboys’!”
Ellos fueron al partido y cuando regresaron encontraron que su casa había sido saqueada. Así es cómo el Señor Jesucristo va a venir: “Como ladrón en la noche.”
¿Qué cambiaría en su vida si supiera que el Señor va a regresar en las próximas 24 horas? ¿Cómo viviría?
¿POR QUÉ NO SE ACERCA A JESUCRISTO HOY?
“Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios” - (2 Corintios 1:21).
¿Qué es lo que Dios hará por usted, si se lo permite?
1. Él lo establecerá. En otras palabras, Él lo hará estable, seguro, confiable e inamovible para que no sea zarandeado por todo viento de doctrina.
2. Este verbo está en tiempo presente participio, lo cual significa que su acción es continua. No significa que es una sola vez y basta.
3. Dios está en el proceso de establecerlo. Ahora, ¿en dónde lo establece?
4. En Cristo. Él le está moviendo cerca y más cerca a Cristo, la Roca de su salvación.
5. Cuando usted es salvo, Dios lo pone en Cristo y entonces, días tras día, lo acerca más y más a Él.
Examine su caminar con Dios. ¿Qué cosas específicas usted ve en su vida que son indicativas que está más cerca de Dios que lo que estuvo hace un año atrás, o hace un mes, o hace una semana o hace un día?
CREER Y CREER CADA DÍA MÁS EN JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Y Yo [Jesús] también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” - (Mateo 16:18).
Hay muchas personas que dicen:
1. “Yo creo en Jesús, mas no creo en la iglesia.” Eso es como decir: “Yo creo en el fútbol, pero no creo en los estadios, ni en los uniformes ni en la pelota de fútbol.” Jesús ama a la iglesia.
2. Él dio su vida por la iglesia. Si usted desea ser victorioso en las batallas espirituales de la vida, debe darse cuenta que el cristianismo no es una religión tipo “Llanero Solitario”. La iglesia existe para unirnos y ganar las batalla juntos.
3. El compositor Sabine Baring-Gould escribió el famoso himno “Firmes y Adelante”, y en una de las estrofas dice: “Tronos y coronas pueden perecer; de Jesús la iglesia siempre habrá de ser; nada en contra suya prevalecerá, porque la promesa nunca faltará.”
Si usted al presente no está involucrado en una iglesia, ore al Señor para que le guíe a una iglesia en donde se enseñe sana doctrina, y en donde Jesucristo sea honrado y glorificado.
LA GRACIA INMERECIDA DE JESUCRISTO BASTA PARA ESTAR CON ÉL.
“Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras” (Romanos 4:6).
El mismo año que los Estados Unidos declararon su independencia de Inglaterra, Augustus Toplady escribió una canción declarando completa dependencia de Dios: Roca de la eternidad.
1. Una estrofa declara: “Nada en mi mano traigo, Simplemente a la cruz me arraigo; Desnudo, a Ti por vestido vengo; Impotente a Ti gracia ruego; Sucio, a la fuente vuelo; Lávame, Salvador, o muero.”
2.  En ocasiones es difícil soltar nuestros pecados y nuestras obras de justicia para poner completamente nuestra confianza en Dios para salvación. 3. ¿Sabía que existe algo en la naturaleza humana que no quiere hacerlo? De alguna forma queremos ayudar a Dios con nuestras obras de justicia.
4. Mas sin embargo “todas nuestras justicias son como trapo de inmundicia” (Isaías 64:6b).
5. Dios es quien nos hace justos.
Ore así: “Nada en mi mano traigo, Simplemente a la cruz me arraigo; Desnudo, a Ti por vestido vengo; Impotente a Ti gracia ruego; Sucio, a la fuente vuelo; Lávame, Salvador, o muero.”
JEHOVÁ ES MI REFUGIO Y MI DIOS Y MI ROCA DE SALVACIÓN.
“Más Jehová me ha sido por refugio, y mi Dios por roca de mi confianza” (Salmos 94:22).
Cuando usted esté listo para realmente vivir para Dios, tendrá que afrontar tres enemigos.
 1. Enfrentará aquellos que están en desesperación: siempre estarán anunciando calamidades.
2. Aquellos que le verán con desdén: siempre estarán riéndose de usted.
3. Y aquellos portadores de desánimo: siempre estarán diciendo “que no se puede hacer”.
Usted debe aprender a silenciar sus voces. ¿Cómo hacerlo?
 A solas, en la cámara secreta del Todopoderoso, fije sus ojos en Él. Si usted escucha lo que esas personas dicen, nunca obtendrá la victoria en lo que Dios le ha llamado a hacer.
 Creemos que David derrotó a Goliat porque él gustaba de estar a solas con Dios. Creemos que José sobrevivió el abandono y la prisión, porque él tenía comunión íntima con Dios.
Escriba en una tarjetita los nombres de las personas que se ríen de usted; los que le dicen que se rinda, y los que le dicen que no se puede hacer. Ahora, ponga esos nombres delante de Dios, para que Él los silencie, y le dé a usted la fortaleza para amarlos en Jesús, y traerlos a Sus pies.
ÉL ES LA ROCA DE LA SALVACIÓN.
“Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en Él; es justo y recto” (Deuteronomio 32:4).
El trabajo de Dios es perfecto. Todas las cosas que Dios hace son perfectas. Su trabajo es perfecto. Nuestros trabajos tienen fallas y errores. Incluso lo mejor que el hombre puede hacer, es imperfecto. Tome una aguja de coser, que parece tan perfecta y brillante. Póngala bajo un microscopio y afine el enfoque hasta que pueda ver el intrincado detalle de esa aguja. ¿Qué es lo que verá? Usted verá lo que parece ser la corteza áspera y resquebrajada de un árbol. Ahora, ponga bajo el microscopio el pétalo de una rosa, y se maravillará al observar un mundo microscópico de delicado diseño, porque el trabajo de Dios es perfecto. Él nunca comete un error.
¿Usted se siente hoy como “una equivocación”?
 Pídale a Dios que le otorgue un especial ungimiento de Su presencia.
 Y recuérdese las siguientes cosas:
 1. “No soy un error.
2. Soy creado a Su imagen.
3. Estoy en las palmas de Su amorosas manos
 4. y bajo el amparo de Sus alas. 5. Soy escogido y amado por el Señor Dios, para cumplir con un propósito especial.”
SIGA LAS INSTRUCCIONES DE DIOS.
Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. —Mateo 7:24.
Uno de mis pasatiempos de la niñez era armar modelos de aeroplanos. Cada vez que abría una caja nueva, lo primero que veía eran las instrucciones, pero creía que no necesitaba seguirlas. En mi mente, sabía exactamente cómo armarlo. Recién después de haber pegado algunas piezas, me daba cuenta de que había saltado un paso importante: colocar al piloto en la cabina de mando.
Es fácil creer que no necesitamos instrucciones para la vida; sin embargo, al poco tiempo, nos damos cuenta de que hemos arruinado todo. Exactamente por esta razón, Jesús aconsejó que seguir Sus instrucciones es la manera que la gente sabía desarrolle una vida sólida, segura y significativa (Mateo 7:24-29). El Señor recién acababa de decirles a las multitudes que lo escuchaban que pusieran la otra mejilla, que continuarán la segunda milla, que perdonaran a los enemigos y que vendieran los tesoros para poder dar a los pobres (5:39-44). No obstante, recibir instrucciones no basta. La clave está en seguirlas. «Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca» (7:24).
El ser humano que no sigue las indicaciones es, como expresa Jesús, «insensato» (v. 26). Para el mundo, perdonar a tus enemigos y dar a los pobres puede parecer una manera ridícula de construir una vida; sin embargo, el Señor nos dice que es la forma sabia de hacerlo.
Para desarrollar una vida sólida, sigue las instrucciones de Jesús.
La obediencia tiene un sentido doble: el primero: «Cualquiera, pues, que Me oye estas Palabras», entonces reacciona: «y las hace (estas Palabras)». El sabio y el necio les dan mucho cuidado y labor a sus actividades — el uno está haciendo tesoros en el cielo, pero el otro solamente está cumpliendo metas humanas. Cuando nuestro mayor deseo es agradar a Cristo, Su Palabra será nuestro mando supremo para esta vida, y nos guiará a evitar el lazo de la obstinación, del orgullo, y de la avaricia. Por medio de Su Palabra sola, guiados por el Espíritu Santo, es que podemos estar a cuenta con nuestro Creador.
Es imposible vivir otra vez los años malgastados, pero es posible dejar de edificar sobre la arena que se hunde y empezar a edificar sobre la Roca de la eternidad. «Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará» (I de Corintios 3:11-13).
