viernes, 21 de septiembre de 2018

MENSAJES DE VIDA PARA UNA ÉPOCA DIFÍCIL QUE VIVIMOS LOS CRISTIANOS.


MENSAJES DE VIDA PARA UNA ÉPOCA DIFÍCIL QUE VIVIMOS LOS CRISTIANOS.
DECISIONES EXCELENTES.
“Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aún más y más en ciencia y en todo conocimiento, para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios”. Fi. 3:9-11.
Cuando era niño, uno de mis pasatiempos favoritos era lanzar piedras sobre la superficie de alguna laguna tranquila. Inevitablemente, se formaban ondas a causa del impacto de la piedra. Pasa lo mismo con las decisiones. Cada decisión que tomamos crea una onda expansiva en nuestras vidas, así como también en las vidas de los demás. Las decisiones que hemos tomado a lo largo de la vida determinan dónde estamos, cómo y dónde invertimos nuestro tiempo y en qué nos estamos convirtiendo. Las decisiones revelan aquello que hay en el corazón y nuestras metas. También muestran que es aquello que  realmente queremos, amamos y donde tenemos puesto el corazón, deténgase a pensar,  todo esto se pone de manifiesto en las decisiones que tomamos minuto tras minuto. No debe sorprendernos entonces que Pablo nos inste a hacer elecciones "excelentes”. Elecciones que emanan de un corazón totalmente comprometido con Jesús. Él declaró que, cuando nuestro amor abunda en conocimiento y discernimiento, podremos entender que es lo mejor, para poder así "aprobar lo mejor" (Filipenses 1:9-10). Las decisiones excelentes son la prueba de una vida que está profundamente comprometida con el Señor Jesús y Su onda expansiva llena nuestras vidas "de los frutos de justicia... para gloria y alabanza de Dios" (v.11). Como un amigo mío sabiamente me dijo, nuestras vidas no están hechas de los sueños que soñamos, sino de las decisiones que tomamos. ¡En este nuevo año tomemos decisiones excelentes!
  Recuerda: Las decisiones son como el agua, debemos procurar tomarlas con calidad y con la sabia dirección de Dios, para nuestro propio bienestar espiritual y sobre todo eternal.
  Reflexión: Toma una excelente y sabia decisión y observa la onda expansiva de la bendición de Dios.
Autor: Editores de Nuestro Pan Diario.
AYUDAS PARA TUS DECISIONES:
Yo estoy entusiasmado con el próximo año y te dejo algunas ayudas para tus decisiones del  año 2012.
1- Debemos saber que sin Dios, nada podemos hacer (Jn. 5:5).
2- Debemos humillarnos ante Dios, porque somos sus siervos (1 P.5:6).
3- Debemos esforzarnos para seguir adelante (Fi. 3: 12-14).
4- Debemos saber que al servirle la recompensa viene de Dios (Col. 3:24).
5- Debemos mejorar en este año: Espiritualmente – acercándonos más a Dios. Físicamente – sirviéndole con más dedicación. Emocionalmente – relacionándonos mejor e influenciando más a nuestros amigos y hermanos (Stg. 4:8 – Col. 3: 23 – Ef. 4:25-32).
6- Debemos pasar mejor tiempo con Dios para crecer, estudiar, memorizar, reflexionar, madurar y cambiar, así le imitaremos al Señor (2 P. 3:18).
7- Debemos pensar que Cristo puede venir ahora, eso nos debe hacer meditar en los valores que tenemos, cómo esta nuestra vida y en qué invertimos el tiempo (1 Ts. 5:2- 2 P. 3:10).
PROYECTO DE BENDICIÓN.
Proyecto de Bendición.
"La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros" Col. 3:16
En mayo del 2009, cuando Carlos Hayward murió, a los 87 años, dejó un legado para sus hijos y nietos. Él y su esposa Virginia habían servido fielmente como misioneros en India y en Sudáfrica durante muchos años. De todos modos, cuando cumplió 73 años, él comenzó a seleccionar y memorizar pasajes de la Biblia con el propósito de «acabar bien», con su mente llena de la verdad de Dios. Denominó su proyecto: «Plan de memorización de toda la Biblia». Sus hijos lo llaman: «La lista de Carlos». Escogió un versículo lema (Colosenses 3:16), al menos uno de cada libro del Antiguo Testamento, como mínimo otro de cada libro del Nuevo Testamento, y un versículo o más de cada capítulo de las Epístolas. Comenzó con Génesis 15:6, «y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia», y terminó con Apocalipsis 22:17, «y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente».
