viernes, 6 de noviembre de 2015

LAS QUEJAS DE LOS CRISTIANOS O LAS CONFESIONES DE ACCIÓN DE GRACIAS.

LAS QUEJAS DE LOS CRISTIANOS O LAS CONFESIONES DE ACCIÓN DE GRACIAS.
Confesión y Acción de Gracias.
...y en tu mucho bien que les diste…, ellos, no te sirvieron. Nehemías 9:35
Durante un servicio de adoración un domingo, el pastor de nuestra congregación después del mensaje nos invitó a hacer voluntariamente la siguiente oración de confesión, «Dios de Gracia, al igual que muchos creyentes que nos precedieron:
- Nos quejamos cuando las cosas no salen como deseamos.
- Nos quejamos por nuestra situación económica, posición laboral y muchas veces no nos gusta el lugar que ocupamos en la iglesia o ministerio.
- Queremos abundancia de todo para sustentarnos, más allá de lo suficiente.
- Preferiríamos estar en otro lugar diferente al que nos encontramos en este momento.
- Deseamos tener los dones que les das a otros, en lugar de utilizar aquellos que has provisto para nosotros.
- Preferiríamos que Tú nos sirvieras en vez de servirte nosotros.
Dios nuestro, perdona nuestra falta de gratitud, y queja. Perdónanos porque no somos agradecidos con todo cuanto has provisto en tu Gracia y Bondad. En  Nombre de Cristo. Amen”.
Yo hice esa oración porque me sentí identificado y deseo decirte que ni la abundancia, ni la escasez es garantía de agradecimiento, ni de acción de gracias. Puede ser que en muchos casos, la prosperidad incluso aleje nuestros corazones del Señor.
Un ejemplo que recuerdo es el siguiente, cuando varios exiliados judíos regresaron de Babilonia con Nehemías para reconstruir los muros de Jerusalén, confesaron sus pecados y los de sus padres. Oraron: “Nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros sacerdotes y nuestros padres no pusieron por obra tu ley… Y ellos en su reino y en tu mucho bien que les diste, y en la tierra espaciosa y fértil que entregaste delante de ellos, no te sirvieron, ni se convirtieron de sus malas obras” (Nehemías 9:34-35). El profeta Daniel también se identificó con las faltas de su pueblo e hizo una oración de confesión. La confesión es un poderoso preludio a la oración de acción de gracias y la obediencia es el Amén.
Cuan necesario es detenernos en el día, antes de comenzar a trabajar o antes de empezar las tareas cotidianas, para adorar a nuestro Dios y darle gracias. Además examinar el corazón para confesar cualquier pecado, que nos afecta en la relación con Él y con otras personas.
Para el cristiano la acción de Gracias no es cosa de tan sólo un día o un momento, sino debe ser un estilo de vida.
DIOS SIEMPRE NOS DA BUENAS DÁDIVAS. NUNCA DEJEMOS DE CONFIAR EN DIOS.
¿CUÁLES SON NUESTRAS EXPECTATIVAS?
Expectativa anticipada.
Si...sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan? —Mateo 7:11
Con un puñado de copos de cereal crucé de puntillas por mi patio de atrás tratando de acercarme sigilosamente a los peces de la laguna. Tal vez fue mi sombra sobre el agua, o quizá no fui tan sigiloso como creí. Al acercarme al agua, quince enormes peces dorados nadaron a toda velocidad hacia mí, abriendo y cerrando frenéticamente sus grandes bocas, anticipando ansiosamente el esperado festín.
¿Por qué los peces agitaron las aletas con tanta furia? Porque mi sola presencia desencadenó una respuesta condicionada en sus diminutos cerebritos de pez, que les dijo que tenía algo especial para darles.
Ojalá tuviéramos siempre una respuesta así para Dios y Su deseo de darnos buenas dádivas; una respuesta que se basa en nuestra experiencia pasada con Él que, y que fluyese de un conocimiento profundamente arraigado de Su carácter.