El tener la mente de Cristo purifica nuestros pensamientos (Filipenses 2:5).
DIOS ES NUESTRA FUERZA.
Génesis 18:14: “¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”
Un niñito trataba de mover una roca mientras su padre le observaba de lejos. El pequeño empujaba agotado, mas no podía darle vuelta a la piedra. Su papá, con una sonrisa, le preguntó: “¿Estás usando toda tu fuerza?” El niño respondió: “Sí, papi. Uso toda mi fuerza.” Y el papá le explicó: “No, no la estás usando porque no me has pedido que te ayude. Mi fuerza es tu fuerza.”
En ocasiones luchamos con problemas y decimos: “No sé qué hacer.” Nuestro Padre quiere que digamos: “Yo ya no tengo fuerzas”, y pidamos su ayuda. Él está allí. No hay ningún problema demasiado grande para Jesús. ¿Cree en eso? Esperamos que sí.
¿Posee algún problema que se le sale de las manos? Entrégueselo a Jesús. Él puede hacerse cargo de éste.
CREER EN ÉL ES SUFICIENTE.
Salmos 18:2: “Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fortaleza mía, en ‘El confiaré; mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.”
¿Sabe qué es lo mejor que podría hacer para glorificar a Dios?
1. No sería ofrendar un millón de dólares.
2. Ni sería ofrecer su cuerpo para ser quemado.
3. Tampoco sería viajar a un país lejano como misionero.
4. Lo mejor que usted podría hacer para glorificar a Dios es creer en Él.
 5. La fe dice: “Dios, eres digno de toda mi confianza.” No sólo cante acerca de su fe en un gran Dios. U ore acerca de su fe en un gran Dios. O lea acerca de su fe en un gran Dios. Usted debe creer en Él: ¡una fe fuerte glorifica a Dios!
Medite en los nombres de Dios: Príncipe de Paz, Cordero de Dios, la Estrella resplandeciente de la mañana, el Buen Pastor, el Mesías, el Alfa y la Omega.
AFLICCIONES PRESENTES-VS- GLORIA VENIDERA.
Romanos 8:18: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de m Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
8:19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
Dios anhela edificar en nosotros una fe tan fuerte como el acero y tan sólida como una roca. Y lo llevará acabo por medio del fuego de la aflicción. ¿Para qué? Para ponerle a prueba. La fe que no puede ser probada, no es fiable. Los tiempos en los cuales crecemos más no son cuando todo marchaba bien. Las ocasiones cuando sufrimos pesares, presiones, y problemas son los tiempos de nuestro crecimiento en Cristo, ¿verdad?
Alguien escribió estas palabras: “Caminé una milla con el placer, y me platicó todo el camino. Mas a pesar de todo lo que dijo no aprendí más sabiduría. Caminé una milla con el pesar y ni una palabra dijo. Pero cuánto aprendí cuando el pesar caminó conmigo.”
¿Se encuentra en el fuego de la aflicción? Crea que Jesús le ayudará a salir victorioso (a) y le hará más fuerte cuando termine la prueba.
CONFIANZA EN DIOS, NO OLVIDAR SUS OBRAS Y GUARDAR SUS MANDAMIENTOS, ES LO QUE DIOS NOS PIDE.
Salmos 78:7: “A fin de que pongan en Dios su confianza, y no se olviden de las obras de Dios; que guarden sus mandamientos.”
El 8 de junio de 1845, Andrew Jackson dijo:
1. “La Biblia es la roca sobre la cual descansa nuestra República.”
2. Unos cuantos años antes en 1820, otro de nuestros estadistas, Daniel Webster declaró: “Que no olvidamos el carácter religioso de nuestro origen.” 3. En los días de nuestros antepasados, la gente no contendía con respecto a la importancia de la Biblia.
4. Nuestros antepasados proclamaron por todos lados su gran reverencia por el cristianismo, habiendo viajado en su luz y trabajado en su esperanza. 5. Buscaron incorporar, escuchar e implantar su influencia en todas las instituciones: civiles, políticas y literarias.
La herencia nacional es importante, pero también lo es su herencia espiritual como creyente y como familia. ¿Por qué no toma un tiempo esta semana y se sienta a escribir la herencia espiritual de su familia?
8:20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;
¿SABE USTED LO QUE SIGNIFICA EL REINO DE DIOS?
“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
¿Alguna vez ha notado que junto con el mandamiento de “no preocuparse”, en Mateo 6:34, viene correspondientemente la promesa de Dios de cuidar de nosotros? Una de las más frecuentes promesas es que seremos alimentados. Dios suplirá nuestras necesidades. Entonces, ¿por qué Dios promete que “todas estas cosas os serán añadidas”? ¿Será para que no pasemos hambre? No. Amigo, mucha gente que no confía en Dios tiene su mesa llena de alimentos. La persona inconversa promedio piensa en el dinero, casas, carros, ropa, joyas, etc. Jesús sabe que tenemos una mente “de un solo carril”, y que no podemos servir a dos señores. Si son las cosas materiales las que usted está buscando, entonces no está buscando al Señor.
En Mateo 6: 31-34. La Palabra dice: 6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
6:34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio
 Y Él es quien nos dice: “Confía en Mí. Pon toda tu atención y confianza en Mí. Haz el bien y Yo cuidaré de ti.”
¿Está usted buscando primero el reino de Dios? ¿Cómo lo sabe? ¿Cuál es la evidencia en su vida que testifica que Él es su primera prioridad?
Mateo 5:3: “Bienaventurados los POBRES en ESPÍRITU, porque de ellos es el reino de los cielos.”
¿Qué significa ser pobre en espíritu? Jesús está hablando de ser un mendigo. Él está diciendo: “Bienaventurados son los mendigos.” Él no está hablando aquí de finanzas, sino de una persona ESPIRITUALMENTE pobre. Antes de que una persona pueda entrar en el reino de los cielos debe reconocer primero que NO importa cuánto tenga en el reino material o en el reino psicológico, está rotunda y totalmente en quiebra espiritual y es un mendigo ante Dios. Si esa persona no ve eso, nunca jamás entrará en el reino de los cielos.
El pastor Rogers solía mencionar a menudo que era simplemente un mendigo mostrándole a otro mendigo dónde encontrar comida.
¿Se ve usted a sí mismo como un mendigo en necesidad del Pan del Cielo?
¿ Sabe cuántas personas más, necesitan de ese Pan del Cielo?
Apocalipsis 12:10: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.”
ESCUCHE LA VOZ DE DIOS Y NO LA VOZ DEL ENEMIGO.
Usted será un creyente miserable si no aprende la diferencia entre la convicción del Espíritu Santo y la acusación satánica. Cuando el Espíritu Santo pone en su corazón la convicción de un pecado, Él no le hará simplemente sentirse mal. Él pondrá su dedo en la llaga y presionará. Él le dará convicción de algo específico y lo declarará culpable legítimamente. Ahora bien, si el diablo no lo declara culpable en general de todos sus pecados, él intentará acusarlo de un pecado específico del cual usted ya ha sido perdonado. Satanás lucha una batalla perdida porque si usted depositó su pecado bajo la sangre de Jesucristo y éste surge de nuevo, no es Dios quien lo sacó a la luz.
¿Está usted bajo convicción o acusación hoy de un pecado sin confesar? Lea Apocalipsis 12:9-11. Clame que la sangre poderosa de Jesús cubra su pecado. ¡Arrepiéntase y crea!
RECUERDE QUE DIOS PUSO SU REY EN SIÓN.
Salmo 2:6: “Pero Yo he puesto mi Rey sobre Sion, mi santo monte.”
Los reinos de este mundo son movidos como peones en un juego de damas, más pronto Dios moverá a su Hijo a la fila del rey y ordenará: “¡Corónelo Rey de reyes!”
ORE Y DISPONGA SU CORAZÓN PARA HACER LA VOLUNTAD DE DIOS.
¿Cuántas veces usted ha orado: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”? ¿Cree usted que la voluntad de Dios se está haciendo en la tierra como en el cielo? Dele un vistazo a su alrededor al crimen, violación, asesinato, abuso de niños, y blasfemia. ¿Cree que eso es la voluntad de Dios? ¡Claro que no! ¿Cree usted que Jesucristo nos hubiera enseñado a orar una oración que no sería contestada? Dios va a poner a Jesús a la fila del rey y demandará: “¡Corónelo Rey!”
Le invito a leer el Salmo 2: 1- 12.
2:1 ¿Por qué se amotinan las gentes,
Y los pueblos piensan cosas vanas?
2:2 Se levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido, diciendo:
2:3 Rompamos sus ligaduras,
Y echemos de nosotros sus cuerdas.
