lunes, 22 de agosto de 2016

LO MÁS IMPORTANTE EN MI VIDA ES JESUCRISTO EL SEÑOR.

LO MÁS IMPORTANTE EN MI VIDA ES JESUCRISTO EL SEÑOR.
“Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21).
POR FAVOR COMPLETE LA ORACIÓN QUE FALTA.
Por favor termine la siguiente frase: “Para mí el vivir es_________.” Ahora, no dé una respuesta que usted piensa debe estar ahí, sino piense en algo que signifique lo máximo para usted, porque eso es lo que significa para usted el vivir. Usted puede llenar esa línea en blanco con palabras como:
1. Dinero,
 2. Familia,
3. Placer,
4. Educación,
 5. Fama,
6. Popularidad,
7. Su cónyuge,
 8. Sus hijos,
9. Cerrar un gran negocio
10. O incluso servir en la iglesia.
RECUERDE QUE SU RESPUESTA ES PARA DIOS Y PARA LA SOCIEDAD.
“Para mí el vivir es___________, y el morir es_________.”Si usted pone cualquier otra palabra que no sea “Cristo”, en la primera línea, entonces debe terminar la segunda parte de la frase con la palabra “pérdida”, porque usted no podrá llevarse absolutamente nada cuando muera.
CON JESUCRISTO ESTÁN TODAS MIS PRIORIDADES.
¿Qué palabra puso mentalmente, en la línea en blanco? ¿Todavía no puede pensar en nada? Entonces, pase algún tiempo con Dios, y pídale que le muestre si hay alguna cosa que usted está poniendo por encima de Él.
NUESTRA PRIORIDAD ES LA ROCA, EL DIOS PERFECTO.
“Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en Él; es justo y recto” (Deuteronomio 32:4).
DIOS ES PERFECTO EN TODO, NOSOTROS NO SOMOS PERFECTOS.
El trabajo de Dios es perfecto. Todas las cosas que Dios hace son perfectas. Su trabajo es perfecto. Nuestros trabajos tienen fallas y errores. Incluso lo mejor que el hombre puede hacer, es imperfecto. Tome una aguja de coser, que parece tan perfecta y brillante. Póngala bajo un microscopio y afine el enfoque hasta que pueda ver el intrincado detalle de esa aguja. ¿Qué es lo que verá? Usted verá lo que parece ser la corteza áspera y resquebrajada de un árbol. Ahora, ponga bajo el microscopio el pétalo de una rosa, y se maravillará al observar un mundo microscópico de delicado diseño, porque el trabajo de Dios es perfecto. Él nunca comete un error.
NO SOY PERFECTO, PERO NO SOY UNA EQUIVOCACIÓN, DIOS TIENE UN PROPÓSITO CON CADA UNO DE NOSOTROS.
¿Usted se siente hoy como “una equivocación”? Pídale a Dios que le otorgue un especial ungimiento de Su presencia. Y recuérdese las siguientes cosas: “No soy un error. Soy creado a Su imagen. Estoy en las palmas de Su amorosas manos y bajo el amparo de Sus alas. Soy escogido y amado por el Señor Dios, para cumplir con un propósito especial.”















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