El misionero William Carey declaró: «Espera grandes cosas de parte de Dios.» «Intenta grandes cosas para Dios». Dios desea equiparnos de manera perfecta para lo que Él quiere que hagamos, y nos invita a «entrar confiadamente» para encontrar misericordia y gracia en tiempo de necesidad (Hebreos 4:16). Cuando, como hijos de Dios, estamos viviendo con fe, podemos tener una “expectativa anticipada” y una tranquila confianza en que Dios nos dará exactamente lo que nos haga falta, cuando lo necesitemos (Mateo 7:8-11).
La oración sin expectativas es incredulidad disfrazada. ¡Nunca dejes de confiar en Dios!
ANALICEMOS LAS SITUACIONES QUE NOS PREOCUPAN.
Seis situaciones de preocupación.
1. Si decimos: “Temo que mi situación sea imposible”. Dios dice: Todas las cosas son posibles para mí. (Lucas 18:27)
2. Si decimos: “Me siento abrumado por el miedo”. Dios dice: Yo te sostendré cuando sientas temor. (Isaías 41:10)
3. Si decimos: “Estoy muy preocupado. No puedo perdonarme a mí mismo”. Dios dice: Yo puedo perdonarte. (1 Juan 1:9)
4. Si decimos: “Tengo miedo de que mis seres queridos me abandonen”. Dios dice: Una vez que te entregues a mí, nunca te abandonaré. (Deuteronomio 31:8)
5. Si decimos: “Me preocupa la muerte”. Dios dice: Te daré vida eterna. (Juan 3:16)
6. Si decimos: “Estoy tan preocupado que no puedo descansar”. Dios dice: Yo te daré descanso. (Mateo 11:28–30).
MUCHAS VECES IGNORAMOS LO CERCA QUE ESTÁ DIOS DE NOSOTROS.
Desde lejos, pero muy cerca.
Ciertamente el Señor está en este lugar, y yo no lo sabía. —Génesis 28:16
Una canción popular de hace años titulada “Desde lejos” prevé un mundo de armonía y paz. Dice: «Dios nos observa desde lejos». Es verdad, que Dios nos observa, pero no lo hace desde lejos, sino que está allí en tu habitación, enfrente de ti, en el lugar dónde te encuentras, mirándote fijamente con un amor ilimitado en sus ojos.
Pienso en el ejemplo de un hermano llamado Lorenzo, que pasó muchos años trabajando en una cocina de un ministerio, lavando ollas y sartenes, y reparando cosas. Él escribió: «Cada vez que podía, me ponía delante de Cristo para adorarlo y fijaba mi mente en su santa presencia».
Nosotros debemos hacer lo mismo, pero lo olvidamos. Por eso, a veces, necesitamos tener cosas que nos recuerden su presencia. En un estante frente a mi escritorio, puse un viejo clavo hecho a mano que me recuerda que el Cristo crucificado, y resucitado está siempre presente. Debemos acordarnos de poner al Señor «siempre delante de [nosotros]» (Salmo 16:8), saber que está con nosotros «todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28:20) y que «ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros» (Hechos 17:27). Recordar puede ser algo tan sencillo como pensar que el Señor ha prometido estar contigo todo el día; y entonces, decirle: «buenos días», «gracias», «¡ayúdame!» o «te amo».
Recuerda: Nadie puede acercarse a Dios más de lo que Él ya lo ha hecho hacia cada uno de nosotros.
CRECER Y CAMINAR CON DIOS A NUESTRO LADO.
Cómo Crecer y Caminar con Dios.
El crecimiento espiritual es el resultado de permanecer en Jesucristo, por medio de la comunión con Él y perseverando en oración. Pablo dice: "El justo por la fe vivirá" (Gá. 3:11). Una vida de fe le capacitará para confiar a Dios cada vez más en todo detalle de tu vida y para cada decisión. Debe practicar lo siguiente:
- Conversa con Dios en oración diariamente (Jn. 15:7), recuerda Dios es tu Padre.
- Recurre a la Biblia, estudiándola diariamente (Hch. 17:11). Comienza con el Evangelio de San Juan o lee un Proverbio diariamente.