2:4 El que mora en los cielos se reirá;
El Señor se burlará de ellos.
2:5 Luego hablará a ellos en su furor,
Y los turbará con su ira.
2:6 Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sion, mi santo monte.
2:7 Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.
2:8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
Y como posesión tuya los confines de la tierra.
2:9 Los quebrantarás con vara de hierro;
Como vasija de alfarero los desmenuzarás.
2:10 Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación, jueces de la tierra.
2:11 Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
2:12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían.
 ¿Qué les dice el Salmista a los reyes de este mundo que hagan? Ore ahora que Dios obre en los corazones de los líderes mundiales.
SED PRUDENTES Y HONRAR AL HIJO.
NOSOTROS DEBEMOS PROCLAMAR EL REINO DE DIOS.
Marcos 16:15: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”
El pastor Rogers en una ocasión afirmó: “Si yo tuviera que identificar la mayor equivocación acerca de los creyentes de hoy, sería que pasan mucho tiempo tratando que Dios les saque de sus problemas, en lugar de sumergirse en la justicia.”
ES TIEMPO DE CUMPLIR LA GRAN COMISIÓN.
Estamos viviendo a la defensiva en vez de la ofensiva. Necesitamos ir más allá de la línea defensiva del cristianismo y ubicarnos a la ofensiva: Proclamando el Reino de Dios, cumpliendo la Gran Comisión y compartiendo con otros al Señor Jesucristo. Nuestro Pastor nunca nos llevará a donde su fortaleza no pueda sostenernos. Nunca nos llevará por un camino que Él mismo no haya recorrido primero.
¿Está usted compartiendo el amor de Jesucristo y sus palabras de salvación con alguien que esté perdido? Si no lo está haciendo, comience hoy a posicionarse a la ofensiva y verá la mano de Dios moverse.
OBREROS APROBADOS POR DIOS.
Segunda Timoteo 2:15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
Sorprende lo poco que toma para que un creyente deje de llevar acabo la tarea que el Padre le ha encomendado hacer. Este asunto de ser creyente no es un paseo de domingo por la tarde. Reflejar la luz de Dios en un mundo de tinieblas es un trabajo de tiempo completo. Debemos orar, llorar y estudiar al respecto de tal manera que nos presentemos aprobados.
¿CUÁNDO VAMOS A EMPEZAR A SERVIR?
La mayoría de nosotros en los Estados Unidos y en otros Países nos levantamos los domingos por la mañana y vamos a sentarnos a una iglesia con aire acondicionado y preciosos vitrales, disfrutando de la mayor comodidad. La verdad es que somos flojos, indisciplinados y faltos de determinación.
Amigo, amiga Dios desea llevar acabo su obra con los que están genuinamente comprometidos con Él.
¿Toma usted en serio su vida cristiana? Entonces comience algo hoy que edifique el Reino de Dios para la Gloria del Padre.
LA PALABRA CON DILIGENCIA, ES: YA, RÁPIDO, HOY, NO MAÑANA.
En contraste, muchas personas hoy en día, no le dan tiempo a la lectura de la Biblia, aunque el apóstol Pablo nos rogó: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la Palabra de verdad» (II de Timoteo 2:15). Sólo pocas personas oran por los logros espirituales para poder cumplir con el propósito para el cual Dios las creó. Creyentes que saben discernir ponen sus metas en línea con los propósitos de Dios y « . . . (buscan) primeramente el reino de Dios y Su justicia» (Mateo 6:33), pues todas las otras metas para esta vida son secundarias. «Más nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo» (Filipenses 3:20).
¿SABE USTED A QUIÉN LE ESTÁ SIRVIENDO, O A QUIÉN LE VA  A SERVIR?
La decisión de a quién vamos a servir es de suma importancia, pues afectará todas las áreas de nuestras vidas. Esa energía tan intensa que a veces se aplica para conseguir el éxito en esta vida, también se debe aplicar a las ganas del creyente en cumplir con los valores eternos para el bienestar de otras personas y para la gloria de Dios.
DIOS NOS LLAMRÁ A EVALUAR NUESTRO TRABAJO PARA ÉL.
Uno de los pensamientos más serios de esta vida es: «Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de Su Padre con Sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras» (Mateo 16:27)
Mateo 6:10: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
LAS RIQUEZAS NOS DESVÍA Y NOS DEBILITAN, NOS VUELVEN AVÁROS.
Nada esconde la voluntad de Dios de la vista del hombre con tanto engaño como el éxito y el orgullo que anima a la autosuficiencia. Quizás fue por esa razón que nuestro Salvador dijo: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan. . . » (Mateo 6:19). Las riquezas pueden debilitar la fe, tal y como Santiago nos indica, diciendo: «Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?» (Santiago 2:5). Las riquezas también nos llevan a perseguir sin fin más y más «cosas». Esto, a la vez, muchas veces termina en la avaricia, que es también idolatría (Colosenses 3:5).
NUESTRA ESPERANZA ESTÁ EN EL DIOS VIVO.
Nuestro Señor Jesús nos advierte: «Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee» (Lucas 12:15). El Señor mismo tiene el poder para hablarnos a cada uno personalmente y decirnos cómo es que Él quiere que pasemos el tiempo transformando las vidas de otras personas y cómo cumplir con Su gran comisión. El apóstol Pablo le escribió a Timoteo: «A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios Vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos» (I de Timoteo 6:17; Deuteronomio 8:18).
Sed sobrios y estad siempre preparados para la venida de Jesús.
LA HISTORIA DEL JOVEN RICO.
¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Cuando el joven rico le preguntó a Jesús respecto a la salvación, nuestro Señor probó de inmediato su disposición a dejarlo todo y a seguir "vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme" (Lc. 18:22). Cuando el joven rico no prestó atención a las palabras de Jesús, demostró que no estaba dispuesto a someterse al señorío de Cristo.
El que quiera aceptar la salvación debe rendir el control de su vida al Salvador. Eso significa estar dispuesto a abandonarlo todo para seguirlo, o estar contento con todo lo que le ha dado, sabiendo que puede soberanamente darle más cuando le sirve.
LO QUE YO SOY, LO CAMBIO POR LO QUE CRISTO ES.
La salvación es cambiar todo lo que usted es por todo lo que Cristo es. Por lo tanto, la fe salvadora no es simplemente un acto mental; ella calcula el costo (Lc. 14:28) y humildemente clama a Dios como hizo el publicano en Lucas 18:13: "Dios, sé propicio a mí, pecador".
¿Tiene usted en cuenta el costo hoy y todos los días?
Mateo 6:9-10: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
HACER LA VOLUNTAD DE DIOS, ES LO MÁS IMPORTANTE.
Cuando usted ora: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”, ¿está al tanto que esta oración aún no ha sido contestada, más lo será? Cristo Jesús literalmente, visiblemente, corporalmente regresará a esta tierra. ¿Lo cree? ¿Piensa que el Señor Jesús nos hubiera enseñado a orar esta oración si no fuese a ser contestada? Su reino todavía no ha llegado a la tierra. Su voluntad no se está llevando a cabo en la tierra, más se la hará, porque nuestro Señor nos enseñó a pedirlo en oración.
Cuando lea o vea las noticias hoy, observe cómo la voluntad de Dios no se hace en la tierra. Pídale al Señor que su voluntad sea hecha en la tierra al orar por las personas involucradas en los reportajes por su bienestar y salvación.
Juan 3:3: “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”
Nicodemo estaba tan asombrado con los milagros que Jesús había hecho, que él quería saber más. Él le preguntó a Jesús de milagros y Jesús le comenzó a hablar acerca de nacimientos. Era como si Jesús le estuviera diciendo: “Nicodemo, para entender qué es un milagro, tú mismo tienes que llegar a ser uno.”
Nicodemo era un hombre inteligente; era un fariseo, principal entre los judíos y era parte del Sanedrín, y aun así, con todo ese conocimiento, Jesús le dijo: “Si no nacieres de nuevo, no podrás ver el reino de Dios.”
Las personas simplemente no pueden ver las cosas espirituales hasta que el Espíritu Santo encienda la luz en sus almas.
¿Conoce a alguien que posee mucha educación, mas no tiene la salvación? Le retamos a compartir estas mismas nuevas de salvación con él o ella hoy.
En 1ª de Corintios 2: 14 dice la Palabra: Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Apocalipsis 22:17: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”
SOMOS UNO CON CRISTO Y ALLÍ EN LAS BODAS DEL CORDERO, ESTAREMOS CON ÉL.
Dios utilizó la analogía de una boda para describir el momento cuando llegamos a ser uno con nuestro Señor Jesucristo. Cuando lleguemos a ser uno con Dios por la eternidad, lo conoceremos en una manera más íntima de la que lo conocemos ahora. Dios lo llama “las bodas del Cordero”.
