BIENAVENTURADO
EL VARÓN Y LA MUJER QUE SOPORTAN LA TENTACIÓN.
Alguien que
no se rinde fácil.
“Bienaventurado
el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba,
recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman” (Stg.
1:12).
Cristo nos
mostró con su ejemplo como vencer en la tentación; te pusiste a pensar ¿Por qué
Jesús no aceptó el ofrecimiento del diablo de gobernar todos los reinos del
mundo de inmediato? (vs.5-7). Podría haber evitado la cruz, pero eso habría ido
contra el plan de Dios para Él; es decir, que diera su vida en la cruz,
resucitara y se sentara a la diestra del Padre en su reino.
El atajo que
Satanás le ofrecía no era nada ventajoso. Cuídate de las tentaciones que
parecen representar un costo pequeño en el presente. Satanás espera lograr que
hagas las cosas a su manera y que utilices medios que desagradan a Dios. Y no
se rinde con facilidad. Aun después de que Jesús venciera la tercera tentación,
Satanás sólo se fue «por un tiempo» (vs.13). Siempre que te hagan una oferta
para un atajo hacia la felicidad o usando un medio que no es aprobado por Dios
para llegar a aquello que deseas, ¡fíjate quién está detrás del mostrador!
La mejor
manera de escapar a la tentación es correr hacia Dios y a tú Biblia, donde te
encuentres.
¡PELIGRO OJO
CON LA TENTACIÓN!
Aspectos de
la Tentación.
Dos formas
equivocadas de enfrentar la Tentación:
a. Cediendo
al pecado: El resultado es vivir solo por aquello que deseamos.
b. Luchando
con las fuerzas propias: El resultado es fracaso y recaída en el pecado.
Pautas que
debemos conocer frente a la Tentación:
- Satanás es
un enemigo que desea hacernos caer, dañar a Dios y a nosotros.
- Ningún
cristiano puede aislarse de la tentación. Satanás atacó en el huerto, y en el
desierto.
-
Necesitamos estar advertidos porque la tentación puede llegar en cualquier
momento, en cualquier lugar y a cualquier persona.
- Las mismas
tentaciones que enfrentamos, Cristo también las enfrentó, pero Él no pecó.
- La
tentación consiste básicamente en los deseos de la carne, de los ojos y la
vanagloria de la vida (1 Jn. 2:16). Cada tentación es un componente de uno de
estos aspectos o es una amalgama de los tres elementos.
- Satanás
quiere que hagamos un dios de nuestros deseos. Quiere que pongamos nuestros
deseos por encima de la voluntad de Dios.
- Cristo es
nuestro Supremo ejemplo y en su Palabra y es su Poder podemos vencer cualquier
tentación. Usemos las armas que tenemos (Ef. 6:10-12).
HUYENDO DE
LOS PROBLEMAS Y DE LAS ADVERSIDADES.
HUIR NO
PRODUCE PAZ.
"Y
dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría." -
Sal. 55:6
Yves Rossy
logró algo que la gente había soñado concretar desde el antiguo mito de Ícaro:
voló. Conocido como el «Hombre Cohete», Yves Rossy construyó un par de alas con
una mochila con motor que usa su cuerpo como el fuselaje de una aeronave,
mientras que dichas alas están adheridas a la parte posterior de su traje
resistente al calor. Su primer vuelo fue cerca de Ginebra, Suiza, en 2004, y
desde entonces ha realizado muchos trayectos exitosos.
El salmista
David anhelaba tener alas para volar. En una época cuando lo perseguían
enemigos que procuraban quitarle la vida, el rey de Israel exclamó: «¡Quién me
diese alas como de paloma! Volaría yo, y descansaría» (Salmo 55:6).
Tal como
David, cuando enfrentamos presiones, maltratos, dificultades o angustias, quizá
deseamos ser capaces de crear alas para poder escapar volando. Pero Jesús
ofrece un camino mejor: en vez de huir de los problemas, nos invita a volar
hacia Él. Dijo: «Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os
haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, […] y
hallaréis descanso para vuestras almas» (Mateo 11:28-29). En lugar de desear
salir volando para escapar de las complicaciones, podemos llevárselas al Señor.
Huir no puede darnos paz, pero Jesús sí puede hacerlo.
Reflexión:
Dios nos da fuerza para enfrentar nuestros problemas, no para huir de ellos.
¿CÓMO
RESOLVER LOS PROBLEMAS Y LOS CONFLICTOS EN EL SER HUMANO?
Consejos
reflexivos para saber cómo Resolver Conflictos
1. El
conflicto no es nada más que un problema mal administrado.