- Insiste en confiar a Dios en cada aspecto de tu vida ( 1P. 5:7)
- Sé lleno del Espíritu de Cristo, y permítele vivir su vida en ti (Gá. 5:16-17: Hch. 1:8).
- Testifica a otros de Cristo verbalmente y con su vida en ti (Mt. 4:19, Jn 15:8).
- Obedece a Dios en cada momento (Jn 14:21).
- Asiste a una buena Iglesia de sana Doctrina y se fiel en congregarte (He. 10:25).
NO IGNORE LA FORTALEZA DIVINA QUE ESTÁ A NUESTRO FAVOR.
Una Fortaleza Diaria a nuestra Disposición.
"… Jehová es la fortaleza de mi vida" Salmo 27:1
Tendemos a dividir la vida en categorías: llenamos nuestros días de ocupaciones tales como el trabajo, los pedidos, las tareas del hogar, el cuidado de los niños; y después, tratamos de forjarnos tiempo para actividades «espirituales» como la iglesia, los grupos pequeños, las devociones personales, actividades, etc. Pero sabe no veo esta división en los salmos. De alguna manera, David y los demás poetas se las arreglaban para hacer que Dios fuera el eje gravitacional de sus vidas, de modo que todo se relacionara con Él. Para ellos, la adoración era una actividad esencial en la vida; no algo que cumplir al pasar, a fin de poder reasumir las otras actividades o algo que hacían para que otros lo vieran . Todos nosotros necesitamos experimentar el proceso de permitir que el Señor esté en cada detalle de nuestra vida. Todos necesitamos adorarle, agradecerle y rogar que nos fortalezca para todo cuanto enfrentamos diariamente. Necesitamos darle a Dios el lugar en nuestra vida que solo Él se merece.
Le comento que para mí, los salmos se han convertido en un paso en dicho proceso de reconocer el lugar central que le corresponde al Dios verdadero. Los escritores de los salmos tenían un ansia, un deseo y un hambre del Señor que si los comparo con mis deseos los míos parecen anémicos. Anhelaban profundamente a Dios, como lo hace un ciervo exhausto y sediento de agua (42:1-2). Yacían despiertos durante la noche soñando con «la hermosura de Jehová» (27:4). Preferían pasar un día en la presencia del Señor que mil años en otra parte (84:10). Estos poetas inspirados estaban inscritos en «la escuela de avanzada de la fe y adoración». Quizá hoy deberías invertir un tiempo con Dios para confortar tu alma, renovar tus pensamientos y permitir que Dios con su bendita Palabra fortalezca tu vida. Hay muchas cosas importantes, urgentes en tu vida, pero necesitas más que todas estas cosas la fortaleza de Dios para enfrentar este día en el Señor (Ef. 6:10).
Reflexión: Para tener un corazón fortalecido, depende de Cristo y su Palabra en cada instante de tu vida.
CUANDO USTED CONFÍA EN DIOS, OBTIENE TODA SU PAZ.
La Paz de Confiar en Jesucristo, Nuestro Señor.
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios. - Salmo 46:10
Creo que tengo grabadas las huellas digitales de mi madre en la rodilla por tantas veces que me apretó la pierna en la iglesia y me susurró frases conocidas como: «Quédate quieto». De niño, era muy inquieto; en especial, en lugares como la iglesia. Por eso, durante años, cuando leía: «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios…» (Salmo 46:10), pensaba que se refería a no estar inquieto.
Sin embargo, la palabra hebrea traducida quietos significa «dejar de luchar». La idea es “bajar las manos” y dejar que Dios intervenga en la situación, sin que uno interfiera. Este simbolismo es interesante, ya que solemos usar las manos para apartar cosas del camino, para protegernos, para contraatacar o defendernos. Cuando las bajamos, nos sentimos indefensos y vulnerables, a menos que podamos confiar en que «Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones» (vs. 1), y que «el Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob» (vs. 7). En otras palabras, Dios nos dice: ¡Deja de luchar y espera que yo obre. No necesito tu ayuda!