El pastor Rogers testificó: “Cuando pienso al respecto, no me molesta decirle que la idea de ser arrebatado para encontrarme con el Señor en gloria y conocerle cara a cara, es de tal satisfacción, que la Biblia describa dicho evento como la consumación matrimonial. ¡Eso me emociona!”
Cuando medita acerca de la segunda venida de Cristo, ¿palpita su corazón de emoción? ¿Anhela su retorno y su reino?
Mateo 6:33: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
EL PROBLEMA ES QUE LE ESTAMOS SIRVIENDO A DOS SEÑORES: AL MUNDO Y CREEMOS QUE TAMBIÉN LE SERVIMOS A DIOS.
¿Sabe cuál es el problema con muchos de nosotros? Nuestra fe es algo añadido a nuestras vidas. Jesús dijo: “Ninguno puede servir a dos señores”(Mateo 6:24). ¿Cree usted eso? Necesita tener sólo una meta en su vida, y ésa es conocer a Jesucristo personalmente, poderosamente, apasionadamente, y predominantemente. Todo lo demás será resultado de su devoción.
Usted dirá: “Pero espere un minuto. ¡Yo tengo otras cosas que hacer! Poseo un trabajo. Debo descansar. Necesito recreación, tengo amigos. No puedo simplemente limitar mis intereses a sólo uno.”
Cuando disciplina su vida a un solo enfoque, todas estas otras cosas contribuirán a lo principal.
 ¿Cuál es el enfoque principal de su vida? ¡Que sea Jesús y tendrá éxito!
DIGA, MI ENFOQUE PRINCIPAL ES JESÚS.
Salmos 126:6: “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; más volverá a venir con REGOCIJO, trayendo sus gavillas.”
¿Sabe lo que hace en la mañana cuando tiene un tiempo a solas con el Señor? Está desyerbando su jardín. Está limpiando de malezas el jardín de su mente para que la BUENA SEMILLA de la Palabra de Dios pueda multiplicarse. Ahora, el próximo paso es plantar la semilla y cultivar la cosecha de Dios. Y cuando vaya a ganar almas, riegue los cultivos con sus lágrimas. Lea en Juan 17, y vea cómo el corazón del Señor se quebrantó por las personas que Él anhelaba abrazar y amar. Aprenda este tipo de compasión en el jardín que Dios le ha dado a cultivar para su Reino.
Pídale a Dios que le ponga en sus campos de servicio. Ruéguele que le haga firme, pero compasivo y sabio para compartir sus Buenas Nuevas.
EL REINO DE DIOS Y AHORA TAMBIÉN DEBE TENER EN CUENTA SU JUSTICIA.
Malaquías 4:2: “Más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación.”
JESUCRISTO ES EL SOL DE TODA JUSTICIA.
Si Jesús es el Hijo de Dios, Él es también el Sol de justicia. Permítanos decirle algo acerca del alba. La salida del sol nunca se adelanta, ni se atrasa. ¿No es cierto? El amanecer opera de acuerdo al poder y la autoridad de Dios. Usted no puede apresurarlo, ni tampoco detenerlo. Así también es la segunda venida del Señor Jesucristo. Él regresará en el momento conocido exclusivamente por Dios. Usted no puede adelantarlo, ni detenerlo.
Un día el Señor Jesucristo vendrá, al sonar de la trompeta. Él abrirá las cortinas de las noches, sujetándolas con una estrella. Luego abrirá la puerta de la mañana gloriosa de su reino milenario e inundará al mundo con su luz.
Mañana por la mañana, levántese en la madrugada y dele gracias a Dios porque su tiempo es perfecto y porque Él volverá.
SOMOS PEREGRINOS EN LA TIERRA.
Lo cierto es que sólo estamos de paso en esta tierra. Vamos rumbo a nuestro destino final. La muerte no es un cese de actividades sino una transición. Ni constituye el fin de la vida sino sólo un traslado a otra esfera. Si durante esta vida hemos pensado únicamente en lo terrenal y no nos hemos reconciliado con Dios por el único medio que Él ha provisto, que es su Hijo Jesucristo, entonces, cuando pasemos a la otra vida, Cristo tendrá que decirnos: «Yo di mi vida por ti en la lucha que libré por tu alma, pero tú no me reconociste. Por eso ahora no puedo reconocerte a ti ante mi Padre aquí en el cielo.»2

En cambio, si hemos reconocido a Cristo como nuestro único Salvador y hemos vivido como peregrinos que anhelan una patria mejor, entonces Cristo nos reconocerá ante su Padre y nos dará la bienvenida a la patria celestial que nos ha preparado.3

1         Mt 6:19-21,33. No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;
6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 6:33.Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
2         Mt 10:3233. A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
10:33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
3         He 11:1316. Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
11:14 Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria;
11:15 pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver.
11:16 Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.
SEÑOR, SOY UN POBRE DE ESPÍRITU, CLAMO POR MISERICORDIA.
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” - (Mateo 5:3).
¿Qué significa ser pobre en espíritu? ¿Significa calificar como el director del crucero Titanic? No. Jesús está hablando de alguien que reconoce que ante Dios su posición espiritual está en bancarrota. Literalmente significa que llegamos al final de la dependencia en nosotros mismos. Usted nunca descubrirá las verdaderas riquezas de la vida cristiana, hasta que primero admita su condición destituida ante el cielo. Y algunos de nosotros no queremos admitirlo. Pero, permítame recordarle algo: Dios creó el mundo de la nada. Esa es su naturaleza. Él no hará nada de usted, hasta que usted llegue a ser nada. ¿Ha admitido que es un pecador perdido ante Dios? ¿Qué no posee nada que ofrecerle? Amigo, si piensa que puede llegar al cielo de alguna otra forma, está enormemente equivocado. Usted no sabe cuán santo es Dios y cuán pecador es usted.
¿Cómo describirían sus vecinos, compañeros laborales o amigos su caminar con el Señor? ¿Sería pobre en espíritu parte de su descripción? ¿Por qué o por qué no?
EL CIELO, DEBE SER LO PRIMERO QUE MIRA UN VERDADERO CRISTIANO.
“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” - (Mateo 6:33).
Muchos creyentes son tan materialistas que nunca miran más allá del mundo físico al Cristo excelso en los cielos. Ellos sólo pueden ver lo que pueden racionalizar con sus cinco sentidos: el tacto, el paladar, el olfato, la vista, el oír. Cuando un problema aparece, éste apaga toda vela en sus almas, expulsa el sol de su cielo, y no pueden disfrutar el pan diario de vida que Jesús promete. Algunos que leen esto, tienen un problema gigantesco pues este mundo se dirige a la obvia destrucción. Si usted está buscando su justicia, Dios le dará todo lo que necesita. Usted tiene a Dios de su parte: el Rey de reyes, el Señor de señores. ¡Y no lo olvide!
Lea todo el contexto de donde Mateo 6:33 es tomado: Mateo 6:19-34. Ahora, escriba Mateo 6:33 en un papel. Póngalo en su billetera como recordatorio de dónde debe estar su tesoro y que usted debe buscar primeramente la justicia de Dios.
DIOS NOS DA LAS LLAVES, OREMOS PARA QUE LAS LLAVES, ABRAN LOS CORAZONES.
“Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos” - (Mateo 16:19).
Muchos de nosotros que estamos orando por nuestros familiares, amigos y vecinos no salvos, estamos pidiendo en nuestras oraciones en la forma equivocada. Estamos diciendo: “Oh, Dios, ayúdales para que vean”. Pero ellos están ciegos y no pueden ver.
Segunda Corintios 4:3 y 4 dice: “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
HAY UN ENEMIGO QUE DEBE SER ATADO.
Debemos primero atar al “cegador”. No estamos en guerra contra carne y sangre. Estamos en guerra contra Satanás mismo y nunca penetraremos en su casa, sino hasta que primero lo atemos.
Pídale a Dios que ponga a los cautivos libres. Que ocasione que ellos se arrepientan y crean en su Hijo Jesucristo. Pídale que le dé a usted un espíritu de oración, y que le otorgue Su valentía y pasión para testificar a los perdidos.
SENTADOS CON CRISTO EN EL CIELO.
¿SABE USTED LO QUE SIGNIFICA EL REINO DE DIOS?
“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Mateo 6:33).