2. El
conflicto ocurre cuando usamos pautas defectuosas de comunicación.
3. La
interrupción en la comunicación es una falta de respeto, comunicamos que no
estamos escuchando y que aquello que la otra persona comunica, no es
importante.
4. Para
resolver un conflicto debemos reconocer emocional e intelectualmente que existe
un problema.
5. Nunca la
culpa en un conflicto es sólo de una persona o cae sobre una persona, para que
haya un conflicto deben haber dos personas.
6. Debemos
admitir que sólo dejar pasar el tiempo, no soluciona el problema.
7. Resolver
un conflicto no significa que siempre debo ganar en mi posición.
8. Resolver
un problema es llegar a un compromiso donde ambas partes están contentos o
satisfechos. (No como los boxeadores uno en cada rincón)
9. En un
conflicto entre dos personas, es muy importante que ambas personas trabajen
juntas, unidas con amor y sumisión para efectuar la solución del problema.
10. Para
resolver un conflicto hay que enfocarse en un solo tema a la vez.
11. Para
resolver un problema hay que comunicarse con claridad expresando aquello que
desea, piensa o siente, es decir sencillamente.
12. Para
resolver un conflicto debo expresar mi propio sentir y no acusar a la otra
persona. Al hablar debo decir: me parece, yo pienso, yo creo.
13. Para
resolver un problema hay que mantener los periodos de hablar: breves, cortos,
es decir hablar y escuchar – escuchar y hablar.
GOZO DICE EL
SEÑOR EN MEDIO DE LAS PRUEBAS.
¿QUÉ
SUCEDERÍA?.
"Hermanos
míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,…la prueba de
vuestra fe produce paciencia". Santiago 1:2-3
El 19 de
febrero de 1942 fue un día que marcó a Canadá; ese día se realizó la puesta en
escena de una supuesta invasión nazi a Winnipeg, Manitoba, durante la “Segunda
Guerra Mundial”. Las palabras claves eran: «qué sucedería», este simulacro
procuraba demostrar aquello que sucedería si Canadá caía bajo la rigurosa
ocupación nazi, para que los canadienses respaldaran más plenamente la guerra.
Alguien describió así el suceso: El día «qué sucedería», nos hizo despertar a
la realidad de la ocupación nazi. El pueblo de Manitoba experimentó el intenso
dolor de casi todas las brutalidades nazis. Si bien esa jornada no incluía a
“todo el mundo”, fue un valioso intento de instruir a la gente, esto
sensibilizó al pueblo, les ayudó a entender aquello que apenas reflejaba el
terrible sufrimiento que asolaba Europa.
Las
auténticas pruebas de la vida no las vivimos con un anticipado simulacro de
«qué sucedería», sino que las vivimos y experimentamos en carne propia. En
efecto, las lecciones más importantes no pueden sólo observarse, sino que deben
experimentarse. En muchos casos sin entender el por qué, a veces decimos:_ ¿No
entiendo por qué nos sucede esto a nosotros que somos hijos de Dios?, pero
permítame decirle que en los verdaderos tiempos de angustia y quebranto,
logramos discernir más profundamente la vida, la fe y nuestra necesidad de
Dios. Además somos más sensibles, comprensivos y compasivos con otros; estamos
dispuestos a ayudar con más disposición y nos acercamos a Dios reconociéndonos
necesitados.
Santiago
escribió: «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas
pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia» Santiago
1:2-3. Un pastor escribe un comentario de estos versículos y dice:_ “La
reacción natural y humana ante las
pruebas, no es regocijarse, por esa
razón el creyente debe hacer un compromiso conciente para enfrentarlas con
gozo” y “Cada prueba si el creyente lo permite, se convierte en un examen que
fortalecerá su fe”.
Las pruebas
llegan para mejorar nuestra vida, perspectiva, y fe; pero sobre todo, nuestra
relación con el Señor; nosotros decidiremos si aprendemos las lecciones o nos
amargamos y llenamos de tristeza. No existen los «qué sucedería» en la vida
cristiana; existen las pruebas reales, y estas forman parte de la escuela que
Dios utiliza para que crezcamos en Él.
Reflexión:
Los momentos difíciles pueden enseñarnos a confiar más en Dios.
ANALICE EL
ENFOQUE VERDADERO DE LAS PRUEBAS.
Las Pruebas,
un enfoque verdadero:
1- Las
pruebas son los peldaños que nos permiten ascender a la excelencia del
propósito de Dios para nuestras vidas. Dios tiene un propósito para cada uno de
los que somos de él. Dios anhela que cumplamos con ese propósito. Dios usa las
pruebas para ayudarnos a cumplir con su propósito.
2- Las
pruebas son la manera para tener un conocimiento más profundo de Dios. Eso fue
lo que experimentó Job. Este hombre no era una mala persona, todo lo contrario.
Lea en la Biblia sobre él.
3- Las
pruebas son las herramientas que utiliza Dios para perfeccionar nuestro
carácter; la paciencia, la capacidad de soportar adversidad sin desmoronarse,
es una cualidad del carácter, esta virtud se aprende por medio de las pruebas.
4- Las
pruebas son la forma de Dios para mantenernos humildes. Nuestra naturaleza
pecaminosa nos induce a pensar que somos los mejores, los más importantes; Dios
utiliza las pruebas para bajarnos de esa nube rosada y ponernos en nuestro
lugar.
5- Las
pruebas son oportunidades para mostrar el poder de Dios. Si no hubiera pruebas,
no habría oportunidades para que Dios manifieste su poder soberano.
EXPRESE EL
VERDADERO AMOR HACIA LA FAMILIA.
VERDADERO
PREMIO.
"Maridos,
amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí
mismo por ella." Ef. 5:25
Estoy
asombrado por el impacto que mi esposa Marta ha tenido en la vida de nuestros
hijos. Muy pocas funciones exigen la clase de perseverancia y de entrega
sacrificada e incondicional que tiene la maternidad. Sin duda deseo decirle que
mi carácter y mi fe también fueron
moldeados por mi madre. Seamos realistas, ¿dónde estaríamos sin nuestras
esposas y nuestras madres?
Esto me trae
a la mente una de mis historias deportivas favoritas. Felipe Mickelson jugador
de golf, recorría la calle del hoyo 18 durante el Torneo de Maestros, en el
2010, después de su último tiro con el que ganó por tercera vez uno de los
premios más codiciados por los golfistas. Pero no fue la victoria que obtuvo en
el campo lo que me impactó, sino cuando fue derechito, entre la multitud, hasta
donde estaba su esposa, la cual luchaba contra un cáncer que amenazaba con
quitarle la vida. Ellos se abrazaron, y
la cámara captó una lágrima cayendo por la mejilla de Felipe mientras abrazaba
fuertemente a su esposa durante un largo rato.
Nuestras
esposas necesitan experimentar la clase de amor sacrificado y generoso que el
Amante de nuestras almas nos ha demostrado. Como lo expresa Pablo: «Maridos,
amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí
mismo por ella» (Efesios 5:25). Los premios vienen y van, pero lo que realmente
importa son las personas a quienes amas y que te aman a ti. Las personas que
amamos son el más valioso premio que tenemos, porque el valor de la vida no
consiste en los premios, cosas o metas que alcanzamos.
PRACTIQUE
CON ELLOS LOS CINCO LENGUAJES DEL AMOR.
VERDADERO
PREMIO
"Maridos,
amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí
mismo por ella." Ef. 5:25
Estoy
asombrado por el impacto que mi esposa Marta ha tenido en la vida de nuestros
hijos. Muy pocas funciones exigen la clase de perseverancia y de entrega
sacrificada e incondicional que tiene la maternidad. Sin duda deseo decirle que
mi carácter y mi fe también fueron
moldeados por mi madre. Seamos realistas, ¿dónde estaríamos sin nuestras
esposas y nuestras madres?
Esto me trae
a la mente una de mis historias deportivas favoritas. Felipe Mickelson jugador
de golf, recorría la calle del hoyo 18 durante el Torneo de Maestros, en el
2010, después de su último tiro con el que ganó por tercera vez uno de los
premios más codiciados por los golfistas. Pero no fue la victoria que obtuvo en
el campo lo que me impactó, sino cuando fue derechito, entre la multitud, hasta
donde estaba su esposa, la cual luchaba contra un cáncer que amenazaba con
quitarle la vida. Ellos se abrazaron, y
la cámara captó una lágrima cayendo por la mejilla de Felipe mientras abrazaba
fuertemente a su esposa durante un largo rato.
Nuestras
esposas necesitan experimentar la clase de amor sacrificado y generoso que el
Amante de nuestras almas nos ha demostrado. Como lo expresa Pablo: «Maridos,
amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí
mismo por ella» (Efesios 5:25). Los premios vienen y van, pero lo que realmente
importa son las personas a quienes amas y que te aman a ti. Las personas que
amamos son el más valioso premio que tenemos, porque el valor de la vida no
consiste en los premios, cosas o metas que alcanzamos.
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