En todas las circunstancias de la vida, podemos experimentar la paz de confiar en la presencia y el poder de Dios en medio de las dificultades, cuando aguardamos en oración y con paciencia que Él nos libre. Así que, ¡baja las manos, porque las de Dios están obrando a tu favor! Deja tu problema, situación, conflicto, injusticia, mal entendido, o mal obrar en tu contra, en las manos del Todopoderoso.
Reflexión: Cuando ponemos nuestros problemas en las manos de Dios, Él pone su paz en nuestro corazón.
DEBEMOS RENOVAR NUESTRA CONFIANZA EN DIOS, MIENTRAS ESPERAMOS.
Renovando la confianza mientras espera la respuesta de Dios.
Mi Desafió: Hoy deseo animarte a confiar y descansar en Dios, esperar en Su Tiempo.
1- Primer paso: No esté Ansioso/a - busque a Dios y así tendrá su Paz.
"Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. Fil. 4:6,7
2- Segundo Paso: Renueve diariamente sus pensamientos- y Dios le guiará por senderos de paz. Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros Fil. 4:8,9
3- Tercer Paso: Aprenda a contentarse en la situación que Dios le tiene, aprenda a ser humilde y a disfrutar la vida abundante que Dios le da, aproveche bien su tiempo que es vida, crezca en Dios. "No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad". Fil. 4:11,12
4- Cuarto Paso: Fortalézcase en Dios, no dependa de sus fuerzas porque fracasará,  aprenda a estar firme en su convicción de esperar en Dios, espere Su voluntad y Su Tiempo, no se maneje por caprichos, impulsos o deseos. Entregue el Control de su vida a Dios en toda situación. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Fil. 4:13.
EL SEÑOR NOS INVITA A ESFORZARNOS Y CONFIAR EN ÉL.
Un gran esfuerzo del cristiano verdadero.
"Por eso, queridos hermanos, mientras esperan estos acontecimientos, esfuércense para que Dios los halle sin mancha y sin defecto, y en paz con él." 2 Pedro 3:14 (NVI)
En las olimpiadas de Londres 2012 Usain Bolt fue el más rápido de la tierra, bajando el record olímpico en la carrera de los 100 metros. Este hombre corrió diez metros por segundo. Es lo que yo tardo en escribir una palabra en mi teclado. Pero no es un improvisado. Desde la anterior olimpiada, cuando asombró al mundo con su velocidad, Usain ha estado trabajando cada día con ese objetivo. Él deseaba bajar unas milésimas de segundos su record. ¡Milésimas de segundo! Y por algo tan pequeño estuvo trabajando y esforzándose diariamente durante cuatro años. Sacrificio silencioso, mucho entrenamiento, sudor, cansancio, estirar la resistencia al límite, régimen de comida, sin excesos, poca diversión, mucho esfuerzo por unas milésimas.
¿Cuántas veces se habrá preguntado este hombre si valía la pena tanto esfuerzo durante esos cuatro años?, ¿cuántas veces acalambrado, habrá deseando dejar de entrenar; levantarse y seguir dolorido su rutina?, ¿Cuántas veces habrá querido abandonar? Jamás lo sabremos. Solo podemos saber algo. No bajó los brazos, se esforzó más que nadie y alcanzó su objetivo. Fue el hombre más rápido del mundo en Londres 2012.
El Apóstol Pedro no corría mucho, pero también sabía de esfuerzos, su vida fue dura siendo pescador, sabía de madrugar, de tener frío, de pasar la noche en vela, de trabajar mucho y recoger poco. Por eso, cuando su vida estaba terminando, mirando todo lo que había vivido, les resume a sus amigos en la frase de 2 Pedro 3:14, la razón para seguir entrenando.
El tiempo se acaba, cada vez queda menos para la llegada de Jesucristo. Y el clamor de Dios sigue estando vigente. Dios demanda santidad de tu vida y de la mía. Pedro lo sabía, muchas veces había fallado, y muchas veces había luchado, trabajado y sudado por mantenerse santo. Y lo había conseguido; ya anciano, nos pide que nos esforcemos por estar en paz y en santidad con Dios.