¿Alguna vez ha notado que junto con el mandamiento de “no preocuparse”, en Mateo 6:34, viene correspondientemente la promesa de Dios de cuidar de nosotros? Una de las más frecuentes promesas es que seremos alimentados. Dios suplirá nuestras necesidades. Entonces, ¿por qué Dios promete que “todas estas cosas os serán añadidas”? ¿Será para que no pasemos hambre? No. Amigo, mucha gente que no confía en Dios tiene su mesa llena de alimentos. La persona inconversa promedio piensa en el dinero, casas, carros, ropa, joyas, etc. Jesús sabe que tenemos una mente “de un solo carril”, y que no podemos servir a dos señores. Si son las cosas materiales las que usted está buscando, entonces no está buscando al Señor.
En Mateo 6: 31-34. La Palabra dice: 6:31 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
6:32 Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas.
6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
6:34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio
 Y Él es quien nos dice: “Confía en Mí. Pon toda tu atención y confianza en Mí. Haz el bien y Yo cuidaré de ti.”
¿Está usted buscando primero el reino de Dios? ¿Cómo lo sabe? ¿Cuál es la evidencia en su vida que testifica que Él es su primera prioridad?
Mateo 5:3: “Bienaventurados los POBRES en ESPÍRITU, porque de ellos es el reino de los cielos.”
¿Qué significa ser pobre en espíritu? Jesús está hablando de ser un mendigo. Él está diciendo: “Bienaventurados son los mendigos.” Él no está hablando aquí de finanzas, sino de una persona ESPIRITUALMENTE pobre. Antes de que una persona pueda entrar en el reino de los cielos debe reconocer primero que NO importa cuánto tenga en el reino material o en el reino psicológico, está rotunda y totalmente en quiebra espiritual y es un mendigo ante Dios. Si esa persona no ve eso, nunca jamás entrará en el reino de los cielos.
El pastor Rogers solía mencionar a menudo que era simplemente un mendigo mostrándole a otro mendigo dónde encontrar comida.
¿Se ve usted a sí mismo como un mendigo en necesidad del Pan del Cielo?
¿ Sabe cuántas personas más, necesitan de ese Pan del Cielo?
Apocalipsis 12:10: “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.”
ESCUCHE LA VOZ DE DIOS Y NO LA VOZ DEL ENEMIGO.
Usted será un creyente miserable si no aprende la diferencia entre la convicción del Espíritu Santo y la acusación satánica. Cuando el Espíritu Santo pone en su corazón la convicción de un pecado, Él no le hará simplemente sentirse mal. Él pondrá su dedo en la llaga y presionará. Él le dará convicción de algo específico y lo declarará culpable legítimamente. Ahora bien, si el diablo no lo declara culpable en general de todos sus pecados, él intentará acusarlo de un pecado específico del cual usted ya ha sido perdonado. Satanás lucha una batalla perdida porque si usted depositó su pecado bajo la sangre de Jesucristo y éste surge de nuevo, no es Dios quien lo sacó a la luz.
¿Está usted bajo convicción o acusación hoy de un pecado sin confesar? Lea Apocalipsis 12:9-11. Clame que la sangre poderosa de Jesús cubra su pecado. ¡Arrepiéntase y crea!
RECUERDE QUE DIOS PUSO SU REY EN SIÓN.
Salmo 2:6: “Pero Yo he puesto mi Rey sobre Sion, mi santo monte.”
Los reinos de este mundo son movidos como peones en un juego de damas, más pronto Dios moverá a su Hijo a la fila del rey y ordenará: “¡Corónelo Rey de reyes!”
ORE Y DISPONGA SU CORAZÓN PARA HACER LA VOLUNTAD DE DIOS.
¿Cuántas veces usted ha orado: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”? ¿Cree usted que la voluntad de Dios se está haciendo en la tierra como en el cielo? Dele un vistazo a su alrededor al crimen, violación, asesinato, abuso de niños, y blasfemia. ¿Cree que eso es la voluntad de Dios? ¡Claro que no! ¿Cree usted que Jesucristo nos hubiera enseñado a orar una oración que no sería contestada? Dios va a poner a Jesús a la fila del rey y demandará: “¡Corónelo Rey!”
Le invito a leer el Salmo 2: 1- 12.
2:1 ¿Por qué se amotinan las gentes,
Y los pueblos piensan cosas vanas?
2:2 Se levantarán los reyes de la tierra,
Y príncipes consultarán unidos
Contra Jehová y contra su ungido, diciendo:
2:3 Rompamos sus ligaduras,
Y echemos de nosotros sus cuerdas.
2:4 El que mora en los cielos se reirá;
El Señor se burlará de ellos.
2:5 Luego hablará a ellos en su furor,
Y los turbará con su ira.
2:6 Pero yo he puesto mi rey
Sobre Sion, mi santo monte.
2:7 Yo publicaré el decreto;
Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú;
Yo te engendré hoy.
2:8 Pídeme, y te daré por herencia las naciones,
Y como posesión tuya los confines de la tierra.
2:9 Los quebrantarás con vara de hierro;
Como vasija de alfarero los desmenuzarás.
2:10 Ahora, pues, oh reyes, sed prudentes;
Admitid amonestación, jueces de la tierra.
2:11 Servid a Jehová con temor,
Y alegraos con temblor.
2:12 Honrad al Hijo, para que no se enoje, y perezcáis en el camino;
Pues se inflama de pronto su ira.
Bienaventurados todos los que en él confían.
 ¿Qué les dice el Salmista a los reyes de este mundo que hagan? Ore ahora que Dios obre en los corazones de los líderes mundiales.
SED PRUDENTES Y HONRAR AL HIJO.
NOSOTROS DEBEMOS PROCLAMAR EL REINO DE DIOS.
Marcos 16:15: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.”
El pastor Rogers en una ocasión afirmó: “Si yo tuviera que identificar la mayor equivocación acerca de los creyentes de hoy, sería que pasan mucho tiempo tratando que Dios les saque de sus problemas, en lugar de sumergirse en la justicia.”
ES TIEMPO DE CUMPLIR LA GRAN COMISIÓN.
Estamos viviendo a la defensiva en vez de la ofensiva. Necesitamos ir más allá de la línea defensiva del cristianismo y ubicarnos a la ofensiva: Proclamando el Reino de Dios, cumpliendo la Gran Comisión y compartiendo con otros al Señor Jesucristo. Nuestro Pastor nunca nos llevará a donde su fortaleza no pueda sostenernos. Nunca nos llevará por un camino que Él mismo no haya recorrido primero.
¿Está usted compartiendo el amor de Jesucristo y sus palabras de salvación con alguien que esté perdido? Si no lo está haciendo, comience hoy a posicionarse a la ofensiva y verá la mano de Dios moverse.
OBREROS APROBADOS POR DIOS.
Segunda Timoteo 2:15: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”
Sorprende lo poco que toma para que un creyente deje de llevar acabo la tarea que el Padre le ha encomendado hacer. Este asunto de ser creyente no es un paseo de domingo por la tarde. Reflejar la luz de Dios en un mundo de tinieblas es un trabajo de tiempo completo. Debemos orar, llorar y estudiar al respecto de tal manera que nos presentemos aprobados.
¿CUÁNDO VAMOS A EMPEZAR A SERVIR?
La mayoría de nosotros en los Estados Unidos y en otros Países nos levantamos los domingos por la mañana y vamos a sentarnos a una iglesia con aire acondicionado y preciosos vitrales, disfrutando de la mayor comodidad. La verdad es que somos flojos, indisciplinados y faltos de determinación.
Amigo, amiga Dios desea llevar acabo su obra con los que están genuinamente comprometidos con Él.
¿Toma usted en serio su vida cristiana? Entonces comience algo hoy que edifique el Reino de Dios para la Gloria del Padre.
LA PALABRA CON DILIGENCIA, ES : YA, RÁPIDO, HOY, NO MAÑANA.
En contraste, muchas personas hoy en día, no le dan tiempo a la lectura de la Biblia, aunque el apóstol Pablo nos rogó: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la Palabra de verdad» (II de Timoteo 2:15). Sólo pocas personas oran por los logros espirituales para poder cumplir con el propósito para el cual Dios las creó. Creyentes que saben discernir ponen sus metas en línea con los propósitos de Dios y « . . . (buscan) primeramente el reino de Dios y Su justicia» (Mateo 6:33), pues todas las otras metas para esta vida son secundarias. «Más nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo» (Filipenses 3:20).
¿SABE USTED A QUIÉN LE ESTÁ SIRVIENDO, O A QUIÉN LE VA  A SERVIR?
La decisión de a quién vamos a servir es de suma importancia, pues afectará todas las áreas de nuestras vidas. Esa energía tan intensa que a veces se aplica para conseguir el éxito en esta vida, también se debe aplicar a las ganas del creyente en cumplir con los valores eternos para el bienestar de otras personas y para la gloria de Dios.