En total, Carlos memorizó 239 versículos. Me recuerda al salmista, que escribió: «En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti» (119:11). Al igual que Carlos, el salmista meditaba y se deleitaba en la Palabra de Dios (vs. 15-16). ¿Qué mejor objetivo podríamos tener que llenar nuestras mentes con la verdad del Señor?
Reflexión: “Estudiar y memorizar la Palabra de Dios es como plantar semillas que dan como fruto una vida piadosa, bendecida y recta.”
Autor: Editores de Nuestro Pan Diario.
CUANDO NOS DAÑAN
"… si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios" 1 Pedro 2:20
Es natural que queremos defendernos de la injusticia y devolver el golpe. Pero, si nos quedamos tranquilos y somos pacíficos cuando otros nos maltratan y nos persiguen, estamos respondiendo con una actitud cristiana, lo cual no siempre conseguimos hacer.
Sin embargo, Dios quiere desarrollar en nosotros cualidades que no son naturales en nuestra vida, debido a eso enfrentamos en muchos momentos, muchas luchas internas. Cualquier persona puede ser paciente cuando las cosas salen como quiere, lo difícil es estar bien cuando las cosas van aparentemente mal.
Las mayores virtudes para desarrollar en estos tiempos de turbulencia, es permanecer en calma, ceder derechos, tener paciencia y soportar la provocación. Pedro nos dice que si soportamos esto, somos aprobados delante de Dios (1 Pedro 2:20).
Fénelon, un teólogo del siglo XVII, lo expresó así: "No te molestes tanto cuando te defrauden los hombres y las mujeres malvados. Déjalos que hagan lo que quieran; sólo procura hacer la voluntad de Dios. Tus recompensas por cada cosa mala que te hagan serán, una paz silenciosa y una dulce comunión con Dios. Fija la mirada en Él". El Señor permite que aparezcan situaciones dolorosas en tu vida, y según Fénelon, "lo hace para beneficiarte". Lo que sucede es que no le creemos a Dios cuando nos dice: “todas las cosas les ayudan a bien. Ro. 8:28". No siempre obra para el bien que nosotros pensamos o deseamos, sino "para que sean hechos conforme a la imagen de su hijo... Ro. 8:29", y ese es el mayor bien que puede obtener un hijo de Dios del Padre Celestial.
Además cuando respondemos a la injusticia con una conducta cristiana, nuestra ansiedad, inseguridad y pesimismo se convertirán en tranquilidad, estabilidad y esperanza.
Posiblemente te preguntes: ¿Por qué ataco ferozmente cuando me maltratan? ¿Por qué soy tan presto a defenderme o a vengarme? . ¿No será acaso porque valoramos mucho nuestra comodidad, derechos propios y que somos egoístas?
Si es así, debemos orar haciendo eco de las palabras de Agustín "Sáname de esa ansia pecaminosa que tengo de querer vindicarme siempre". Y busca practicar las palabra de Juan el bautista: “Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe” (Jn. 3:30).
Reflexión: La mejor manera de responder al mal es haciendo el bien.
“No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres. No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” (Ro. 12:17,21).
Autor: Editores de Nuestro Pan Diario.
EL DESEO DEL CORAZÓN DE DIOS, RESPECTO AL PERDÓN.
-Dios ordena que nos perdonemos unos a otros. (Efesios 4:32)
-Dios quiere que perdonemos a los demás, porque él nos perdona a nosotros primero. (Colosenses 3:13)
-Dios quiere que entendamos que la falta de perdón es un pecado. (Santiago 4:17)
-Dios quiere que perdonemos antes de que la gente que amamos sea más afectada. (Hebreos 12:15)
-Dios quiere que hagamos nuestra parte para vivir en paz con todos los demás. (Romanos 12:18)
-Dios quiere que venzamos con el bien el mal. (Romanos 12:21)
-Dios quiere que seamos libres para adorarle en honestidad y verdad. (Mateo 5:23–24)
Autor: Esperanza para el corazón.
LA FIDELIDAD DE DIOS EN EL PROCESO
"Roma no se construyó en un día." Escuché esto una y otra vez, debo haberlo oído cientos de veces en mi niñez, y la frase había empezado a disgustarme. Yo era joven e impaciente, con ansias de alcanzar mis metas. Pero ese fragmento de consejo siempre permanecía, como  un recordatorio contundente que las buenas cosas llevan tiempo y las cosas grandes exigen más tiempo todavía. A la larga finalmente estoy descubriendo que lo que dicen en cuanto a Roma es verdad. Y hablando de Roma, las palabras de Pablo a los creyentes del primer siglo que vivían allí son más ciertas que nunca: “Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos” (Romano 8:25). Dos palabras sobresalen al meditar en ese pensamiento: “esperamos. . . aguardamos. Y en esta área de la espera es que tenemos problemas. En cuanto a esto, varios ejemplos vienen a la mente.
- Criar hijos, pocos procesos exigen más paciencia, nosotros los padres, a menudo sentimos que repetimos instrucciones hasta perder el aliento. Muchas noches caemos en la cama y clamamos: “¡No funciona, Señor! ¿Por qué no podemos ver alguna mejora?” Y así, “esperamos. . . aguardamos.” Lo tomamos por fe, y sabemos que algún día la perseverancia rendirá sus frutos.
- Aceptar la derrota o fracaso, nuestro mundo está orientado hacia el triunfo; pero nuestro carácter se fortalece y cambia cuando tenemos que trepar la cima de un fracaso o derrota, mucho más que cuando flamea la bandera de la victoria. El dolor sigue siendo un maestro maravilloso, un profesor estricto pero fiel, si dejamos de lado y abandonamos el orgullo. Y así, de nuevo, “esperamos. . . aguardamos” en medio de nuestra derrota o fracaso, sabiendo que Dios está produciendo en nosotros una obra agradable.
- Vernos jóvenes, estoy completamente a favor de mantener la mente joven, el cuerpo fuerte y la percepción aguda, pero simplemente no puedo entender el enorme afán que hay en algunos de pretender y no aceptar que estamos envejeciendo. La última vez que lo examiné observe lo siguiente, la Biblia honra la edad (vivida en Cristo y con sabiduría) y habla con respeto de las canas. Cándidamente, es vigorizante pensar que estamos mucho más cerca de contemplar a nuestro Señor cara a cara: una verdad que “esperamos. . . aguardamos.”
Por lo tanto, si tiene problemas con sus hijos, está aceptando una derrota, o tiene que enfrentar alguna realidad en cuanto a la etapa de la vida en la que se encuentra, ¡Anímese! Mejor todavía, ¡Tranquilícese! Usted, como la Roma antigua, está todavía siendo edificado, está en proceso de construcción. La buena noticia es que usted, si dejo de lado el orgullo está ganando sabiduría en el proceso. Así que, compañeros romanos, sigamos esperando, sigamos aguardando, y con anhelo esperemos la fidelidad de Dios en el proceso.
Autor: Charles Swindoll.
ES BUENO SER MODELOS POSITIVOS, PARA LA IGLESIA Y TESTIMONIO PARA EL MUNDO.
- Consideré cada año de vida como una etapa diferente, no inferior. (Ec. 3:1, 11a)
- Reconozca  las ventajas de sus años vividos en Cristo, y decida con la sabiduría adquirida ayudar a otros, no se encierre en sí mismo/a  (Job 12:12 - Is. 32:8).
- Acepte los cambios físicos que le están ocurriendo y anhele cambios espirituales. (Is. 40:31 – 2 Co. 4:16)
- Haga una evaluación del propósito en su vida (Col 1:10). Si aun no lo ha hallado, persevere en su comunión y tiempo de oración.
- Colóquese metas para nuevos desafíos, especialmente espirituales. (1 Co. 11:1 – Ef.  5:1)
- Esfuércese por demostrar amor sincero en las relaciones interpersonales. (1 Co.  13:4–7)
- Concéntrese en demostrar amor a los demás de manera creativa. (Jn. 13:34)
- Decida aprovechar lo mejor posible el tiempo que Dios me da. (Sal. 90:12 – Ef. 5:16)
- Escuche la dirección de Dios diariamente en su devocional y a través de los mensajes en su iglesia. (Pr. 16:9)

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