Es un gran esfuerzo, y en medio de tanta corrupción y pecado, suena tonto querer mantener la santidad. Cuesta demasiado y no tiene resultados positivos a corto plazo. Pero al igual que Usain, el sacrificio y el esfuerzo de ser santo para Dios lo disfrutarás aquí y por toda la eternidad. Recuerda que solo aquel que se esfuerza alcanza el objetivo.
REFLEXIÓN – Dios quiere darte la medalla de oro de santidad, ¡esfuérzate!
DIOS NOS PRESENTA UNOS MEDIOS QUE NOS AYUDAN EN EL PROCESO DE LA SANTIFICACIÓN.
Medios para la Santificación.
1. La Palabra de Dios. Ya hemos observado que el Señor oró para que el Padre santificara a los creyentes por medio de la Palabra (Jn. 17: 17). La iglesia primitiva consideró de gran importancia el continuar en la doctrina de los apóstoles (Hch. 2:42). Nuestro Señor mismo sirve del mejor ejemplo de la necesidad de usar debidamente la Palabra para enfrentarse con la tentación (Mt. 4: 1-1 1). El centro de los viajes misioneros de San Pablo fue siempre la predicación de la Palabra de Dios (Hch. 1 3:5, 44, 46; 17:2; 1 8:4; 20:32). Para la santificación, el uso de la Palabra es básico y crucial.
2. La oración. Un segundo medio de santificación es la oración. También fue esta una de las características de la iglesia primitiva (Hch. 2:42; cp. 3:1; 4:24; 6:4; 9:40; 10:4,31; 12:5; 13:3; 16:13,16; y 28:8) y es mandada a los creyentes actuales. Habló nuestro Señor « sobre la necesidad de orar siempre y no desmayar» (Lc.18: 1). La palabra desmayar significa « descorazonarse o cansarse». El apóstol Pablo mandó: « Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias» (Col. 4:2). También dijo: «Orad sin cesar» (1 Ts. 5:17).
PRESENTEMOS TODO EN ORACIÓN AL DIOS AMOROSO QUE NOS ESCUCHA.
Lleva todo a Dios en oración.
ESTA ES UNA HISTORIA REAL Y QUE NOS PUEDE SERVIR DE EJEMPLO.
“Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio”. - Salmo 62:8
Un empleado que me ayudó mientras yo compraba una pequeña grabadora digital de voz me contó que él tenía una igual cuando trabajaba en otra ciudad. Me contó que «Cuando comenzaba el camino de regreso a casa, después del trabajo, la encendía», y gravaba sobre todo lo que había sucedido ese día, lo bueno y lo malo; cuando entraba el coche al garaje, apretaba el botón para borrar todo. Luego sonrió_ Después de contarle todo a mi grabadora de voz, no tenía necesidad de hablar de los problemas del día con mi esposa, ni con la familia.
 Esto me recordó con cuánta frecuencia suelo contarles, sin necesidad, las decepciones y los problemas a otros, en vez de hablarles de Dios. El salmista escribió: «Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio» (Salmo 62:8). En dos ocasiones, habló acerca de esperar tranquilos en el Señor, su roca y su refugio (vs. 1-2,5-7).
Si bien hallamos gran consuelo al contarle nuestras dificultades a un amigo, nos perdemos la ayuda más grandiosa si no las colocamos delante del Señor. José Scriven lo expresó perfectamente:
             ¡Oh, qué amigo nos es Cristo! Nuestras culpas él llevó,
             Y nos manda que llevemos todo a Dios en oración.
            ¿Somos tristes y agobiados, y cargados de aflicción?
             Esto es porque no llevamos todo a Dios en oración.
No importa dónde estemos, Jesús está a una oración de distancia.
RECUERDE QUE HAY UNOS IMPEDIMENTOS PARA LA ORACIÓN EFICAZ.
Impedimentos para una oración eficaz.