DIOS NOS LLAMRÁ A EVALUAR NUESTRO TRABAJO PARA ÉL.
Uno de los pensamientos más serios de esta vida es: «Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de Su Padre con Sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras» (Mateo 16:27)
Mateo 6:10: “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
LAS RIQUEZAS NOS DESVÍA Y NOS DEBILITAN, NOS VUELVEN AVÁROS.
Nada esconde la voluntad de Dios de la vista del hombre con tanto engaño como el éxito y el orgullo que anima a la autosuficiencia. Quizás fue por esa razón que nuestro Salvador dijo: «No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan. . . » (Mateo 6:19). Las riquezas pueden debilitar la fe, tal y como Santiago nos indica, diciendo: «Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?» (Santiago 2:5). Las riquezas también nos llevan a perseguir sin fin más y más «cosas». Esto, a la vez, muchas veces termina en la avaricia, que es también idolatría (Colosenses 3:5).
NUESTRA ESPERANZA ESTÁ EN EL DIOS VIVO.
Nuestro Señor Jesús nos advierte: «Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee» (Lucas 12:15). El Señor mismo tiene el poder para hablarnos a cada uno personalmente y decirnos cómo es que Él quiere que pasemos el tiempo transformando las vidas de otras personas y cómo cumplir con Su gran comisión. El apóstol Pablo le escribió a Timoteo: «A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios Vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos» (I de Timoteo 6:17; Deuteronomio 8:18).
Sed sobrios y estad siempre preparados para la venida de Jesús.
LA HISTORIA DEL JOVEN RICO.
¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!
Cuando el joven rico le preguntó a Jesús respecto a la salvación, nuestro Señor probó de inmediato su disposición a dejarlo todo y a seguir "vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme" (Lc. 18:22). Cuando el joven rico no prestó atención a las palabras de Jesús, demostró que no estaba dispuesto a someterse al señorío de Cristo.
El que quiera aceptar la salvación debe rendir el control de su vida al Salvador. Eso significa estar dispuesto a abandonarlo todo para seguirlo, o estar contento con todo lo que le ha dado, sabiendo que puede soberanamente darle más cuando le sirve.
LO QUE YO SOY, LO CAMBIO POR LO QUE CRISTO ES.
La salvación es cambiar todo lo que usted es por todo lo que Cristo es. Por lo tanto, la fe salvadora no es simplemente un acto mental; ella calcula el costo (Lc. 14:28) y humildemente clama a Dios como hizo el publicano en Lucas 18:13: "Dios, sé propicio a mí, pecador".
¿Tiene usted en cuenta el costo hoy y todos los días?
Mateo 6:9-10: “Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
HACER LA VOLUNTAD DE DIOS, ES LO MÁS IMPORTANTE.
Cuando usted ora: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”, ¿está al tanto que esta oración aún no ha sido contestada, más lo será? Cristo Jesús literalmente, visiblemente, corporalmente regresará a esta tierra. ¿Lo cree? ¿Piensa que el Señor Jesús nos hubiera enseñado a orar esta oración si no fuese a ser contestada? Su reino todavía no ha llegado a la tierra. Su voluntad no se está llevando a cabo en la tierra, más se la hará, porque nuestro Señor nos enseñó a pedirlo en oración.
Cuando lea o vea las noticias hoy, observe cómo la voluntad de Dios no se hace en la tierra. Pídale al Señor que su voluntad sea hecha en la tierra al orar por las personas involucradas en los reportajes por su bienestar y salvación.
Juan 3:3: “Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.”
Nicodemo estaba tan asombrado con los milagros que Jesús había hecho, que él quería saber más. Él le preguntó a Jesús de milagros y Jesús le comenzó a hablar acerca de nacimientos. Era como si Jesús le estuviera diciendo: “Nicodemo, para entender qué es un milagro, tú mismo tienes que llegar a ser uno.”
Nicodemo era un hombre inteligente; era un fariseo, principal entre los judíos y era parte del Sanedrín, y aun así, con todo ese conocimiento, Jesús le dijo: “Si no nacieres de nuevo, no podrás ver el reino de Dios.”
Las personas simplemente no pueden ver las cosas espirituales hasta que el Espíritu Santo encienda la luz en sus almas.
¿Conoce a alguien que posee mucha educación, mas no tiene la salvación? Le retamos a compartir estas mismas nuevas de salvación con él o ella hoy.
En 1ª de Corintios 2: 14 dice la Palabra: Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Apocalipsis 22:17: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”
SOMOS UNO CON CRISTO Y ALLÍ EN LAS BODAS DEL CORDERO, ESTAREMOS CON ÉL.
Dios utilizó la analogía de una boda para describir el momento cuando llegamos a ser uno con nuestro Señor Jesucristo. Cuando lleguemos a ser uno con Dios por la eternidad, lo conoceremos en una manera más íntima de la que lo conocemos ahora. Dios lo llama “las bodas del Cordero”.
El pastor Rogers testificó: “Cuando pienso al respecto, no me molesta decirle que la idea de ser arrebatado para encontrarme con el Señor en gloria y conocerle cara a cara, es de tal satisfacción, que la Biblia describa dicho evento como la consumación matrimonial. ¡Eso me emociona!”
Cuando medita acerca de la segunda venida de Cristo, ¿palpita su corazón de emoción? ¿Anhela su retorno y su reino?
Mateo 6:33: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
EL PROBLEMA ES QUE LE ESTAMOS SIRVIENDO A DOS SEÑORES: AL MUNDO Y CREEMOS QUE TAMBIÉN LE SERVIMOS A DIOS.
¿Sabe cuál es el problema con muchos de nosotros? Nuestra fe es algo añadido a nuestras vidas. Jesús dijo: “Ninguno puede servir a dos señores”(Mateo 6:24). ¿Cree usted eso? Necesita tener sólo una meta en su vida, y ésa es conocer a Jesucristo personalmente, poderosamente, apasionadamente, y predominantemente. Todo lo demás será resultado de su devoción.
Usted dirá: “Pero espere un minuto. ¡Yo tengo otras cosas que hacer! Poseo un trabajo. Debo descansar. Necesito recreación, tengo amigos. No puedo simplemente limitar mis intereses a sólo uno.”
Cuando disciplina su vida a un solo enfoque, todas estas otras cosas contribuirán a lo principal.
 ¿Cuál es el enfoque principal de su vida? ¡Que sea Jesús y tendrá éxito!
DIGA, MI ENFOQUE PRINCIPAL ES JESÚS.
Salmos 126:6: “Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; más volverá a venir con REGOCIJO, trayendo sus gavillas.”
¿Sabe lo que hace en la mañana cuando tiene un tiempo a solas con el Señor? Está desyerbando su jardín. Está limpiando de malezas el jardín de su mente para que la BUENA SEMILLA de la Palabra de Dios pueda multiplicarse. Ahora, el próximo paso es plantar la semilla y cultivar la cosecha de Dios. Y cuando vaya a ganar almas, riegue los cultivos con sus lágrimas. Lea en Juan 17, y vea cómo el corazón del Señor se quebrantó por las personas que Él anhelaba abrazar y amar. Aprenda este tipo de compasión en el jardín que Dios le ha dado a cultivar para su Reino.
Pídale a Dios que le ponga en sus campos de servicio. Ruéguele que le haga firme, pero compasivo y sabio para compartir sus Buenas Nuevas.
EL REINO DE DIOS Y AHORA TAMBIÉN DEBE TENER EN CUENTA SU JUSTICIA.
Malaquías 4:2: “Más a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación.”
JESUCRISTO ES EL SOL DE TODA JUSTICIA.
Si Jesús es el Hijo de Dios, Él es también el Sol de justicia. Permítanos decirle algo acerca del alba. La salida del sol nunca se adelanta, ni se atrasa. ¿No es cierto? El amanecer opera de acuerdo al poder y la autoridad de Dios. Usted no puede apresurarlo, ni tampoco detenerlo. Así también es la segunda venida del Señor Jesucristo. Él regresará en el momento conocido exclusivamente por Dios. Usted no puede adelantarlo, ni detenerlo.
Un día el Señor Jesucristo vendrá, al sonar de la trompeta. Él abrirá las cortinas de las noches, sujetándolas con una estrella. Luego abrirá la puerta de la mañana gloriosa de su reino milenario e inundará al mundo con su luz.
Mañana por la mañana, levántese en la madrugada y dele gracias a Dios porque su tiempo es perfecto y porque Él volverá.
SOMOS PEREGRINOS EN LA TIERRA.
Lo cierto es que sólo estamos de paso en esta tierra. Vamos rumbo a nuestro destino final. La muerte no es un cese de actividades sino una transición. Ni constituye el fin de la vida sino sólo un traslado a otra esfera. Si durante esta vida hemos pensado únicamente en lo terrenal y no nos hemos reconciliado con Dios por el único medio que Él ha provisto, que es su Hijo Jesucristo, entonces, cuando pasemos a la otra vida, Cristo tendrá que decirnos: «Yo di mi vida por ti en la lucha que libré por tu alma, pero tú no me reconociste. Por eso ahora no puedo reconocerte a ti ante mi Padre aquí en el cielo.»2

En cambio, si hemos reconocido a Cristo como nuestro único Salvador y hemos vivido como peregrinos que anhelan una patria mejor, entonces Cristo nos reconocerá ante su Padre y nos dará la bienvenida a la patria celestial que nos ha preparado.3

1         Mt 6:19-21,33. No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan;
6:20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
6:21 Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. 6:33.Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
2         Mt 10:3233. A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
10:33 Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
3         He 11:1316. Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
11:14 Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria;
11:15 pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver.
11:16 Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.
SEÑOR, SOY UN POBRE DE ESPÍRITU, CLAMO POR MISERICORDIA.
“Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos” - (Mateo 5:3).
¿Qué significa ser pobre en espíritu? ¿Significa calificar como el director del crucero Titanic? No. Jesús está hablando de alguien que reconoce que ante Dios su posición espiritual está en bancarrota. Literalmente significa que llegamos al final de la dependencia en nosotros mismos. Usted nunca descubrirá las verdaderas riquezas de la vida cristiana, hasta que primero admita su condición destituida ante el cielo. Y algunos de nosotros no queremos admitirlo. Pero, permítame recordarle algo: Dios creó el mundo de la nada. Esa es su naturaleza. Él no hará nada de usted, hasta que usted llegue a ser nada. ¿Ha admitido que es un pecador perdido ante Dios? ¿Qué no posee nada que ofrecerle? Amigo, si piensa que puede llegar al cielo de alguna otra forma, está enormemente equivocado. Usted no sabe cuán santo es Dios y cuán pecador es usted.
¿Cómo describirían sus vecinos, compañeros laborales o amigos su caminar con el Señor? ¿Sería pobre en espíritu parte de su descripción? ¿Por qué o por qué no?
EL CIELO, DEBE SER LO PRIMERO QUE MIRA UN VERDADERO CRISTIANO.
“Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” - (Mateo 6:33).
Muchos creyentes son tan materialistas que nunca miran más allá del mundo físico al Cristo excelso en los cielos. Ellos sólo pueden ver lo que pueden racionalizar con sus cinco sentidos: el tacto, el paladar, el olfato, la vista, el oír. Cuando un problema aparece, éste apaga toda vela en sus almas, expulsa el sol de su cielo, y no pueden disfrutar el pan diario de vida que Jesús promete. Algunos que leen esto, tienen un problema gigantesco pues este mundo se dirige a la obvia destrucción. Si usted está buscando su justicia, Dios le dará todo lo que necesita. Usted tiene a Dios de su parte: el Rey de reyes, el Señor de señores. ¡Y no lo olvide!
Lea todo el contexto de donde Mateo 6:33 es tomado: Mateo 6:19-34. Ahora, escriba Mateo 6:33 en un papel. Póngalo en su billetera como recordatorio de dónde debe estar su tesoro y que usted debe buscar primeramente la justicia de Dios.
DIOS NOS DA LAS LLAVES, OREMOS PARA QUE LAS LLAVES, ABRAN LOS CORAZONES.
“Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos” - (Mateo 16:19).
Muchos de nosotros que estamos orando por nuestros familiares, amigos y vecinos no salvos, estamos pidiendo en nuestras oraciones en la forma equivocada. Estamos diciendo: “Oh, Dios, ayúdales para que vean”. Pero ellos están ciegos y no pueden ver.
Segunda Corintios 4:3 y 4 dice: “Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.”
HAY UN ENEMIGO QUE DEBE SER ATADO.
Debemos primero atar al “cegador”. No estamos en guerra contra carne y sangre. Estamos en guerra contra Satanás mismo y nunca penetraremos en su casa, sino hasta que primero lo atemos.
Pídale a Dios que ponga a los cautivos libres. Que ocasione que ellos se arrepientan y crean en su Hijo Jesucristo. Pídale que le dé a usted un espíritu de oración, y que le otorgue Su valentía y pasión para testificar a los perdidos.
¿Por qué la tumba vacía es tan gloriosa? Porque significa mucho más que sólo el hecho de que Dios levantó a Jesús de entre los muertos. Él lo ha levantado a usted también, para que camine “en novedad de vida” (ver Romanos 6:4). Yo he salido de esa tumba. He ascendido. Y usted también, si es que es salvo. ¿Dónde está Cristo hoy? “SENTADO EN LAS LUGARES CELESTIALES.” ¿Dónde está usted sentado? En el mismo lugar. Usted no tiene que morir para ir al cielo. En Cristo usted “está sentado en lugares celestiales “¡ahora mismo! ”Animamos a nuestros hermanos y hermanas a que se mantengan “mirando hacia arriba”, cuando deberíamos estar diciéndoles que “miren hacia abajo”. Usted ya está sentado en los lugares celestiales, y puede mirar sus problemas allá abajo. Usted, mi querido amigo, ¡tiene una nueva y gloriosa vida!
Aquiétese por un momento y pídale a Dios que le dé una vida completamente nueva, o agradézcale por la vida nueva que ya la ha dado.
TRABAJANDO EN EL MINISTERIO QUE DIOS NOS DIO.
"Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios” (Hechos 20:24).
¿Alguna vez ha visto una competencia de triatlón? Un programa televisivo presentó una que involucraba 2.4 millas de natación, 112 millas de ciclismo y 26.2 millas corriendo. Una joven mujer lideraba el grupo, pero de pronto, sólo a unos pocos metros de la línea de llegada, ella se cayó. Sus piernas parecían fideos. Esta atleta trató de ponerse de pie y caminar, pero cayó otra vez. Ella terminó la carrera en agonía; literalmente se arrastró hasta la línea de llegada, pero no llegó en primer lugar. Si estos hombres y mujeres se entregan a esta agotadora y dura prueba atlética para ganar una corona corruptible, Dios no quiere que nosotros seamos menos que los fuertes y espirituales atletas que Dios nos llamó a ser. Estamos hablando de muerte y vida, cielo e infierno, y la gloria de Dios.
¿Cómo le va en la carrera? ¿Es usted lo suficientemente fiel para correr, aunque las cosas se pongan difíciles? ¿Se unirá a Pablo diciendo Filipenses 3:13-14? Pida a Dios que le haga fuerte y fiel hasta el fin.
UN NUEVO HOMBRE QUE TESTIFICA DE JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con Él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado” - (Romanos 6:6).
La palabra “sobrio” ha venido a ser, en nuestros días, una palabra que significa el ser libre del alcohol. Pero en la Biblia, “sobrio” significa el pensar seriamente en las cosas de Dios. El tiempo final se acerca, y Satanás lo sabe. Usted necesita saberlo también. ¿Piensa que mientras más nos acercamos al regreso de Cristo, Satanás pretenderá hacerse el muerto? ¡Rotundamente no! Apocalipsis 12:12 dice que Satanás vendrá “con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”.Usted va a ver toda la artillería del infierno desatada sobre los creyentes, al Cristo preparase para su regreso. Es tiempo de despertar. El tiempo pasa rápidamente. Mire hacia el cielo. Jesús regresa. Y sea sobrio, porque Satanás está trabajando.
Lea 1 Tesalonicenses 5:6-8 y 1 Pedro 1:13-16, y 5:8-11.
HIJOS QUE HABLAN CON DIOS TODO EL DÍA.
“Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para Sí; Jehová oirá cuando yo a Él clamare” (Salmo 4:3).
Si alguna vez ha habido una buena razón para usted y para mí de orar, sería cuando Jesús dijo que debemos orar (vea Lucas 18:1b). Sin embargo usted se pregunta por qué hablar con Dios sobre sus necesidades, siendo que “vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis” (Mateo 6:8). Orar es tener comunión con Dios. Es parte del gran plan de Dios que se nos ha dado el privilegio de cooperar con Dios en oración. En Efesios 6:18 se nos dice que debemos “orar en el Espíritu”. Toda oración que el Espíritu Santo ponga en su corazón será contestada, porque la oración que llega al cielo es la oración que comienza en el cielo. Nosotros sólo cerramos el circuito.
¿De qué habla con Dios? ¿Le está solicitando algo? ¿O sencillamente da gracias por el privilegio de tener comunión con Él? Invierta tiempo hoy en oración, sin pedirle absolutamente nada, sino simplemente alabándole y agradeciéndole por permitirle tener esa clase de relación con Él.
DEBEMOS ESTAR LISTOS PARA SU VENIDA.
“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (Mateo 25:13).
Cuando el pastor Adrián Rogers era universitario, se preparaba apuradamente para los exámenes finales. Esa no era la mejor manera de prepararse, pero era todo lo que él podía hacer por la ocupada agenda que tenía. Si no se desvelaba, era imposible ir al día con sus estudios. ¿Alguna vez usted ha hecho eso? Jesús nos dice que estemos listos para su retorno porque puede ocurrir en cualquier momento. ¿Está usted listo? Si usted lee los escritos del apóstol Pablo, aprenderá que él quería siempre estar listo para el regreso de Cristo. Pablo no fue un ciudadano de la tierra tratando de irse al cielo. Él era un ciudadano del cielo peregrinando en la tierra. Y él estaba listo para partir en el instante que Dios le llamara.
En oración lea Mateo 10:37-39; 1 Corintios 7:29-31 y Santiago 4:4. ¿Está usted dispuesto (¡y listo!) para ir adondequiera y hacer lo que Dios le pida que haga? ¿O está usted “atado” a su casa, a sus posesiones, a su posición? Pudiera ser que Dios no le llame para ir a ningún lado, pero si lo hace, ¿iría? ¿Está listo para partir?
RECUERDE SU PALABRA ES LA VERDAD.
Mateo 5:18: “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.”
EL PLAN DE DIOS SERÁ EJECUTADO EN SU TOTALIDAD.
¿Cómo sucedió? ¿Cómo se escribió la Biblia separada de la inspiración divina?
SU PALABRA ES LA INSPIRACIÓN DIVINA DE DIOS.
Suponga que decidimos construir un monumento a los 50 estados de los Estados Unidos en Washington utilizando piedras oriundas de cada estado. Martillaríamos hasta sacar las piedras de las canteras individuales en todos los estados. Luego las empacaríamos y las enviaríamos a Washington. Después al encajar las piedras unas con otras, descubrimos que no hay ni una piedra demás, ni una piedra de menos. Al culminar la tarea, terminamos con un monumento simétricamente magnífico. La única respuesta a esta perfección es que existe un arquitecto maestro que lo diseñó todo. De la misma manera, usted no puede explicar la unidad de la Biblia independiente de la inspiración divina.
Alabado sea Dios por su diseño maestro del universo, su diseño de las estrellas, los planetas, los cielos, los mares... ¡y usted!
Termine leyendo Colosenses 1:24-29 y Colosenses 2:1-19.
EL CORDERO ES JESÚS Y ÉL ES EL SEÑOR Y ÉL ES DIOS.
Apocalipsis 5:12: “El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.”
Hay una interesante historia de cómo el dotado violinista Fritz Chrysler adquirió un violín Stradivarius. Chrysler escuchó acerca de un violín que poseía un anciano inglés y ofreció comprárselo, mas el anciano le dijo que no estaba a la venta. Un día Chrysler fue a la casa del anciano y le rogó: “Si no lo puedo comprar, ¿lo puedo tocar?” El inglés lo invitó a pasar e incluso le permitió que comenzara a tocar música con el violín. Grandes lágrimas se le formaron en los ojos al inglés y dijo: “No está a la venta, mas es suyo. Usted es el maestro y sólo usted es digno del violín.”
De eso se trata la alabanza. Dios es el Maestro y el único digno.
Empezando con la letra “A”, y usando cada letra del alfabeto, alabe al Señor por todo lo que ¡Él es, ha sido y será!
¡VEN SEÑOR, POR FAVOR, VEN!
Apocalipsis 22:17: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.”
Dios utilizó la analogía de una boda para describir el momento cuando llegamos a ser uno con nuestro Señor Jesucristo. Cuando lleguemos a ser uno con Dios por la eternidad, lo conoceremos en una manera más íntima de la que lo conocemos ahora. Dios lo llama “las bodas del Cordero”.
El pastor Rogers testificó: “Cuando pienso al respecto, no me molesta decirle que la idea de ser arrebatado para encontrarme con el Señor en gloria y conocerle cara a cara, es de tal satisfacción, que la Biblia describa dicho evento como la consumación matrimonial. ¡Eso me emociona!”
Cuando medita acerca de la segunda venida de Cristo, ¿palpita su corazón de emoción? ¿Anhela su retorno y su reino?
DIOS EN SU TRONO.
“Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él” (Colosenses 1:16).
Jesucristo es el poder de la creación. El pequeño bebé que nació en un pesebre, es el gran creador del cual se habla en Génesis, capítulo uno. De hecho, ese pequeño bebé creó a su madre María. Cuando Él nació, era tan viejo como su Padre, y mucho mayor que su madre. Si miramos el versículo de hoy, la palabra “porque” tiene el significado de “acción o movimiento hacia alguna cosa”. La razón de todo fue Jesús. No sólo todo fue hecho por Él, sino que también fue hecho para Él. Y todas las cosas retornarán hacia Él. El todo de la vida encontrará su clímax en Jesucristo. Él es el poder de la creación, el preservador de la creación y el propósito de la creación.
Elohim, significa el Dios Creador. Invierta tiempo y lea: Génesis 1:1-3, 27-28; 3:3; Isaías 40:28, 54:5; Salmos 19:1-6, 95:6; Nehemías 9:17; Juan 1:1-27. Hebreos 1:8, 11:3.
NUESTRA FE ES EN JESÚS.
Hebreos 12:2: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”
¿Cómo obtiene usted fe? Poniendo sus ojos en Jesús. La fe se produce en el corazón. Usted no tiene que forzar la fe. Suponga que una persona necesita cruzar un gran río y no está seguro si el puente puede soportar su peso. Entonces, puede hacer una de dos cosas: Una, ponerse de pie a orillas del río y tratar de adquirir suficiente valor para hacerse creer que dicho puente puede soportarle; luego lo cruzara tímidamente. O dos, podría observar cómo los camiones de carga cruzan ese poderoso puente de hierro y concreto y ¡creer! Fe es el resultado de ver la resistencia del mencionado puente. De la misma manera, no es una fe grande en Dios lo que usted necesita, sino fe en un Dios grande.
Intente hacer algo tan grande en su vida hoy, que de seguro fracasará a menos que Dios esté en ello.
¿Qué significa poner sus ojos en Jesús para que Él supla todas sus necesidades? Bueno, supongamos que José, le presta dinero a un amigo y luego éste se da cuenta que no puede pagárselo. José, quien anda detrás de él, le informa: “Si no puedes pagarme me veré forzado a quitarte tu propiedad.” Entonces, el endeudado va a donde otro amigo, Víctor, y le cuenta su apremiante situación y le suplica ayuda. Víctor le afirma: “Yo me encargo de todo.” En otras palabras: “No te preocupes, déjamelo a mí.” De igual forma cuando la Biblia nos exhorta a poner nuestros ojos en Cristo Jesús, significa que debemos recurrir a Él cualquiera sea su necesidad.
¿Está alguien dependiendo de usted para suplir sus necesidades? ¿Está usted, por lo tanto, poniendo sus ojos en Dios para poder hacerlo o lo está tratando de llevar acabo solo?
DIOS QUIERE QUE SEAMOS INSTRUMENTOS DE JUSTICIA.
“Ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia” - (Romanos 6:13).
¿Sabe que si el diablo hace lo que hace en su vida, es porque usted mismo se lo ha permitido? Antes de ser salvo, no tenía opción. Usted era esclavo del pecado (lea Juan 8:34). Y mucho más que eso, usted estaba muerto en sus delitos y pecados (vea Efesios 2:1-3). ¿Puede un hombre muerto escoger ser justo? Por supuesto que no. Pero si usted es salvo, Dios le ha dado vida en Cristo (vea Efesios 1:4-5). Ahora, usted no tiene que dejar que el pecado tenga autoridad en su vida. No hay absolutamente ningún poder que diga que usted debe pecar. Cuando Dios le salvó, le dio poder para vencer al pecado. Cuando Jesús es Señor, usted quita del trono al pecado y pone en el trono a Jesús. Necesitamos ser como el hombre que oraba: “Señor, ayúdame a cooperar contigo; así no tendrás que operarme.”
Pídale a Dios que le revele si usted consciente o inconscientemente ha cedido para ser un instrumento de injusticia. Pídale a Dios que le dé convicción de pecado y lo traiga al arrepentimiento. Pida Su perdón y Su poder para poder ser un vencedor.
¡Alabe a Dios porque Él hace nuevas todas las cosas!






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