. La presencia de pecados sin confesar en el corazón del que ora. Porque nuestro Dios es santo, hay una barrera que existe entre Él y nosotros cuando venimos a Él con un pecado sin confesar en nuestras vidas. (Is. 59:2 - Sal. 66:18).
b. Cuando vivimos de acuerdo a la carne, y no al Espíritu.  Cuando solo pensamos en nosotros y actuamos conforme a esto (Ro. 8:13).
c. El egoísmo, es otro impedimento para la oración y vida efectiva. (Fil. 2:3-4)
d. La falta de perdón hacia otros. Cuando nos rehusamos perdonar a otros, el resentimiento y la amargura ahogan nuestras oraciones (He 12:14,15).
e. La vacilación o incredulidad. Recordemos que Dios no esta obligado ha hacer todo cuanto le pedimos.  Pero el orar sin dudar, significa orar con la firme creencia y entendimiento del carácter, naturaleza y motivos de Dios (He. 11:6 – Stg. 1:6-7).
f. Las peleas o conflictos en el matrimonio y hogar. Estos aspectos son definitivamente un impedimento para la oración. (1 P. 3:7).
Estos impedimentos en la oración pueden ser solucionados de inmediato, viniendo ante Dios en una oración caracterizada primeramente por el arrepentimiento (1Jn. 1:9). Una vez que hacemos eso, disfrutamos de un canal abierto de comunicación con Dios, y nuestras oraciones no solo serán escuchadas y respondidas, sino que estarán llenas de una profunda sensación de gozo.
LOS DISCÍPULOS DE JESÚS SE DEBEN DISTINGUIR POR EL AMOR.
Un Amor Mutuo entre Todos.
“En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros Jn. 13:35"
“Tienes que esforzarte para ofenderlo, por naturaleza, son un grupo ¡más perdonador, comprensivo y considerado con que he tratado! No son malos, sino buenísimos; valoran el amor y lo expresan cada día y en toda oportunidad, son lentos para enojarse, rápidos para aceptarte, son tiernos… ¡Usted pensó que yo me refería a los cristianos! no es así... ¡Estaba pensando en los perros Golden retriever!”
Me reí, cuando leí esto en un mensaje de correo electrónico. Sin embargo, al haber tenido experiencia con esta raza de perros (y también con cristianos), ¡creo que es cierto! a veces, los creyentes no somos tan buenos, nos enojamos con demasiada facilidad, nos ofendemos rápidamente, nos cuesta perdonar, pedir perdón, aceptar y amar a otros. Generalmente no manifestamos las mejores actitudes. Muchas veces nos resentimos y nos quejamos; decimos: «En la iglesia no le importo a nadie», «El pastor ni me miró cuando me dio la mano para saludarme». «Hago de todo aquí; la gente debería valorarme un poco más». Enojo, resentimiento, orgullo, egoísmo y murmuración son muchas veces las características que más mostramos. Pero ¿qué pasaría si siempre intentamos tratar a los demás cómo queremos que nos traten a nosotros ?(Mateo 7:12), ¿qué sucedería si en lugar de ser tan rápidos para juzgarlos, lo somos para perdonarlos? (Lucas 6:37), ¿ y si demostramos un poquito de humildad?(Filipenses 2:3), ¿Y qué ocurriría si el mundo reconociera, sin ninguna duda, que somos seguidores de Jesús por el amor que tenemos «los unos con los otros»? (Juan 13:35)
¡Es una realidad en muchos!... ¿Es una realidad en tu caso?
El mejor testimonio que podemos ofrecer los cristianos es el amor. ¡Practícalo hoy!
UN AMOR COMPROBADO, PORQUE TODOS LO VEN.
Amor Práctico.
Le compartimos algunas de las Máximas de Dios, escritas por el apóstol Pablo, que nos ayudan a practicar el amor unos con otros incluso con los no creyentes:
1- El amor sea sin fingimiento.
2- Aborreced lo malo, seguid lo bueno.
3- Amaos los unos a los otros con amor fraternal.
4- En cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
5- En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor.
6- Gozosos en la esperanza.
7- Sufridos en la tribulación.
8- Constantes en la oración.
9- Compartiendo para las necesidades de los santos.
10- Practicando la hospitalidad. (Ro. 12:9-13)

Permite a Dios que tu vida sea un canal de su amor para con otros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario